Archivos por autor | Nieves Corral

La confusión frente al espejo

La fotografía es un espejo de la realidad, pero no cabe duda que lo que se coloca delante de una cámara se somete a un proceso de manipulación. Igualmente, la fotografía es un medio de expresión de emociones y sentimientos, que se pueden manifestar de forma objetiva o subjetiva, y yo me decanto por la fotografía subjetiva, porque hace reflexionar hasta límites insospechados. Esta introducción la hago para presentaros esta obra fotográfica, que parte de una idea de la que llevo trabajando de forma introspectiva bastante tiempo. Y precisamente después de varios meses de espera, la propiedad intelectual me la ha inscrito bajo el número de asiento registral 04 / 2019 / 2327, con el título “La confusión frente al espejo”.
Por comentar algunas características, esta imagen fotográfica recibe inspiración de la pintura de René Magritte, el cine de Eduardo Chapero-Jackson y la obra de Joan Fontcuberta.

Corral Rey. La confusión frente al espejo

Ahora voy a descomponer las particularidades concretas que se han tomado de cada uno de ellos para obtener este resultado final. De Fontcuberta, el espejo y la duplicidad que este elemento ofrece, es decir, el otro “yo” contra quien este individuo en cuestión expresa su particular conflicto y su disconformidad: consigo mismo, ante un elemento reflectante que funciona como testigo del límite de su desesperación. De René Magritte se ha extraído la idea de lo macabro, a través de la técnica de la ocultación del rostro, presentándose así una renuncia a mirarse a la cara y una tela de color rojo, que simboliza la sangre, la muerte y supone una forma de llamar la atención del espectador. Y como principal referente, se ha tomado de Eduardo Chapero-Jackson la obsesión de una persona por la perfección corporal, presente en su cortometraje “A contracuerpo”, protagonizado por Macarena Gómez.

Esta imagen ha sido divulgada en congresos de innovación docente (Innovagogia, 2018), superando la evaluación ciega por pares. Con este antecedente, también fue considerada de interés para pasar a publicarse en la revista Hekademos (revista educativa, 2018), superando igualmente la evaluación ciega, así como en un capítulo de libro de la Editorial Octaedro. En estas fuentes podéis consultar los objetivos, áreas del conocimiento en que se puede trabajar, pues guarda un interés educativo, ya que se pretende afrontar los trastornos de alimentación de anorexia y obesidad desde las enseñanzas obligatorias. Con el fin de disminuir la manipulación que ejercen los medios de comunicación para el continuismo de los cánones corporales estéticos establecidos. Extrapolada al contexto de las bonituras y las valoraciones de quienes la observen, me gustaría plantear una pregunta y a la vez una reflexión ¿Es bonita o fea?, pues no, no es bonita, ¿para qué nos vamos a engañar? Sin cultura y sin reflexión, la existencia humana apenas tendría sentido. Y, a fin de cuentas, yuxtaponiendo estos aspectos, en esta fotografía se proyecta una visión pesimista que alcanza lo suicida como consecuencia del no cumplimiento del canon de belleza estético en el cual la sociedad Occidental se observa. Hasta el límite de ansiar arrebatarse la vida, negarse la mirada a su propio rostro e infravalorarse a sí mismo.

 

¿Qué es el Cine Español?

Hola amig@s, esta entrada surge como reflexión acerca de las concepciones que una parte de la sociedad guarda del Cine Español y plasma en las redes sociales.

Precisamente me surge esta pregunta: ¿Qué es el Cine Español? Hay quienes solo dicen: pues subvenciones, pues una bazofia, pues es patético… y un sin fin de opiniones sin fundamento ni criterio. Con la mera intención de descalificar. Efectivamente la libertad de opinión es un derecho evidente, pero no dejan de ser especulaciones. Solo hace falta leer un poco a los maestros del Cine Español para observarlo con ojos críticos, sin prejuicios y aprender a entender el Cine español. Sí, amigos, aprender a entender las metáforas, los simbolismos, los planos, los colores, los cliffhanger… Todo eso es común al lenguaje audiovisual per se, es cierto, sea de la nacionalidad que sea, pero el Cine Español trabaja con cierto cuidado algunas de estas cuestiones.  Y sobre ello voy a tratar de reflexionar en esta ocasión.

El espectador convencional se encuentra bastante cómodo con un estilo narrativo Occidental, basado en inicio, desarrollo y desenlace, al estilo propio de los cuentos de Disney. En cierta medida, fácilmente entendible, que no hay que calentarse mucho la cabeza para comprenderlo, que tenga acción y estructura correcta para mantener el interés y ya está. No obstante, el Cine Español no propone eso, el Cine Español se nutre de diferentes visiones y perspectivas audiovisuales, porque ¿Cuál es la estructura correcta? ¿Cuál es su público objetivo? ¿Cómo deberían trabajarse ciertos temas?

Como crítica, voy a hacer un inciso, porque el Cine Español no consiste en ver a los actores recorrer las calles de Málaga durante un período de tiempo, en tomarse fotos delante de imágenes colocadas en la Calle Larios… Pese a que no me dedico profesionalmente al Cine, he de decir que lo defiendo porque he estado trabajando el Cine Español desde el ámbito científico durante 4 años en mi tesis doctoral y lo sigo haciendo en mi actividad investigadora, de forma altruista. Con el único objetivo de extraer lo positivo, lo que enriquece del Cine Español en el ámbito de la Cultura y para aplicar en la Educación. Y me ha alimentado el alma hasta límites insospechados.

El Cine Español se siente cada día. Y es por ello por lo que he generado 6 publicaciones científicas, capítulos de libro, proyecto próximo de un libro, 6 congresos internacionales (desde Ronda hasta Monterrey, pasando por Granada y Tenerife) para analizar su grandeza, para examinar los detalles. Precisamente está rodeado de matices que, en ocasiones, no son comprendidos, no son observables por los espectadores convencionales, pues pasan desapercibidos. Hace falta más alfabetización audiovisual para interpretar y entender el lenguaje cinematográfico. Con ello me refiero a:

-El estilo sobreentendido, la paciencia y los silencios que se observan en Obaba, No tengas miedo y Silencio roto de Montxo Armendáriz.

-El estilo crítico, desgarrador, el dolor y la pasión generada con las imágenes y la música de Las brujas de Zugarramurdi y Balada triste de trompeta de Álex de la Iglesia.

-La complejidad de los personajes de Pedro Almodóvar, por ejemplo en filmes como La piel que habito o Julieta.

-La capacidad de entendimiento de los personajes secundarios (inglés, catalán, castellano…) de Ocho apellidos catalanes, de Emilo Martínez-Lázaro. Y en especial, la escena en la cual un andaluz y una vasca son rodeados con una bandera catalana hacia el final del filme. Esa es la escena del amor y la convivencia social, fundamentadas bajo el respeto y la tolerancia.

-El estilo de Isabel Coixet que puede no decir nada, no intrigante, pero transmite emociones y hace reflexionar sobre temas como el amor y la vida, por ejemplo en Cosas que nunca te dije.

-La expectación e intriga de Alejandro Amenábar, en películas como Tesis y Los otros.

-El terror y lo sobrenatural que confunde en Frágiles de Jaume Balagueró y No-Do de Elio Quiroga.

-El realismo social de Antonio Giménez-Rico en Las ratas y la imaginación de Ramón como vía de escape, de Antonio Cuadri, que se presenta en Eres mi héroe. Un filme este último especialmente interesante por la conjunción del color y el blanco y negro, como simbolismo propio del proceso de Transición Política que vivió España después de la muerte de Francisco Franco. Así me lo transmitió este director en una entrevista realizada en 2015, aportada a mi trabajo de tesis doctoral.

-Los referentes simbólicos para ahondar en el universo infantil, como el árbol de El Laberinto del Fauno de Guillermo del Toro, las gafas de Andreu en Pa negre, de Agustí Villaronga o el camión de juguete de Tito, como forma de representar su ansiada huida de ese entorno represivo en El portero, película dirigida por Gonzalo Suárez. Asímismo, la presencia y la utilización del color en estas producciones tienen una clara voluntad emocional y psicológica.

-En el manejo de los colores con clara voluntad emocional es clave la figura de Agustí Villaronga. ¿Qué puedo decir de este director? Uno de los más valientes del Cine Español. Como bien comenta Zubiaur Gorozika, 2013), sus monstruos son de carne y hueso y habitan en el interior de sus torturados seres humanos.  Sus producciones abordan el mal, no señala culpables sino a participantes de una tragedia. Sus principales filmes son crueles y comparten su estilo de obscenidad, presentando en la pantalla aquello que moralmente podría considerarse que debería estar fuera, por el dolor subyacente que genera observarlo. Precisamente presente en Pa negre y Tras el cristal. Una frialdad presente también en los padres de Itziar, de Los años oscuros, película dirigida por Arantxa Lazcano.

-Sin dejar atrás a otros muchos que aportan y aportaron su granito de arena al noble arte de contar historias a través de la imagen en movimiento, porque esa es básicamente la esencia del Cine. Como serían, por ejemplo, José Luís Garci, José Luís Cuerda, Julio Medem, Luís Buñuel, Pilar Távora, Pilar Miró, Luis García Berlanga, José Luís Sáenz de Heredia, Icíar Bollaín, Víctor Erice…

-En lo que a personajes se refiere, resulta absurdo pretender un estado puro, ya que los individuos son únicos. Lo cierto es que los espectadores tradicionales no dejan de preguntarse ¿Quién es el bueno? o ¿Quién es el malo? Esta postura promueve prejuicios y estereotipos, los cuales ponen de relevancia personajes planos: las concepciones maníqueas de bueno o malo. Y ¿Qué significa ésto?, pues que el ser humano como espectador no progresa, busca un bueno y un malo de la película, porque sus concepciones ancestrales no le dejan entender que un personaje evoluciona, presenta matices, no se comporta igual con todos los individuos que conforman su entorno. Y esta atención que presta el Cine Español a la profundidad de los personajes es una cuestión clave en nuestra Cinematografía, que le cuesta tanto hacer al Cine estadounidense contemporáneo. Salvo posibles excepciones, evidentemente, pues suele centrarse más en la acción o en la estructura del filme. Pero ¿Qué es más importante: los personajes o la estructura? La estructura la integran sus personajes y los personajes son la estructura. Son elementos dependientes en un filme.

Precisamente construir un personaje consiste en escarbar en su pasado, crearle un presente, unas motivaciones de futuro, otorgarle defectos, virtudes, caracteres, personalidades, matices, temperamentos… no es construir una casa.

Más allá de vaguedades sin fundamento al hablar de Cine Español, lo que sería necesario es más comprensión, más alfabetización audiovisual, más lecturas y observaciones de detalles trascendentales. Ver un poco más alllá de “las subvenciones” o “esta película es buena o mala”. Amigos, en la vida no todo es bueno o es malo, ni las personas, ni las experiencias, la gama de colores es muy amplia y variada. Y a través de ella el ciudadano de a pie puede crecer un poco más como persona, adentrándose en el Cine con ojos culturales, artísticos, educativos y críticos. Desde el constructivismo, lejos de descalificaciones que no llevan a ningún sitio. ¿Aporta algo la expresión: “El Cine español es patético” y quedarse ancho? En serio, aporten algo constructivo: ¿Qué le sobra? ¿Qué le falta? ¿Qué cree que hace mal? Ayudemos al bien común contribuyendo a su crecimiento. Pueden crecer un poquito aportando madurez, reflexión y argumentos con fundamento. Si realmente se sienten españoles, pueden hacer crecer el Cine Español, no solo llevar la bandera de España en forma de pulsera. Háganlo evolucionar, cooperen.

Finalmente, decir que para aprender un poquito más de Cine Español recomiendo la lectura de contribuciones de quienes yo llamo “mis maestros”, tanto si me dieron clase como si no. No se puede entender la complejidad y la profundidad del Cine Español si no se ha leido a algunos clásicos, como Roman Gubern, José María Caparrós Lera, Emilio C. García Fernández, José Luís Sánchez Noriega, Julio Pérez Perucha, Santos Zunzunegui y Rafael Utrera. De corazón, yo os animo a hacer este ejercicio de lectura activa, en aras de fomentar la comprensión del Cine Español. Merece la pena.

Si esperábais una respuesta objetiva sobre la pregunta: ¿Qué es el Cine Español? Lo siento, así es el Cine Español, no suele ofrecer un fin claro y contundente, porque prefiere que el ciudadano de a pie tenga una idea propia.

Un saludo, amig@s.

 

 

 

Mitad del Mundo

Hola amig@s, quienes me seguís a menudo sabéis que suelo describir las cosas de forma pormenorizada y con cierto nivel de detalle. El presente blog es sobre Análisis Audiovisual, es cierto, pero no es un secreto que el nacimiento del Cine está relacionado con el Teatro, pues así lo podemos comprobar en la figura de Georges Méliès. Por eso, en esta ocasión voy a comentar mis impresiones sobre una obra de teatro a la que, recientemente, tuve la oportunidad de acudir, titulada “Mitad del Mundo”, escrita por el dramaturgo Pablo Díaz Morilla y que ha sido llevada a los escenarios del Teatro Echegaray (Málaga) bajo la dirección de Fran Perea.

No soy partidaria de las etiquetas, por eso no trato este post como una crítica más o como un análisis, sino una descripción de mis observaciones de esta función teatral. No me encorseto en ningún estilo en particular, pues en mi blog adopto los formatos como mejor estimo conveniente en cada caso. En esta ocasión, estaría más bien relacionado con un comentario reflexivo de los míos. Y estas reflexiones surgen de las dudas, las inquietudes y el caos interno.

Realmente lo que me llevó a interesarme por esta obra era la inquietud por sentir algo, ya que por más libros que leía, más películas que veía o más sitios que visitaba, nada me transmitía nada. Llevaba casi un año y medio desde que terminé la tesis doctoral bastante apática, ensimismada, sin desarrollar la capacidad de emocionarme de verdad, ni en general ni con el arte en particular. Lo que vulgarmente se viene conociendo como “estar seca y vacía por dentro, sin inspiración ninguna para nada y llorar sin fundamento”, para que me entendáis. Los cambios de etapa son malos, muy malos, doy fe de ello.

Pues bien, llegué al sitio media hora antes. Que me altero y sufro con la impuntualidad tampoco es un ningún secreto. Así que, entré al salón casi de las primeras y, durante mi particular cruzada por averiguar cuál era el sillón número 13 de la primera fila, porque no estaban numerados, escuché a un señor que dijo: “desde la segunda fila se ve mejor que en la primera”. Lo que me llevó a preguntarme: ¿Quién le habrá dicho a este señor que yo vengo solo a ver? Pues en fin, yo quería que empezara ya, cuanto antes, bajo el ansia de mirar a los ojos a los actores y desarrollar esa capacidad de empatía que me hiciera sentir algo profundo con su interpretación.

La línea argumental de esta obra plantea un enfrentamiento de Augusto Pinochet con Superman. Según cuenta la historia, Christopher Reeve emprendió una lucha activista. Al hacerse famoso en su papel de Superman, apoyó las Olimpiadas Especiales, colaboró con la fundación americana de parálisis, el medio ambiente y visitaba infantes y personas con enfermedades terminales que tenían como último deseo conocerlo personalmente. Además, en 1987, viajó a Chile bajo la invitación del escritor Ariel Dorfman, con el fin de liderar las protestas contra las amenazas de muerte a escritores, sindicalistas y artistas que se manifestaban en contra del régimen militar de Augusto Pinochet. Y en esta función se materializa un encuentro del superhéroe con el dictador, con huellas del pasado, del poder de la mente y del uso de la palabra para el cambio de actitudes en un criminal. Aquell@s que no hayáis podido ir a verla, os lo habéis perdido, se siente, ya ha tenido lugar la última sesión en la programación del teatro.

Bueno, y concretando con mis observaciones, me llamaron la atención varias cuestiones de las cuales me gustaría destacar algunas que cito a continuación:

En principio, la música, no sé qué guardaba la música, pero conjugada con la sucesión de algunas imágenes en una pantalla superior, algo se me encogió. En segundo lugar, la interpretación de los actores. Otra de las cosas que me había llevado a interesarme por asistir a esta obra de teatro era el acercamiento a la interpretación actoral, porque observando las actuaciones detrás de una pantalla televisiva o cinematográfica no se siente lo mismo. Y como mencioné anteriormente, yo buscaba experimentar algo diferente, fuerte, sentir la interpretación. Lo cierto es que esa capacidad de interpretación, ver sudar a los actores y atestiguar esa pasión transmitida, me puso un nudo en el estómago. Cosa que se complementó con la interacción de los mismos, dirigiéndose al público para el relato de algunas experiencias y hechos relacionados con el contexto socio-histórico.

También me gustaría destacar notablemente la voz de una chica con un tono impresionante, recitando unas letras en forma de canciones en un segundo plano. Lo que hizo que me afloraran las emociones, la sensibilidad a flor de piel y el nudo se me subió a la garganta.

Ello habría que unirlo con una relación de nombres y números de personas que iban siendo citadas, cuyas vidas habían sido arrebatadas vílmente con el único propósito de despojarlos de la capacidad de soñar. Si bien, habría que poner de relevancia que este dictador fue alguien incapaz de soñar, de sentir… y la obra enfatiza la idea de que todo lo que miraba terminaba siendo de su poder, fuera lo que fuera. Tenía a un país comiendo de su mano y su capacidad de liderazgo era evidente en aquellos años. En este sentido conviene citar un momento en particular, me refiero a cuando se puso de manifiesto que la situación de Chile era una “Dictablanda”. Para qué voy a mentir, bajo el conocimiento de la Historia y concibiendo las experiencias dadas a conocer en esta obra de teatro (muerte, dolor, sufrimiento, indiferencia, insensibilidad, miseria humana…), yo ya no podía más y quería llorar. Pero tenía puestas las lentillas y me dije: “tú verás que se te salen, te quedas sin ver y encima, con todo oscuro, cualquiera encuentra las gafas”. Total, intenté calmarme, como suelo decir yo, “para adentro”. Y me vinieron a la mente algunos nombres de películas que relatan aquellos acontecimientos, como “Missing” (Costa-Gavras, 1982) y “Cicatriz (El atentado a Pinochet)” (Sebastián Alarcón, 1996).

No obstante, si esto fuera ya poco, algunas expresiones y diálogos enfatizaron mi capacidad de reflexión. Y con esto me refiero a este comentario: “hay manos para destruir y manos para crear”. Esto me llevó a recordar un blog que había leído hace poco, que aborda la idea de que “Para crear hay que destruir”, pero me pregunté ¿por qué hay que destruir para crear desde cero y no se puede reconstruir curando el daño provocado previamente?, ¿Por qué es más fácil construir algo partiendo de lo sano y es tan difícil recomponer algo destruido ante el dolor generado por la sociedad? Destruir/Crear.

Total, que apareció nuevamente este comentario hacia el final: “hay manos para destruir y manos para crear”. Y no sé por qué, me volvió a venir a la mente otro recuerdo, pero esta vez relacionado con el Cine. Concretamente del Neorrealismo italiano y los escenarios naturales de Alemania que se dan a conocer en la película “Alemania año cero” (1948), dirigida por Roberto Rossellini. Una mostración de que el país se reconstruye partiendo desde, como el propio nombre indica, cero, después de la II Guerra Mundial, en cuanto a infraestructuras, a valores morales/humanos. Y me volví a hacer la pregunta desde otra perspectiva: ¿se puede construir partiendo de la miseria humana o es necesario destruir todo para crear de nuevo?

Al salir del salón, realmente sin palabras porque me sentí desconcertada, fui reflexionando sobre esa misma expresión: “hay manos para destruir y manos para crear” y multitud de preguntas me fueron azotando en cada paso que iba dando. ¿Por qué hay gente tan enferma que crea guerras para destruir sociedades? En fin, no sé, la verdad es que me sentía tan nerviosa que no sabia poner palabras a lo que esa función me había generado. Solo puedo dar las gracias por lo que me transmitió la obra en su conjunto.

Finalmente, me gustaría haceros esa misma pregunta: si hay manos para destruir y manos para crear ¿Qué preferís hacer con vuestras manos?

Y a modo de reflexión final: aunque nos arrebaten las pestañas, nos corten la lengua, nos amputen las manos, observemos la indiferencia de nuestros gobernantes…, jamás nos arrebatarán la capacidad de soñar, porque puede resultar obvio, pero el acto de soñar e ilusionarse trasciende lo materialmente físico.

Gracias por leerme y un saludo amig@s.

La memoria audiovisual de Auschwitz

Hola amig@s, este post me gustaría dedicarlo a recordar que en el día de hoy, 27 de enero de 2019, se cumplen 74 años desde que el Ejército Soviético libera el campo de concentración nazi de Auschwitz. Y es que ya lo decía Marco Tulio Cicerón: “El cultivo de la memoria es tan necesario como el alimento para el cuerpo”. Aunque algunos se empeñan en borrarla cada día, a través de sus discursos banos, frívolos, triviales y huecos, pero no es ningún secreto que “La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados” (Jean Paul).

No hace falta describir con niveles minuciosos de detalle qué se hacía en cada uno de esos tenebrosos campos, pues la Historia de la Humanidad se ha encargado de transmitirnos, en líneas generales, todas las barbaridades que pasaban por la cabeza de aquellas aberraciones de la naturaleza. Aquellas aberraciones que fueron capaces de perpetrar de forma vil y rastrera crímenes de lesa humanidad, y que todavía ponen en duda muchos revisionistas de la historia, pero que dejaron si no miles, millones, de víctimas, tanto física, psicológica y emocionalmente (difícilmente cuantificables en realidad). Y construyeron estos campos por doquier, por allá por donde pasaban, tanto en Alemania, Polonia, Rumanía, Italia…

Realmente quienes no estábamos allí, no conocemos de primera mano el día a día que fluctuaba por aquellos “campos de la muerte”, a los que se llegaba en trenes que tenían el beneplácito de la Iglesia Católica y en los cuales se asesinaba, se experimentaba y se explotaba a seres humanos a través de múltiples técnicas despreciables y miserables. A día de hoy, igual a algunas personas les puede resultar complejo empatizar e incluso pueden llegar a justificar ciertas actuaciones. Otros prefieren olvidar lo que hace daño. Si bien sigue haciendo daño lo que no se ha terminado de curar.  No obstante, algunos han sobrevivido para contarlo, para dar fe de ello, para intentar denunciar y ser reconocidos por el sufrimiento que unos líderes abominables les hicieron padecer, simplemente por diferencias ideológicas, políticas o raciales.

Muchos documentos textuales y audiovisuales lo atestiguan y muchas producciones cinematográficas presentan perspectivas que toman testimonios orales y experiencias de vida para intentar estremecernos y ponernos en la piel de quienes fueron testigos de esta crueldad. Ejemplos de ello pueden ser: “El niño con el pijama de rayas” (Mark Herman, 2008), “Tras el cristal” (Agustí Villaronga, 1986), la bien conocida “Lista de Schindler” (Steven Spielberg, 1993), “El último tren a Auschwitz” (Joseph Vilsmaier y Dana Vávrová, 2006), “Amén” (Costa-Gavras, 2002) e “Hijos de un mismo Dios” (Yurek Bogayevicz, 2001).

Ante toda esta vorágine de experiencias dolorosas de supervivencia, conviene tener en cuenta que algunas que otras mujeres se envalentonaron en aquel contexto para intentar contribuir con un poco de ayuda. Y una de estas mujeres fue la polaca Irena Sendler (1910-2008), quien arriesgó su vida en la Varsovia ocupada por los nazis para salvar de la muerte a 2.500 niños judíos, fallecida a la edad de 98 años. Sus testimonios se recogen en una emocinante obra titulada “La madre de los niños del Holocausto” (Anne Miesxkowska, 2008).

Si bien es cierto, desde el punto de vista económico y social, hay quienes piensan vagamente que “la memoria no da de comer” o “la memoria no quita a la gente del paro”. Pero lo cierto es que “un pueblo que no recuerda su historia está condenado a repetirla”. Como bien comentaba un profesor que me impartió clase: el pasado es lo único que podemos cambiar, intentando comprenderlo, dando respuestas a incógnitas, porque el presente es efímero, se va, no da tiempo a atraparlo y el futuro quién sabe lo que nos depara si no conocemos nuestro pasado.

Y finalmente comparto con vosotros algunos documentos audiovisuales que ponen de manifiesto las aterradoras experiencias vividas en aquellos campos. Aunque me gustaría recomendaros Shoah, un documental francés dirigido por el realizador Claude Lanzmann, estrenado en el año 1985 y con una duración de alrededor de 10 horas. Este filme de Lanzmann es un documental de historia oral, filmado en alrededor de 10 años en distintos continentes. Se compone de testimonios en primera persona: víctimas, testigos y verdugos del exterminio de las comunidades judías durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Y con esto doy por terminado el post: el dolor duele a todos, pero forma parte de la vida y nos hace madurar como seres humanos. Un saludo, amig@s.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ilusiones, una película de Nieves Corral

Volvía a casa a las 20:30 de la Facultad de Ciencias de la Comunicación (Universidad de Málaga) un martes cualquiera de enero del año 2009, a la Hacienda Morillas donde tenía el piso, en la zona de Teatinos. Había estado unas 10 horas en la facultad, clases de mañana, de tarde, entre clase y clase horas de grabación en plató o enfrente de la otras facultades buscando gente para entrevistar (tirando de cámara y trípode de hierro) o en el laboratorio de edición o de radio. El cansancio se apoderaba de mí día a día, pero sentía algo en mi: Ilusiones. Sí, amigos, ilusión por la profesión en la que me estaba formando y a la que iba a dedicar mi vida, supuestamente. Narrativa audiovisual, Documentación Informativa, Diseño Gráfico, Empresa Audiovisual, Teorías de la Comunicación Audiovisual, Estructura de la Información, Cine español, Psicología de la Comunicación… pero la Redacción y Locución radiofónica eran mi pasión. Salía de clase y veía el edificio de Cadena Ser enfrente y se me hacían los ojos chirivitas…No podía evitarlo. Me hacía ilusión entrar por esa puerta. Me debatía entre la radio o convertirme en corresponsal de Guerra. Sí amigos, me gusta lo duro, qué le vamos a hacer. Para hacer lo fácil hay mucha gente en esta vida, para lo difícil hay que marcar la diferencia ante la mayoría. La tarea de oficinista y papeles varios no entraba entre mis inquietudes principales en aquellos momentos, pues ello revelaba monotonía y aburrimiento. Yo quería emociones fuertes: dolor, lágrimas, informar del sufrimiento humano más allá de nuestras fronteras. Quizás sea porque, desde mis primeros años hasta la adolescencia, mi vida había estado rodeada de los mismos (bullying, fallecimiento de mi padre con 15 años…) y solo la pasión por el que iba a ser mi trabajo hacía que cada mañana dibujase una leve sonrisa en mi rostro. Total, pensé que no tenía nada que perder, en la sociedad occidental pasaba bastante desapercibida ante la gente. Pero tanto una como la otra se frustraron en el camino como consecuencia de la precaridad laboral.

Por aquellos entonces, miré en Internet ofertas de empleo y decía: bueno pues con estos sueldos se puede vivir más o menos normal en el ámbito de la Comunicación, mileurista pero se puede vivir. Estoy en tercero, voy a tirar para adelante estudiando a muerte. Al terminar en 2011, pagar el título y las notas, volví a mirar y los sueldos habían bajado a menos de la mitad de aquella cifra. Cuando estudias fuera del domicilio familiar ¿Cómo puedes pagar un habitación con 300 € al mes que vas a ganar? Pues las cosas se fueron haciendo diferentes y me empezó a apasionar la investigación en el área de la Comunicación, concretamente el Cine y la Alfabetización Audiovisual. Más adelante se convirtieron en eje de mi día a día: máster, tesis doctoral, investigaciones postdoctorales, congresos, artículos científicos, capítulos de libro. Pero en torno a eso encontramos falta de financiación para publicar obras en editoriales indexadas en SPI, ausencia de información al respecto, complejidad en el desarrollo de proyectos de investigación, entre otras cuestiones que afectan más a quienes no cuentan con recursos económicos para acudir a actividades científicas.

Durante el Máster en la Universidad de Córdoba me rondaba otra idea por la cabeza, antes de comenzar siquiera el Doctorado: retirarme a Groenladia a hacer documentales, a lo Robert Flaherty. Pero no supe materializar la idea, la verdad, qué le vamos a hacer.

Radio, corresponsal de Guerra, rodar documentales en Groenlandia, pero como si de un flash forward se tratase, 10 años después, en 2019, un martes cualquiera del mes de enero, caminaba a las 20: 30 horas por esta misma zona de Teatinos, cerca de la Facultad de Ciencias de la Comunicación y dos lagrimones como puños bajaron por mi rostro: vi a chavales que volvían de clase. Chavales de 18-20 años que luchan por sus ilusiones, que estudian, que se escaquean en ocasiones de algunos profesores cuyas clases pueden llegar a ser tediosas… Pero, al fin y al cabo, vuelven de intentar luchar por sus ilusiones. Unas ilusiones similares a las que se cruzaron en mi camino con aquellos 20 años, en plena juventud dorada. No sé por qué, pero mis pies me llevaron a un kiosco a comprar un paquete de gusanitos. Y las palabras de una profesora me vinieron a la mente: “saldréis de aquí pensando que os vais a comer el mundo, pero el mundo os comerá a vosotros, aunque el 15M marcará la historia de España”. Y efectivamente, la precariedad laboral, las dificultades de los entornos rurales para avanzar y desplazarse hasta la capital suponen un lastre. Dificultades provocadas por la incompetencia y la mala gestión de algunos de nuestros gobernantes a los que elegimos cada 4 años, pero que solo nos dedican tiempo durante la campaña electoral. Luego somos transparentes. Mi trabajo actual me encanta, pero es complejo independizarse todavía. A dia de hoy, es necesario pluriemplearse para sobrevivir en España con un doctorado. Pero la vida es lucha, no me cabe la menor duda.

También me vinieron a la cabeza los momentos que pasé con una compañera de clase, la verdad que era graciosa y rara a la vez (un poco como yo ahora). Me acercó a la fotografía abstracta, a la obra de Luis Buñuel y Julio Médem, y planeábamos las bases para rodar una película que contuviese monjas asesinas, una mezcla del estilo de Stephen King y Fernando Iwasaki. ¡Ah! y la verdad que tuvimos momentos…no sé cómo describirlos, momentos surrealistas y arriesgados, sobre todo cuando en la asignatura de Fotografía artística la profesora nos pedía fotografíar en interiores de centros comerciales (y casi me quita el guardia de seguridad la cámara réfléx) o cuando nos pedía tomar fotos a escaparates (pero casi llaman a la policía y al dia siguiente pusieron un cartel en el escaparate en el que se decia “Prohibido tomar fotografías”).

Y todo por unas ilusiones que a día de hoy están lastradas. No obstante, aunque no en estos momentos, algún día las retomaré, porque no me doy por vencida tan fácilmente como algunos se imaginan.

Hasta aquí lo que puedo contar, aquí termina Ilusiones, una película de Nieves Corral. Realmente el final todavía está abierto, lo que se conoce como Cliffhanger. No puedo contar el final y hacer spoiler porque todavía no sé cómo termina. Quién sabe cómo termina, la vida da muchas vueltas.

Un saludo amig@s.

 

El enigma de Kaspar Hauser

 

El enigma de Kaspar Hauser es una película dirigida por Werner Herzog en 1974, que tiene como trasfondo una cueva y el miedo a la realidad.

El film presenta a un muchacho de 17 años que llega a una ciudad alemana en mayo de 1828, convirtiéndose en objeto de interés para toda la población. Este chico apenas sabe articular unas palabras para pronunciar su nombre y su fecha de nacimiento. Conforme avanza el tiempo aprende alemán y comienza a relatar su pasado. Pone de manifiesto que había estado desde los 3 años de edad recluido en una celda, donde le costaba ponerse en pie, y le suministraban alimentos durante las noches, mientras estaba durmiendo. En ocasiones, el agua funcionaba como sedante, con el que le inducían el sueño y al despertarse estaba totalmente aseado, sin haber sido consciente de ello. Hasta ser liberado con la edad de 13 años. Al tiempo de ser libertado, lo asesinaron con un arma blanca junto a un río.
Existen investigaciones que lo relacionan como hijo de Stéphanie de Bauharnais y Carlos II de Baden, o de una infidelidad de esta con Napoleón Bonaparte. El joven tenía recuerdos de su niñez en un palacio, antes de ser recluido en la celda. También existen estudios que indican que Napoleón y Kaspar tienen rasgos físicos parecidos, como barbillas y frente similares.
Este joven porta una mirada inocente sobre el mundo, por tanto podemos observar cómo el miedo, la educación… nacen más bien como el resultado del aprendizaje a lo largo de la vida. Una consecuencia de las experiencias vividas.
Esta película puede ser interesante para visualizarse en asignaturas de enseñanzas obligatorias de ESO y Bachillerato. Por ejemplo, aspectos de la Historia o de la Filosofía, para tratar aspectos como el bien y el mal, que pueden ser algo obvio cuando se vive en una sociedad civilizada, pero cuando un ser humano es “secuestrado” y obligado a vivir en una cueva toda su vida por razones que desconoce, despertando en su interior miedo a la realidad, desconociendo qué es la ilusión… Por otro lado, podemos comparar también esta película con la alegoría de la caverna de Platón, al igual que El Show de Truman (Peter Weir, 1998). Este pensamiento trata de explicar una concepción de la realidad y del conocimiento: el interior de la caverna representa el mundo sensible, y por otro lado un mundo inteligible. Las opiniones forman parte de las sombras de la cueva y los seres luminosos encarnan los conocimientos verdaderos de la realidad exterior.
Lo que Platón nos describe en el mito de la caverna es el camino de los conceptos imprecisos hasta las verdaderas ideas que hay tras los fenómenos de la naturaleza. Los seres humanos que permanecen en el interior de la caverna representan a la mayoría de los seres humanos, satisfechos con sus vidas, unas vidas rodeadas de sombras, ocultaciones, secretismos.. El personaje liberado, regresa a liberar a sus compañeros, y simboliza al filósofo, cuyo objetivo es salvar a la sociedad de su ignorancia. De esta forma, esta alegoría se convierte en una imagen de la responsabilidad educativa del filósofo como figura enseñante en la vida.

Cómo se siente un ser humano cuando le niegan una realidad; cuando les niegan una educación y un conocimiento; cuando le ocultan la verdad; cuando se siente atrapado si considera que no ha hecho nada malo; cuando unas instituciones públicas y eclesiásticas le dicen por dónde debe caminar, limitando sus derechos. Cómo se pueden sentir las personas que intentan cruzar las vallas y se encuentran con cuchillas antipersona, atrapados en un país donde pasan desapercibidos ante sus líderes políticos pero ansían buscar una vida mejor, pero qué hacemos si algunos traen violencia, igual que la ejercen contra ellos quienes sienten desprecio. Algunas de estas cuestiones son las que pueden apreciarse en esta película. así que os animo a verla y que construyáis una opinión crítica sobre ella y sobre nuestra realidad, que al fin y al cabo es la que se representa en este audiovisual. La respuesta a todo lo anterior es la EDUCACIÓN CÍVICA Y HUMANA.

Adjunto algunos fragmentos de esta película, os invito a verla entera y que expongáis vuestras impresiones en comentarios.

Un saludo amig@s.

Referencias bibliográficas:
http://educacion.uncomo.com/articulo/como-es-el-mito-de-la-caverna-15662.html
http://ficus.pntic.mec.es/~igop0009/selectividad/1platon/mito-caverna.htm
http://www.webdianoia.com/platon/textos/platon_caverna.htm

Balance anual 2018

Hola amig@s, este último post del año va encauzado a desarrollar un balance autocrítico, tanto del blog como de lo que he aprendido este 2018 desde el punto de vista laboral y académico.

En primer lugar, pido disculpas porque apenas he podido redactar 9 entradas, pues he dedicado todo mi tiempo a buscar empleo de forma activa. Aunque he podido comprobar que he tenido una media de 30.000 visitantes durante este 2018. Lo que me lleva a la conclusión de que lo principal no es el número de entradas que uno pueda redactar, pues no se pueden escribir posts como churros, sino trabajar la calidad, ya que el análisis audiovisual (el principal objetivo de este blog) es atemporal y no consiste en opinar. Os animo también a comentarlas, a proponer ideas, a responder mis mini-encuestas.

En segundo lugar, he aprendido mucho desde el punto de vista laboral y académico. En este sentido, comentar que me he presentado a distintos procesos selectivos de distintas administraciones públicas en área de la Comunicación y la Cultura, pero no me han seleccionado. Básicamente en las convocatorias expresan las puntuaciones de los méritos, de las pruebas… en mi caso cumplía con los requisitos, pero posteriormente observé que seleccionaban a personas que tenían menos formación que la mía, que prescindían de algunos de mis méritos estrechamente relacionados con el puesto, que pedian publicaciones, cosa que yo tenía pero otros candidatos no, aunque eran seleccionados. Y en algún que otro caso actuaban como evaluadores personas con menos formación que la mía que querían politizar algunas de las funciones a desarrollar en el puesto. Ya pueden llegar a sus propias conclusiones. Todo ello me ha llevado a pensar que la rigurosidad, la disciplina, la corrección, la honestidad, el respeto, la igualdad, la ética, el buen hacer, la minuciosidad, la calidad de las evaluaciones, el llamar a las cosas por su nombre, por parte de algunas administraciones dejan bastante que desear, porque en la RAE y en las normativas quedan muy bonitas. No lo digo porque no me hayan seleccionado, ni mucho menos, soy imparcial y objetiva a la hora de valorar las cosas con un poco de perspectiva. Lo digo desde un punto de vista constructivo, porque de primera mano tuve la oportunidad de actuar como evaluadora externa de propuestas en 5 revistas académicas internacionales indexadas en repositorios internacionales como Scopus, SJR-Scimago…, en algunas de forma reiterada, además de propuestas en congresos de ámbito internacional. Es decir, sé perfectamente de lo que hablo cuando cito la rigurosidad, la disciplina, la corrección, la ética, la honestidad, la minuciosidad y la calidad de las evaluaciones. Y de estos principios parto cuando envío igualmente mis propuestas a congresos de ámbito internacional, pues este año he tenido la oportunidad de participar en 3, relacionados con la innovación educativa tomando como referencia los medios audiovisuales, organizados por las Universidades de Granada, de Córdoba y de la Pablo de Olavide en Sevilla. Y he conocido a personas que me han demostrado que parten de los mismos principios que yo, o sea que no voy tan desencaminada en la forma de hacer las cosas. Todo no es positivo, porque también me han descartado artículos en 5 revistas, ¿qué estoy haciendo mal?, pues sobre ello voy a reflexionar en el próximo año.

No obstante, también he aprendido de varios profesores que conocí en la Universidad de Granada, donde tuve la oportunidad de realizar una estancia de investigación durante el mes de febrero, con el fin de investigar sobre sobre Federico García Lorca en el cine español y donde volví en el mes de mayo al congreso de Historia en el ámbito educativo, celebrado en la Facultad de Ciencias de la Educación. Ciertamente, cuando tuve que volver, se dio la circunstancia de que fue el día después del fallecimiento de un familiar, tras soportar la mitad de la noche en el tanatorio y coger un autobús casi sin haber podido dormir, sin poderme sostener en pie. Y eso, amig@s, es la rigurosidad,  es la pasión por tu trabajo, es hacer tripas corazón delante de un grupo de 40 personas que merecen respeto y que están ahí porque tienen interés en escuchar en qué consiste tu aportación a la investigación, pues por algo te han invitado y has estado 2 meses trabajando en la ponencia. Aunque no cobres por desrrollarla, porque al fin y al cabo este trabajo está repleto de pequeños pasos por los cuales no se recibe remuneración, pero son necesarios para la acreditación de la ANECA y ejercer en la docencia universitaria a largo plazo. La investigación tiene que apasionar realmente para dedicarse a ella, superando todo tipo de obstáculos en el camino.

Por otro lado, en algunos procesos selectivos laborales se solicitaba la entrega de un dossier-proyecto, tomando como referencia unos puntos dados. Aunque desde el punto de vista de los aportes, he podido observar que muchas personas tienen muchas ideas, igual coinciden en las mismas, igual nadie ha inventado nada nuevo, pero hay quienes se sirven de las propuestas del resto de candidatos para avanzar, sin ni siquiera preguntar por respeto a su trabajo. Desde luego, algunos argumentos caen por su propio peso. Aparte de ello, si  un puesto tiene unas funciones a desarrollar, ¿por qué necesitan proyectos con ideas nuevas? pues no lo sé, he ahí la cuestión. ¿De quiénes son las ideas? Pues se sirven unos de las ideas de otros y se atribuyen su autoría después. Lo cierto es que a veces los candidatos no son evaluados de forma objetiva e imparcial, con tribunales no compuestos por Presidente, Secretario y Vocales, con formación equiparable no similar a la del puesto que se iba a evaluar, así como los correspondientes suplentes, tomando como referencia criterios baremables, como formación, experiencia, entre otros. De lo contrario, he observado que lo que se evalúa es si alguien se pone nervioso o se bloquea cuando se le está presionando para terminar y no se le da tiempo para articular sus respuestas de forma coherente y contundente, pues se considera que hay que “meter caña” a los candidatos. No amigos, una evaluación seria no consiste en “meter caña”, consiste en hacer preguntas con fundamento, con cierto nivel de conocimientos al puesto a evaluar y no rebatir las respuestas a los candidatos, sino dejarles responder y luego valorar, no cortarles. O decir “explícame X que no lo sé”(¿eso es coherente?, pues no lo sé, lo cierto es que hasta los alumnos a los que imparto clase hacen preguntas con más fundamento). Más que nada, rebatir o decir “no lo sé” lo considero una falta de respeto y de seriedad a un candidato. Ciertamente, en un proceso selectivo que no hay un temario dado de antemano para hacer un examen objetivo, sino un proyecto que uno presenta, no hay respuestas correctas o incorrectas, sino puntos de vista diferentes que presentan sus propios argumentos. No son tomados ni los puntos de vista ni los argumentos. La coherencia, la calidad y el rigor brillan por su ausencia en algunos espacios. No seré yo quien deba decir a un tribunal qué tiene que preguntar, pero la seriedad, la rectitud y la corrección son importantes en cualquier procedimiento selectivo.

En fin, no voy a entrar en el resultado de las evaluaciones, en porqué no recurro y demás. Me interesa lo constructivo de todo esto y es que este año he observado el nivel de las mismas en algunas administraciones públicas. Ello me ha llevado a afianzar que dista bastante del rigor que ciertamente utilizar las revistas académicas, el rigor que sí utilizan el CSIC, la Filmoteca Nacional, algunas universidades, el CIEMAT, entre otras, con evaluaciones que sí tienen fundamento, pues al fin y al cabo es lo que me sirve para examinar a mis alumnos del grado en Comunicación de la EADE, donde he comenzado a impartir clase varios días al mes en una asignatura troncal de 10 créditos.

He aprendido de mis niños del taller de verano de Cine y Fotografía. Y me han dejado como enseñanza que por muy pequeña que sea una criatura, no se deben infravalorar sus capacidades. Vaya fotos toman, me dejan asombrada en ocasiones. Con ellos he tenido la iniciativa altruista de irme cada sábado a tomar imágenes del municipio, desde distintas localizaciones.

Finalmente también he podido comprobar que algunas universidades públicas, por puestos laborales de 38 horas a la semana y que tienen como requisito el Graduado Escolar o Bachillerato ofrecen una mayor remuneración (1500 euros por ejemplo), que en puestos laborales en los cuales se solicitan a Doctores en distintas especialidades, que ofrecen menos retribución al candidato seleccionado (25 horas a la semana por 600 euros o 10 horas a la semana por 200 euros, como algunos ejemplos relevantes). ¿Qué tipo de profesiones buscamos en la sociedad? ¿qué tipo de contratos se ofrecen? ¿dan estos contratos para independizarse? Abro la  reflexión para que lleguen a sus propias conclusiones, amigos.

Ah y como consejo vital de este año, a nadie le gusta que infravaloren sus capacidades. No les toméis el pelo a nadie, porque se da cuenta perfectamente y mantiene silencio por prudencia, pero efectivamente se da cuenta cuando intentan tomárselo. Quienes menos os imagináis igual tiene una capacidad importante para trabajar en la NASA y sobrevive cogiendo aceituas o un arma interesante en su cabeza para hacer que un determinado partido gane o pierda unas elecciones. Además, cree en ti mism@ y no hagas caso a quien te diga NO PUEDES. Sí puedes, con todo, solo quien no puede hacerlo te dirá que tú tampoco puedes. Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Como consejo, os diría que apoyéis también a los amig@s tóxicos, no os centréis en que lo son, sino en por qué lo son. Un amigo es un tesoro, los buenos amig@s no abundan en el mundo e igual necesita tu ayuda y no sabe cómo pedírtela.

Os envío un saludo, os doy las gracias por leer mi blog y os deseo un feliz 2019. Termino compartiendo con vosotr@s unos interesantes vídeos que aportan reflexiones sobre la fortaleza intelectual y la paciencia para luchar por los retos que persigues en la vida. Realmente esas personas tóxicas aportan unos valores negativos que igualmente son necesarios para superar obstáculos. No dejéis de lado las críticas. Sed críticos incluso con vosotr@s, pero lo suficiente para que no os haga daño y no os afecte a la autoestima y la seguridad personal. Esto es importante para no vivir sufriendo con uno mismo. No tengais miedo. El miedo paraliza y no deja avanzar.