Kill Bill (Quentin Tarantino): Montaje y estilo de la postmodernidad.

Hola amig@s, en esta ocasión vuelvo para analizar un poco estos dos volúmenes de Kill Bill. La venganza es el germen de este film dirigido por Quentin Tarantino, que su primer y segundo volumen (2003 y 2004 respectivamente) están protagonizados por Uma Thurman (en su papel de novia) y David Carradine (que interpreta a Bill).

En líneas generales, en la primera parte encontramos a una mujer embarazada, que es disparada en la cabeza por sus antiguos camaradas del Escuadrón Asesino Víbora Letal, un grupo de asesinos que trabajan por venganza, manteniendo una guerra de bandas entre traficantes de drogas y asesinatos políticos.

Después de caer en coma durante cuatro largos años, percata de que ha perdido a su bebé y ha sido objeto de violaciones por parte de enfermeros del hospital. Como bien señala Sánchez (2004) es una mujer rodeada de disfraces, que emprende su salida del hospital y comienza una inminente venganza contra aquellos que formaron parte de la masacre llevada a cabo en el ensayo de su boda.

A lo largo del film, la protagonista tiene como objetivo la venganza de cinco individuos. Incluso viaja a Japón para vengarse de una de las miembros que ya se retiró para ser la líder de una asociación de criminales. Se enfrenta a esta banda de los yakuza mostrando las tradiciones de la lucha de los guerreros samurái en una gran batalla con katanas contra más de 50 individuos. Con su tradicional espada, secciona los miembros (piernas y brazos) a cada uno de los individuos del grupo. Secuestra a una mujer, abogada y amante de su víctima, y la acerca a un hospital para que le curen el brazo, transmitiéndole un mensaje de advertencia a sus enemigos, principalmente a Bill.

En la segunda parte, después de haber acabado con sus primeros obstáculos, intenta llegar hasta Bill, a quien encuentra con una niña pequeña, quien descubre que es su hija. Y practicará con él una tradicional técnica para reventarle el corazón y morir fulminantemente.

Con esta breve presentación de la sinopsis, a grandes rasgos, podríamos decir que parece un film narrativo, coherente y sencillo de comprender. La mayoría de filmes clásicos buscan ser coherentes con el orden de los hechos, pero el moderno permite la utilización de elipsis temporales (Cilia, 2015), como sucede en este caso, que está relatado con cierto desorden, en un montaje fraccionario de 10 capítulos, en varios de los cuales se llevan a cabo diferentes flash back y flash forward que traslada al espectador al pasado y al presente de la protagonista y a las diferentes circunstancias a las que se tiene que enfrentar en cada una de las situaciones en las que emprende su venganza. Montaje fraccionario que, aparte de la vida de Jackie Brown, presenta las problemáticas de otros de los personajes que forman parte del film en menor medida, como la pederastia, las violaciones, la prostitución, las familias desestructuradas, las drogas, etc.

Aunque no nos vamos a centrar en la música en esta entrada, creo que merece su importancia, pues se presenta una banda sonora que funciona como correlato a las imágenes en movimiento (Sánchez, 2004).

Este montaje desestructurado me hizo reflexionar acerca de lo que entendemos como cine clásico y cine postmoderno, pues este caso presenta una estructura narrativa no convencional. Aunando elementos que pertenecieron a ambos tipos de cine (Cilia, 2015).

Como concluye Cilia (2015) en este film lo moderno está presente no en lo referido a la narrativa, sino en la construcción de los personajes confusos y problemáticos, la utilización de elementos de la cultura pop norteamericana o los personajes extraídos del cine samurái, además de otros de los conflictos sociales procedentes del mundo contemporáneo. Ello da como resultado un film postmoderno, que surge como desencanto con las ideas modernistas, basado en el eclecticismo y mezcla las características de diferentes estilos ya creados, como mencionamos anteriormente la modernidad y lo clásico. Aunque ciertamente el relato presenta un tradicional inicio, nudo y desenlace.

Finalmente, como aportación más personal y subjetiva, una cuestión que me resultó de interés fue descubrir lo arraigada que está en las mentalidades occidentales la idea del cine narrativo, estructurado, clásico y tradicional. Alejándose de la comprensión de un espectador convencional el visionado de un film que concuerda con las características de la postmodernidad. En este sentido me gustaría comentar una anécdota, pues mis ojos no podían despegarse de la pantalla durante el desarrollo de esta película, no me podía llegar a creer lo que estaba viendo en cuanto a lo que se refiere a efectos especiales, esa forma de cortar miembros del cuerpo, brutal derrame de sangre a borbotones en diferentes espacios, la mente absolutamente despierta siguiendo los saltos temporales…, mientras mi madre, sentada a mi lado, no se enteraba de nada y en última instancia me expresó: “me voy ya, porque esto no hay quien lo entienda”. Aunque hay quien dice que “Lo que hoy se llama postmoderno, ese gusto por reexaminar técnicas del pasado, de alguna manera ha existido muchas veces en la humanidad, y en cine, en todo caso, siempre. Desde sus comienzos, el cine ha sido postmoderno, y lo sigue siendo” (Inurria, 1988). ¿O tal vez será cuestión de formación cultural? Dejo en vosotros la reflexión.

Un saludo y hasta la próxima.

 

Para un mayor conocimiento respecto a las características del estilo postmoderno, recomiendo la consulta de textos de Zavala y Molina Foix. Además os invito a ver la película en más de una ocasión, para verla desde diferentes perspectivas.

 

 

Cilia, R. (2015). La narrativa en Pulp Fiction y Kill Bill de Quentin Tarantino. Creación y Producción en Diseño y Comunicación, (Vol. XII), nº 71. Disponible en: http://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_articulo=12204&id_libro=587

Inurría, A. L. (1988). Raúl Ruiz: “El cine es siempre postmoderno”. El País [Lunes, 9 de mayo de 1988]. Disponible en: https://elpais.com/diario/1988/05/09/cultura/579132004_850215.html

Molina Foix, V. (1995). «El cine posmoderno: un nihilismo ilustrado». Historia General del Cine: El cine en la era audiovisual. Madrid: Cátedra.

Sánchez, S. (2004). Kill Bill. Volumen I. El cultural. Disponible en: http://www.elcultural.com/revista/cine/Kill-Bill-Volumen-I/9036

Zavala, L. (2005). Cine Clásico, Moderno y Posmoderno. Razón y Palabra (nº 46). Disponible en: http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n46/lzavala.html

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