Comentario de Fuego Gris (Pablo César, 1993).

Hola amig@s, aquí vuelvo a las andadas a comentar una nueva película que he visto últimamente. Antes que nada, me gustaría decir que me estoy acercando al cine experimental e independiente argentino, he estado buscando documentación al respecto y he llegado a la película Fuego gris, dirigida por Pablo César en 1993 y estrenada en 1994.

Se trata de una película que no tiene diálogos y va presentando una serie de imágenes alegóricas, conjugadas con música de Luís Alberto Spinetta, quien compuso 17 canciones para este film, que cumplen un rol sensitivo y que toman como referencia el guion. Unos códigos sonoros y visuales que, en líneas generales, constituyen el eje de la trama. A juicio del director, este film presenta una estructura de recorrido/aventura entre el mundo subjetivo y objetivo, de manera similar a la que puede apreciarse en “Alicia en el País de las maravillas”. Pero a decir verdad, mejor sería decir de horrores en lugar de maravillas. Y más adelante explicaré el porqué. Aunque, ante esta estructura, conviene aclarar que esta película no tiene como objetivo contar una historia tal cual la conocemos (inicio, nudo y desenlace en la estructura Occidental), por tanto, podría desvincularse, en cierta medida, del cine narrativo.

Este será el único texto que aparece en la película: “Estoy por comenzar un viaje interior. Me quedé sin palabras. La gente no habla. El suicidio de mi mejor amiga. La violencia de mi padre y la locura de mi madre. ¿Cuánto tiempo me llevará atravesar el túnel del Silencio?”.

No obstante, antes de destacar algunos elementos de esta película, os voy a acercar un poco a la sinopsis:

La protagonista (María Victoria D’Antonio) trabaja en una oficina donde los empleados se maltratan y luego conduce una moto por una carretera rodeada de violencia. Para profundizar en su personaje, se trata de una joven que fue violada por su padre cuando era una niña. Su madre también ha sido víctima de esta violencia intrafamiliar y el clima de crispación creado por su padre en el hogar se reveló tan insoportable que ha trastornado su mente. Después del suicidio de su amiga, la protagonista se ensimisma y se esconde en un mundo siniestro e inconsistente. Por un momento, logra salir al universo exterior con el fin de comprobar que la realidad es tan o más irracional que su universo subjetivo, cuando se encuentra en medio de una lluvia de sapos que caen sobre ella.

De manera que se encuentra alienada del mundo objetivo y de su entorno más cercano, y su bloqueo mental se hace evidente a lo largo de la película. Una noche pretende asistir al recital de Kakón el Griego, pero no puede entrar porque no quedan entradas. Forcejea, cae por una alcantarilla y comienza a correr por los túneles de la ciudad. Así pues, va percatando que ella misma ha creado los oscuros escenarios que recorre, decide restituir la situación y realizar una catarsis que la libere de los demonios internos. Paulatinamente, comienza a atravesar una serie de procesos psíquicos y simbólicos. Enfrentándose a los traumas de su infancia y los miedos que la han perseguido durante tanto tiempo para liberarse de sus cadenas psicológicas y alcanzar paz interior.

Bien, pues esto es lo que podemos extraer de la película desde el punto de vista informativo. Aunque, como dije anteriormente, este film no tenga como objetivo transmitir una narrativa clásica.

A continuación, voy a describir algunas situaciones que se presentan, porque, desde luego, no pasan desapercibidas, ya que tocan la fibra sensible de uno como ser humano. Si bien es cierto, soy una defensora del cine independiente, experimental, de autor… y todo aquel que se aleje de lo meramente comercial. No obstante, bajo mi punto de vista, las simbologías, imágenes, situaciones que se pueden apreciar en esta película resultan desagradables y turbias, causando aversión, rechazo y repulsa.

Algunas simbologías pueden interprestarse claramente, como la decoración del salón de su hogar, con animales feroces colgados de las paredes, una muestra de la violencia entre la que ha convivido y convive. Y perdida en los turbios pasillos del túnel, la joven llega a un salón rodeado de televisores y relojes, como signos del paso del tiempo y la manipulación social. En este espacio, se encuentra con el timón de un barco, que puede representar la conducción de su propia vida. Además, en otra estancia de este túnel subterráneo, un señor la guía hacia una asiento. Un señor un poco extraño, pues tiene una trompa como nariz, similar a la de un elefante, y tiene inyectadas unas gomas de plástico hacia una tubería de metal. Comienza a penetrarle por el cuerpo un líquido que desconocemos y este señor comienza a despedazarse, convirtiéndose en una figura de hielo, siendo la chica testigo de ello. Se le acerca y le aparta su cabeza congelada, tirándola al suelo. Otro señor entra en la estancia, con un puro entre los labios, intenta encender una cerilla, pero de su rostro brotan bultos misteriosamente, comenzando a rugir como un león y sorprendentemente, el salón, rodeado de libros, comienza a arder.

Como bien indiqué anteriormente un camino de horrores, pues se yuxtaponen el hielo, el fuego, criaturas o engendros extraños que salen de insólitos aparatos de goma o de metal, no sé definir bien el material, por la turbiedad de los espacios, experimentos extraños, mutaciones, sangre, erupciones volcánicas, bilis, vísceras, gomas de plástico que misteriosamente, brotan desde el fondo de la piel de algunos seres. Desde el punto de vista técnico, igual hay quien considere que los efectos especiales son “malos”, que no son creíbles…no lo sé. Desde luego, considero que el trabajo de montaje, edición y postproducción es admirable, porque no habrá sido fácil trabajar con imágenes de este tipo. En mi opinión, lo que esta película me ha movido es indescriptible, nada bueno, eso sí, pero induce a reflexionar sobre muchos detalles de la vida que aquí se representan. Como la violencia, la penumbra, el dolor y los bloqueos mentales que llevan a una parte de la sociedad al trastorno mental.

Para terminar, esta película se encuentra completa en Youtube, pero no recomiendo que comáis nada mientras tanto ni dos horas antes, porque se os van a mover los intestinos y los jugos gástricos. Y lo digo de verdad, no exagero. Podéis expresar vuestras impresiones enviando algún comentario.

Comparto el tráiler de esta película y, por favor, echen estómago si de verdad desean verla. No es fácil.

 

 

Los guerrilleros, de Pedro Luís Ramírez (1962)

Hola amig@s, aquí he vuelto a las andadas para traeros un análisis nuevo. En esta ocasión se trata de unas observaciones que hice de la película Los guerrilleros (Pedro Luís Ramírez, 1962) a petición de una persona de mi municipio que pretendía avisarme para exponerlo como la última parte de su actividad cultural semanal. Pero, visto lo visto, solo me buscó para que le consiguiera la película y me he quedado con este contenido preparado. Realmente no es muy dado por aquí lo de remunerar a quienes hacemos investigación en el ámbito cultural desde el paro. La burocracia solo entiende de leyes y de documentación, no del tiempo que dedica un ciudadano a la realización de un estudio cinematográfico, pues desde fuera parece moco de pavo, mas no ha podido ser posible sin la formación académica universitaria de 10 años. Aunque, no me voy a quedar con las notas en el papel y las presento a continuación para compartirla con vosotr@s.

Los guerrilleros es un film español dirigido por Pedro Luís Ramírez en 1962 y estrenado en el año 1963. Por tanto, es realizado en el contexto de la dictadura franquista española e inspirado en la Guerra de la Independencia de 1808. Un conflicto que enfrentó a España, Reino Unido y Portugal contra el primer imperio francés, cuya pretensión era instalar en el trono español al hermano de Napoleón, José Bonaparte.

Y volviendo a la película que nos ocupa, es presentada en género musical, con bailes y cantes de la mano de los protagonistas: Manolo Escobar y Rocío Jurado, quienes interpretan los papeles de José Manuel y Salvadora. En principio, se observan los créditos del inicio mediante tonos grises y de color rojo. Que de alguna manera anuncian sangre, según la simbología y las connotaciones del color de la aportación del texto de Ferrer (1999), quien reflexiona sobre estos matices.

El rodaje se llevó a cabo en la localidad de Arcos de la Frontera, como bien se indica en los códigos textuales. Aunque, se mencionan Córdoba y Andújar como localizaciones. En este sentido, podemos poner de relevancia el trabajo del guionista, pues se trata de un individuo ubicado en un espacio y un tiempo concretos que, de una forma u otra, le puede influir a la hora de la construcción de los personajes y la narrativa presentada en su película.

Por otro lado, tiene presencia la canción titulada “Campanas del amanecer”, que se dio a conocer en 1962, con lo cual, procede del contexto de realización en que se desarrolla esta producción, no en el contexto de inspiración. Que, como mencioné anteriormente, se trata de la Guerra de la Independencia. Además, encontramos referencias al toreo y a la Iglesia Católica, que tuvieron bastante peso durante el período de la dictadura. Hemos observado también unos paisajes verdes, lo que denota una ausencia de sequía, sino todo lo contrario: vegetación viva. Encontramos igualmente referencias a Granada y a Córdoba, y brevemente vemos un patio decorado con elementos de origen marroquí. De alguna manera, implícitamente recuerda al arte musulmán, que permaneció en nuestro país desde 711 hasta 1492, y que dejó importantes influencias en nuestra cultura andaluza.

Asimismo, encontramos canciones con contenido del tipo “esclava a tu servicio” o “y yo soy la flor más hermosa”. Letras total y absolutamente machistas, en las cuales se recalca el atributo de la belleza, y se presenta a la mujer como figura sometida al hombre, sumisa, dependiente, como se demuestra con el comentario de Salvadora, cuando pregunta si puede triunfar en París, expresando estas palabras: “no podría llegar sola” y el personaje masculino le comenta: “para eso estoy yo”.

Por otro lado, se nombra a Herodes, quien fue conocido por sus proyectos constructivos colosales, entre los que están la expansión del segundo templo de Jerusalén, la construcción del Puerto de Masada. Pero aparece en el Nuevo Testamento como quien ordenó la Matanza de los Inocentes en la época del nacimiento de Jesús. El relato trata sobre su orden de ejecutar a los niños nacidos en Belén. Conviene matizar que este relato inspiró numerosas obras artísticas en la pintura y la escultura, y su difusión universal tornó a la figura de Herodes en el arquetipo de opresor que no duda en cometer crímenes. Incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas, por miedo a perder el poder. Idea similar es la que encontramos en esta película, pues sin motivo aparente se quiere asesinar a los franceses, por el miedo de los españoles a perder su poder.

Igualmente se juega y se ignora a la figura de los niños, delante de los cuales se asesina sin escrúpulos y se ven obligados a robar para sobrevivir en su contexto. Utilizados a conveniencia de los adultos que los rodean para hacer recados y caminar cerca de donde resuenan disparos. Además de facilitarles bebidas alcohólicas, tratándolos como si fuesen pequeños adultos. En este sentido, José Manuel comenta: “cuando de niños jugábamos a la Guerra”. Conflicto bélico como juego de niños, sin mayores miramientos ni responsabilidades de los adultos para con estas actitudes y aprendizaje que van adquiriendo, cuyo germen claramente nace o brota durante la infancia si no se promueven valores como el respeto, la tolerancia y el civismo social.

También se menciona la revolución francesa, que tuvo lugar desde 1789 hasta 1799, que marcó el final del feudalismo y sentó las bases de la Democracia moderna. Abriendo los horizontes basados en el principio de la soberanía popular. Algo que no casa mucho con el contexto de realización de esta producción cinematográfica, pues en 1962, en plena dictadura franquista, en las calles españolas reinaban la represión, el sometimiento, la ausencia de libertad de expresión y la penalización de la rebelión bajo penas de muerte o de cárcel. Aunque esto último se hiciese para perseguir el noble objetivo de luchar para la consecución de derechos personales y sociales.

El personaje de José Manuel resulta curioso, porque camela a varias mujeres a la vez, lo que tradicionalmente se conoce como un Don Juan, personaje creado en la literatura española por Tirso de Molina. Se aprecia que encandila a Salvadora, la vizcondesa, Marcelina y otras más. Incluso, en su canción dedicada a Andalucía, habla de “mujer bonita y hombre valiente”. Nuevamente se resalta el atributo primordial de la belleza, como si una mujer no pudiera ser valiente por sí misma o todos los hombres fuesen valientes.

En otro sentido, el reloj marca fervientemente el paso del tiempo, no solo sirve para informar al espectador de la hora en la que se encuentran los personajes. Finalmente, destaco otra de las canciones que aparecen en esta película y que expresa estas letras: “en las heridas que dejó la Guerra, nace una flor”. Lo que supone un intento de romper un pasado de forma fría. Olvidando que las heridas no son bonitas ni agradables de recordar como si de una mera planta se tratase. Obviando igualmente que un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla. Pues un pasado sangrante que se oculta y no está dignamente sanado, regresa a nuestro presente a través de múltiples formas, visibles o invisibles, pero se plantan delante de nuestros ojos para intentar hacernos recapacitar como seres humanos.

Por último, el asesinato final es presenciado por un niño, y el arma es tomada por éste, quizás para reproducir lo que ha visto y lo que ha aprendido.

Después de todo, os recomiendo la película y sería interesante que reflexionéis sobre los detalles que os comento. Aunque comparto con vosotros un fragmento del film para invitaros a verla por completo.

Un saludo amig@s,

 

 

Exposición fotográfica de Duane Michals

Hola amig@s, en esta ocasión voy a dar un giro temático a las reflexiones de mi blog. En lugar de cine voy a enfocarme en la fotografía. Concretamente voy a recapacitar sobre las fotografías presentadas en el Centro José Guerrero (Granada) en una exposición dedicada a Duane Michals, que estará disponible hasta principios del mes de abril del presente año, por si queréis ir a visitarla.

Como inciso, me gustaría aclarar que Duane Michals nace en 1932 en Pennsylvania (Estados Unidos). Es un fotógrafo cuya obra destaca por las secuencias cuidadosamente construidas y la introducción de textos escritos a mano sobre sus copias positivas como elementos propios de las fotos, especialmente su firma. Autor contemporáneo considerado uno de los principales representantes de la fotografía conceptual y filosófica. Con vigor ha renovado el lenguaje fotográfico en la segunda mitad del siglo XX. Precisamente no estudió nunca fotografía y, según confiesa, esto le permitió alejarse de las prácticas habituales sin preocuparse por los límites impuestos por la tradición. Sus referentes estéticos son pintores (Magritte, Balthus y De Chirico), quienes determinaron su libertad de expresión, su carácter lúdico y sin fronteras, así como su visión escenográfica. Incluso llega a confesar que utiliza el recurso de la secuencia por la frustración que le produce la fotografía fija.

Los recursos comentados de su estilo le permiten reflexionar con fuerza narrativa sobre los grandes temas que le preocupan, como la sexualidad, la muerte y el amor, a través del humor y los efectos sorpresivos. A las paradojas de la representación, las meditaciones metafísicas, se puede añadir también la sátira. Para no depender del mercado del arte, este fotógrafo ha realizado también trabajos más comerciales, relacionados con la publicidad, retratos de personalidades del mundo de la cultura, el espectáculo, encargadas por célebres revistas. Temas como las relaciones humanas, la incomunicabilidad y la crítica política los ha llevado también a la pantalla con estilo de cortometrajes.

Habiendo comentado ya estos antecedes, voy a proceder a la reflexión de algunas de las obras presentadas que me han llamado especialmente la atención.

En primer lugar, me gustaría destacar la fotografía titulada “El hombre iluminado” realizada en 1968. En ella se puede observar que juega con el contraste: espacio oscuro que rodea a un individuo que irradia luminosidad, con especial énfasis en los rasgos difuminados de su rostro. En conjunto, encuentro que esta obra tiene un toque estético similar al del cine expresionista alemán. Aunque este acto de ocultar el rostro también recuerda a la pintura de uno de sus referentes, si bien desde otra estética y estilos diferentes, como es el del individuo representado en la pintura titulada “Hijo del hombre”, realizada por René Magritte en 1964.

el hombre iluminado.

 

el hijo del hombre. magritte.

El hijo del hombre. René Magritte.

 

Por otro lado, destaco la secuencia titulada “El espejo mágico de la incertidumbre del Dr. Heisenberg” realizada en 1998, porque el elemento del espejo hace reflexionar acerca de cómo nos observamos a nosotros mismos. Igualmente, considero que la distorsión que se aprecia en ese espejo apela a esa manipulación que los medios de comunicación ejercen en nuestras mentalidades, transformando en cierta medida la autopercepción. En la última imagen, en la cual la chica mira al fotógrafo y, por ende, se enfrenta al espectador, es cuando el espejo refleja mayor difusión en su rostro. En cualquier caso, considero que, un elemento de estas características que simboliza la duplicidad, hace madurar al público que mire esta secuencia fotográfica.

espejo.

En otro orden de cosas, considero simpática la fotografía titulada “El famoso truco de magia del Dr. Duanus”, datada del año 1996. Aunque el gesto de la mano del individuo principal integrante en la escena resulta bastante representativo, pues simula un arma.

magia.

Y en este sentido podemos cavilar que se puede tratar de un indicio que recuerda a los diferentes conflictos bélicos yugoslavos que tuvieron lugar en estos años. Principalmente porque tenemos en cuenta la crítica política que este fotógrafo trata como temática en algunas de sus obras. Recordemos que Montenegro y Serbia decidieron mantenerse unidos formando la República Federal de Yugoslavia. Y que posteriormente se involucraron especialmente en la guerra contra Croacia y contra Bosnia, y tropas montenegrinas lucharon entre 1991 y 1995 junto a los serbios contra los croatas y los bosnios. Aparte de ello, en Kosovo los separatistas albaneses del Ejército de Liberación de Kosovo combatían a las fuerzas de seguridad yugoslavas desde hacía años y el conflicto estalló en una guerra a gran escala en 1999. Si tuvo en cuenta estos acontecimientos sociales o si el individuo realizó este gesto de forma espontánea lo desconocemos a ciencia cierta, pero abrimos el interrogante y sembramos la duda.

Otra de las obras que me gustaría resaltar se titula “El abuelo se va al cielo” (1989) y me parece especialmente interesante porque se puede apreciar esa visión inocente del niño, testigo de la partida de su abuelo al cielo. Comparto con vosotros solo algunas imágenes de la secuencia. Aunque no se aprecia con exactitud, en la primera se observa una escena más oscura, con mayor contraste en luces y sombras, mientras que las últimas, cuando el abuelo se levanta de la cama y se dirige hacia la ventana, la escena se torna más blanquecina, con tonos más suaves, reflejando quizás esa ingenuidad e idealismo con el que el niño está observando el trance de su abuelo hacia la otra vida.

Algunas imágenes de la secuencia “El abuelo se va al cielo”.

Finalmente, otras secuencias especialmente interesantes que me gustaría mencionar se titulan “La muerte visita a la anciana” (1969) y “El hombre del saco” (1973). La reflexión y, en cualquier caso, interpretación de las mismas os la dejo a vuestra merced. Para ello os podéis ayudar el texto Cómo se lee una fotografía de Javier Marzal, que ilustra sobre su metodología y también la aplica en el análisis de diferentes imágenes, entre las cuales podemos incluir la secuencia de Duane Michals titulada “Las cosas son raras”.

Sin más, un saludo amigos.

Izquierda: “La muerte visita a la anciana”; Derecha: “El hombre del saco”.

las cosas son raras.

Secuencia: “Las cosas son raras”.

 

Los fotogramas solo han sido incluidos por el derecho a cita, los derechos de las imágenes pertenecen a los autores de las mismas. No pretendo apropiarme de las mismas, ni lucrarme ni hacerlas mías. Solo contribuir a su reflexión crítica. Desde luego, os animo a visitar la exposición, que es gratuita y se aprende mucho sobre el estilo de este artista. Engrandece el espíritu cultural y da vida a la imaginación dejando puertas y ventanas abiertas en el inconsciente.

Comentario de El Bar (Álex de la Iglesia, 2017).

Bajo el eslogan “El miedo nos muestra cómo somos”, Álex de la Iglesia nos presenta su film titulado “El bar” (realizado en 2016 y estrenado en 2017) en cuyo interior se conjugan la vida y la muerte, tanto explícita como implícita, bajo el desconocimiento de una realidad que azotó a nuestro país hace unos años, como fue la presencia del virus del Ébola, que se detectó por primera vez en algunas partes de África y, por las circunstancias que ya conocemos, llegó a España.

La característica principal de esta película española es su reparto coral y la ausencia de un protagonista único físico, aunque sí psicológico: el miedo a ser contagiado por este virus mortal. Un miedo que se asemeja al presentado en “El ángel exterminador”, film dirigido por Luís Buñuel que muestra la imposibilidad emocional/psicológica de una serie de individuos pertenecientes a una clase social elevada para salir de la vivienda, por un motivo que desconocemos, pues la puerta está abierta. Al igual que sucede en “La niebla”, obra escrita por Stephen King y film dirigido por (Frank Darabont), donde no pueden salir de un supermercado por la presencia de unas criaturas extrañas en el exterior. Aunque al igual que en este último, el miedo es ser asesinado, aparentemente es un motivo de peso, pues se juegan su propia vida.

El inicio es un poco desconcertante, pues aparentemente una chica ha quedado con un chaval en un establecimiento, cuyo emplazamiento desconoce y una mujer le augura malos deseos, por no ofrecerle una limosna con el ramo de romero que le entrega. “El bar” es un establecimiento de Madrid que abre sus puertas a un heterogéneo grupo de clientes, en cuanto a su estilo y estatus social. Una de estas personas sale del establecimiento deprisa y recibe un disparo desde origen desconocido. Mientras, el resto de clientes permanecen en el interior y presentan sus dudas acerca de la posibilidad de salir o, por el contrario, permanecer dentro hasta que las autoridades aparezcan. En esta trifulca, otro de los clientes sale y recibirá otro disparo a vista de todos. Las autoridades aparecen y hacen desvanecer los cuerpos a través del fuego. En momentos posteriores, alguien enciende el televisor y descubren que han tergiversado esta realidad para sacar a la luz una historia distinta, convertida en una mentira periodística: “un establecimiento ha ardido y han acordonado la zona”, seguramente bajo la conjunción de un complot policial-político para dar a conocer los hechos a la sociedad española, pero transformados, para, posiblemente, terminar con las pocas personas que permanecen en el local, pero informando que se debe a un accidente. Por ello, llegan a la conclusión de que las autoridades regresarán a quemar el local y la única idea que se les ocurre es bajar al sótano e intentar sobrevivir o serán disparados por la dueña del bar. No olvidemos que han encontrado en el aseo a una persona que entró en el local y había viajado a África, por lo cual, igualmente es sospechosa de padecer este virus mortal, y es evidente la posibilidad de haberlo contagiado al resto de clientes. Así pues, llegan a un punto en el que desconocen quién lo ha tocado, quién ha contactado con sus fluidos o quién ha rozado su móvil. Único dispositivo que tiene cobertura en el interior, pero tiene la ubicación y desde instancias exteriores pueden estar controlando que el dispositivo está siendo utilizado. En definitiva, rodean al señor, que fallece delante de ellos, y divagan qué hacer con el cadáver, sin poseer el suficiente valor para salir al exterior, pues creen que pueden correr la misma suerte que los clientes anteriores. No olvidemos que algunos personajes lo tocan espontáneamente, sin ser conscientes del contagio, pues de eso percatarán más adelante.

Con todo, las autoridades llegan y terminan con la vida de quienes quedan arriba, pero desconocen que en la parte inferior del establecimiento una serie de individuos intentan sobrevivir y luchar por las pocas vacunas que el infectado porta en su bolsillo. ¿Quién merecerá vivir? ¿Quién deberá morir? ¿Quién valdrá más como persona para seguir viviendo?  Estas son las preguntas que se plantean en el camino que emprenden bajo las aguas subterráneas y el fango de las alcantarillas.

Destacaría de este film el fallecimiento explícito del individuo que padece Ébola, el desgarro en la interpretación de Hugo Silva y Blanca Suárez, la disputa bajo el agua de dos de los personajes que luchan por la vida asesinando al otro y la obsesión por el dinero. Así puede percibirse con el juego activo del personaje que encarna a Carmen Machi y las conversaciones del indigente al que Hugo Silva encarna, además de sus acciones: coloca unas monedas sobre los ojos del fallecido. Al igual que sucede con el alcohol, en el que tratan de ahogarse para poder llegar a alguna solución medio coherente dentro de la situación que están viviendo. A mi juicio, la interpretación de Mario Casas se crece en el corredor subterráneo, cuando tiene el arma de fuego como instrumento defensivo. Inclusive, creo que son impresionantes los créditos del inicio, pues no solo textos, ya que se conjugan la música, una cueva, bacterias y virus, que mutan y se transforman. En cada una de sus películas, Álex de la Iglesia se crece en los créditos.

Finalmente observo que se cumple la reflexión “el hombre es un lobo para el hombre”, pues las acciones de los personajes así lo demuestran y todo ¿por qué?: por miedo. Considero que el miedo merma y desgasta psicológicamente a las personas por el afán de agarrarse a un clavo ardiendo para seguir viviendo.

Desde una perspectiva semiótica, podemos ofrecer una visión actancial, partiendo del modelo actancial del relato que propuso Greimas. El término “actante” es originalmente creado por Lucien Tesnière y usado posteriormente por la semiótica para designar al participante. Así pues, todos estos personajes funcionan como actantes. Denominándose actante a aquel que realiza una acción, que busca cumplir con algún objetivo, y este objeto es vivir. El destinador es el motivo, y aquí pregunto: ¿Cuál es el motivo para querer vivir? Reflexionen ustedes. A continuación seguimos con el destinatario (es quien se beneficia si el sujeto consigue el objeto), y en este caso podemos decir que es el propio sujeto (cada uno mira por sí mismo, por su propia vida). En última instancia tenemos el adyuvante (aquellos que colaboran con el sujeto a conseguir el objeto) y el oponente (quienes obstaculizan o se oponen a que el sujeto consiga el objeto) que no dejan de ser ellos mismos: Hugo Silva, Mario Casas, Blanca Suárez y Carmen Machi. O en todo caso, observamos que simulan colaborar, pero por otro lado guardan secretos que lo obstaculizan y nos hacen dudar sobre sus verdaderas intenciones, con el único fin de  luchar por vivir.

Sin más, os animo a ver la película, porque no os va a dejar indiferentes. Aquí comparto con vosotros el tráiler.

 

 

Kill Bill (Quentin Tarantino): Montaje y estilo de la postmodernidad.

Hola amig@s, en esta ocasión vuelvo para analizar un poco estos dos volúmenes de Kill Bill. La venganza es el germen de este film dirigido por Quentin Tarantino, que su primer y segundo volumen (2003 y 2004 respectivamente) están protagonizados por Uma Thurman (en su papel de novia) y David Carradine (que interpreta a Bill).

En líneas generales, en la primera parte encontramos a una mujer embarazada, que es disparada en la cabeza por sus antiguos camaradas del Escuadrón Asesino Víbora Letal, un grupo de asesinos que trabajan por venganza, manteniendo una guerra de bandas entre traficantes de drogas y asesinatos políticos.

Después de caer en coma durante cuatro largos años, percata de que ha perdido a su bebé y ha sido objeto de violaciones por parte de enfermeros del hospital. Como bien señala Sánchez (2004) es una mujer rodeada de disfraces, que emprende su salida del hospital y comienza una inminente venganza contra aquellos que formaron parte de la masacre llevada a cabo en el ensayo de su boda.

A lo largo del film, la protagonista tiene como objetivo la venganza de cinco individuos. Incluso viaja a Japón para vengarse de una de las miembros que ya se retiró para ser la líder de una asociación de criminales. Se enfrenta a esta banda de los yakuza mostrando las tradiciones de la lucha de los guerreros samurái en una gran batalla con katanas contra más de 50 individuos. Con su tradicional espada, secciona los miembros (piernas y brazos) a cada uno de los individuos del grupo. Secuestra a una mujer, abogada y amante de su víctima, y la acerca a un hospital para que le curen el brazo, transmitiéndole un mensaje de advertencia a sus enemigos, principalmente a Bill.

En la segunda parte, después de haber acabado con sus primeros obstáculos, intenta llegar hasta Bill, a quien encuentra con una niña pequeña, quien descubre que es su hija. Y practicará con él una tradicional técnica para reventarle el corazón y morir fulminantemente.

Con esta breve presentación de la sinopsis, a grandes rasgos, podríamos decir que parece un film narrativo, coherente y sencillo de comprender. La mayoría de filmes clásicos buscan ser coherentes con el orden de los hechos, pero el moderno permite la utilización de elipsis temporales (Cilia, 2015), como sucede en este caso, que está relatado con cierto desorden, en un montaje fraccionario de 10 capítulos, en varios de los cuales se llevan a cabo diferentes flash back y flash forward que traslada al espectador al pasado y al presente de la protagonista y a las diferentes circunstancias a las que se tiene que enfrentar en cada una de las situaciones en las que emprende su venganza. Montaje fraccionario que, aparte de la vida de Jackie Brown, presenta las problemáticas de otros de los personajes que forman parte del film en menor medida, como la pederastia, las violaciones, la prostitución, las familias desestructuradas, las drogas, etc.

Aunque no nos vamos a centrar en la música en esta entrada, creo que merece su importancia, pues se presenta una banda sonora que funciona como correlato a las imágenes en movimiento (Sánchez, 2004).

Este montaje desestructurado me hizo reflexionar acerca de lo que entendemos como cine clásico y cine postmoderno, pues este caso presenta una estructura narrativa no convencional. Aunando elementos que pertenecieron a ambos tipos de cine (Cilia, 2015).

Como concluye Cilia (2015) en este film lo moderno está presente no en lo referido a la narrativa, sino en la construcción de los personajes confusos y problemáticos, la utilización de elementos de la cultura pop norteamericana o los personajes extraídos del cine samurái, además de otros de los conflictos sociales procedentes del mundo contemporáneo. Ello da como resultado un film postmoderno, que surge como desencanto con las ideas modernistas, basado en el eclecticismo y mezcla las características de diferentes estilos ya creados, como mencionamos anteriormente la modernidad y lo clásico. Aunque ciertamente el relato presenta un tradicional inicio, nudo y desenlace.

Finalmente, como aportación más personal y subjetiva, una cuestión que me resultó de interés fue descubrir lo arraigada que está en las mentalidades occidentales la idea del cine narrativo, estructurado, clásico y tradicional. Alejándose de la comprensión de un espectador convencional el visionado de un film que concuerda con las características de la postmodernidad. En este sentido me gustaría comentar una anécdota, pues mis ojos no podían despegarse de la pantalla durante el desarrollo de esta película, no me podía llegar a creer lo que estaba viendo en cuanto a lo que se refiere a efectos especiales, esa forma de cortar miembros del cuerpo, brutal derrame de sangre a borbotones en diferentes espacios, la mente absolutamente despierta siguiendo los saltos temporales…, mientras mi madre, sentada a mi lado, no se enteraba de nada y en última instancia me expresó: “me voy ya, porque esto no hay quien lo entienda”. Aunque hay quien dice que “Lo que hoy se llama postmoderno, ese gusto por reexaminar técnicas del pasado, de alguna manera ha existido muchas veces en la humanidad, y en cine, en todo caso, siempre. Desde sus comienzos, el cine ha sido postmoderno, y lo sigue siendo” (Inurria, 1988). ¿O tal vez será cuestión de formación cultural? Dejo en vosotros la reflexión.

Un saludo y hasta la próxima.

 

Para un mayor conocimiento respecto a las características del estilo postmoderno, recomiendo la consulta de textos de Zavala y Molina Foix. Además os invito a ver la película en más de una ocasión, para verla desde diferentes perspectivas.

 

 

Cilia, R. (2015). La narrativa en Pulp Fiction y Kill Bill de Quentin Tarantino. Creación y Producción en Diseño y Comunicación, (Vol. XII), nº 71. Disponible en: http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_articulo=12204&id_libro=587

Inurría, A. L. (1988). Raúl Ruiz: “El cine es siempre postmoderno”. El País [Lunes, 9 de mayo de 1988]. Disponible en: https://elpais.com/diario/1988/05/09/cultura/579132004_850215.html

Molina Foix, V. (1995). «El cine posmoderno: un nihilismo ilustrado». Historia General del Cine: El cine en la era audiovisual. Madrid: Cátedra.

Sánchez, S. (2004). Kill Bill. Volumen I. El cultural. Disponible en: http://www.elcultural.com/revista/cine/Kill-Bill-Volumen-I/9036

Zavala, L. (2005). Cine Clásico, Moderno y Posmoderno. Razón y Palabra (nº 46). Disponible en: http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n46/lzavala.html

“La representación de los menores de edad en los filmes que recrean el contexto de la dictadura franquista”.

Hola amig@s, dedico esta entrada para comentaros que al fin he terminado mi tesis doctoral después de 3 años de investigación, 9 meses de trámites burocráticos, unos 10 cursos de formación aproximadamente, 6 publicaciones científicas (algunas otras pendientes) y mi presencia, en la medida de los posible, en 3 congresos de ámbito internacional, mediante la presentación de comunicaciones/ponencias.

Foto4

Ofelia (El laberinto del Fauno, Guillermo del Toro, 2006).

A través de esta entrada me gustaría compartir con vosotros una síntesis de mi defensa, que se llevó a cabo el pasado 7 de septiembre de 2017, dando a conocer algunas de las claves que definen mi investigación y algunos de los contenidos de la misma.

Así pues, antes de comenzar con ello, también en esta ocasión, quisiera agradecer a las miembros del tribunal por haber aceptado formar parte de mi evaluación; a mis directores de tesis, porque han sido unos pilares fundamentales en este intenso proceso de aprendizaje durante estos 3 años; y a mi familia, amigos y compañeros por su apoyo durante este proceso.

La justificación del presente trabajo de investigación viene determinada por el interés en un mayor conocimiento y análisis de la recreación cinematográfica española de una parte de nuestra Historia pasada que repercute en nuestro presente, por propia conciencia, empatía y motivación a nivel personal y académica. Aparte de ello, existen otras razones que motivaron la elección de este tema. Entre ellas destaco la inquietud en conocer las formas de representación de la infancia y la adolescencia en el medio fílmico, especialmente en las producciones que recrean este periodo histórico de nuestro país, porque se ha observado que a estas figuras no se les ha otorgado una atención propia desde el ámbito científico.

En un segundo plano se pretende alimentar la memoria histórica, que está siendo tan cuestionada y fragmentada últimamente. Principalmente poner en valor cómo el cine entiende y refleja las peripecias de estos menores de edad, en su tentativa de salvaguardar su integridad física y psicológica, así como su vulnerabilidad y su fragilidad ante los acontecimientos vividos en aquel contexto socio-histórico.

Y tampoco podemos obviar el fuerte peso del poder del cine para instruir a la sociedad, lo que supone una oportunidad para sentar las bases de nuevas propuestas educativas, con las cuales plantear reflexiones y debates en acciones formativas y culturales.

 

En líneas generales la fundamentación metodológica se divide en dos puntos principales que son: el diseño metodológico del estudio empírico y el marco teórico, que comprende diferentes disciplinas que comentaremos un poco más adelante. Pero antes nos gustaría aclarar que nos encontramos ante un tipo de investigación con enfoque cualitativo, pues el análisis cinematográfico comprende las tareas de observación y exploración minuciosa de una serie de elementos audiovisuales que no son exactos, sino sometidos a la interpretación.

Por otro lado, los criterios que se han tenido en cuenta en la selección de producciones han sido: filmes españoles realizados a partir de 1978, protagonizados por menores de edad de hasta 17 años, integrados en contextos de agresividad, represión, persecución… que tuvieron bastante peso durante la dictadura franquista española y los primeros años de la Transición Política. Seleccionamos como partida este año con motivo de que se tiene en cuenta la Constitución española, que abole la censura previa y otorga libertad de creación en los diferentes medios artísticos, aparte de que supuso un punto de inflexión social y cultural en nuestro país.

Se han encontrado 13 filmes que responden a estas características, aunque algunas otras producciones han tenido que ser descartadas por diferentes motivos que justifico en el texto completo de mi tesis doctoral. Los personajes infantiles y adolescentes que conforman la muestra de estudio han sido analizados según los parámetros de una ficha, que comentaremos más adelante, y que explora en profundidad su universo individual, enfatizando el hilo narrativo y los códigos morfológicos y sintácticos.

 

Como mencioné anteriormente, la atención principal se ha centrado en el estudio exhaustivo del personaje, y ante esto podemos preguntarnos ¿qué es un personaje? este supone un elemento esencial de la diégesis narrativa que continúa albergando una problemática en su exploración, como consecuencia de la complejidad del concepto y la diversidad de funciones que esta figura adopta en la ficción. En su construcción intervienen una serie de rasgos de diferentes dimensiones: física, psicológica y sociológica, que responden a una serie de particularidades de tipo político, social, cultural, religioso…que de una forma u otra están vigentes en el momento de su construcción.

En cuanto a las metodologías de análisis fílmico, partimos de la premisa de que cada analista tiene su propio método de estudio y de que un mismo texto permite numerosas interpretaciones, por tanto existen diferentes propuestas metodológicas de análisis fílmico y en particular de personajes. Podemos citar algunas como las de Casetti y Di Chio (1998) y el modelo actancial estructuralista de Greimas. No obstante, nuestro planteamiento es de elaboración propia y profundiza en el estudio narrativo y de contenido, con especial énfasis en el universo del personaje menor de edad.

Si concretamos, nuestra propuesta está dividida en tres apartados: primero se realiza una contextualización de la obra cinematográfica, en la cual se mencionan brevemente los rasgos del estilo del director y se identifican los puntos principales de la narrativa cinematográfica; un segundo apartado está dedicado al estudio del personaje infantil y/o adolescente, en base a tres dimensiones: física, psicológica y social; y en último lugar, en segundo plano, se lleva a cabo un análisis de la utilización de los elementos que consideramos más trascendentales del lenguaje audiovisual de cada uno de los filmes que conforman la muestra.

Seguimos con el marco teórico, en el cual destacamos:

-Las características del contexto socio-histórico en el cual se inspiran las películas objeto de este análisis, como son la racionalización alimentaria, el estraperlo, el poder de la institución eclesiástica, la disciplina y la resistencia, que generaron un clima de terror y dominación por parte de individuos con cierto poder social.

-Igualmente, la memoria histórica es un concepto que conlleva unas actividades morales y de dignificación de las víctimas de la dictadura franquista, y ello se pretende abordar a través del cine, la alfabetización audiovisual y la inteligencia emocional.

-Además el proceso de Transición Política, la abolición de la censura previa y el interés de la sociedad española por enterrar cualquier huella del franquismo provocaron una liberación creadora que se tradujo en multitud de propuestas distintas en el cine, con variedad de temáticas y estilos. Aunque, todavía en estos años apreciamos una ausencia de proyectos de largometraje que ficcionalicen las problemáticas de los niños en este contexto de represión, salvo casos excepcionales, como ¡Arriba Hazaña! un film dirigido por José María Gutiérrez Santos en 1978, que yuxtapone sacerdotes violentos y sacerdotes mediadores en un conflicto.

-También hemos mencionado en varias ocasiones a los niños y a los adolescentes, pero por aclarar un poco esta noción podemos preguntarnos ¿qué es un niño? se trata de un concepto que ha ido evolucionando en la Historia de la Humanidad y se entiende de forma diferente según el punto geográfico en el que nos ubiquemos. En este sentido, se observa que los conflictos bélicos, los contextos de represión y de violencia no respetan a los niños ni a sus hogares, pues continúan siendo utilizados para matar y morir por cualquier motivo en diferentes lugares del mundo. Crecen en medio del conflicto aprendiendo a mentir, a caminar cerca de donde suenan los disparos y a utilizar juguetes como armas o armas como juguete. Incluso llegan a confundir una cámara con un arma, ante la que alzan sus manos, posiblemente en señal de subordinación, sumisión o resignación a la muerte que creen que les acecha tras el objetivo que les apunta.

Por otro lado, una parte de los resultados procede de esta pregunta: ¿Por qué aparecen los menores de edad en el cine?

El cine presenta situaciones de la vida y los menores de edad forman parte de la misma, su presencia sirve como objeto de reflexión en los filmes. Aunque resultan desagradables ciertas escenas como por ejemplo en la recreación de conflictos bélicos, familiares o abusos con niños de por medio, quizás con intenciones simbólicas. En este sentido, hemos tenido la oportunidad de recopilar testimonios de las formas de trabajar de algunos directores de cine español, como son Antonio Cuadri y Antonio Giménez-Rico, quienes prefieren respetar la vulnerabilidad de la infancia y la adolescencia, para evitar dañarles psicológicamente. Y para trabajar con los menores de edad siguen otras pautas diferentes a las que emplean con los adultos, pues con estos últimos tienden a ser más rigurosos, teniendo en cuenta que éstos últimos tienen mayor experiencia en la interpretación.

En cuanto a la exploración de la dimensión psicológica, para el estudio de la personalidad hemos seguido la propuesta de Morgan Forster referida a personaje plano y personaje redondo; para el carácter hemos tenido en cuenta a Carl Jung en cuanto a la extroversión y la introversión; y para el temperamento nos hemos basado en Hipócrates de Cos y su teoría de los cuatro humores: melancólico, colérico, sanguíneo y flemático.

Finalmente, el corpus conformado por el material fruto de nuestro análisis fílmico se revela de interés para ser utilizado y promover tanto la alfabetización audiovisual como el reconocimiento de los niños y los adolescentes que vivieron en el mencionado contexto socio-histórico. De manera que se plantea una propuesta pedagógica que recoge una serie de cuestiones que pueden ser abordadas, asociadas a la visualización de cada una de las películas examinadas. Aunque conviene recordar que el estudio teórico-reflexivo de la disciplina de la Cinematografía difícilmente se puede aplicar a la vida cotidiana desde el punto de vista técnico-práctico. Desgraciadamente, en la sociedad en la cual nos integramos pesa fuertemente un sesgo utilitarista que está al servicio del universo empresarial. No obstante, reitero y defiendo que el cine supone un instrumento significativo para la educación, la reflexión y la formación de los ciudadanos.

Los derechos del fotograma utilizado pertenecen al autor de la obra y en este caso ha sido utilizado simplemente bajo el amparo del derecho a cita, para contextualizar uno de los casos de la muestra de estudio. En ningún motivo nuestro interés va enfocado al lucro personal o colectivo con la utilización de esta imagen, pues este blog se mantiene de forma altruista desde el año 2012.

Comentar además que esta tesis fue valorada por el tribunal con la calificación de Sobresaliente por unanimidad con Mención Cum Laude. Evidentemente tendré en cuenta todas las propuestas del tribunal, en aras de mejorar mis líneas de investigación a largo plazo y plantear futuras publicaciones.

Pero antes de terminar me gustaría poner de relevancia que esta tesis doctoral se rigió por lo indicado en el RD 99/2011, superando positivamente los informes de 2 evaluadores externos a la Universidad de Málaga y un tribunal compuesto por 3 Doctores (profesoras titulares de Universidad) con más de 8 años de experiencia docente e investigadora. Algunos comentarios y reflexiones de los mismos fueron:

-En la tesis se observa objetividad y sensibilidad para tratar un tema tan espinoso como es la infancia en este tipo de cine.

-¿Por qué has seleccionado un tema tan duro como éste? Lo habrás pasado bastante mal viendo estas películas.

-Estaba leyendo tu tesis, se me ocurrían preguntas pero en los párrafos siguientes tenía las respuestas a esas preguntas.

-Puedes publicar la última parte en forma de unidades didácticas, para que sean de utilidad a los profesores estas películas en sus clases.

-No sé por qué utilizas como muletilla la expresión: “En este sentido” de forma reiterada, tampoco es algo negativo, pero es curioso.

-La lectura de la tesis resulta bastante fluida, minuciosa, detallada y fácil de comprender. En el capítulo 3 haces un análisis pormenorizado y en el capítulo 4 en la comparativa psicológica de los niños condensas y sintetizas de forma clara todo lo que se recoge en el capítulo anterior.

Mi nivel de nervios no me deja recordar ahora cuántas otras preguntas me hicieron. Lo cierto es que me dijeron que no se me notaba el nerviosismo, que se me veía bastante segura de mí misma. Aunque no sé cómo lo hice. Exceptuando el inicio de la presentación, que me vine abajo porque han sido 3 años duros de investigación sin un euro y no veia nunca en mi mente ese momento final. Al verme en situación, rodeada de mi familia, profesores y amigos, me imaginé a mi padre viéndome desde arriba, no me lo creí. Pero supe tragarme las lágrimas y continuar con energía. Lejos de considerar esto como algo negativo, una de las miembros del tribunal me dijo que pudo percibir que me apasiona lo que hago y esas lágrimas eran síntoma de que somos personas con sentimientos y emociones, no máquinas como nos convierte la burocracia en ocasiones. La sala quedó vacía, después de unos minutos dieron la entrada e informaron del resultado. El cum Laude no lo informaron en este paso (había que esperar días después) El paso último y siguiente era acercarse al Trbunal a darles la mano y dar las gracias nuevamente por su asistencia.

Tras este cúmulo de emociones, miembros del Tribunal, directores de tesis y yo fuimos al restaurante Garum a almorzar. Había reservado de antemano. Por cierto, comiendo me preguntaron por qué escogí ese lugar. La verdad es que me enamoré de este sitio porque está enfrente del cine Albéniz (C/ Alcazabilla) y me resultaba bastante simbólico. Está en una calle muy tranquila. Se come de maravilla, es especialista en atún y procuraron en todo momento adaptar la comida a las intolerancias y alergias. Al terminar el almuerzo no quería encerrarme entre 4 paredes todavía y en shock me recorrí las calles del centro de Málaga montada en una nube blanca, haciéndome estas preguntas: ¿era verdad o mentira? ¿habia pasado ya?

Un saludo amig@s y gracias por leerme.

Análisis: Douglas, guardián de Escocia (Sergio Boj, 2017).

La presente entrada realiza un pequeño análisis fílmico del cortometraje titulado “Douglas: guardián de Escocia” un cortometraje realizado entre las localidades de Teba (Málaga) y Loja (Granada). Es dirigido por Sergio Boj y fue proyectado este fin de semana en el municipio tebeño.

En principio hago una breve sinopsis del mencionado cortometraje: nos encontramos en el año 1330 y el rey de Escocia, Roberto I Bruce, ha encomendado a sus hombres de confianza una última misión, que no es otra que llevar su corazón embalsamado a Tierra Santa: Jerusalén. El elegido es James Douglas, uno de sus principales guerreros, quien se ganó su confianza con sus muchas victorias. En su trayecto, Douglas es informado sobre la guerra que el rey Alfonso XI lleva a cabo contra los musulmanes en España, y decide ayudarle. A pesar del parentesco entre el monarca español y el enemigo de los escoceses, el rey Eduardo de Inglaterra. Se conjugan aquí la traición, el sacrificio, la lealtad, el amor y la amistad. Por tanto, James Douglas se erige como un personaje clave en la historia de Escocia: como protagonista de este cortometraje ambientado en la Baja Edad Media.

Y adentrándonos en este particular estudio, es bien sabido que para llevar a cabo un análisis fílmico son necesarias bastantes visualizaciones de la producción y supone una actividad interminable, por la multitud de matices que se pueden tener en cuenta para su estudio. No obstante, el mini-análisis de este film supone un reto personal, ya que fueron unas notas mentales que obtuve simplemente con el visionado del mismo en una sola ocasión, allí mismo. Ante el bullicio de personas durante su proyección pública en un espacio exterior.

Voy a utilizar algunos de los parámetros de análisis que utilicé en el estudio empírico de los filmes de mi tesis doctoral, como son los aspectos morfológicos y sintácticos.

Entre los aspectos morfológicos destaco los códigos visuales: en principio encontramos que en la localización del Castillo de la Estrella (Teba) tiene un fuerte peso el material de la piedra, lo que puede ser relacionado tanto con la frialdad del individuo que ahí habita (Alfonso XI, encarnado por Adrián Vereda) a la hora de dirigirse a sus súbditos como con el contexto del conflicto bélico. Como códigos textuales,  se aprecia que el texto explicativo del hecho histórico presentado hacia el final del cortometraje se sucede de forma rápida y realmente no me da tiempo a leerlo por completo. Continuando con los códigos sonoros, como opinión personal decir que me gustó bastante este aspecto, especialmente en la escena presentada en la segunda mitad del film: me refiero a la escena en la cual un individuo toca la gaita junto al monolito dedicado a Sir James Douglas, ubicado en la Plaza de España del municipio tebeño. Y en el cual se inscribe un texto que narra la hazaña principal de este personaje escocés de nuestra historia. Igualmente de los códigos sonoros también se puede destacar que se da mayor protagonismo a los diálogos de los personajes que a la acción de los mismos. Lo que ofrece cierta información de su interior y conlleva un gran trabajo de preparación del guion por parte de los actores. Aparte de ello, decir que lo que destaca en los conflictos bélicos es la unión de los personajes que intervienen en los mismos y ello se pone de relevancia a través de la expresión: “siempre unidos”, que reiteran varios personajes en numerosas ocasiones.

Por otro lado, sigo con los aspectos sintácticos: la movilidad: observo que se conjuga la estaticidad con tomas realizadas con cámara en mano, pues la inestabilidad en el pulso se hace evidente en varias ocasiones. Y ambos se yuxtaponen tanto en los planos más cerrados como en los planos más abiertos. Planos cerrados que, tradicionalmente, vienen siendo conocidos porque nos introducen en los sentimientos y las emociones de los personajes. Insistiendo en la movilidad de la cámara, observo también leves movimientos en forma de travelling hacia arriba y otros laterales. A través de los cuales se describen los espacios exteriores, donde los individuos mantienen una serie de trifulcas y posteriormente yacen en masa, rodeados de sangre, en el suelo del espacio campal. En cuanto a la planificación, se intercalan planos cortos y planos largos a través de un montaje por corte en la misma escena. Algunos de estos planos presentan a los personajes en una situación plana (el individuo y la pared tras de sí) y otros planos muestran una descripción del lugar en el cual se sitúa. Es decir que se trata de planos más abiertos que muestran la profundidad de un espacio. Aquí me refiero, por ejemplo, a la escena presentada en el espacio del comedor del castillo, donde se localiza una mesa larga alrededor de la cual dos personajes se sientan, separados por el tamaño de la misma. Lo que denota cierta frialdad o desapego en su relación. Aparte de ello, como forma de hilvanar el relato, observo que la unión de las secuencias se lleva a cabo a través de un montaje en el que predominan los fundidos encadenados. En este sentido, se presentan también una serie de acciones en forma de flashes, pero no queda lo suficientemente claro si se trata de flash back (pasado) o si forman parte de una acción paralela (montaje en paralelo).

En general, y ya como juicio de valor, destaco las interpretaciones de los actores, la elaboración de los planos, construyéndose con especial cuidado, pues ocultan multitud de detalles, con estilo similar al de Eduardo Chapero Jackson en su cortometraje titulado “Contracuerpo”. El trabajo de vestuario, atrezzo y ambientación son interesantes. Aunque, desde el punto de vista de la producción, no llega al nivel de Braveheart (Mel Gibson), el conjunto del equipo hace un esfuerzo por acercarse a ella. Además de a la cultura y a la historia que une a la localidad tebeña con Escocia, a través de su visión histórica.

No olvidemos que el pasado y el presente se conjugan en esta construcción cinematográfica: pueden haber tenido un libro de historia delante, pero lo cierto es que se transforma un hecho histórico y se extrae de su contexto de partida: siglo XIV, para aportar algún valor, tema o matiz actual. Como es el individuo que toca la gaita ante el monolito ubicado en la Plaza de España y tras de sí el nombre de un negocio de hostelería se puede leer perfectamente.

Esta transformación sucede no solo en este film, sino en todas las producciones cinematográficas que recrean un contexto pasado, pues presentan una visión subjetiva. Por más veraz y auténtica que nos parezca la recreación de un hecho histórico, la historia es la historia y el cine es el cine, no es la historia. Aunque se utilice el medio fílmico para la recreación de hechos acaecidos en nuestra historia. Aclarar que un guionista es un individuo ubicado en un espacio y tiempo concretos, que de una forma u otra, tal vez inconscientemente, sus particularidades personales le pueden influir en la construcción de los personajes de su película.

Sobre las relaciones entre el cine y la historia se pueden leer las aportaciones de autores como Pierre Sorlin (1991), profesor en las universidades de Oxford y Nueva York y Josep María Caparrós Lera (2013) profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Sin más, volveré a ver este cortometraje en otra ocasión para tomar nota de otros aspectos de interés en su realización, porque se trata de un film interesante. Seguramente si nuestro país apoyase más al cine español, esta obra se podría transformar en un largometraje relevante, porque los actores muestran un gran talento en la interpretación. Os invito a verlo, aunque todavía no sé dónde se puede obtener.  Si tengo mayor información os lo indicaré por aquí.

Finalmente adjunto el enlace del teaser de este cortometraje:

 

 

 

 

Y el enlace a la página web donde pueden obtener mayor información de los personajes y otras cuestiones relevantes:

https://www.jamesdouglasmovie.com/

 

Un saludo amig@s.

Relaciones transtextuales: La que se avecina y V de Vendetta.

Hola amig@s esta entrada realiza un análisis de un punto de conexión entre famosa serie de comedia programada en Telecinco titulada “La que se avecina”, que lleva bastantes años en antena y la película “V de Vendetta”, dirigida por James McTeigue en 2006.

Así a priori puede llegar a sorprender qué es lo que pueden tener en común, ya que algunos consideran que es una serie floja, que presenta las problemáticas de la vida cotidiana de los españoles, sin muchos aspectos de interés y que yuxtapone algunas escenas sexuales y lenguaje vulgar. Pues bien, por casualidad un día, mientras estaban programando el capítulo 67 en FDF, titulado “Un bodorrio, un león desterrado y la revolución de los centollos”, observé al personaje que da vida a Berta que llevaba adherida a su solapa una pegatina con la insignia de “V” (Figura 1) y me acordé de Gerard Genette, su concepto de transtextualidad y las cinco categorías que comprende.

1.

Figura 1.

Recordemos que estamos en un contexto en el cual el personaje de Antonio se encuentra en prisión por haber lanzado un centollo el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero en aquellos tiempos. En esta escena desarrollada en el calabozo, la cámara realiza una serie de movimientos de cámara entre el interior de la celda y el exterior de la misma, donde su mujer y un abogado que se ofrece a llevar su caso, lo visitan. Este detalle puede pasar desapercibido para quien no haya visto la película protagonizada por “V”. Su abogado lo considera un héroe y se ofrece a defenderlo a cambio de nada, pues pone de manifiesto que no pretende cobrarle por sus servicios. Vuelve a mirar el vídeo (Figura 2), que filma este “centollazo” y observamos que este abogado lleva adherida a su solapa una misma pegatina de Berta, con las mismas características.

2.

Figura 2.

Al día siguiente, tenemos conocimiento de que su esposa ha llevado a cabo una campaña en los medios de comunicación y ha conseguido reunir el dinero que le solicitan de la fianza para que su esposo pueda salir de prisión. El abogado se presenta con un traje de chaqueta de un color diferente y con la misma pegatina (Figura 3), pero al salir con su defendido por las puertas de prisión, ya en el exterior, no lleva en su solapa esta pegatina. Este aspecto me hizo reflexionar, ¿sería un error de rodaje y no se percató de este detalle? ¿o el abogado presenta un giro en su forma de concebir la defensa de su defendido? En esta escena, su discurso cambia respecto a la anterior, pues aquí su intención es mostrar a los medios de comunicación que su defendido está muy arrepentido de su acto (Figura 4).

3.

Figura 3.

4.

Figura 4.

Volviendo a la teoría de Gerard Genette que anuncié anteriormente, encontramos cinco tipos de relaciones transtextuales: Intertextualidad, Paratextualidad, Metatextualidad, Hipertextualidad y Architextualidad. Analizando las particularidades de cada una de estas categorías, me decanto por considerar las relaciones existentes entre ambos textos (La que se avecina y V de Vendetta) como Intertextualidad, pues presenta una relación de copresencia entre dos o más textos, mostrándose en la serie una cita de la película en forma de texto escrito y unas actuaciones similares en sus personajes protagonistas: actos violentos con el fin de que la sociedad despierte de su estado de sueño en el cual los políticos nos tienen sometidos a su voluntad. Podéis profundizar en estas tipologías asociadas a la Transtextualidad en el libro de Genette titulado “Palimpsestos: la literatura en segundo grado! (1982), en el cual Genette explica la Transtextualidad y lo que pone a un texto en relación, manifiesta o secreta, con otros textos. Recordemos que su teoría es una reformulación del concepto que había acuñado Julia Kristeva en 1967, a partir de la semiótica de Ferdinand de Saussure y del dialoguismo de Mijaíl Batjín.

Y hasta aquí este breve análisis, espero invitaros a reflexionar sobre estos detalles que pueden pasar desapercibidos. Os animo a leer mi análisis de “V de Vendetta” que redacté hace unos meses, así como a ver el film que, al menos para mí, es muy interesante. Además de esta serie, que infravaloran tanto, pero que guarda muchos matices relacionados con la filosofía. Evidentemente algunas series extranjeras tienen más potencial, más ciencia ficción y mayor presupuesto de producción, pero la reflexión no tiene límites y se puede esconder detrás de pequeños detalles, visibles para los ojos que saben mirar y extrapolar.

Un saludo y gracias por leerme.

 

Los fotogramas han sido incluidos bajo el amparo de derecho a cita para las cuestiones explicadas. Los derechos de autor pertenecen a las personas que se dedican a la producción de esta serie española.

 

Nombres, apellidos y fosas en el cine

Hola amig@s, perdonadme por no haber podido escribir durante tanto tiempo, pero no me he sentido con la suficiente inspiración para hacerlo. Esta entrada toma como referencia distintos medios. En principio leyendo la obra “Los maestros de la República” escrita por María Antonia Iglesias; en segundo lugar, oyendo la canción titulada “Todos los nombres” de la cantautora Lucía Socam (Vídeo Adjunto) me vinieron a la mente unos fotogramas de otro medio: varias películas que trabajan este tema de la memoria histórica, como son “El laberinto del Fauno”, “Las trece rosas” y “La voz dormida”.

 

 

En primer lugar, procedo a comentar los frames del film La voz dormida (Benito Zambrano, 2011). Aquí apreciamos unos planos cortos que nos introducen en los sentimientos y las emociones del personaje (Fotograma 1); y al mismo tiempo, la película presenta planos generales en los cuales se observan los fusilamientos (Fotograma 2 y 3). Aquí los rostros no se presentan de forma definida. En el caso de los encuadres de los fusilamientos nocturnos, la oscuridad impregna la escena y las sombras de la benemérita predominan en el suelo y en la pared exterior del cementerio.

la voz dormida 1.

Fotograma 1.

La voz dormida 2.

Fotograma 2.

La voz dormida 3.

Fotograma 3.

Tanto quienes van a ser fusiladas como quienes van a ejecutar las acciones se presentan en filas lineales en forma vertical respecto al horizonte del encuadre y en plano entero conjunto. Los dos fotogramas finales muestran un plano contra plano de la despedida (Fotograma 4 y 5), en la cual se lanzan un beso.

 

 

Fotogramas 4 y 5.

En la totalidad del film, tonos grisáceos que simbolizan cierta melancolía rodean a los personajes. Mueren sus esperanzas y sus ilusiones se marchitan, en un entorno en el cual son plastilina moldeables por las autoridades y la institución eclesiástica que dominaba a las mujeres en las prisiones, exigiéndoles creer en un ente superior, negando las creencias políticas individuales.

Tras este film, menciono el segundo que me vino a la mente al oír esta canción de Socam. El laberinto del Fauno (Guillermo del Toro, 2006). Vértebras abandonadas en un espacio que parecen unas fosas, mientras se presenta la historia de Ofelia. Unas vértebras presentadas en las ruinas de Belchite de forma cruel e inhumana (véase Fotograma 6). Quizás como metáfora de la destrucción a la que se encuentra sometida el mundo de los humanos, tal como fueron enterrados en fosas comunes los cuerpos de las víctimas de esta Guerra y posterior dictadura. Sin merecimiento de dignidad ni respeto hacia la vida humana. Para profundizar en estas fosas comunes se invita a la consulta de análisis de Armengou y Belis (2004), Barragán Mallofret y Castro Fernández (2004-2005) y Malgosa, Armentano, Galtés, et. al., (2010).

El laberinto del fauno 1.

Fotograma 6.

Expuesto el fotograma, si analizamos su composición podríamos tener en cuenta la regla de los tercios. Efectivamente, si dividimos la imagen en 3 tercios horizontales y verticales, esta cabeza se encuentra en los tercios inferiores, dejando aire alrededor de la misma y situándola estratégicamente en el lado derecho del fotograma. Simbólicamente se aprecia que este cuerpo o solo la cabeza ha sido enterrado en ese espacio de forma cruel e inhumana, pero proporciona cierto contraste, pues la escena está impregnada e iluminada con una yuxtaposición de tonos marrones y amarillos, otorgando calidez a esta situación de abandono. Analizada esta cuestión, lanzo la pregunta ¿Por qué se intenta proporcionar calidez a una situación de cruel abandono humano? ¿casualidad del director? O ¿realmente intenta ofrecer un contraste de frialdad y calidez para hacernos reflexionar en este sentido? Ahí dejo abierta la cuestión.

En tercer y último lugar, comento el final del film Las trece rosas (Emilio Martínez-Lázaro, 2007). Aquí trece mujeres van a ser fusiladas, se resisten a salir del camión (Fotograma 7). Colocadas una al lado de otra en fila vertical respecto al encuadre que se presenta, pero se desordenan en varias ocasiones para despedirse (Fotograma 8). Van a ser fusiladas, las manos les tiemblan y a través de un travelling lateral izquierdo en pulso, pues se nota la imprecisión de la cámara, se hace un recorrido por sus manos, que se entrecruzan y se ignora la representación del cuerpo hasta la cintura, otorgando mayor significación a estas partes del cuerpo: manos y brazos (Fotograma 9), hasta que al llegar a la última chica, la cámara nos hace partícipes de sus nervios y se desplaza para mostrarnos su rostro. El encargado da la orden de disparar y al final del film se muestra un texto explicativo (Fotograma 10).

 

 

Fotogramas: de izquierda a derecha: 7, 8, 9 y 10.

Y hasta aquí mi análisis, no se trata de un tema agradable, pero como bien indica la canción, todos los humanos tienen nombre y apellido y abandonar este tema desde la política más conservadora actual, por negarse a revivir un pasado, no es más que un absurdo. No proporcionar los derechos que como humanos tuvieron en su momento, que no es otro que un sepelio digno, excusarlo a motivos económicos es de una bajeza impresionante.

Ahora bien, no son idénticos conceptos la historia y la memoria (Tony Judt).

No podemos cambiarla, pero sí examinarla a través del cine, que presenta lo agradable y lo desagradable, en formas implícita o explícita, apelando a nuestros sentimientos y emociones, haciendo uso de una serie de estrategias audiovisuales. Lo inhumano, lo cruel, el montaje fílmico que lleva dolor y una lágrima se nos derrama al saber que realmente ocurrió en un pasado y en este medio solo se muestran ciertas cuestiones con muñecos, golpes, cisuras, armas… Lloramos con los protagonistas, nos imaginamos en ese lugar, sus lágrimas las hacemos nuestras al apreciar que la sangre brota de alguna parte de su cuerpo, que alguna humillación realmente tuvo lugar en aquellas personas que solo pensaban diferente políticamente o solo querían sobrevivir tras una maldita guerra que destrozó a tantos humanos; y todavía la negación de un respeto y entierro digno sigue destrozando a muchos. Malgastando recursos en temas que la sociedad no requiere y lo que requiere es ignorando de forma reiterada. Ignorando sus huesos, como si no fuesen personas con nombres y apellidos y no formasen parte de nuestra historia.

La conciencia, la verdad y la mentira se entremezclan y hacen un cóctel de sufrimiento que muchas personas lo hacemos nuestro por empatía, sensibilidad y queremos ofrecer una visión hermenéutica de su representación en el cine.

 

Los fotogramas solo han sido includos bajo el amparo de derecho a cita. Los derechos de la imágenes pertenecen a los autores de las mismas, no es mi intención lucrarme de ellas, regulado en el artículo 32 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (TRLPI), según el Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril:1

 

 

Inspiración para matar (Michael Feifer, 2016).

Inspiración para matar es un film de nacionalidad estadounidense dirigido por Michael Feifer en 2016 en género de thriller psicológico.

Kara (Karissa Lee Staples) es una joven que se traslada a la ciudad de Los Ángeles para comenzar una nueva etapa de su vida. Aquí comienza a trabajar en una cafetería y a la par va a realizar un curso para perfeccionar su escritura, impartido por un importante profesor que le propone relaciones a cambio de ofrecerle colaboración para su próxima novela. En su lugar de trabajo, Kara encuentra una tablet y, al abrirla, descubre que pertenece a un hombre llamado Paul Reese (Antonio Sabato Jr.), un escritor de novelas de misterio. Ambos se conocerán y mantendrán una relación amorosa. Se conforman como un tándem, pues los deseos que siente y que ella lleva a las hojas de su libro, él los materializa con sus actos, pero nadie de su alrededor consigue ponerle rostro a este desconocido, pues se niega a que le presente a sus compañeros de trabajo, su arrendadora… y permanece así en la sombra para su entorno cercano.

Extrañada, Kara descubre que su profesor aparece fallecido por envenenamiento y también su jefe de la cafetería por despedirla, además de la señora que le alquiló la habitación. Sus hipótesis y coartadas apuntan a Paul como autor de los crímenes, como consecuencia posiblemente de sus celos, además de su intención de no compartirla, sino tenerla para él solo. Tras acudir a la policía, nuestra protagonista confiesa que los crímenes fueron cometidos por Paul Reese, aunque en su base de datos éste no es encontrado, realmente no existe. La joven acude a la mansión donde mantenían sus encuentros secretos y este individuo le confiesa que su alrededor no le puso rostro, no existe en realidad: los crímenes los llevó a cabo ella, como forma de inspiración para escribir, pero interiormente no lo admite. Y ello se nos da a conocer en un momento que nos suscita confusión, pues un cúmulo de dudas nos acechan: ¿quién se escondió en su habitación para no ser descubierto?, ¿quién llegó herido a su casa a altas horas de la madrugada, huyendo de un altercado callejero?, ¿en casa de quién ha estado manteniendo los encuentros amorosos?, ¿fue real la persona que le apareció en la pantalla de la tablet?

Finalmente, resulta significativo que su compañero de trabajo intenta ayudarla a comenzar una nueva vida y entre las cajas de la mudanza encuentra una Tablet en la que reproduce un vídeo: Kara se presenta y habla consigo misma a través de la pantalla, como si se tratase de dos personajes distintos, de forma similar a como se nos presentó que conoció al supuesto famoso escritor. Conectando estas cuestiones podemos pensar que fue ella misma quien lo tejió como un plan para engañar al espectador de primera mano, quizás de forma premeditada o posiblemente como trastorno psicológico, lo que respondería a no admitir o no tener conocimiento realmente de lo que ha llevado a cabo.

De este film resulta interesante la iluminación dura, que oculta el rostro de la protagonista y de forma simbólica también la faz del personaje con el cual mantiene los encuentros amorosos. De igual forma, podemos destacar la información que se nos rebela y nos perturba a la par, pues no hemos tenido conocimiento de la misma, al producirse lejos de la narrativa principal y maquillarse con la extrañeza y preocupación evidente de Kara. Incluso, a nivel textual las iniciales inscritas en la novela de quien creíamos el famoso escritor Paul K. Reese coinciden con su propio nombre y apellidos: P. Kara Reese. Como posible trastorno, la actriz principal hace un interesante papel, pues efectivamente resulta creíble su comportamiento de víctima. E incluso aparenta cierto rol de mujer inmersa en una relación enferma, rodeada de secretismo y celos. En cierta medida, también podemos entender su papel como el de una chica utilizada por su pareja como cebo para deshacerse de su alrededor y probablemente el prototipo de hombre maltratador.

En definitiva, os invito a ver esta película y que reflexionéis sobre los detalles que he podido extraer en este mini análisis.

 

 

Requisitos para ser una persona normal (Leticia Dolera, 2015).

Hola amig@s, en mi tarea de colaborar  comparto con vosotros una nueva entrada titulada “Requisitos para ser una persona normal”, pero realizada en el blog en el que me invitaron a escribir (Cinéfilos frustrados), espero que os guste, disponible en:

https://cinefilosfrustrados.com/requisitos-persona-normal-leticia-dolera/

Scarecrow: la reencarnación del espantapájaros

Hola amigos, a punto de terminar el año y antes de comenzar esta entrada me gustaría desear unas felices fiestas y que el próximo año os traiga felicidad y aprendizaje en todos los sentidos a aquellas personas que me siguen, así como agradecerles su visita a mi blog. Pese a que no puedo escribir a diario por las circunstancias que me rodean y mi dedicación total a la tesis doctoral, y que ya entregaré en el mes de enero.

 

Pues bien, el otro día antes de comenzar a preparar las cosas para Nochebuena me encontré una película inquietante en televisión y no es otra que Scarecrow (Emmanuel Itier, 2002) y voy a exponer un poco su argumento:

 

Lester (Tim Young) es un joven maltratado por sus compañeros en el instituto con motivo de su apariencia física y además tiene una vida familiar complicada. Entre insultos, principalmente “espantapájaros”, conoce a una chica que lo defiende y con la que comienza una amistad: Judy (Tiffany Shepis), hija del sheriff de la localidad. Pero la historia presenta un giro dramático en sus acontecimientos cuando la descubre besándose con un chaval. Cabreado, nuestro protagonista llega a la caravana en la que habita con su madre y la encuentra en el acto con un señor con rasgos chulescos, con el que mantendrá una trifulca y llegarán a un campo donde lo asesinará, pero manipula la escena con intenciones de que parezca un suicidio: lo cuelga en una cruz ubicada en mitad del campo de maíz. Durante esta escena, mientras el chaval agoniza, su mirada se cruza con los ojos del espantapájaros.

 

La rutina de todos continúa de forma normal, pero más adelante, inesperadamente el joven se reencarna en ese espantapájaros y aparecerá en la vida de cada uno de los muchachos que lo maltrató o marginó de alguna manera. Incluso en la vida de su maestra por no haberlo tratado correctamente o su propia madre, por haber sido cómplice de su asesinato y no haber acudido a su funeral. Sembrando el pánico y casi la psicosis en la localidad, los fulminará a todos principalmente con una azada: con un toque mueren de forma sanguinaria.

 

Tras cada uno de los asesinatos se irá ocultando en el campo. No obstante, el dueño del mismo encontrará extraño que el “muñeco” aparezca con restos de sangre en las zonas de las manos, pero lo relacionará con los jóvenes que se reúnen cerca del mismo para jugar o contar historias. Con todo, la última de sus víctimas será Judy y acudirá a su casa. Aunque su padre, el mencionado sheriff asociará el mito de la reencarnación e irá a avisar a su hija. Pero ésta ya estará enfrentándose de múltiples formas con la aterradora criatura, hasta que termina rodeándola de gasolina y prendiéndole fuego. A pesar de todo, y pido perdón por contar el final de la película, pero es trascendental para la reflexión: observamos que este extraño ser se disuelve entre el fuego, pero a través de un corte, nos trasladamos a la escena en la que los jóvenes parecen haber sido quienes han relatado la leyenda y un espantapájaros de las mismas características que el anterior, por no decir que casi se puede tratar del mismo, aparece y de forma implícita entendemos que terminará con la vida de los mismos.

 

Realmente la estructura de la película parece desconcertante. Pues se producen una serie de cortes que no entendemos muy bien la relación que guardan con la escena anterior y con el propio protagonista, así que encuentro que fallaría un poco la continuidad, o tal vez se pueda deber a que el film nos ponga en antecedente respecto a la situación en la que se va a encontrar nuestro protagonista en la siguiente escena, pero algunas situaciones resultan un poco confusas. Aunque ciertamente logra captar la atención, incluso por la inquietud que suscita el hecho de conocer la cara que se les quedará a los jóvenes que lo humillaron cuando se encuentren a esa figur que representa su reencarnación.

 

Incluso hay escenas que se desarrollan de forma muy lenta, como es la agonía del personaje protagonista, cuya mirada y la del espantapájaros se entrecruzan en un montaje en paralelo o bien los momentos en los que Lester pinta sus dibujos y no los vemos hasta el final, suscitando la pregunta ¿qué estará dibujando de esa forma? Lo que le puede suponer una forma de expresión de la rabia interna que siente hacia su exterior.

 

Además, en lo que a códigos textuales se refiere, tampoco se nos informa, al menos a simple vista, no sé si se me ha podido pasar el dato, el tiempo que transcurre desde que el chaval pierde la vida hasta que aparece en la de los jóvenes. Pues se puede deber a la conciencia de los participantes en su humillación, quienes lo denominaban de forma despectiva “espantapájaros” o incluso a algo sobrenatural que le devuelva a la vida para emprender su venganza, como sucedería en otros filmes como Halloween (John Carpenter, 1978).

 

Finalmente podríamos reflexionar sobre las siguientes cuestiones:

 

¿Cómo puede la joven destruir una criatura que ya está muerta?

¿Se tratará de la conciencia del conjunto de los jóvenes que hicieron su bandera del insulto al “débil”?

En este sentido ¿cómo se puede asesinar físicamente si se está muerto? En todo caso, podría deberse a una cuestión más relacionada con la intranquilidad que persigue sus conciencias.

¿Contamos con suficientes indicios como para afirmar que se trata de unos hechos verdaderos en la propia ficción cinematográfica o forma parte de una leyenda? Ciertamente lo sobrenatural toma vida en este film.

Pero si es una leyenda, ¿por qué se presenta el espantapájaros ante los chavales que parecen relatar la historia junto a la cruz del campo de maíz?

 

Dejo la puerta abierta a sus reflexiones y adjunto el tráiler de la película para invitaros a verla, aunque realmente estamos en unas fechas que no acompañan a estas temáticas tan aterradoras:

 

 

 

 

Además, tal como se cita en los textos de los créditos se aprecia la influencia de Dario Argento. Aunque Mario Bava es catalogado como el creador del cine Giallo, Argento fue quien popularizó este subgénero y lo expandió fuera de Italia, además de su influencia a películas de terror y slashers que vamos a pasar a explicar someramente a continuación.

 

El cine giallo es un subgénero cinematográfico de origen italiano, procedente del thriller y del género de terror, que tuvo fuerza durante la década de los 70. Su nombre (amarillo en italiano) toma como referencia el color de las cubiertas de algunas novelas policíacas que fueron editadas en la década de los años 30 en Italia. En cuanto a su estilo, el giallo se diferencia del thriller policiaco habitual por su tendencia a abusar de clichés psicoanalíticos y otorgar más importancia a lo puramente formal que a la coherencia de la trama, concediendo más consistencia a la parte visual. Otra característica de este género es una tendencia a recrearse en la violencia principalmente explícita. Así pues, mientras que el thriller centra su atención en la búsqueda e identificación del asesino, el giallo lo hace hacia el crimen, presentado en largas secuencias. Sumado a la tendencia de dotar a sus asesinos de ciertas características casi sobrenaturales, como una fuerza mucho mayor a la razonable: en este caso, podemos apreciar que un chaval aparentemente indefenso y débil ha sido capaz de perpetrar los crímenes más horripilantes de la localidad e incluso la capacidad de entrar, actuar y escapar de los espacios de sus crímenes con absoluto sigilo.

 

En cambio, en lo que al slasher se refiere es otro subgénero del cine de terror. El término slasher es un anglicismo derivado de “slash” (cuchillada en inglés). El elemento principal es el asesino, guiado por la sed de venganza hacia quienes le provocaron una humillación. Llevan a cabo sus asesinatos de manera rápida, provocadas principalmente con armas punzantes: cuchillos, machetes o hachas. El asesino cubre su rostro. Precisamente en este caso, el asesino va cubierto con un disfraz de espantapájaros, pues es la figura en la que se ha reencarnado o resucitado. En otro sentido, este tipo de filmes han sido criticados por mezclar el sexo con la violencia, al incluir escenas eróticas entre los asesinatos. Y es lo que podemos apreciar durante la escena que provoca el asesinato de Lester a manos de la pareja de su madre; e incluso en un momento más suave, cuando una joven besa a su novio por la calle, quien precisamente humilló a Lester en algún momento y aparece para romper su momento romántico y terminar con la vida de su pareja ante de sus ojos, para desaparecer como por arte de magia.

 

Y, hasta aquí me despido amigos. Un saludo.

 

V de Vendetta: la manipulación, la venganza, el miedo y la violencia.

Hola, amigos, anoche haciendo zapping me encontré con una película que me enganchó, titulada V de Vendeta. Una producción americana dirigida por James McTeigue en 2006, situada en la ciudad de Londres, gobernada por un presidente que impone la represión, el miedo y manipula a los ciudadanos a través de una serie de mensajes por televisión.

Al comienzo de la historia, encontramos a una chica (Evey) que camina de noche por la calle y es acorralada por tres hombres que pretenden violentarla, cuando un señor enmascarado asoma por una esquina y termina con la vida de los agresores. La chica lo acompaña a una terraza, en la que serán testigos de un atentado preparado con música clásica de fondo, que fulminará un monolito símbolo de la justicia. Pero, justo antes de arrancar lo que denominará el “crescendo”, el enmascarado le preguntará el día en que se encuentran, precisamente comienzan las campanadas del 5 de noviembre, y cita los recuerdos de ese día “conspiración, pólvora y traición”.

Si indagamos un poco sobre los antecedentes de ese día en Gran Bretaña, nos encontramos con que La Conspiración de la pólvora fue un complot fallido organizado (1604-1605) por un grupo de provinciales católicos ingleses (Robert Catesby, Guy Fawkes) para matar al rey Jacobo I, a su familia y a la mayor parte de la aristocracia protestante, atentando contra las Casas del Parlamento durante la Apertura de Estado (5 de noviembre de 1605). Los conspiradores habían planeado secuestrar a los infantes reales, no presentes en el Parlamento, e incitar una rebelión en las Midlands. Esta medida pretendía ser la señal para un gran levantamiento de los católicos romanos ingleses, descontentos por las severas medidas penales adoptadas contra ellos, que finalizaría con la instalación de un rey obediente al Papa en el trono inglés. Realizados los preparativos, el Gobierno descubrió la conjura, que acabó con la ejecución de la mayor parte de los conspiradores y sirvió de pretexto para un endurecimiento de las medidas antirromanas. Este complot de la pólvora fue uno de una serie de tentativas de asesinato fracasadas contra Jacobo I, que siguieron al Complot Principal y al Complot ¡Adiós! de 1603. Muchos creen que la conspiración de la pólvora fue parte integral de la llamada Contrarreforma católica. Por ello, cada 5 de noviembre, en el Reino Unido, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Terranova, Canadá, San Cristóbal y Nieves, algunas partes de Estados Unidos y antiguamente en Australia, se celebra el fracaso del mencionado complot. Allí se conoce como la Noche de Guy Fawkes, la Noche de la Hoguera y la Noche de los Fuegos Artificiales. El descubrimiento a tiempo de la conspiración (5 de noviembre de 1605) impidió el derrocamiento de la dinastía protestante de los Estuardo, personificada en Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia, y la entronización de un monarca católico, previsiblemente su hijo el príncipe Carlos, debidamente instruido en los dogmas católicos.

Teniendo presente estos antecedentes históricos, esta película nos presenta las acciones de este enmascarado, cuyo objetivo es rebelarse contra los autoritarios, contra las injusticias, contra un estado que oprime, que impone la violencia, la represión, el estado policial, el odio y la intolerancia a quienes tienen una ideología distinta a la que intentan establecer a nivel nacional.

La idea de este señor es la venganza, haciendo uso de la violencia y terminando con la vida de la gente y destrozando edificios públicos. Cierto es que la violencia no es más que la expresión del miedo, nada justifica la violencia. Aunque, es el miedo el que intenta sembrar el gobierno en la sociedad, ante los medios de comunicación haciendo uso de la manipulación y sembrando el odio contra el enmascarado. Sin embargo, no podemos pasar desapercibido que V (el enmascarado) es una creación. Una creación del estado represor, dictatorial, que hace uso del terrorismo a pequeña escala, entrando a casa de la gente, no como venganza, sino para conseguir lo que quiere, que no es más que la dominación, el liderazgo y el dinero, manteniendo a las masas bajo control. Una creación que, ha sido fruto de un aprendizaje basado en que toda acción tiene una reacción. Principio tratado por la tercera ley de Newton, que establece que siempre que un objeto ejerce una fuerza sobre un segundo objeto, este ejerce una fuerza de igual magnitud y dirección pero en sentido opuesto sobre el primero. Y, extrapolado al caso de esta “creación”, podríamos decir que ha sido fruto de la violencia, pero en sentido contrario, es decir, entendemos que no para el mismo fin (manipular e imponer el miedo) sino hacer recapacitar a la sociedad, para que deje de tener miedo y unidos, enfrentarse a los gobernantes y las élites.

Esto es lo mismo que hace con la chica en la segunda parte de la película, cuando intenta huir de él, acudiendo a casa de su amigo, que será encontrado y asesinado por guardar un Corán en su casa, a pesar de no ser creyente de esta religión. La chica será encerrada en un habitáculo de unos pocos metros cuadrados, a través de un hueco recibirá una serie de cartas de una muchacha que fue repudiada por su padre por ser lesbiana y fue fusilada por el estado represor, tras hacerlo con su novia en el supermercado. Esta historia le calará a la chica, que será sometida a todo tipo de torturas, humillaciones, aunque en ningún momento podrá apreciar el rostro de la persona que intenta que diga algo sobre el “enmascarado” y hacia el final de su encierro, dispuesta a morir por no hablar, habiendo superado el miedo a quienes la han torturado, se encuentra que el guardia del pasillo no es más que un muñeco y que ha sido torturada por órdenes de V. De esta forma, ha superado el miedo a todo y le da un poco de ansiedad descubrirlo, porque realmente su reacción es fruto del miedo transmitido por los gobernantes, el miedo mental, y esas agresiones no han hecho sino reforzarla como persona, para enfrentarse a ellos.

Como bien dijimos, este individuo enmascarado terminará con la vida de todos aquellos que hicieron uso de las torturas, las agresiones… durante su estancia en uno de aquellos campos de internamiento. Entre los más destacados, tenemos a: un religioso, al que envían a una niña (un poco mayor, según le comenta la persona que lo avisa), y esta niña será Evey, quien le comentará que ha sido secuestrada por V y asomará por la ventana para matarlo, pero el anciano piensa que es un juego sexual. Este momento no será sino un perverso guiño a toda la trama de abusos infantiles que ha estado aflorando en los últimos años y que manchan la credibilidad y el respeto que busca la Iglesia Católica en la sociedad en general y entre sus adeptos en particular. Y en la cual, algunos de sus mandatarios no cesan de juzgar públicamente diferentes cuestiones de la gente (defendiendo la sumisión de la mujer, el poder del hombre en el matrimonio, alzando a figuras dictatoriales en sus misas…), pero dejan en manos de Dios el perdón de los pecados llevados a cabo por algunos de ellos, en lugar de cortar de raíz aquellos que no solo pecan, sino que delinquen y destrozan la vida de tantos y tantos niños alrededor del mundo. Por tanto, este religioso será asesinado, junto a una de las científicas que trabajó en aquellos campos, la última a la que V acudirá, pero mostrará una actitud distinta al resto: resignación. Es consciente perfectamente de lo que llevó a cabo y dejará a la luz un cuaderno en el que anotó cada una de sus actuaciones y, mientras está en la cama, abre los ojos y recibe la visita del enmascarado, que le expresará que la mató hace 10 minutos, agonizará junto a su rosa roja, con la que será encontrada por la policía. Esta será una muerte dulce, sin armas, sin agresiones físicas… a diferencia del resto de los casos, ya que la señora lo ha estado esperando, para que culmine su venganza con su muerte y no muestra ningún tipo de resistencia física.

Después de la trifulca en el túnel del metro, V se enfrentará a su “creador” que no es otro que el presidente del partido que gobierna en el país, terminará con la vida de todos los guardias, se quitará la coraza de hierro manchada de sangre y caerá en los brazos de la joven, quien lo subirá al tren, rodeado de rosas rojas (tren que el enmascarado ha estado ordenando durante años). Un policía la increpará para que no pulse la palanca, pero lo hará y seguirá su trayecto por Trafalgar Square hasta el Parlamento y se fulminará hasta el reloj al marcar las 12 de la noche del día 5 de noviembre del año siguiente, y junto a ello, fuegos artificiales que al finalizar formarán en el cielo una V, de Vendetta, de venganza, del número romano que marcaba el habitáculo en el que el enmascarado permaneció siendo torturado tantos años cuando tenía rostro, hasta la explosión de este complejo que provocó en él esas ansias de represalias, porque le desfiguraron tanto el cuerpo como la mente. Al actuar igual que un maníaco o perturbado mental (ya que se arrepentirá ante Evey encontrando felicidad interior con el destrozo de infraestructuras públicas). Un paralelismo de infraestructuras públicas aniquiladas, con el ideario conservador, manipulador, represor que controla un país, para que sea la propia sociedad quien construya otro, pero basado en destruir ese miedo, en no dejarse manipular, en luchar para conseguir derechos sociales. Un país que en última instancia no respetará el toque de queda de las 12 de la noche, no oirá las palabras de su presidente/líder en el televisor, sino que se colocará la máscara de V, y las calles se llenarán de personas convertidas en él durante esa noche, frente al estado policial que los apuntará con un arma.

En definitiva, todos serán V, todos somos V, quizás una monstruosidad pensarán algunos verdaderos monstruos, pero V no es más que la expresión de lo que un estado manipulador, represor, opresor, hace florecer en su gente, pero reiteramos que la violencia no es más que la expresión del miedo. Así pues, es este estado represor el que tiene miedo, miedo a lo que denominan “radicalismos o extremismos”, pero realmente es a que la gente despierte y se levante del televisor, miedo a que se descubran tantas verdades perversas que esconden bajo sus alfombras rojas. Rojas, como símbolo de tanta sangre derramada por tantas víctimas en diferentes circunstancias, de tantas armas vendidas por el afán del dinero, por la hipocresía. De tantas caras rojas que no pueden ni darlas ante la gente, ni mirarnos a los ojos, por tanta protección que llevan cada vez que caminan por la calle, sino que precisan una pantalla de plasma y un papel bien escrito. Porque bien cierta es una frase de esta película: los artistas mienten para que se sepa la verdad, pero los políticos mienten para ocultar verdades a la sociedad.

Cuestiones sobre el miedo para reflexionar:

-El miedo es inherente al ser humano, nace del instinto y se va desarrollando con el conocimiento de nuestro entorno.

-Superar el miedo empieza por identificarlo para luego intentar derrotarlo.

-El miedo negativo provoca parálisis.

-No hacer nada por derrotar los miedos es caer en la cobardía.

-El que nunca tiene miedo ni piensa en ello es un ignorante e irresponsable.

Pero, socialmente, ¿A qué o a quién tenemos miedo? ¿Por qué tenemos miedo? ¿A la violencia, a la represión, a la manipulación de nuestras mentes, al futuro, al trabajo, a la vida, al terrorismo? ¿Miedo a los muertos, a los vivos? Si el miedo es peligroso, si se convierte en un medio de control social, ¿por qué los gobiernos no llevan a cabo políticas para intentar derrocarlo, sino para beneficiarse de ello?

He aquí una reflexión de José Luís Sampedro: “Gobernar a base de miedo es muy eficaz. Si usted amenaza a la gente diciéndoles que les va a degollar, y luego no les degüella, entonces les puedes azotar y explotar. Y la gente dice “bueno, no es tan grave”. El miedo hace que no se reaccione. El miedo hace que no se siga adelante. El miedo es, desgraciadamente, más fuerte que el altruismo, que la verdad, más fuerte que el amor. Y el miedo nos lo están dando todos los días en los periódicos y en la televisión”.

Finalmente, nuevamente repito: la violencia no tiene justificación. Sin embargo, los poderosos hacen uso de ella lejos de nuestra vista, sin que seamos testigos de ella, pero luego recurren al miedo para apoderarse de nuestras mentes, y que lo sintamos ante cualquier acto vandálico o terrorista. Cuando es la violencia, la que florece y resurge tras haber padecido algún otro tipo de violencia.

¿Quién tiene la culpa? Como bien afirma V: mirémonos todos al espejo.

Justicia, igualdad y libertad, son algo más que palabras, son metas alcanzables si abrimos los ojos.

Os adjuto algunas escenas de la película, no intento defender ni justificar su violencia en ningún momento, sino reflexionar sobre ella:

 

 

 

Referencias consultadas:

Mente filosófica: http://www.mentefilosofica.com/2010/04/reflexiones-acerca-del-miedo.html#warpZR07KdqghzWe.99

Canal de Historia. http://mx.formula-history.tuhistory.com/hoy-en-la-historia/se-planeo-conspiracion-de-la-polvora

Historia General. http://historiageneral.com/2009/05/14/la-conspiracion-de-la-polvora-y-guy-fawkes/

 

 

 

El club de los incomprendidos (Carlos Sedes, 2014).

Hola amig@s, después de varios meses de pausa en el blog, sin poder escribir ante el poco tiempo con el que cuento, porque debo dedicarle más a la tesis doctoral, pendiente de entregar en breves semanas y que me tiene ya agotada físicamente, después de 33 meses casi a muerte, vuelvo con una película que he visto este fin de semana, que lleva por título El club de los incomprendidos, una producción española dirigida por Carlos Sedes en 2014.

A grandes rasgos, el argumento tiene como centro a una joven llamada Valeria (Charlotte Vega), que se acaba de trasladar a la comunidad de Madrid tras la separación de sus padres. En su nuevo centro, comienza a frecuentar sesiones psicológicas con el orientador y otros compañeros de clase, que padecen distintos problemas, bien maltrato escolar, ansiedad, dificultad de ser uno mismo… Unas reuniones que, a priori, parecen fastidiosas, pero que terminan convirtiéndose en una auténtica experiencia, que le permite a nuestra protagonista hacer nuevos amigos, conocer el amor, la verdadera amistad, la lealtad, el respeto… Moviéndose por la ciudad de forma dual, es decir, tanto con estos amigos, como con un chaval que la conoce en el metro e intenta camelarla, pero en el último momento, consigue decepcionarla ante una de sus actuaciones negligentes en un accidente, unido a su trayectoria policial, repleta de delitos.

Como mencionamos anteriormente, en el grupo de orientación, Valeria comparte momentos con otros cinco compañeros: Raúl, Meri, Eli, Ester y Bruno, los problemas de cada uno de ellos se entrecruzan y se sentirán parte de una piña, de la que nacen vínculos íntimos (confianza, afecto) en la que se confiesan todo y se defienden; hasta que el amor toca a sus puertas de una manera u otra, y comienzan a florecer los miedos, los secretos, enemistades por la dificultad de los demás en asumir los sentimientos de los otros, mentiras, de la misma forma que en la vida real sucede en la vida de los adolescentes.

A lo largo de la historia, vamos apreciando en qué consisten los problemas de cada uno de ellos: Raúl, debido a la muerte de su padre; Bruno, por consentir que sus otros amigos lo avasallen y la complejidad de frenarlos; Ester, por la ansiedad, provocada por la necesidad de agradar a sus padres y encontrarse inscrita en todo tipo de actividades, que realmente la dejan agotada físicamente y repercute en su rendimiento; Meri, por no atreverse a ser ella misma ni a abrirse socialmente; y en última instancia, tenemos a Eli, que aparenta una chica fácil en cuanto a relaciones amorosas se refiere y su miedo a no encontrar a alguien que la quiera en un futuro. Este personaje de Eli, será la conexión del conjunto del grupo, enamorada de Raúl, al mismo tiempo que Valeria, algo en su interior la hace notar que el chaval está enamorado de ella, aunque el otro intenta darle largas, pero recibe la visita de una amiga llamada Alicia, que parece ser, se fue hace años del centro, va a volver a matricularse en el curso siguiente y la hace dudar en cuanto a la relación con sus nuevos amigos. Incluso, la tarde en la que Meri partirá en el tren a Barcelona, Alicia le comenta que sus amigos se están riendo de ella, puede volver a la estación a comprobarlo, y después del descubrimiento, la anima a irse de marcha juntas. Lo que vemos, parece normal, la figura de esta chica es nítida en las ocasiones en las que aparece, pero nuestra sorpresa vendrá cuando Valeria llama por teléfono a la madre de Eli, le comenta que últimamente trata con su amiga Alicia, y la adulta le expresa que tienen que ir a buscarla rápidamente, porque su amiga Alicia no existe, es producto de su imaginación. Este punto de inflexión en el descubrimiento del problema de Eli, supone un recuerdo al pasado para nosotros, un momento en el que trataremos de hacer memoria, para dilucidar si realmente la figura de Alicia aparecía nítida o difuminada, ya que esto supone un recurso audiovisual que nos da información sobre cómo lo percibía la muchacha. En ningún momento apreciamos que se tratase de un flash back, ni un fantasma, lo que ayudó que creyésemos desde un primer momento, que podría tratarse de una amiga de verdad, que vuelve a reencontrarse con ella. No obstante, el hecho de conocer a partir de ese momento que “Alicia no existe”, es cuando llegamos a conocer su problema de inseguridad, en una escena en la que esa voz le recomienda estar siempre juntas: abandonar y dejarse caer por el puente. Una conversación, en la que se debate con su yo interior, sus miedos, inseguridades, complejidades, y su amiga aquí ya es mostrada como visión, a diferencia de la claridad con la que se nos representaba anteriormente, en plano objetivo, partícipes de su amistad anterior, y en este momento, en plano subjetivo, introduciéndonos en su visión de la figura joven que está observando, que le está tomando la mano, para que se decida a dar el paso final. Hasta que sus amigos la encuentran e intentan protegerla de ese peligroso escenario mortal, por el que penderá durante unos segundos, en lo que los cinco se unirán para cogerla. Finalmente, en grupo aprende a hacerse respetar y abrirse un hueco en su mundo, comportándose tal como es, con confianza en sí mismos.

Como bien dijimos anteriormente, nos encontramos con una película española, y en un tiempo actual en que lo explícito sexual parecer ser tan reiterado en tantas producciones, en esta película no lo encontramos, sino que las escenas en las que se comparten momentos de este tipo se nos transmiten de forma implícita, tras cortinas, cierres de puertas. Si bien es cierto que se produce una brutalidad, ya que el entrenador corre tras Ester y, cuando aparece en escena, está llorando, pero se hace de forma implícita, no se nos muestra ante nuestros ojos la brutalidad cometida, para que sea nuestra mente la que suponga lo que ha podido ocurrir.

Supuestos, aunque en otros contextos, que se llevan a cabo en otras películas españolas de otros directores, como Montxo Armendáriz y su Silencio roto u Obaba, a diferencia de lo explícito de Álex de la Iglesia, Pedro Almodóvar u otras más comerciales. Incluso, y ya para terminar, una película en la que chicos adolescentes presentan miedos y dificultades en su integración social, que guarda similitudes con Las ventajas de ser un marginado, película americana dirigida por Stephen Chbosky en 2012, en la que un chico llamado Charlie, tímido y rechazado, escribe cartas anónimas a una persona, en las que aborda cuestiones como la amistad, los conflictos familiares, las primeras citas, las drogas… y deberá afrontar conflictos, al mismo tiempo que luchar por encontrar un grupo de personas con las que pueda sentirse cómodo.

Sin más, os dejo unos pequeños fragmentos de esta película, tanto del tráiler como de los ensayos, y os animo a verla, porque gana el amor, la comprensión, el cariño, valores casi ausentes en la sociedad actual, tanto en las relaciones, en la amistad, en el apoyo de la familia.

 

 

 

 

 

 

Comentario El abuelo (J.L. Garci, 1998)

Hola amigos, después de un tiempo, vuelvo con una producción que comentar, una película española de 1998, dirigida por José Luís Garci y candidata al Óscar en Hollywood. Este drama de 1998 corresponde a la tercera adaptación cinematográfica de la novela de Benito Pérez Galdós, protagonizada por uno de los grandes actores míticos de nuestro país, Fernando Fernán Gómez, quien aquí nos transmite, con carácter, un gran honor y sentido del deber, así como de sentido común, en uno de los discursos que comparto abajo.

 

 

Uno de estos discursos que, extrapolados a la realidad de nuestro país, en plena crisis de 2016, no en el sentido de crisis económica (que también resulta evidente en estos tiempos) sino crisis de valores, de moral, de ética, de respeto a los derechos humanos…

En este caso, los traidores son personajes ilustres de la localidad (el alcalde, el médico, el cura…), que ven que sus planes de negocio comienzan a flojear por la vuelta de Perú del anciano, por lo que, lo toman como un loco y tratan de encerrarlo en un monasterio.  De manera que, el personaje al que da vida Fernando Fernán Gómez actúa como voz exterior de sus malas conciencias. En este sentido, podemos traer como recuerdo la filosofía que en su momento nos enseñó Thomas Hobbes “el hombre es un lobo contra el hombre”. En este caso, la maldad humana provoca que sean capaces de vender sus almas al diablo cuando ven flojear su situación de status quo dominante en el pueblo y lanzan piedras sobre su propio tejado, olvidando parte de su pasado, ignorando  aquella figura que contribuyó en la medida de lo que pudo a que se formasen y tuviesen comida que llevarse a la boca. Aunque, en esta formación integra, se hayan terminado corrompiendo moralmente, hasta el punto de pretender quitarlo de su camino, como dije anteriormente, con el objetivo de mantener sus intereses personales y no muestren ni un ápice de agradecimiento, sino que bajan las cabezas, como señal de vergüenza, la que apenas muestran tener.

Hasta aquí, les animo a que vean la película completa.