Comentario del cortometraje Una mujer frente al espejo

Indagando por youtube y buscando algunos cortometrajes interesantes que hagan pensar, he encontrado este, que comparto más abajo, sobre el que se puede reflexionar acerca de la perfección que pretende conseguir la figura femenina, tomando como base las revistas de moda. En este caso, tenemos a una chica que mantiene una trifulca con ella misma. Una situación que puede ser interpretada como esa belleza, que se pelea con ella misma por su torpeza, con el objetivo de llegar a ser perfecta. Podríamos destacar la presencia del color rojo, que simboliza la pasión y el azul del fondo de la situación de la trifulca, que simboliza la frialdad. Así, se podría llegar a la conclusión que nos encontramos con una persona fría,  a la que no le importa luchar con las manos para terminar con su enemiga y se deja llevar por sus pasiones, para conseguir la perfección femenina, aunque tenga que hacerlo con ella misma.

Por otro lado,  se mira en el espejo, una mujer se mira en el espejo de frente para sentirse segura de sí misma, con autoestima, y este espejo se rompe, por tanto, se puede interpretar como un síntoma de que tiene poca autoestima y falta de seguridad en sí misma como mujer, unos rasgos de los seres humanos (seguridad, autoestima, respeto) que se rompen delante de sus ojos.

 

La monja (Luís de la Madrid, 2005)

Para esta entrada presento esta película española dirigida por Luís de La Madrid en el año 2005.

En esta historia tenemos a una joven que viaja a Barcelona junto a unos amigos para descubrir la identidad de una monja que asesinó a su madre, que se educó en un internado religioso, bajo los preceptos del sacrificio y el dolor para conseguir el perdón de los pecados. Aunque, más adelante descubrimos que su madre y unas compañeras, que ahora merodean por el internado, asesinaron a la monja y la ahogaron en el estanque de agua bendita.

Por tanto, este elemento de la naturaleza adquiere especial relevancia en la trama con la que nos encontramos, porque aquí el espíritu de la religiosa se genera a través del agua y viene del más allá para terminar con la vida de las adultas, tal como éstas hicieron con ella cuando eran jóvenes, para que rediman sus pecados a través del sufrimiento, de la misma forma en que murieron las Santas Hermanas católicas que llevaron su nombre de las que descubren unas pinturas en un pasillo (Santa Juana, Santa María…), una ahorcada, otra degollada, otra quemada… y paso a paso vamos viendo que, a manos del espíritu, así mueren o han ido muriendo las antiguas compañeras de colegio.

No podemos ignorar que, aunque esta joven no presenció el asesinato de la hermana religiosa porque no había nacido, fue engendrada como fruto del pecado en una relación prohibida entre su madre y el sacerdote que la confesaba. Así que, como se encontraba presente en forma de cigoto, puede ver el espíritu de la monja, que viene también por ella, ya que, la historia se repite: se ha enamorado del estudiante de sacerdocio que los ayudó a llegar al internado.

Como dije anteriormente, aquí el agua adquiere especial relevancia por su simbolismo, ya que devuelve a la monja la existencia espiritual para emprender su venganza (recordemos que fue ahogada en el agua bendita, y cobró vida cuando el estanque fue abierto con la intención de convertir el centro en balneario) al mismo tiempo que, hundida en este elemento de la naturaleza, termina con la vida de la joven.

Finalmente, en palabras de María Cátedra Tomás, de la Universidad Complutense de Madrid: el agua es algo sagrado, político, industrial, científico, sanitario, económico, relacionado con la ecología, con los placeres y sentidos del cuerpo, con las ideas, los valores, las metáforas.

Y, con el poder del agua para unir al hombre, la naturaleza y la cultura de un modo indisoluble, me despido, no sin antes invitaros a ver esta película facilitando el tráiler.

 

 

No-Do (Elio Quiroga, 2008)

Este post se comenta la película española que lleva por título No-Do, dirigida por Elio Quiroga. Una historia interesante, que nos lleva al presente de una familia que llega a una casa que alquilan unos sacerdotes. Pero, una casa que nos lleva al pasado franquista, en aquellos años en los cuales se filmaban los Noticiarios Documentales, también llamados No-Do.

En esta mansión, siguen presentes unos fantasmas del pasado, tanto adultos como niños, quienes conjuntamente rezan el Padrenuestro, mientras el sacerdote reza y graba el sonido de la situación. Pero, al mismo tiempo, se entrecruzan las vidas de tres familias: el matrimonio que se muda junto a su bebé; una anciana, que despierta después de años, cuyo marido murió en esa casa tras la filmación de aquellos noticiarios y acude a esta vivienda a ofrecer información a sus nuevos inquilinos para que se marchen de ahí; y a la que finalmente acude el sacerdote-psiquiatra como mártir, con el objetivo de “limpiar” los malos espíritus, o mejor llamado “el tercer supuesto” de los milagros. Si bien, este tercer supuesto, esa presencia a la que se refieren para manifestar con sangre en la pared, que “la señora es mala”, viene de la mano de la hija muerta del matrimonio, que falleció hace 10 años, y ahora viene a buscarla, en forma de ese “tercer supuesto”, pero solo se enfrenta a ella el religioso, los demás salen del lugar.

Esta película presenta escenas escalofriantes, claroscuros significativos y elipsis temporales a traves de los cuales el espectador puede comprender con claridad lo que está ocurriendo en esta vivienda.

Comparto el tráiler de la película, animo a verla por el poder que alberga la casa, que une un pasado, un presente y la vida de varias familias.

 

 

 

Frágiles (Jaume Balagueró, 2005)

Frágiles es una película española asociada al género de terror dirigida por Jaume Balagueró en la cual se traslada al espectador a un hospital de la isla de Wight, ciudad ubicada en Gran Bretaña. Aquí llega una enfermera para cubrir las guardias nocturnas, ya que la anterior ha dejado su trabajo por sentir unas presencias extrañas que agreden a los niños que van a ser trasladados a otro hospital.
Los ingresados y los trabajadores de este hospital tienen prohibido indagar por la segunda planta, que fue clausurada años antes por la muerte de una chica. Una chica, según comenta Maggie, llamada Charlotte, que a veces observa, se enfada, comete fechorías y la denominan “la niña mecánica”.
Varios profesionales accederán al archivo de los expedientes para descubrir la enfermedad de esta joven. Si bien, llegan a la conclusión que hace daño a los niños porque su intención es que sufra lo mismo que ella, la enfermedad de los huesos de cristal.
Por su parte, Amy, la enfermera de noche, pregunta a la familia de la enfermera anterior, el posible porqué de la aparición de esa niña: si es por hacer daño o por otro motivo, pero le contesta que es más fácil que todo eso: simplemente se queda con quienes ama, se niega a que sean separados de ella. Asimismo, el médico visiona documentos audiovisuales y descubre algo importante: el número de expediente de caso de la niña, acude a él y observa una fotografía: la niña junto a su enfermera, ésta segunda sí llamada Charlotte. Con lo cual, se nos manifiesta que, tras irse la niña, la enfermera se daña los huesos y se lanza por el hueco del ascensor, quedando así siempre su presencia en el hospital.
Enterados de la verdad, una unidad llega para evaluarlos del centro sanitario esa misma noche, pero el techo comenzará a derrumbarse, la luz comienza a parpadear, como señal del enfado, según cree Maggie, pero ésta será llevada a la segunda planta por el fantasma de Charlotte, al que se enfrentará Amy para coger a la niña y bajarla a la planta baja. No obstante, la enfermera sufrirá un golpe y perderá mucha sangre mientras lleva a la niña entre sus brazos. Robert intentará salvarla, pero mediante una serie de superposiciones de imagen el médico la reanima y le dará un beso en los labios, un beso de amor, tal como pudo apreciar en la película de Blancanieves que les fue proyectada y hará que recupere el conocimiento milagrosamente.

Claroscuros significativos, sombras impactantes, numerosas referencias de la historia del cine, como la proyección en la televisión de enfermería de unas imágenes de Charles Chaplin, la proyección de Blancanieves, la mezcla de la propia ficción con la realidad médica para salvar la vida de la enfermera, una verdad que es conocida a través de una fotografía.

Un tema interesante que trata es el de la osteogénesis imperfecta, o también llamada la “enfermedad de los huesos de cristal”, que no la tratan mucho en el cine, a excepción de algunos casos como Amelie de Jean-Pierre Jeunet (en uno de los personajes secundarios ) o El protegido de Shyamalan. Aunque para el caso con el que nos encontramos, hubiese sido interesante ahondar en aspectos de la enfermedad como posibles tratamientos o cuadro clínico, para que el espectador se haga un poco de idea de la enfermedad con la que se está tratando.

Adjunto el tráiler de la película y animo a verla,

 

Especial Hitchcock (Sacha Gervasi 2012)

Película homenaje a Alfred Hitchcock, encarnado por Anthony Hopkins y Helen Mirren, como Alma, la que fue su asistente de dirección y esposa. Al igual que la entrada anterior, descubrí la película mientras hacía zapping en televisión, esta vez en Telecinco, parece que el cine es tomado en serio últimamente por las televisiones públicas y privadas.
En este caso tenemos la increíble mente de Hitchcock, al menos en mi opinión lo considero un grande, por esa forma de transmitirnos y contarnos las historias, por sus avances en la técnica cinematográfica. En esta película se observa lo que hay detrás de una producción cinematográfica, las pesquisas que deben hacer los directores para conseguir distribuir sus películas, junto a las normativas legales que deben seguir, ya que, en estos años, no estaba permitido la mostración explícita ante la cámara de una serie de elementos y situaciones, como la mostración por ejemplo de un plano del retrete, al no considerarlo serio ni relevante para una producción americana. Y otros planos detalle que podemos apreciar en esta escena son la cortina, la salida del agua de la bañera…
El cine es un medio para contar historias, pero además ofrece la posibilidad de reflexionar sobre cuestiones del propio fenómeno, su proceso de creación, actores, la influencia en sus espectadores… Se nos presenta el cine dentro del cine, lo que Gérard Genette denomina una forma de transtextualidad (intertextualidad, metatextualidad…), en este caso concreto, se nos presenta la metatextualidad, ya que abarca alusiones, reflexiones, guiños, citaciones de un texto pasado, como fue el desarrollo de la película Psicosis (1960), en este texto presente y finalmente, un detalle gracioso lo vemos al terminar, cuando el protagonista se dirige a nosotros para manifestarnos que próximamente presentará nuevas producciones y un pájaro negro se le coloca en el hombro, lo que nos recuerda a su otra película Los pájaros (1963) (de la que hablo en otra entrada).
Se nos presenta los cambios que sus creadores fueron llevando a cabo para transformar esta gran película como es Psicosis, en la que en un principio no se introduce música en una serie de escenas, como es la del asesinato de la bañera, pero tras la decisión de introducir música off, provoca en los espectadores lo que se considera el poder de la sugestión, es decir, realmente si vemos la escena del asesinato en la bañera no supone mayor interés, porque la chica grita, se presentan una serie de planos de la sangre corriendo por la parte inferior de la bañera, mezclándose con el agua, pero realmente el cuchillo no profundiza en su cuerpo, como se puede notar en otras producciones del tipo gore, pero al incorporar esta música en esta escena, se logra la inquietud, el nerviosismo. Se evidencian las experiencias ajenas, sentimientos y emociones de otros en los que se basa el director para desarrollar el trasfondo de la narración, como el señor que guarda a su madre muerta en la habitación. Realmente, una película interesante y reflexiva, que profundiza en muchas cuestiones de la ficción y de la forma de trabajar y de vivir de este director que marcó la historia del cine.

Adjunto el tráiler de esta pelicula y la escena real de la película de Psicosis, para esclarecer un poco los momentos de los que hablo.

 

 

 

 

 

 

Presentimientos (Santiago Tabernero, 2013)

Hace unos días, haciendo zapping en televisión, me encontré la película Presentimientos, programada en la 2 de Televisión Española. Una adaptación cinematográfica de la novela de Clara Sánchez, que me enganchó y la verdad que creo que es  muy interesante en cuanto al montaje en paralelo y la conexión de las imágenes que se entremezclan entre la realidad de la chica cuando es ingresada en el hospital y las distintas experiencias vividas que la llevaron a esa situación, así cómo el poder de ésta para la sugestión y creer algo confuso el uno del otro. Aparte del montaje y la intriga que nos supone imaginar cómo se sucederán las cosas, contiene detalles que recuerdan al cine de autor, como Stanley Kubrick, concretamente, cuando recuerdan cómo se conocieron, junto a un kiosco y tocaron una película dirigida por este director, Eyes Wide Shut (1999), de la que mencionan la frase final que le comenta Tom Cruise y Nicole Kidman, y planean realizar la misma acción en honor al amor y deseo que se tienen el uno al otro.

No voy a contar el argumento en este caso, porque creo que es mejor verla y apreciar lo que las imágenes nos intentan transmitir, las sombras, los reflejos en el cristal del hospital, la noche…, ese reenamoramiento que vuelven a experimentar y esas sensaciones y sentimientos que vive la chica cuando se debate entre la vida y la muerte, mientras su mente vuela.

Sin más, es una película que recomiendo ver, adjunto el tráiler.

 

Sonata de otoño (Ingmar Bergman, 1978)

Ante la inminente llegada del otoño en los próximos días, me ha venido a la mente la película sueca Sonata de otoño, dirigida por Ingman Bergman, una historia que nos hace reflexionar acerca de las relaciones de amor-odio entre una madre y una hija, a la que abandonó para dedicarse a su carrera profesional como pianista.

Aunque la película se encuentra en Youtube completa, adjunto algunos fragmentos que me han parecido interesantes, en las que la frialdad de ambas se hace evidente. En el primer caso, además, apreciamos que las miradas no son correspondidas, la madre, incluso, se oculta los ojos ante la incapacidad de no dar la cara a una, posiblemente, verdadera realidad, planteando reflexiones como:

-La infelicidad de la madre será la infelicidad de la hija.

-¿es la infelicidad de la hija el triunfo de la madre?, ¿es mi dolor tu placer secreto?

 

 

 

Reitero las palabras del personaje:

-¿es la infelicidad de la hija el triunfo de la madre?, ¿es mi dolor tu placer secreto?

Heterofobia

Investigando un poco por youtube he encontrado un cortometraje titulado “El amor es todo lo que necesitas”, para reflexionar sobre aquello que la sociedad y sectores conservadores tienen asumido como “normal” en las relaciones de pareja.  “Normal” porque es lo tradicional, la costumbre, pero no quiere decir que otras preferencias sexuales no sean válidas o merezcan ser insultadas/vejadas por la sociedad.

En este caso, sucede al contrario, es decir, nos muestra una sociedad que cree “normal” la homosexualidad: las chicas deban estar con las chicas y los chicos con los chicos, infundándoles la idea de ser pecado o arder en el infierno si el amor surge de parejas entre distintos sexo. Mientras que una niña, a su corta edad, no lo siente así, y por ello, se la discrimina, se la humilla, se le desea la muerte, se la encasilla como la “marimacha” o la “hetero”, de forma despectiva. Viéndose sometida al acoso escolar, pero ya no por parte de los compañeros, sino de los propios maestros, la familia, que cree como solución un traslado, negándose a que su hija sea la diferente, como los nuevos vecinos, cuya calle pretenden evitar por considerarlo un insulto.

Sin más, adjunto el vídeo del que se puede reflexionar ¿cómo nos sentiríamos, si lo que tenemos asimilado como “normal” fuera al revés ylos heterosexuales fueran los “raros”?

Las perspectivas de Stanley Kubrick

He comentado en alguna entrada anterior la forma de trabajar  tan perfeccionista de Stanley Kubrick, pero para ahondar un poco en algún aspecto visual concreto, en este nuevo post voy a adjuntar unos vídeos con los que reflexionar sobre las perfectas perspectivas en los espacios que presenta en sus películas, en las que marca un centro de interés al final de pasillos, espacios exteriores abiertos, en los que los individuos se colocan a ambos lados de la imagen o simplemente a un lado, dejando el centro en la parte del fondo del espacio, consiguiendo grandes profundidades de campo, acompañada de esos colores estridentes que excitan la mente, provocan ese miedo, desasosiego, ante el cúmulo de ocultaciones, incluso terror psicológico en algunas escenas. Un cine, qué duda cabe, que no deja pasar desapercibido, puede gustar u odiarse, pero no provocar indiferencia ante los elementos que aparecen en sus fotogramas, totalmente abiertos a todas las interpretaciones posibles y libres del espectador.  Más abajo comparto algunos fragmentos de su película.

 

 

 

 

 

 

 

Los niños de Rusia, Jaime Camino, 2001.

A continuación voy a hablar del documental titulado Los niños de Rusia, dirigido por Jaime Camino y estrenado en el año 2001, en comparación con la situación actual.  Un documental en el que adquieren relevancia una serie de personas ancianas, que durante la guerra civil española fueron niños. Unos niños llevados por sus padres al barco, rumbo a Inglaterra, Francia o Rusia, donde llegaron para recibir otra educación, otro calor, otros valores… Una serie de valores y disciplina, que los hicieron volver a su lugar de partida con nuevos conocimientos, pero en algunos casos no fueron reconocidos por la familia, por el estado, aunque en otros casos, el propio país que les dio cobijo, les dificultó posteriormente su salida por distintos motivos políticos/burocráticos. A pesar de todo, a su regreso, aunque anhelaban su origen, se sentían en un país extraño, un país que no lo consideraba partícipes, víctimas, eran forasteros que se fueron cuando eran niños por unos motivos que intentaron olvidar desde la Transición hasta nuestros días. Por lo que, algunos, decidieron volver a aquel país, que puede tener algunos aspectos sociales, desagradables, pero fue el estado que les ofreció comida y un techo donde refugiarse del frío. Algo que el suyo no se dignó a ofrecer por cuestiones ideológicas y políticas. Resulta estremecedor oír estos testimonios desgarradores, palabras que quedaron en sus mentes y han permanecido como huellas, procedentes de sus padres, cuando les manifestaban que no llorasen, en un contexto de dolor, llanto y que fuera de su país serían alguien… prácticamente eran hijos arrancados de los brazos de sus padres por motivos económicos, sociales, ideológicos, políticos.

Sin embargo, un contexto muy diferente al que nos encontramos en la actualidad, pero unidos por un mismo punto,  la emigración. Un fenómeno social en auge, para algunos una lacra, como consecuencia de las desastrosas políticas sociales y económicas. Ideas, políticas, pensamientos progresistas frente a conservadores, que separan a las personas, vulneran su libertad, derechos. Hijas, primas, sobrinas, hermanas, que se tienen que separar de sus padres, de sus amigos, de su familia…, no por conseguir metas o ambiciones, sino por necesidad, por hacerse de un futuro que en este presente y en este contexto, resulta tan difícil conseguir. Aunque, sea por el motivo que sea las separaciones debidas al conflicto bélico de las actuales, las situaciones son idénticas: separación, las distancias largas fragmentan corazones, experiencias, momentos, familias, criaturas que crecen y solo pueden ver a la familia en vacaciones…, abrazos y besos que no terminan nunca antes de la partida, pero solo unos segundos bastan para observar el rumbo del vehículo que llegará a otro punto geográfico, mientras una lágrima cae por los ojos de quien se queda, con el conformismo de “ya está, así es la vida, quien se va siempre vuelve”… Toda una serie de sentimientos y emociones que muchos políticos ignoran desde su sillón de poder, cuando tienen que firmar algún documento “por el bien común” y toma decisiones que precarizan el empleo, hunden familias, ilusiones…

Ante esta situación, resulta muy conmovedor el discurso de que hay que luchar contra la emigración, pero lo cierto es que los años pasan y hay quienes intentan luchar por conseguirlo como meta para evitar que el país se quede medio vacío y las personas cualificadas no se vayan, mientras que hay quienes no están dispuestos a perder su juventud por una cuestión para la que no existe un consenso ni un acuerdo social y político, y directamente coge sus maletas, aunque sepa que el proceso de integración no va a ser nada fácil en un entorno extraño.

Sin más tras el comentario, adjunto los cuatro fragmentos que componen el documental de Jaime Camino y espero que haga reflexionar un poco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Braveheart, Sir James Douglas, Castillo de la Estrella.

Esta entrada toma como referencia Sir James Douglas, a propósito de que este fin de semana, un año más, se celebran unas jornadas en mi municipio. El día de ayer, como comienzo a estas jornadas, tuvo lugar el acto de presentación del libro “James Douglas. La cruzada de Braveheart”, escrito por el profesor Isidoro Otero. Una novela que narra la cruzada de este personaje histórico, Sir James Dogulas, junto a otros caballeros, que partían a Tierra Santa, con el corazón del rey Roberto, introducido en un recipiente de plomo y atado a una cadena.

Hasta aquí está muy interesante la historia, pero en la mencionada presentación, se comentó la posibilidad de que en la película Braveheart (1995) exisita un error, ya que posiblemente, tal como se realata en la película de Mel Gibson, quizás realmente no fue Sir William Wallace el que realizó esta hazaña, sino Sir James Douglas. En este sentido, el profesor comentó que Hollywood también se equivoca. Hasta aquí, es comprensible.

Sin embargo, podemos profundizar reflexionando con que en los estudios de Hollywood tampoco son tontos, cuentan con asesores históricos para producción de este género, quizás el error radique en que la historia no esté bien escrita, o, tal vez, que no esté correctamente interpretada por los historiadores del otro lado del Atlántico, como consecuencia de la falta de conocimiento de determinadas épocas, en las que sucedían una serie de acontecimientos que no llegaron a escribirse, o bien, que el emplazamiento de la localidad esté situado en un sitio recóndito, que no se suele conocer para sacar a la luz y por ende, desconocer el pueblo de Teba, quedándose con lo superficial de una historia, para llevarla al cine.

Lo cierto es que, también, el cine es ficción, no tienen por qué ser totalmente real todos los acontecimientos que se narran, o bien, una parte de los mismos, o los personajes que toman partida en la construcción de la narrativa cinematográfica, ha podido haber una transformación en estos aspectos, para darle otro sentido, otra perspectiva, o simplemente porque el director ha querido ofrecer otra visión de los hechos, unos hechos que se hayan podido desarrollar tomando como base otros personajes, otros escenarios, otra psicología de los personajes… En este sentido, podemos tomar como referencia la consideración de Pierre Sorlin, quien defendía que el objetivo primordial del cine no es mostrar una realidad tal cual, sino modificarla, transformarla… tal como manifiesta en diferentes estudios realizados en 1980, 1996, 2004.

Aunque sin lugar a duda, un emplazamiento, el Castillo de la Estrella, situado en Teba, que puede ser tomado como localización, para desarrollar narraciones históricas de este tipo, que puedan servir para tratarlo como emplazamiento de trabajo, a la vez que turístico a nivel internacional.

Referencias:

Sorlin, P. (1980). The film in history: restaging the past, Oxford: Blackwell.
Sorlin, P. (1996). Cines europeos, sociedades europeas, 1939-1990.
Sorlin, P. (2004). El” siglo” de la imagen analógica: los hijos de nadar. La marca.
Webgrafia:

http://historiasdelahistoria.com/2012/02/16/el-verdadero-braveheart-no-fue-william-wallace

https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Teba

La máscara de Michael Myers (saga Halloween)

Para esta entrada he estado pensando en la saga a la que da vida el asesino Michael Myers, que ha aparecido en ocho películas, así como en otros medios como una novela, un videojuegos y varios libros de historietas.

La película tiene varias partes con el nombre de Halloween, dirigidas por varios directores, creada por John Carpenter y Debra Hill, la primera en 1978, dirigida por él, considerada un director independiente y protagonizada por Donald Pleasence y Jamie Lee Curtis.

Película de terror, en la que apreciamos un cuchillo, sangre, violencia, miedo, terror en su vertiente de slaher, un género en el que la trama gira alrededor de brutales asesinatos cometidos por alguien enmascarado, generalmente teniendo como víctimas a adolescentes, alejados de la vigilancia de los adultos. Myers es un asesino que regresa después de 15 años de un hospital psiquiátrico, al que fue ingresado tras matar a su hermana mayor, y a su salida, irá a buscar a su otra hermana, para terminar con su vida.

Pues bien, aunque a algunos le parezca la típica película de terror americana, en mi búsqueda del por qué a muchas cuestiones de la imagen y la narración cinematográficas, no voy a justificar la psicosis o neurosis que pueda padecer el personaje, porque no es mi función, pero sí que he encontrado distintas reflexiones acerca de esta máscara, que no solo se puede colocar para ocultar su rostro y no ser visto por la sociedad, sino que también se puede deber a que, aunque nos encontremos ante un asesino en serie, este objeto con el que oculta el rostro, quizás represente que tenemos a un individuo incapaz de mirarse a la cara, incapaz de enfrentarse ni a él mismo ni a su propia hermana, a quien intenta arrebatarle la vida. Al mismo tiempo que su intención es matar a otros adolescentes, tal vez con su distorsionada justificación de terminar con otras vidas, para que no sigan su camino.

Obviamente son reflexiones que escaparían a una mente confusa y psicótica, como es sería el caso de un asesino, que actuaría sin tener conciencia del daño a mayores, niños…, pero no olvidemos que en otras producciones de terror, los asesinos no llevan máscara, mientras que aquí se camufla disfrazado, entre niños, en plena festividad de Halloween, es decir, podríamos interpretar que su mente sigue siendo como la de un adolescente, aunque con objetivo distinto al de visitar casa por casa a recoger simples caramelos, sino para dejar una huella sanguinaria en quien encuentre. Igualmente, disfrazado, anteriormente con 6 años, de payaso, y ahora con una máscara.

Tampoco habla, ya que intenta camelar a la gente con la timidez de un niño y en el fondo no es tal, porque sus pensamientos no son como los de un menor, sino que pretende focalizar ese odio a niños y adultos: niños, por evitar que otros de esa edad realicen actos como el suyo en aquella etapa de adolescencia en la que realizó aquel brutal acto; y adultos, por odiarse a sí mismo, observar en lo que se ha convertido, posiblemente, por falta de empatía, cariño, aprecio familiar u odio por algún motivo.

Existen varias teorías sobre su inmortalidad, quizás, la causa de su indestructibilidad, se pueda deber como consecuencia de la maldición de la espina, según lo indicado en la sexta parte. Esta maldición posee y obliga a Michael a que asesine a todos los miembros de su familia, a todos que estén en su camino (a él no se le puede matar con armas blancas ni  de fuego). Según este mito, se supone que es para salvar a la aldea que Michael habita de una forma de plaga o de desastre. Con esto, es posible que Michael sienta que, matando a esta gente, está haciendo lo correcto para la humanidad. La maldición utiliza a Michael como una marioneta. Así, la espina parece proporcionarle poderes que, de alguna forma, van más allá de cualquier capacidad humana. También se teoriza que Michael mismo, el hombre detrás de la máscara, siente el remordimiento de su matanza. En Halloween 5, parecía luchar contra la maldición y cuando se quitó la máscara, lloró (parece con remordimiento). Como si no controlase sus propias acciones, o fuese forzado a actuar por la maldición. Otra teoría que explica su inmortalidad, explica que su misma maldad es lo que le otorga tanta fuerza, casi imparable.

Sin más, adjunto un pequeño vídeo con algunas curiosidades de esta película protagonizada por este asesino, pero me gustaría puntualizar que este comentario no pretende hacer apología de la violencia, ni justificar actuaciones psicóticas, neuróticas…, que puedan llevar a cabo asesinos en la realidad en cualquier punto geográfico, solo reflexionar sobre la función simbólica, en este caso, de la presencia de la máscara en la narración.

Referencias:

https://es.wikipedia.org/wiki/Michael_Myers

https://en.wikipedia.org/wiki/Michael_Myers_(Halloween)

https://es.wikipedia.org/wiki/Halloween_(pel%C3%ADcula_de_1978)

http://www.imdb.com/name/nm0000118/

https://es.wikipedia.org/wiki/John_Carpenter

Partes de la película:

Comentario de Holy Motors (Leos Carax, 2012).

A continuación, voy a comentar una de las películas que tuve la oportunidad de ver en la Filmoteca de Córdoba mientras estudié el Máster. Una de las películas más extrañas que he visto en estos últimos tiempos en que me estoy interesando por el cine con mayor profundidad, como es el caso de Holy Motors (Leos Carax, 2012). Quizás haya otras con mayor complejidad en cuanto a lenguaje, realización…, pero con esta, concretamente, me vinieron a la mente muchos puntos de reflexión.

La historia trata de un señor que acude a diferentes citas, asumiendo la identidad de diferentes personas, haciendo uso del maquillaje, caracterización, vestuario… que se localizan en un vehículo, mediante el que se debe trasladar. Finalmente, la limusina será aparcada en un estacionamiento que lleva por nombre Holy Motors.

Entre los puntos de reflexión que nos encontramos en esta historia, tenemos las relaciones intertextuales, momento en que el protagonista pasa a una sala de cine en la que los espectadores se encuentran viendo una película (el cine dentro del cine); la motivación en el trabajo, ya que el hombre es cuestionado por un señor, quien le pregunta si realmente disfruta con su trabajo, ya que últimamente lo encuentra más cansado. Aquí, podemos apreciar el estrés al que se encuentra sometido la sociedad en la actualidad.

Además, en una de sus citas, se encuentra con una chica que desarrolla su mismo trabajo y debe interpretar a una joven que vive el último día de su vida, aquí podemos reflexionar sobre la muerte, lo que seríamos capaces de hacer si tuvieramos conocimiento de nuestro último día. Esta chica está preparada para encarnar un papel de novia, que debe cortar con su pareja, ambos caen de una azotea y nuestro protagonista, Óscar, observa la situación desde abajo. Aquí, apreciamos la situación de observador, esa persona que mira lo que pasa a su alrededor, pero no hace nada por ofrecer ayuda humanitaria, desarrollando un papel pasivo. Podemos reflexionar si realmente está ocurriendo de verdad o forma parte de una planificación idéntica a como ocurre en el universo cinematográfico, es decir, en el rodaje de las diferentes tomas de las escenas de una pelicula.

Entre algunos de los roles que encarna tenemos a un asesino, un vagabundo que se enamora de una modelo y la secuestra, un anciano que agoniza, un padre que discute con su hija tras recogerla de una fiesta…, así, tenemos la presencia de la muerte, del amor, de la violencia, de la poca o excesiva preocupación de los padres por los hijos, la situación de necesidad de algunas personas que se viven en la indigencia, sin techo y su olvido por parte de algunas administraciones públicas, que les conviene mantener el tema a un lado u ocultarlo por intereses económicos o políticos. Y, la limusina, como medio de transporte, dentro de la cual suceden una serie de hechos que son desconocidos y ocultos a la sociedad.

Por otro lado, retomando la cuestión de la interpretación, Óscar ejecuta los diferentes papeles que le son encomendados haciendo uso de la caracterización, maquillaje, vestuario…, elementos que se usan en el propio cine, en el teatro, las performances…, al igual que las personas en la vida real, para ocultar al resto de la sociedad su verdadero carácter, forma de ser, de pensar… alimentando así toda una cadena de mentiras, hipocresia, usurpación de personalidades  con diferentes objetivos lícitos o no, morales o no, no vamos a entrar en esta cuestión, que se aleja de nuestro análisis en este momento, pero esa doble cara de la gente, que se comporta de una determinada manera en un interior, mientras no es visto por la gente y en un exterior, cuando están siendo observados por la sociedad.

Sin más, con este breve comentario, espero haberos animado a ver esta película, de la que adjunto un enlace del tráiler para que os hagáis una idea de lo que os podéis encontrar:

 

La homosexualidad en el cine

Con motivo de la aprobación del matrimonio homosexual en Estados Unidos, en esta entrada comentamos un poco cómo ha sido su representación en el medio fílmico y mencionaremos algunas producciones que toman este asunto como objeto de reflexión y crítica, que se ha recreado en comedias, cine experimental, terror o de denuncia social.

La homosexualidad ha estado presente en el cine desde sus inicios, una de las primeras escenas homosexuales que se conserva, viene de la mano de un ensayo experimental de Edison de 1895, en la que se puede ver a dos hombres bailando juntos mientras otro toca el violín, aunque, a priori, no tenía precisamente esa intención.

Ademas, podemos comentar una escena de la película de Chaplin, Detrás de la pantalla (1916), donde el actor besa a una mujer vestida de hombre conociendo su verdadero sexo, mientras otro hombre que lo ve comienza a revolotear alrededor de ellos de forma manifiestamente afeminada para captar su atención, y Chaplin lo aparta de la escena con una patada en el trasero.

En el film Marruecos (Josef von Sternberg, 1930),  Marlene Dietrich se viste con un esmoquín, en un club nocturno y es aplaudida por todos los asistentes cuando da un beso en la boca a otra mujer. Otra película con guiños al lesbianismo fue La reina Cristina de Suecia (1933), donde a pesar de que se cambió la historia para no hacer alusión directa a la homosexualidad de dicha monarca, se mostraba la estrecha amistad que le unía a una de sus sirvientas.

La forma en que Hollywood y la sociedad americana de los 50 percibían a los gays quedó retratada en el largometraje Té y simpatía (1956) de Vincente Minnelli, en el que una familia bien situada socialmente, intenta corregir el afeminamiento de su hijo para acallar los rumores sobre su supuesta homosexualidad.

A finales de los años 50 comenzaron a insinuarse relaciones sexuales entre personas del mismo sexo en algunas películas, y fue entonces cuando la censura empezó a funcionar de forma más notoria. Films como Ben-Hur (William Wyler, 1959) pudieron sortearla gracias al tratamiento casi subliminal de la relación gay que sugiere la película. En Espartaco (Stanley Kubrick, 1960),  la censura eliminó una escena en la que se podía ver a Tony Curtis bañar a su amo Laurence Olivier, mientras conversan de su homosexualidad, aludiendo al gusto entre ostras o caracoles.

De principios de los años 70, tenemos películas como Los chicos de la banda (1970) de William Friedkin, el primer film gay con final no-trágico producido en Hollywood, aunque su visión estereotipada de este colectivo, no fue bien recibida entre los activistas LGBT. La película muestra a un grupo de homosexuales en el que prima la amistad y la camaradería, pese a que en momentos del metraje algunos personajes reflexionan acerca de su condición sexual con cierta autocompasión. La cinta Cabaret (1972) dirigida por (Bob Fosse) mostró a Michael York como un gay sensato y sin sentimientos de culpa hacia su condición sexual.

En los años 80, el cine dirigido al gran público de Hollywood comenzó a producir películas que trataban con respeto a los homosexuales, como pioneras podemos mencionar Su otro amor (Arthur Hiller, 1982), que retrataba una relación entre dos hombres y Personal Best  (Robert Towne), que giraba en torno al amor entre mujeres.

Hollywood produjo varias películas en las que los personajes y las relaciones homosexuales, especialmente lésbicas, se representaron de forma diversa. Si en Silkwood (Mike Nichols, 1983) el personaje interpretado por Cher vive su homosexualidad de forma abierta en otras películas como El color púrpura (Steven Spielberg, 1985), Tomates verdes fritos (John Avnet, 1991) o El silencio de los corderos (Jonathan Demme, 1991) este colectivo no se muestra como tal en comparación a las novelas en las que se basan. Otra representación del lesbianismo en este periodo se encuentra en Instinto básico (Paul Verhoeven, 1992), con la que se repitieron las manifestaciones de las asociaciones LGBT estadounidenses por presentar el personaje homosexual encarnado por Sharon Stone como una asesina. También la profunda amistad entre las protagonistas de Thelma y Louise (Ridley Scott, 1991) ha sido interpretada a menudo como una relación lésbica.

Desde mediados de 1990, la industria norteamericana presenta una línea de comedias que abordan la homosexualidad como argumento central o secundario, con personajes amables y positivos, como en El banquete de bodas (1993), dirigida por Ang Lee, que empleaba la estructura de comedia de enredo al estilo de George Cukor en la que uno de los miembros de una feliz pareja homosexual se casa con una chica, con la complicidad de su auténtica pareja, para guardar las apariencias antes sus tradicionales padres.

Una de las primeras películas sobre travestismo que se rodaron al margen de la industria de Hollywood fue la producción de serie B Glen o Glenda(1953), dirigida y protagonizada por Ed Wood, quien basó su argumento en su propia vida y en la de Christine Jorgenson, uno de los primeros transexuales que se sometió a un cambio de sexo.

Durante la segunda mitad de los 60, el director Paul Morrissey con la producción de Andy Warhol, rodó en la Factory numerosas películas experimentales que trataban la homosexualidad y la transexualidad sin reparos, entre las que destacan Lonesome Cowboys (1968), un western ambientado en un pueblo habitado únicamente por hombres, y especialmente la trilogía Flesh compuesta por Flesh (1968), Trash (1970) y Heat (1972), películas que fueron pioneras en mostrar el cuerpo masculino como objeto erótico y que convirtieron al actor Joe Dallesandro en un símbolo sexual gay.

También durante los años 70, John Waters, se convirtió en un referente básico en el cine independiente y en un cineasta de culto gracias a sus comedias groseras, satíricas e irreverentes, en las que la homosexualidad, el travestismo y lo camp están presentes en todas sus películas, muchas de las cuales fueron protagonizadas por su compañero sentimental, el drag queen Divine. Su película más emblemática fue Pink Flamingos (1972), en la que la familia de Divine compite con otra por ser la familia más repulsiva del mundo, seguida por otros trabajos notables como Polyester (1981) y Hairspray (1988).

Posteriores al New queer cinema, como Yo disparé a Andy Warhol (Mary Harron, 1995), basada en la vida de la feminista radical Valerie Solanas; Boys Don’t Cry (Kimberly Pierce, 1999), en la que se relata la historia real de Brandon Teena, una mujer joven que desea ser un hombre y que es asesinada por homofobia.

También se han filmado comedias románticas sin esa carga dramática, tratando la temática LGBT desde el punto de vista de la cotidiano: Tres formas de amar (1994), Jeffrey (1995); Persiguiendo a Amy (1997); Bésame Guido (1997); Trick (1999); El club de los corazones rotos (2000); Eating Out (2004) (y secuelas posteriores: Sloopy Seconds de 2006; All you can eat de 2009 y Drama Camp de 2011); ¡Salvados! (2004); La otra pareja (2001),Brokeback Mountain (2005), entre muchas otras. Como película inclasificable, hay que mencionar Las cadenas del deseo  (1992), en la que una serie de historias y personajes se unen entre sí por el “deseo”.

En cuanto al cine europeo, en 1967 se estrena  El baile de los vampiros de Roman Polanski, una comedia negra en la que su protagonista es perseguido por un vampiro homosexual desquiciado. La película Víctima (Basil Dearden, 1961), además de haber sido la película pionera en abordar la temática en Reino Unido, también fue la primera en emplear la palabra homosexual. También en el cine de Ken Russell se ha analizado la homosexualidad en películas como Mujeres enamoradas (1969) que contenía una escena de lucha entre dos hombres con alto contenido erótico.

Otro género típico británico en el que se ha integrado la temática homosexual ha sido el cine social heredero del Free Cinema, en el que se muestran los problemas y la vida cotidiana de la clase trabajadora. Un cineasta homosexual que se ha movido en este campo ha sido Terence Davies en sus películas de inspiración autobiográfica como Distant Voices, Still Life (1988) y The Long Day Closers (1992). También uno de los representantes más significativos del cine británico contemporáneo, Stephen Frears, ha combinado ambas temáticas en Mi hermosa lavandería (1985), largometraje con guion del escritor Hanif Kureishi en el que exponía la relación entre un joven anglo-pakistaní de clase media con un británico de clase trabajadora. Repetiría temática poco más tarde con Ábrete de orejas (1989), basada en la vida del dramaturgo Joe Orton y en su tortuosa relación con su compañero sentimental. Desde una mirada más politizada, el cineasta de origen irlandés Neil Jordan ha contado las dificultades a las que se enfrentan los transexuales utilizando como telón de fondo el conflicto norirlandés en Juego de lágrimas (1992) y Desayuno en Plutón (2005), dos de los títulos más representativos de temática transexual. Otro título clave en la cinematografía británica de los 90 fue Beautiful Thing, una película sobre adolescentes también de clase obrera que logró traspasar barreras y ayudó, junto con la salida del armario de actores como Antony Sher, Simon Callow, Stephen Fry,Rupert Everett o Ian McKellen, a que el público mayoritario británico fuera más receptivo hacia la homosexualidad y se interesara por el cine de temática LGBT.

Jean Cocteau dirigió varios largometrajes protagonizados por su amante Jean Marais, siendo uno de ellos Orphée (1949), una traslación en clave homoerótica del mito griego Orfeo al París de postgerra. Otra de las primeras películas de temática gay en el cine francés fue el mediometraje Una canción de amor (1950), la única incursión en el cine de Jean Genet, en la que mostraba las relaciones homosexuales entre los reclusos de una cárcel.

En la parte final de la década, la comedia La jaula de las locas (Edouard Molinaro, 1978), trataba temas como el travestismo a través de una pareja de homosexuales maduros, obtuvo gran repercusión internacional, llegándose a realizar dos secuelas, varias adaptaciones teatrales y posteriormente un remake en Estados Unidos.

La homosexualidad también fue determinante en el cine de Pier Paolo Pasolini, quien la utilizó de forma política y la presentó como lo opuesto a la forma de vida burguesa. En su Trilogía de la vida compuesta por El Decamerón (1971), Los cuentos de Canterbury (1972) y Las mil y una noches (1974) adaptó textos clásicos dejando de lado la política explícita para mostrar el fascismo y la dominación por medio del erotismo.

Si Visconti y Pasolini hicieron de la homosexualidad una parte importante de su discurso, otros directores gais como Franco Zeffirelli o Bernardo Bertolucci han hecho mención a ella menos frecuentemente, de toda su filmografía, su película más abiertamente homosexual fue El conformista (1970), en la que durante la dictadura de Mussolini, un hombre gay reniega de su condición sexual, contrayendo matrimonio con una mujer y afiliándose al partido fascista para intentar parecer heterosexual. También ambientada en el mismo periodo de la historia italiana, Una jornada particular (Ettore Scola, 1977) muestra la amistad entre Sofia Loren, casada con un miembro del partido fascista fanático y autoritario, y un homosexual interpretado porMarcello Mastroianni y que representa lo contrario a su marido.

Durante la dictadura franquista en España, inexplicablemente hubo un título que se escapó de la censura: Diferente (1962). Se trata de un musical de temática homosexual repleto de referencias homoeróticas. Un caso opuesto al del protagonista de Los placeres ocultos (1977), de Eloy de la Iglesia, un hombre integrado y de clase alta que asume su orientación sexual, aunque la oculta a la sociedad, pero que sufre por el desamor y la perspectiva de la soledad. Del mismo año es A un dios desconocido dirigida por Jaime Chávarri y Elías Querejeta ambientada en la postguerra.

Dentro de la cinematografía de temática LGBT española, sin duda destacan los trabajos que han venido realizando directores como  Ventura Pons y  Pedro Almodóvar. De Ventura Pons, tenemos el documental dedicado a la vida y obra del pintor José Pérez Ocaña: Ocaña, retrato intermitente(1978), Caricias (1998); Amigo/Amado (1999), donde un homosexual en la cincuentena reflexiona sobre la vejez, la muerte y su legado; y Manjar de amor (2002), en la que nos narra el despertar de la sexualidad de un joven músico. En cuanto al cine de Almodóvar, la temática homosexual está presente muchas de sus películas, aunque hay cuatro en las que son el eje central de la trama: Laberinto de pasiones; Entre tinieblas; La ley del deseo y La mala educación; todas ellas entremezclando el drama y la comedia.

En los países nórdicos abundan las películas iniciáticas, muestra de la apertura que se vivía en esos países, como la sueca Fucking Åmål (1998), la coproducción noruega Sebastian (När Alla Vet, 1995). También se han explorado temas como la integración de los gais y la salida del armario en películas como la islandesa ‘Fuera del vestuario (2005) y la aceptación social del matrimonio homosexual en la sueca Patrik 1,5 (2008). En el antiguo bloque del este se han realizado interesantes propuestas como la fábula rusa You I Love (Ja Lublju Tebja, 2003 o la durísima película checa Mandragora (1997).

En el cine de temática LGBT producido en Iberoamérica, destacan películas como la cubana Fresa y chocolate (1994) (producida con participación de España, Cuba y México);  El callejón de los milagros (1995)No se lo digas a nadie (1998); o Plata quemada (2000). Esta última está basada en una novela de Ricardo Piglia, y fue una producción que contó con una serie de actores de fuerte imagen heterosexual en su país de origen, lo que a su vez, transformó a esta película en polémica.

El cine asiático, en especial el chino, tampoco ha sido ajeno a retratar la homosexualidad. Dos películas clásicas más importantes que tratan el tema son La calle mayor (Sun Yu, 1934) y Dos hermanas sobre el escenario (Xie Ying, 1965), y en 1993, Adiós a mi concubina (Chen Kaige), que narra la historia del triángulo amoroso entre dos actores de la ópera de Pekín y una prostituta. El cine taiwanés no está sobrado de películas sobre homosexuales, aunque la coproducción entre Estados Unidos y Taiwán El banquete de bodas (Ang Lee, 1992), obtuvo una considerable repercusión en todo el mundo. Fue la primera aproximación al cine de temática homosexual de Ang Lee y obtuvo el Oso de Oro del Festival de Berlín. La película relata la boda fingida de un emigrante asiático en Nueva York con una mujer, con la que pretende esconder a su familia su relación amorosa con un joven neoyorquino. En Filipinas destaca Gil Portes, quien ha realizado películas con tintes activistas como Miguel/Michelle (1998) o Markova:Comfort gay. Otro director importante fue Mel Chionglo, muerto a causa del sida en los años 90. En su film Midnight dancers. Sibak aborda la historia de unos jóvenes go gós que se prostituyen, reflejando también importantes problemas de la sociedad filipina, como la corrupción policial. En Corea, Memento Mori (II Yeogo goedam II) de Kim Tae-yong (1999) trata sobre la relación lésbica entre dos estudiantes de secundaria que termina  con el suicidio de una de ellas. La trama de la historia plantea un triángulo amoroso entre la fallecida, la ex-pareja de esta y una chica que accidentalmente encuentra el diario amoroso de ambas. La película sintetiza brevemente el descubrimiento sexual en la adolescencia y su exploración a través de una amistad obsesiva.

En Australia el gran salto del cine de temática LGBT australiano se dio gracias al éxito de la película Las aventuras de Priscilla, reina del desierto (1994), de la que al año siguiente Hollywood haría un “remake”. También del cine australiano de temática LGBT destaca el drama De cabeza (1998). Del cine israelí destacan dos películas en las que confluyen temas como el servicio militar obligatorio: Yossi & Jagger (2002) y la persecución de nazis escapados de la justicia: Caminar sobre las aguas (2004), ambas del director Eytan Fox. En Canadá encontramos gran cantidad de películas, en lo masculino la francófona C.R.A.Z.Y. (2005), presentada a los Oscars o la polémica Prom Queen (2004), que levantó gran polvareda en la iglesia católica. En la temática lésbica Floored by love (2005) o La turbulencia de los fluidos (La Turbulence Des Fluides) (2002).

Por mencionar una película más actual que toma como base esta condición sexual, tenemos la inglesa The Weekend (Andrew Haigh, 2011), de la que vamos a presentar el tráiler y animamos a ver para reflexionar un poco en esta cuestión,

Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Homosexualidad_en_el_cine

http://www.raco.cat/index.php/analisi/article/viewFile/248762/333008

http://www.ehu.eus/zer/es/hemeroteca/articulo/la-representacin-de-la-homosexualidad-en-el-cine-de-la-dictadura-franquista/558

http://www.cinegay.org/p/historia-cine-gay-homosexual.html

http://www.academia.edu/7289807/La_representaci%C3%B3n_de_la_homosexualidad_en_el_cine_de_la_dictadura_franquista_Homosexualitatearen_errepresentazioa_diktadura_frankistako_zineman_The_representation_of_homosexuality_in_the_cinema_of_Franco_s_dictatorship

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-representacion-de-la-cuestion-gay-en-el-cine-espanol–0/html/ff9e1938-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html

Magia a la luz de la luna (Woody Allen, 2014).

Magia a la luz de la luna es una película de Woody Allen del año 2014, por lo que no es precisamente actual, pero en esta breve entrada, tratamos un poco los giros en algunas de sus etapas. En el caso de esta película, simplemente en el tráiler, apreciamos que tiene aspectos que recuerdan a otras, sobre todo de estos últimos años, como el tema de la alta burguesía tratado en Match Point (2005) o Blue Jasmine (2013), entre otras, totalmente diferentes a aquel estilo cómico, o reflexivo filosófico de anteriores obras, como los casos de La última noche de Boris Grushenko (1975), Annie Hall (1977), Interiores (1978), La rosa púrpura del Cairo (1985) o Poderosa Afrodita (1995), en algunas de las cuales tenía interesantes intervenciones durante el desarrollo de los acontecimientos de la historia, introduciendo a la muerte de manera semejante a como lo hizo Ingman Bergman en El séptimo sello (1957). O bien, la construcción de un personaje perdedor, con miedo, inmerso en una historia de amor no correspondido, son algunos de los pilares básicos sobre los que se sustenta la construcción de estas películas, en las que se aprecian esos gags, con características propias de los Hermanos Marx y Buster Keaton. Además, en el caso de la película que nos ocupa, podemos ver que se introduce el tema de la magia, como vemos, igualmente, en Scoop (2006).

Tras esta breve reflexión, os dejo en enlace del tráiler en cuestión y animo a ver la película, para que extraigáis vuestras propias conclusiones en cuanto a la evolución en las etapas del cine de Woody Allen y la influencia recibida de otros cineastas de diferentes épocas, tanto en esta película como en otras, ya sea el mencionado caso de Bergman, como de Hitchcock en Misterioso asesinato en Manhattan (1993) o Sombras y niebla (1991), entre otros.

Fuentes:

http://www.centromujer.es/cine/woody-allen-filmografia-i.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Filmograf%C3%ADa_de_Woody_Allen

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/allen.htm