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Mitad del Mundo

Hola amig@s, quienes me seguís a menudo sabéis que suelo describir las cosas de forma pormenorizada y con cierto nivel de detalle. El presente blog es sobre Análisis Audiovisual, es cierto, pero no es un secreto que el nacimiento del Cine está relacionado con el Teatro, pues así lo podemos comprobar en la figura de Georges Méliès. Por eso, en esta ocasión voy a comentar mis impresiones sobre una obra de teatro a la que, recientemente, tuve la oportunidad de acudir, titulada “Mitad del Mundo”, escrita por el dramaturgo Pablo Díaz Morilla y que ha sido llevada a los escenarios del Teatro Echegaray (Málaga) bajo la dirección de Fran Perea.

No soy partidaria de las etiquetas, por eso no trato este post como una crítica más o como un análisis, sino una descripción de mis observaciones de esta función teatral. No me encorseto en ningún estilo en particular, pues en mi blog adopto los formatos como mejor estimo conveniente en cada caso. En esta ocasión, estaría más bien relacionado con un comentario reflexivo de los míos. Y estas reflexiones surgen de las dudas, las inquietudes y el caos interno.

Realmente lo que me llevó a interesarme por esta obra era la inquietud por sentir algo, ya que por más libros que leía, más películas que veía o más sitios que visitaba, nada me transmitía nada. Llevaba casi un año y medio desde que terminé la tesis doctoral bastante apática, ensimismada, sin desarrollar la capacidad de emocionarme de verdad, ni en general ni con el arte en particular. Lo que vulgarmente se viene conociendo como “estar seca y vacía por dentro, sin inspiración ninguna para nada y llorar sin fundamento”, para que me entendáis. Los cambios de etapa son malos, muy malos, doy fe de ello.

Pues bien, llegué al sitio media hora antes. Que me altero y sufro con la impuntualidad tampoco es un ningún secreto. Así que, entré al salón casi de las primeras y, durante mi particular cruzada por averiguar cuál era el sillón número 13 de la primera fila, porque no estaban numerados, escuché a un señor que dijo: “desde la segunda fila se ve mejor que en la primera”. Lo que me llevó a preguntarme: ¿Quién le habrá dicho a este señor que yo vengo solo a ver? Pues en fin, yo quería que empezara ya, cuanto antes, bajo el ansia de mirar a los ojos a los actores y desarrollar esa capacidad de empatía que me hiciera sentir algo profundo con su interpretación.

La línea argumental de esta obra plantea un enfrentamiento de Augusto Pinochet con Superman. Según cuenta la historia, Christopher Reeve emprendió una lucha activista. Al hacerse famoso en su papel de Superman, apoyó las Olimpiadas Especiales, colaboró con la fundación americana de parálisis, el medio ambiente y visitaba infantes y personas con enfermedades terminales que tenían como último deseo conocerlo personalmente. Además, en 1987, viajó a Chile bajo la invitación del escritor Ariel Dorfman, con el fin de liderar las protestas contra las amenazas de muerte a escritores, sindicalistas y artistas que se manifestaban en contra del régimen militar de Augusto Pinochet. Y en esta función se materializa un encuentro del superhéroe con el dictador, con huellas del pasado, del poder de la mente y del uso de la palabra para el cambio de actitudes en un criminal. Aquell@s que no hayáis podido ir a verla, os lo habéis perdido, se siente, ya ha tenido lugar la última sesión en la programación del teatro.

Bueno, y concretando con mis observaciones, me llamaron la atención varias cuestiones de las cuales me gustaría destacar algunas que cito a continuación:

En principio, la música, no sé qué guardaba la música, pero conjugada con la sucesión de algunas imágenes en una pantalla superior, algo se me encogió. En segundo lugar, la interpretación de los actores. Otra de las cosas que me había llevado a interesarme por asistir a esta obra de teatro era el acercamiento a la interpretación actoral, porque observando las actuaciones detrás de una pantalla televisiva o cinematográfica no se siente lo mismo. Y como mencioné anteriormente, yo buscaba experimentar algo diferente, fuerte, sentir la interpretación. Lo cierto es que esa capacidad de interpretación, ver sudar a los actores y atestiguar esa pasión transmitida, me puso un nudo en el estómago. Cosa que se complementó con la interacción de los mismos, dirigiéndose al público para el relato de algunas experiencias y hechos relacionados con el contexto socio-histórico.

También me gustaría destacar notablemente la voz de una chica con un tono impresionante, recitando unas letras en forma de canciones en un segundo plano. Lo que hizo que me afloraran las emociones, la sensibilidad a flor de piel y el nudo se me subió a la garganta.

Ello habría que unirlo con una relación de nombres y números de personas que iban siendo citadas, cuyas vidas habían sido arrebatadas vílmente con el único propósito de despojarlos de la capacidad de soñar. Si bien, habría que poner de relevancia que este dictador fue alguien incapaz de soñar, de sentir… y la obra enfatiza la idea de que todo lo que miraba terminaba siendo de su poder, fuera lo que fuera. Tenía a un país comiendo de su mano y su capacidad de liderazgo era evidente en aquellos años. En este sentido conviene citar un momento en particular, me refiero a cuando se puso de manifiesto que la situación de Chile era una “Dictablanda”. Para qué voy a mentir, bajo el conocimiento de la Historia y concibiendo las experiencias dadas a conocer en esta obra de teatro (muerte, dolor, sufrimiento, indiferencia, insensibilidad, miseria humana…), yo ya no podía más y quería llorar. Pero tenía puestas las lentillas y me dije: “tú verás que se te salen, te quedas sin ver y encima, con todo oscuro, cualquiera encuentra las gafas”. Total, intenté calmarme, como suelo decir yo, “para adentro”. Y me vinieron a la mente algunos nombres de películas que relatan aquellos acontecimientos, como “Missing” (Costa-Gavras, 1982) y “Cicatriz (El atentado a Pinochet)” (Sebastián Alarcón, 1996).

No obstante, si esto fuera ya poco, algunas expresiones y diálogos enfatizaron mi capacidad de reflexión. Y con esto me refiero a este comentario: “hay manos para destruir y manos para crear”. Esto me llevó a recordar un blog que había leído hace poco, que aborda la idea de que “Para crear hay que destruir”, pero me pregunté ¿por qué hay que destruir para crear desde cero y no se puede reconstruir curando el daño provocado previamente?, ¿Por qué es más fácil construir algo partiendo de lo sano y es tan difícil recomponer algo destruido ante el dolor generado por la sociedad? Destruir/Crear.

Total, que apareció nuevamente este comentario hacia el final: “hay manos para destruir y manos para crear”. Y no sé por qué, me volvió a venir a la mente otro recuerdo, pero esta vez relacionado con el Cine. Concretamente del Neorrealismo italiano y los escenarios naturales de Alemania que se dan a conocer en la película “Alemania año cero” (1948), dirigida por Roberto Rossellini. Una mostración de que el país se reconstruye partiendo desde, como el propio nombre indica, cero, después de la II Guerra Mundial, en cuanto a infraestructuras, a valores morales/humanos. Y me volví a hacer la pregunta desde otra perspectiva: ¿se puede construir partiendo de la miseria humana o es necesario destruir todo para crear de nuevo?

Al salir del salón, realmente sin palabras porque me sentí desconcertada, fui reflexionando sobre esa misma expresión: “hay manos para destruir y manos para crear” y multitud de preguntas me fueron azotando en cada paso que iba dando. ¿Por qué hay gente tan enferma que crea guerras para destruir sociedades? En fin, no sé, la verdad es que me sentía tan nerviosa que no sabia poner palabras a lo que esa función me había generado. Solo puedo dar las gracias por lo que me transmitió la obra en su conjunto.

Finalmente, me gustaría haceros esa misma pregunta: si hay manos para destruir y manos para crear ¿Qué preferís hacer con vuestras manos?

Y a modo de reflexión final: aunque nos arrebaten las pestañas, nos corten la lengua, nos amputen las manos, observemos la indiferencia de nuestros gobernantes…, jamás nos arrebatarán la capacidad de soñar, porque puede resultar obvio, pero el acto de soñar e ilusionarse trasciende lo materialmente físico.

Gracias por leerme y un saludo amig@s.

Tolerancia cero a la violencia contra las mujeres: Ni una más

Hola amig@s en esta entrada hago una recopilación de algunos cortometrajes que tienen como objeto principal la violencia contra las mujeres en distintos contextos. La violencia contra las mujeres continúa siendo una lacra social que hay que erradicar desde el fondo: el problema no gira en torno a la ropa que vestimos, cómo nos comportamos ni a qué horas salimos. El principal problema es que ello revela que esta sociedad juzga a la víctima no a la persona que ejerce la violencia, porque se cree con derechos sobre la figura femenina. Y no, amigos, los hombres no tenéis derecho a utilizar el cuerpo de una mujer como si fuera una cerveza, un trapo sucio o cualquier objeto de consumo. Una mujer no está a vuestra merced ni a vuestro servicio: una mujer tiene sentimientos, tiene capacidades… Una mujer es un ser humano igual que el hombre, que merece el mismo respeto y las mismas oportunidades en la vida. Cualquier ser que se cree con poder para utilizar a una mujer, no es un hombre, es un animal, un monstruo, un bestia. Deberían pensar en aquellas personas que son capaces de dar la vida: las mujeres. Por tanto, a quien le ronde la cabeza utilizar a una mujer para violarla, matarla, abusarla…debería pensar que hoy lo puedes hacer tú, pero mañana te lo pueden hacer a ti, a través de las figuras de tu madre, tu hermana o tu hija.

Y a aquellos profesionales del derecho que defienden a aquellos hombres que claramente se sabe que han violado, asesinado… decirles que evidentemente todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario, pero no juzguen a las mujeres por su forma de vestir o sus actuaciones tras sufrir violaciones o abusos. Pónganse en algún momento en el lugar de sus esposas, sus hermanas o sus hijas ¿las juzgaríais de esa forma?

Leyes y emociones no van de la mano, pero señores, nos están matando no nos llamen “exageradas”. Hoy le ha pasado a ella: Laura, Diana, Marta… mañana me puede pasar a mí, te puede pasar a ti: ¿Por qué tengo que sentir miedo al salir del trabajo a las 9 de la noche? ¿o al salir a correr? ¿Por qué tienen que decirme cómo o dónde tengo que hacer las cosas? ¿Por qué tengo yo que tener la culpa de que me pongan la mano encima? ¿Por qué no tienen miedo los violadores y los asesinos y tengo que tenerlo yo? ¿Por qué no eres un hombre de verdad y respetas a una mujer como lo haces con tu madre o con tu hermana? ¿Por qué no asimilas que tienes un problema y buscas ayuda psicológica?

¿Por qué no reflexionas con estos cortometrajes? Independientemente que sean más o menos creíbles, quédate con la idea principal: a la mujer no se la toca, su cuerpo no es un objeto de violación, ni de violencia, no es plástico, NO ES NO. Si estás frustrado, busca ayuda o compra una muñeca hinchable, que oye también es degradante, pero al menos no haces daño de forma gratuita.

Por muy corta que sea su falda, una mujer no se toca.

Por muy grande que sea su escote, una mujer no se toca.

Si quieres que una mujer esté bonita, igual si dejas las manos quietas cuando la ves por la calle: lo estarás tú también.

 

Exposición fotográfica de Duane Michals

Hola amig@s, en esta ocasión voy a dar un giro temático a las reflexiones de mi blog. En lugar de cine voy a enfocarme en la fotografía. Concretamente voy a recapacitar sobre las fotografías presentadas en el Centro José Guerrero (Granada) en una exposición dedicada a Duane Michals, que estará disponible hasta principios del mes de abril del presente año, por si queréis ir a visitarla.

Como inciso, me gustaría aclarar que Duane Michals nace en 1932 en Pennsylvania (Estados Unidos). Es un fotógrafo cuya obra destaca por las secuencias cuidadosamente construidas y la introducción de textos escritos a mano sobre sus copias positivas como elementos propios de las fotos, especialmente su firma. Autor contemporáneo considerado uno de los principales representantes de la fotografía conceptual y filosófica. Con vigor ha renovado el lenguaje fotográfico en la segunda mitad del siglo XX. Precisamente no estudió nunca fotografía y, según confiesa, esto le permitió alejarse de las prácticas habituales sin preocuparse por los límites impuestos por la tradición. Sus referentes estéticos son pintores (Magritte, Balthus y De Chirico), quienes determinaron su libertad de expresión, su carácter lúdico y sin fronteras, así como su visión escenográfica. Incluso llega a confesar que utiliza el recurso de la secuencia por la frustración que le produce la fotografía fija.

Los recursos comentados de su estilo le permiten reflexionar con fuerza narrativa sobre los grandes temas que le preocupan, como la sexualidad, la muerte y el amor, a través del humor y los efectos sorpresivos. A las paradojas de la representación, las meditaciones metafísicas, se puede añadir también la sátira. Para no depender del mercado del arte, este fotógrafo ha realizado también trabajos más comerciales, relacionados con la publicidad, retratos de personalidades del mundo de la cultura, el espectáculo, encargadas por célebres revistas. Temas como las relaciones humanas, la incomunicabilidad y la crítica política los ha llevado también a la pantalla con estilo de cortometrajes.

Habiendo comentado ya estos antecedes, voy a proceder a la reflexión de algunas de las obras presentadas que me han llamado especialmente la atención.

En primer lugar, me gustaría destacar la fotografía titulada “El hombre iluminado” realizada en 1968. En ella se puede observar que juega con el contraste: espacio oscuro que rodea a un individuo que irradia luminosidad, con especial énfasis en los rasgos difuminados de su rostro. En conjunto, encuentro que esta obra tiene un toque estético similar al del cine expresionista alemán. Aunque este acto de ocultar el rostro también recuerda a la pintura de uno de sus referentes, si bien desde otra estética y estilos diferentes, como es el del individuo representado en la pintura titulada “Hijo del hombre”, realizada por René Magritte en 1964.

el hombre iluminado.

 

el hijo del hombre. magritte.

El hijo del hombre. René Magritte.

 

Por otro lado, destaco la secuencia titulada “El espejo mágico de la incertidumbre del Dr. Heisenberg” realizada en 1998, porque el elemento del espejo hace reflexionar acerca de cómo nos observamos a nosotros mismos. Igualmente, considero que la distorsión que se aprecia en ese espejo apela a esa manipulación que los medios de comunicación ejercen en nuestras mentalidades, transformando en cierta medida la autopercepción. En la última imagen, en la cual la chica mira al fotógrafo y, por ende, se enfrenta al espectador, es cuando el espejo refleja mayor difusión en su rostro. En cualquier caso, considero que, un elemento de estas características que simboliza la duplicidad, hace madurar al público que mire esta secuencia fotográfica.

espejo.

En otro orden de cosas, considero simpática la fotografía titulada “El famoso truco de magia del Dr. Duanus”, datada del año 1996. Aunque el gesto de la mano del individuo principal integrante en la escena resulta bastante representativo, pues simula un arma.

magia.

Y en este sentido podemos cavilar que se puede tratar de un indicio que recuerda a los diferentes conflictos bélicos yugoslavos que tuvieron lugar en estos años. Principalmente porque tenemos en cuenta la crítica política que este fotógrafo trata como temática en algunas de sus obras. Recordemos que Montenegro y Serbia decidieron mantenerse unidos formando la República Federal de Yugoslavia. Y que posteriormente se involucraron especialmente en la guerra contra Croacia y contra Bosnia, y tropas montenegrinas lucharon entre 1991 y 1995 junto a los serbios contra los croatas y los bosnios. Aparte de ello, en Kosovo los separatistas albaneses del Ejército de Liberación de Kosovo combatían a las fuerzas de seguridad yugoslavas desde hacía años y el conflicto estalló en una guerra a gran escala en 1999. Si tuvo en cuenta estos acontecimientos sociales o si el individuo realizó este gesto de forma espontánea lo desconocemos a ciencia cierta, pero abrimos el interrogante y sembramos la duda.

Otra de las obras que me gustaría resaltar se titula “El abuelo se va al cielo” (1989) y me parece especialmente interesante porque se puede apreciar esa visión inocente del niño, testigo de la partida de su abuelo al cielo. Comparto con vosotros solo algunas imágenes de la secuencia. Aunque no se aprecia con exactitud, en la primera se observa una escena más oscura, con mayor contraste en luces y sombras, mientras que las últimas, cuando el abuelo se levanta de la cama y se dirige hacia la ventana, la escena se torna más blanquecina, con tonos más suaves, reflejando quizás esa ingenuidad e idealismo con el que el niño está observando el trance de su abuelo hacia la otra vida.

Algunas imágenes de la secuencia “El abuelo se va al cielo”.

Finalmente, otras secuencias especialmente interesantes que me gustaría mencionar se titulan “La muerte visita a la anciana” (1969) y “El hombre del saco” (1973). La reflexión y, en cualquier caso, interpretación de las mismas os la dejo a vuestra merced. Para ello os podéis ayudar el texto Cómo se lee una fotografía de Javier Marzal, que ilustra sobre su metodología y también la aplica en el análisis de diferentes imágenes, entre las cuales podemos incluir la secuencia de Duane Michals titulada “Las cosas son raras”.

Sin más, un saludo amigos.

Izquierda: “La muerte visita a la anciana”; Derecha: “El hombre del saco”.

las cosas son raras.

Secuencia: “Las cosas son raras”.

 

Los fotogramas solo han sido incluidos por el derecho a cita, los derechos de las imágenes pertenecen a los autores de las mismas. No pretendo apropiarme de las mismas, ni lucrarme ni hacerlas mías. Solo contribuir a su reflexión crítica. Desde luego, os animo a visitar la exposición, que es gratuita y se aprende mucho sobre el estilo de este artista. Engrandece el espíritu cultural y da vida a la imaginación dejando puertas y ventanas abiertas en el inconsciente.

Comentario de El Bar (Álex de la Iglesia, 2017).

Bajo el eslogan “El miedo nos muestra cómo somos”, Álex de la Iglesia nos presenta su film titulado “El bar” (realizado en 2016 y estrenado en 2017) en cuyo interior se conjugan la vida y la muerte, tanto explícita como implícita, bajo el desconocimiento de una realidad que azotó a nuestro país hace unos años, como fue la presencia del virus del Ébola, que se detectó por primera vez en algunas partes de África y, por las circunstancias que ya conocemos, llegó a España.

La característica principal de esta película española es su reparto coral y la ausencia de un protagonista único físico, aunque sí psicológico: el miedo a ser contagiado por este virus mortal. Un miedo que se asemeja al presentado en “El ángel exterminador”, film dirigido por Luís Buñuel que muestra la imposibilidad emocional/psicológica de una serie de individuos pertenecientes a una clase social elevada para salir de la vivienda, por un motivo que desconocemos, pues la puerta está abierta. Al igual que sucede en “La niebla”, obra escrita por Stephen King y film dirigido por (Frank Darabont), donde no pueden salir de un supermercado por la presencia de unas criaturas extrañas en el exterior. Aunque al igual que en este último, el miedo es ser asesinado, aparentemente es un motivo de peso, pues se juegan su propia vida.

El inicio es un poco desconcertante, pues aparentemente una chica ha quedado con un chaval en un establecimiento, cuyo emplazamiento desconoce y una mujer le augura malos deseos, por no ofrecerle una limosna con el ramo de romero que le entrega. “El bar” es un establecimiento de Madrid que abre sus puertas a un heterogéneo grupo de clientes, en cuanto a su estilo y estatus social. Una de estas personas sale del establecimiento deprisa y recibe un disparo desde origen desconocido. Mientras, el resto de clientes permanecen en el interior y presentan sus dudas acerca de la posibilidad de salir o, por el contrario, permanecer dentro hasta que las autoridades aparezcan. En esta trifulca, otro de los clientes sale y recibirá otro disparo a vista de todos. Las autoridades aparecen y hacen desvanecer los cuerpos a través del fuego. En momentos posteriores, alguien enciende el televisor y descubren que han tergiversado esta realidad para sacar a la luz una historia distinta, convertida en una mentira periodística: “un establecimiento ha ardido y han acordonado la zona”, seguramente bajo la conjunción de un complot policial-político para dar a conocer los hechos a la sociedad española, pero transformados, para, posiblemente, terminar con las pocas personas que permanecen en el local, pero informando que se debe a un accidente. Por ello, llegan a la conclusión de que las autoridades regresarán a quemar el local y la única idea que se les ocurre es bajar al sótano e intentar sobrevivir o serán disparados por la dueña del bar. No olvidemos que han encontrado en el aseo a una persona que entró en el local y había viajado a África, por lo cual, igualmente es sospechosa de padecer este virus mortal, y es evidente la posibilidad de haberlo contagiado al resto de clientes. Así pues, llegan a un punto en el que desconocen quién lo ha tocado, quién ha contactado con sus fluidos o quién ha rozado su móvil. Único dispositivo que tiene cobertura en el interior, pero tiene la ubicación y desde instancias exteriores pueden estar controlando que el dispositivo está siendo utilizado. En definitiva, rodean al señor, que fallece delante de ellos, y divagan qué hacer con el cadáver, sin poseer el suficiente valor para salir al exterior, pues creen que pueden correr la misma suerte que los clientes anteriores. No olvidemos que algunos personajes lo tocan espontáneamente, sin ser conscientes del contagio, pues de eso percatarán más adelante.

Con todo, las autoridades llegan y terminan con la vida de quienes quedan arriba, pero desconocen que en la parte inferior del establecimiento una serie de individuos intentan sobrevivir y luchar por las pocas vacunas que el infectado porta en su bolsillo. ¿Quién merecerá vivir? ¿Quién deberá morir? ¿Quién valdrá más como persona para seguir viviendo?  Estas son las preguntas que se plantean en el camino que emprenden bajo las aguas subterráneas y el fango de las alcantarillas.

Destacaría de este film el fallecimiento explícito del individuo que padece Ébola, el desgarro en la interpretación de Hugo Silva y Blanca Suárez, la disputa bajo el agua de dos de los personajes que luchan por la vida asesinando al otro y la obsesión por el dinero. Así puede percibirse con el juego activo del personaje que encarna a Carmen Machi y las conversaciones del indigente al que Hugo Silva encarna, además de sus acciones: coloca unas monedas sobre los ojos del fallecido. Al igual que sucede con el alcohol, en el que tratan de ahogarse para poder llegar a alguna solución medio coherente dentro de la situación que están viviendo. A mi juicio, la interpretación de Mario Casas se crece en el corredor subterráneo, cuando tiene el arma de fuego como instrumento defensivo. Inclusive, creo que son impresionantes los créditos del inicio, pues no solo textos, ya que se conjugan la música, una cueva, bacterias y virus, que mutan y se transforman. En cada una de sus películas, Álex de la Iglesia se crece en los créditos.

Finalmente observo que se cumple la reflexión “el hombre es un lobo para el hombre”, pues las acciones de los personajes así lo demuestran y todo ¿por qué?: por miedo. Considero que el miedo merma y desgasta psicológicamente a las personas por el afán de agarrarse a un clavo ardiendo para seguir viviendo.

Desde una perspectiva semiótica, podemos ofrecer una visión actancial, partiendo del modelo actancial del relato que propuso Greimas. El término “actante” es originalmente creado por Lucien Tesnière y usado posteriormente por la semiótica para designar al participante. Así pues, todos estos personajes funcionan como actantes. Denominándose actante a aquel que realiza una acción, que busca cumplir con algún objetivo, y este objeto es vivir. El destinador es el motivo, y aquí pregunto: ¿Cuál es el motivo para querer vivir? Reflexionen ustedes. A continuación seguimos con el destinatario (es quien se beneficia si el sujeto consigue el objeto), y en este caso podemos decir que es el propio sujeto (cada uno mira por sí mismo, por su propia vida). En última instancia tenemos el adyuvante (aquellos que colaboran con el sujeto a conseguir el objeto) y el oponente (quienes obstaculizan o se oponen a que el sujeto consiga el objeto) que no dejan de ser ellos mismos: Hugo Silva, Mario Casas, Blanca Suárez y Carmen Machi. O en todo caso, observamos que simulan colaborar, pero por otro lado guardan secretos que lo obstaculizan y nos hacen dudar sobre sus verdaderas intenciones, con el único fin de  luchar por vivir.

Sin más, os animo a ver la película, porque no os va a dejar indiferentes. Aquí comparto con vosotros el tráiler.

 

 

V de Vendetta: la manipulación, la venganza, el miedo y la violencia.

Hola, amigos, anoche haciendo zapping me encontré con una película que me enganchó, titulada V de Vendeta. Una producción americana dirigida por James McTeigue en 2006, situada en la ciudad de Londres, gobernada por un presidente que impone la represión, el miedo y manipula a los ciudadanos a través de una serie de mensajes por televisión.

Al comienzo de la historia, encontramos a una chica (Evey) que camina de noche por la calle y es acorralada por tres hombres que pretenden violentarla, cuando un señor enmascarado asoma por una esquina y termina con la vida de los agresores. La chica lo acompaña a una terraza, en la que serán testigos de un atentado preparado con música clásica de fondo, que fulminará un monolito símbolo de la justicia. Pero, justo antes de arrancar lo que denominará el “crescendo”, el enmascarado le preguntará el día en que se encuentran, precisamente comienzan las campanadas del 5 de noviembre, y cita los recuerdos de ese día “conspiración, pólvora y traición”.

Si indagamos un poco sobre los antecedentes de ese día en Gran Bretaña, nos encontramos con que La Conspiración de la pólvora fue un complot fallido organizado (1604-1605) por un grupo de provinciales católicos ingleses (Robert Catesby, Guy Fawkes) para matar al rey Jacobo I, a su familia y a la mayor parte de la aristocracia protestante, atentando contra las Casas del Parlamento durante la Apertura de Estado (5 de noviembre de 1605). Los conspiradores habían planeado secuestrar a los infantes reales, no presentes en el Parlamento, e incitar una rebelión en las Midlands. Esta medida pretendía ser la señal para un gran levantamiento de los católicos romanos ingleses, descontentos por las severas medidas penales adoptadas contra ellos, que finalizaría con la instalación de un rey obediente al Papa en el trono inglés. Realizados los preparativos, el Gobierno descubrió la conjura, que acabó con la ejecución de la mayor parte de los conspiradores y sirvió de pretexto para un endurecimiento de las medidas antirromanas. Este complot de la pólvora fue uno de una serie de tentativas de asesinato fracasadas contra Jacobo I, que siguieron al Complot Principal y al Complot ¡Adiós! de 1603. Muchos creen que la conspiración de la pólvora fue parte integral de la llamada Contrarreforma católica. Por ello, cada 5 de noviembre, en el Reino Unido, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Terranova, Canadá, San Cristóbal y Nieves, algunas partes de Estados Unidos y antiguamente en Australia, se celebra el fracaso del mencionado complot. Allí se conoce como la Noche de Guy Fawkes, la Noche de la Hoguera y la Noche de los Fuegos Artificiales. El descubrimiento a tiempo de la conspiración (5 de noviembre de 1605) impidió el derrocamiento de la dinastía protestante de los Estuardo, personificada en Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia, y la entronización de un monarca católico, previsiblemente su hijo el príncipe Carlos, debidamente instruido en los dogmas católicos.

Teniendo presente estos antecedentes históricos, esta película nos presenta las acciones de este enmascarado, cuyo objetivo es rebelarse contra los autoritarios, contra las injusticias, contra un estado que oprime, que impone la violencia, la represión, el estado policial, el odio y la intolerancia a quienes tienen una ideología distinta a la que intentan establecer a nivel nacional.

La idea de este señor es la venganza, haciendo uso de la violencia y terminando con la vida de la gente y destrozando edificios públicos. Cierto es que la violencia no es más que la expresión del miedo, nada justifica la violencia. Aunque, es el miedo el que intenta sembrar el gobierno en la sociedad, ante los medios de comunicación haciendo uso de la manipulación y sembrando el odio contra el enmascarado. Sin embargo, no podemos pasar desapercibido que V (el enmascarado) es una creación. Una creación del estado represor, dictatorial, que hace uso del terrorismo a pequeña escala, entrando a casa de la gente, no como venganza, sino para conseguir lo que quiere, que no es más que la dominación, el liderazgo y el dinero, manteniendo a las masas bajo control. Una creación que, ha sido fruto de un aprendizaje basado en que toda acción tiene una reacción. Principio tratado por la tercera ley de Newton, que establece que siempre que un objeto ejerce una fuerza sobre un segundo objeto, este ejerce una fuerza de igual magnitud y dirección pero en sentido opuesto sobre el primero. Y, extrapolado al caso de esta “creación”, podríamos decir que ha sido fruto de la violencia, pero en sentido contrario, es decir, entendemos que no para el mismo fin (manipular e imponer el miedo) sino hacer recapacitar a la sociedad, para que deje de tener miedo y unidos, enfrentarse a los gobernantes y las élites.

Esto es lo mismo que hace con la chica en la segunda parte de la película, cuando intenta huir de él, acudiendo a casa de su amigo, que será encontrado y asesinado por guardar un Corán en su casa, a pesar de no ser creyente de esta religión. La chica será encerrada en un habitáculo de unos pocos metros cuadrados, a través de un hueco recibirá una serie de cartas de una muchacha que fue repudiada por su padre por ser lesbiana y fue fusilada por el estado represor, tras hacerlo con su novia en el supermercado. Esta historia le calará a la chica, que será sometida a todo tipo de torturas, humillaciones, aunque en ningún momento podrá apreciar el rostro de la persona que intenta que diga algo sobre el “enmascarado” y hacia el final de su encierro, dispuesta a morir por no hablar, habiendo superado el miedo a quienes la han torturado, se encuentra que el guardia del pasillo no es más que un muñeco y que ha sido torturada por órdenes de V. De esta forma, ha superado el miedo a todo y le da un poco de ansiedad descubrirlo, porque realmente su reacción es fruto del miedo transmitido por los gobernantes, el miedo mental, y esas agresiones no han hecho sino reforzarla como persona, para enfrentarse a ellos.

Como bien dijimos, este individuo enmascarado terminará con la vida de todos aquellos que hicieron uso de las torturas, las agresiones… durante su estancia en uno de aquellos campos de internamiento. Entre los más destacados, tenemos a: un religioso, al que envían a una niña (un poco mayor, según le comenta la persona que lo avisa), y esta niña será Evey, quien le comentará que ha sido secuestrada por V y asomará por la ventana para matarlo, pero el anciano piensa que es un juego sexual. Este momento no será sino un perverso guiño a toda la trama de abusos infantiles que ha estado aflorando en los últimos años y que manchan la credibilidad y el respeto que busca la Iglesia Católica en la sociedad en general y entre sus adeptos en particular. Y en la cual, algunos de sus mandatarios no cesan de juzgar públicamente diferentes cuestiones de la gente (defendiendo la sumisión de la mujer, el poder del hombre en el matrimonio, alzando a figuras dictatoriales en sus misas…), pero dejan en manos de Dios el perdón de los pecados llevados a cabo por algunos de ellos, en lugar de cortar de raíz aquellos que no solo pecan, sino que delinquen y destrozan la vida de tantos y tantos niños alrededor del mundo. Por tanto, este religioso será asesinado, junto a una de las científicas que trabajó en aquellos campos, la última a la que V acudirá, pero mostrará una actitud distinta al resto: resignación. Es consciente perfectamente de lo que llevó a cabo y dejará a la luz un cuaderno en el que anotó cada una de sus actuaciones y, mientras está en la cama, abre los ojos y recibe la visita del enmascarado, que le expresará que la mató hace 10 minutos, agonizará junto a su rosa roja, con la que será encontrada por la policía. Esta será una muerte dulce, sin armas, sin agresiones físicas… a diferencia del resto de los casos, ya que la señora lo ha estado esperando, para que culmine su venganza con su muerte y no muestra ningún tipo de resistencia física.

Después de la trifulca en el túnel del metro, V se enfrentará a su “creador” que no es otro que el presidente del partido que gobierna en el país, terminará con la vida de todos los guardias, se quitará la coraza de hierro manchada de sangre y caerá en los brazos de la joven, quien lo subirá al tren, rodeado de rosas rojas (tren que el enmascarado ha estado ordenando durante años). Un policía la increpará para que no pulse la palanca, pero lo hará y seguirá su trayecto por Trafalgar Square hasta el Parlamento y se fulminará hasta el reloj al marcar las 12 de la noche del día 5 de noviembre del año siguiente, y junto a ello, fuegos artificiales que al finalizar formarán en el cielo una V, de Vendetta, de venganza, del número romano que marcaba el habitáculo en el que el enmascarado permaneció siendo torturado tantos años cuando tenía rostro, hasta la explosión de este complejo que provocó en él esas ansias de represalias, porque le desfiguraron tanto el cuerpo como la mente. Al actuar igual que un maníaco o perturbado mental (ya que se arrepentirá ante Evey encontrando felicidad interior con el destrozo de infraestructuras públicas). Un paralelismo de infraestructuras públicas aniquiladas, con el ideario conservador, manipulador, represor que controla un país, para que sea la propia sociedad quien construya otro, pero basado en destruir ese miedo, en no dejarse manipular, en luchar para conseguir derechos sociales. Un país que en última instancia no respetará el toque de queda de las 12 de la noche, no oirá las palabras de su presidente/líder en el televisor, sino que se colocará la máscara de V, y las calles se llenarán de personas convertidas en él durante esa noche, frente al estado policial que los apuntará con un arma.

En definitiva, todos serán V, todos somos V, quizás una monstruosidad pensarán algunos verdaderos monstruos, pero V no es más que la expresión de lo que un estado manipulador, represor, opresor, hace florecer en su gente, pero reiteramos que la violencia no es más que la expresión del miedo. Así pues, es este estado represor el que tiene miedo, miedo a lo que denominan “radicalismos o extremismos”, pero realmente es a que la gente despierte y se levante del televisor, miedo a que se descubran tantas verdades perversas que esconden bajo sus alfombras rojas. Rojas, como símbolo de tanta sangre derramada por tantas víctimas en diferentes circunstancias, de tantas armas vendidas por el afán del dinero, por la hipocresía. De tantas caras rojas que no pueden ni darlas ante la gente, ni mirarnos a los ojos, por tanta protección que llevan cada vez que caminan por la calle, sino que precisan una pantalla de plasma y un papel bien escrito. Porque bien cierta es una frase de esta película: los artistas mienten para que se sepa la verdad, pero los políticos mienten para ocultar verdades a la sociedad.

Cuestiones sobre el miedo para reflexionar:

-El miedo es inherente al ser humano, nace del instinto y se va desarrollando con el conocimiento de nuestro entorno.

-Superar el miedo empieza por identificarlo para luego intentar derrotarlo.

-El miedo negativo provoca parálisis.

-No hacer nada por derrotar los miedos es caer en la cobardía.

-El que nunca tiene miedo ni piensa en ello es un ignorante e irresponsable.

Pero, socialmente, ¿A qué o a quién tenemos miedo? ¿Por qué tenemos miedo? ¿A la violencia, a la represión, a la manipulación de nuestras mentes, al futuro, al trabajo, a la vida, al terrorismo? ¿Miedo a los muertos, a los vivos? Si el miedo es peligroso, si se convierte en un medio de control social, ¿por qué los gobiernos no llevan a cabo políticas para intentar derrocarlo, sino para beneficiarse de ello?

He aquí una reflexión de José Luís Sampedro: “Gobernar a base de miedo es muy eficaz. Si usted amenaza a la gente diciéndoles que les va a degollar, y luego no les degüella, entonces les puedes azotar y explotar. Y la gente dice “bueno, no es tan grave”. El miedo hace que no se reaccione. El miedo hace que no se siga adelante. El miedo es, desgraciadamente, más fuerte que el altruismo, que la verdad, más fuerte que el amor. Y el miedo nos lo están dando todos los días en los periódicos y en la televisión”.

Finalmente, nuevamente repito: la violencia no tiene justificación. Sin embargo, los poderosos hacen uso de ella lejos de nuestra vista, sin que seamos testigos de ella, pero luego recurren al miedo para apoderarse de nuestras mentes, y que lo sintamos ante cualquier acto vandálico o terrorista. Cuando es la violencia, la que florece y resurge tras haber padecido algún otro tipo de violencia.

¿Quién tiene la culpa? Como bien afirma V: mirémonos todos al espejo.

Justicia, igualdad y libertad, son algo más que palabras, son metas alcanzables si abrimos los ojos.

Os adjuto algunas escenas de la película, no intento defender ni justificar su violencia en ningún momento, sino reflexionar sobre ella:

 

 

 

Referencias consultadas:

Mente filosófica: http://www.mentefilosofica.com/2010/04/reflexiones-acerca-del-miedo.html#warpZR07KdqghzWe.99

Canal de Historia. http://mx.formula-history.tuhistory.com/hoy-en-la-historia/se-planeo-conspiracion-de-la-polvora

Historia General. http://historiageneral.com/2009/05/14/la-conspiracion-de-la-polvora-y-guy-fawkes/

 

 

 

Sonata de otoño (Ingmar Bergman, 1978)

Ante la inminente llegada del otoño en los próximos días, me ha venido a la mente la película sueca Sonata de otoño, dirigida por Ingman Bergman, una historia que nos hace reflexionar acerca de las relaciones de amor-odio entre una madre y una hija, a la que abandonó para dedicarse a su carrera profesional como pianista.

Aunque la película se encuentra en Youtube completa, adjunto algunos fragmentos que me han parecido interesantes, en las que la frialdad de ambas se hace evidente. En el primer caso, además, apreciamos que las miradas no son correspondidas, la madre, incluso, se oculta los ojos ante la incapacidad de no dar la cara a una, posiblemente, verdadera realidad, planteando reflexiones como:

-La infelicidad de la madre será la infelicidad de la hija.

-¿es la infelicidad de la hija el triunfo de la madre?, ¿es mi dolor tu placer secreto?

 

 

 

Reitero las palabras del personaje:

-¿es la infelicidad de la hija el triunfo de la madre?, ¿es mi dolor tu placer secreto?

Heterofobia

Investigando un poco por youtube he encontrado un cortometraje titulado “El amor es todo lo que necesitas”, para reflexionar sobre aquello que la sociedad y sectores conservadores tienen asumido como “normal” en las relaciones de pareja.  “Normal” porque es lo tradicional, la costumbre, pero no quiere decir que otras preferencias sexuales no sean válidas o merezcan ser insultadas/vejadas por la sociedad.

En este caso, sucede al contrario, es decir, nos muestra una sociedad que cree “normal” la homosexualidad: las chicas deban estar con las chicas y los chicos con los chicos, infundándoles la idea de ser pecado o arder en el infierno si el amor surge de parejas entre distintos sexo. Mientras que una niña, a su corta edad, no lo siente así, y por ello, se la discrimina, se la humilla, se le desea la muerte, se la encasilla como la “marimacha” o la “hetero”, de forma despectiva. Viéndose sometida al acoso escolar, pero ya no por parte de los compañeros, sino de los propios maestros, la familia, que cree como solución un traslado, negándose a que su hija sea la diferente, como los nuevos vecinos, cuya calle pretenden evitar por considerarlo un insulto.

Sin más, adjunto el vídeo del que se puede reflexionar ¿cómo nos sentiríamos, si lo que tenemos asimilado como “normal” fuera al revés ylos heterosexuales fueran los “raros”?