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Libertad de expresión o protección de la infancia (Una película serbia, Srdjan Spasojevic, 2010)

Para esta entrada, voy a comentar a grandes rasgos un aspecto que trato con mayor profundidad en mi tesis doctoral, como es la integración de niños en contextos de agresividad extrema y a propósito de este tema creo que merece mucha atención el caso de A Serbian Film (Srdjan Spasojevic, 2010), que recibió varios premios a nivel internacional, pero en España fue denunciada ante la Fiscalía General del Estado, durante el Festival de Cine de Sitges. El director del Festival, Ángel Silva, fue acusado de un delito de exhibición de pornografía infantil, al permitir la aparición de menores en situación agresiva que, a su juicio, traspasan la legalidad, y en los que se puede ver la violación de un bebé y un niño de cinco años por parte de su padre, que se encuentra drogado por otros para rodar una película pornográfica por motivos económicos[1]. El fiscal se ampara en el artículo 189.7 del Código Penal, que expresa que será penado con prisión desde tres meses a 1 año, o bien con multa, quien distribuya, exhiba o facilite material pornográfico, aunque no habiendo empleado a menores, se utilice su voz o imagen modificada[2]. Además de esta diligencia, la Fiscalía pensó en requerir al director de la película para tomarle declaración y denunciarle, pero la demanda no prosperó por la dificultad de imputarle el delito y proceder a su localización, porque, no olvidemos que, la legislación en este tema es muy distinta en cada Estado, y se hubiese provocado un debate legal confuso, ante la nacionalidad serbia del director[3].

Ante esta situación legal, podríamos reflexionar y colocar en un peso la importancia de la protección de los niños frente a la libertad de expresión. Introducción en estos escenarios, quizás, con el objetivo de ofrecer una perspectiva metafórica ante ciertas cuestiones sociales y de peligro en el que se encuentran sometidos en muchas ocasiones por legislaciones deleznables que aún siguen vigentes en muchos países subdesarrollados. No obstante, este objetivo simbólico puede, y como ha hecho ya en algunas ocasiones, derivar a una serie de conflictos legales tanto del director de la película como de los directores de los festivales de cine en que es proyectada, ante la severidad y extremo de las precauciones de algunos países en cuanto a la protección de los menores, en donde primaría sus derechos, ante cualquier forma de simbolismo, representación, exhibición…en situaciones violentas, agresivas, dolorosas para los espectadores, ante su incapacidad y frustración de no poder introducirse, como es obvio, en ese escenario para hacer nada y salvar a ese niño de esa situación.

Bien es cierto que en estos casos se utilizan una serie de muñecos, efectos especiales, se sabe que el cine es mentira, es magia, caracterización, es ilusión e imagen en movimiento, es unión de elementos visuales y sonoros para conformar un discurso, una narración, una historia. Sin embargo, en este caso, la intención está en manifestar ese simbolismo, reflejar esa peligrosidad, violencia, agresión… en contextos sociales en los que no se consideran importantes, se usan como objetos, monedas de cambio, de economías y tratos familiares…

Simbolismo que tendría su sentido, en cierta manera, pero en este caso provoca malestar en el espectador, dificultaría el visionado por parte del público, ya que no sería una película agradable a la vista, ni proyectada en un cine, por los delitos legales que conlleva, estas escenas provocarían rechazo visual, inconscientemente el espectador no podría mirar a los ojos a ese niño, se pone en ese papel y no se imagina qué hacer para protegerse, salvaguardar su integridad física y psicológica, es un inocente, un niño que desconoce como actuar, cómo pensar, se fía de lo que le dicen, le hacen, le transforman, le moldean, a voluntad de los adultos, movidos por preocupaciones, sensaciones, intereses personales muy lejanas a los de un inocente.  Más allá del mérito en cuanto a diálogos, guión, elementos visuales, sonoros, narrativos, montaje, movimientos de cámara, vestuario, atrezzo, decorados…, todo muy trabajado, posiblemente, pero  nada más que con leer el argumento, comentarios de algunos blogs y conocer que en esta historia se introduce una criatura de pocos meses y un niño de 5 años en un escenario tan deplorable y humillante para el ser humano, produce dolor, pena, vergüenza, miedo, pudor, compasión… y todo un cúmulo de sentimientos que se hacen manifiestos con lagrimones cayendo por los ojos.

Comprendo que, como analista, debo visualizar una película antes de comentarla, pero personalmente no tengo estómago para ser partícipe de estas imágenes, porque no voy a valorar ni examinar el contenido narrativo, técnico, sino que, teniendo esa información a priori acerca de esas situaciones de los niños, me voy a dejar llevar por los sentimientos y no voy a tener un rato agradable y la sensiblidad me va a aflorar rápidamente. Cosa diferente sería que el niño tuviese mayor edad, aunque tampoco le encontraría justificación, pero al menos una criatura que puede actuar e intentar defenderse de alguna manera, aunque le resultase imposible física o psicológicamente, pero a tan corta edad, me superaría emocionalmente la sensación de aberración humana de incesto que nos transmite esta historia.

 

[1] Agencia de noticias Europa Press. (06/11/2010). La película ‘A serbian film’, prohibida por un Juzgado, recibe el premio del público. Enlace disponible: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/05/paisvasco/1288966768.html

[2] Savall, C., y Albalat, J. G. (11/11/2010) Un fiscal estudia si hubo delito por proyectar ‘A serbian film’ en Sitges. Enlace disponible: http://www.elperiodico.com/es/noticias/cultura-y-espectaculos/20101111/fiscal-estudia-hubo-delito-por-proyectar-serbian-film-sitges/586757.shtml

[3] Ríos, Pere. (01/03/2011). El fiscal denuncia al director del Festival de Sitges. Enlace disponible: http://elpais.com/diario/2011/03/05/cultura/1299279606_850215.html

La importancia del tiempo: Un día inesperado.

Un día inesperado (Gil Junger, 2004) es una producción, quizás con malas opiniones, con comentarios de algunos “críticos” de medios de comunicación que, más que sacar a relucir lo bueno o malo que tiene, se quedan en lo superfluo con expresiones del tipo “no queda claro a qué género se apunta”. Tal vez, para el tema que vamos a tratar, haya otras películas que ejemplifiquen mejor este tema. En mi opinión, no merece una concepción tan simple de buena o mala o quedarse con el género en que se apunta. Creo que va un poco más allá, aunque, un poco comercial, drama romántico o la adscripción al género que cada uno interprete, esta película nos viene a ofrecer una visión de lo que significa el tiempo. Mezcla lo real, la vida de los personajes, con lo onírico, sus sueños, mediante una serie de flash back, recuerdos del pasado, por instantes, o flash forward, en los que se vuelven a repetir en el futuro las acciones que vivieron en sus sueños. Y, con todo esto, la importancia del tiempo, el tiempo que va, viene…, sin pensarlo y sin que percatemos. A veces queremos a las personas, tenemos una serie de sueños, ilusiones por cumplir, tenemos un día a día, unas obligaciones y responsabilidades, pero si realmente mañana se nos acabase la vida, llevaríamos a cabo una serie de acciones totalmente diferentes a las que realizamos comúnmente, y si pudiésemos volver atrás, seríamos conscientes y le daríamos más importancia a los temas que realmente la merecen.

Nos transmite la idea de que vivamos el día como si fuese único, como si se fuese a acabar mañana, expresar lo que realmente sentimos a los demás, ya que realmente nos sentiremos satisfechos y mejor con nosotros mismos.

 

 

Reflexiones en torno a Los pájaros (Alfred Hitchcock, 1963).

La ocurrencia de esta entrada se debe a las reflexiones que mantuve, últimamente, con una amiga, en relación a esta película de Hitchcock, sobre la cual reflexionamos sobre la presencia y el porqué de la violencia de estos animales en esta historia.

Antes de exponer las reflexiones, me gustaría hacer una introducción sobre el director, Alfred Hitchcock, quien fue considerado un pionero en muchas técnicas que caracterizan a los géneros cinematográficos del suspense y thriller psicológico.  Fue innovador en la utilización de la cámara para imitar la mirada de una persona, obligando, de esta manera, a los espectadores a participar de cierta forma de voyeurismo. Empleaba encuadres para producir ansiedad, empatía o miedo. Sus relatos suelen estar protagonizadas por fugitivos de la ley y actrices principales con cabello de color rubio. Sus tramas presentan giros argumentales en el desenlace, con historias perturbadoras que se mueven en torno a la violencia, crimen y asesinatos.  Sus innovaciones técnicas y puntos de vista han influido a muchos cineastas como puede ser François Truffaut, Roman Polanski, Martin Scorsese, Steven Spielberg, entre otros muchos.

Para esta película se basó en una novela homónima del año 1952, a su vez, basada en hechos reales y escrita por Daphne Du Maurier.  Hecho real que ocurrió el 28 de agosto de 1951, publicado en el periódico local Santa Cruz Sentinel (California), en la Bahía de Monterrey, donde se informaba de la siguiente forma: “Sobre las tres de la madrugada, una lluvia de pájaros se precipitó sobre los tejados de las casas despertando a la población que, asustada por la ofensiva de las gaviotas, salió corriendo de sus viviendas y se defendió con improvisadas antorchas de fuego. Por la mañana, los habitantes de la ciudad se encontraron con las calles cubiertas por los cadáveres de los animales. Las aves, que vomitaron pedazos de pescado -su propia comida-, despedían un hedor insoportable y pestilente”. Información que llegó a Hitchcock y que barajó, ordenó para conseguir la adaptación y construcción de esta película.

Posteriormente, en el año 2011, unos biólogos marinos de la Universidad de Luisiana, tras años de investigación, llegaron a descubrir que pudo haberse debido a una intoxicación de las aves al comer un alga que contiene un veneno. La toxina encontrada es el ácido domoico, que daña al sistema nervioso.

Además, en Estados Unidos se dio un caso de ataque de aves, ocurrido a una familia. Al parecer, los pájaros iban en grupos de 100 a 300 y atacaron a esta familia, compuesta por 4 personas, y ninguno llegó a sobrevivir al incidente. Aparentemente, las aves no agredían para alimentarse, sino que su comportamiento pudo deberse a una intoxicación con ácido domoico.

Pues bien, tras esta contextualización sobre la peligrosidad de esta toxina, que pudo provocar los incidentes, vamos a comenzar el comentario sobre la película de esta cineasta. Más allá de entrar en la trama argumental de la película, mejor la dejo a un lado, para animaros a contemplarla a vosotros mismos. Me voy a centrar en el ataque de estos animales a diferentes personas, cómo unas gaviotas pueden llegar a atemorizar a todo un municipio.

La película nos recuerda a desastres, catástrofes naturales…, que suelen ser más comunes que un simple ataque de aves.  Algunos elementos de esta producción los podríamos encontrar en la mayoría de las películas de catástrofe, como son la descripción de una historia personal, descripción de una comunidad y sus reacciones de cara a este desastre.

El comportamiento de estas aves se vuelve más insólito, hasta el punto en que Bodega Bay se rodea de un caos con explosiones y ataques por su parte. Melanie, Mitch y su madre, además de Cathy se encierran en la casa de la familia Brenner. Transcurre mucho tiempo hasta que Melanie oye ruidos procedentes del ático. Cuando entra, ilumina el espacio con un farol, observa el techo roto y varios cuervos sobre una cama. Las aves la atacan, pero Mitch la saca del ático y bloquean la puerta. En diferentes momentos, los personajes hablan a qué se puede deber el ataque de estas aves, algunos comentan que es mentira, que los pájaros no son agresivos; otro expresa que se trata del fin de mundo… cada uno va indagando sobre los motivos, causas.

Reflexionando un poco sobre esta película, Hitchcock declara que «se podría decir que el tema de los Pájaros es el exceso de autosatisfacción que se observa en el mundo: la gente es inconsciente de las catástrofes que nos amenazan».  Es decir, ya, en aquella época, los años 60, había quienes comenzaban a preocuparse de la poca conciencia de la sociedad hacia el entorno natural, los desastres que provocan los propios seres humanos. No obstante, el vuelo de los pájaros simboliza la libertad en el mundo, libertad que, a veces, se usa para atacarnos unos a otros por diferentes problemas o cuestiones personales, sociales. Las personas se agreden a sí mismas (peleas, conflictos bélicos, represión…) y al mismo tiempo a la naturaleza, ya sea por motivos de supervivencia, ocio,  exploración de nuevas formas de explotación como excusa de aumentar la economía (búsqueda de petróleo, construcción de armamento nuclear, caza…), sin ser conscientes del daño que pueden llegar a ocasionar a la capa de ozono, animales en peligro de extinción, calentamiento del ártico y desaparición de especies de estos helados entornos. Por otro lado, los animales, a su vez, se protegen de los seres humanos de diferente forma, con el comportamiento propio de su especie, bien arañando, picando, mordiendo, agrediendo, como por ejemplo insectos, perros, osos, gatos…, y en este caso que nos ocupa, los pájaros. Pájaros, que provocan el pánico en un microcosmos, agrediendo de forma indeterminada, sin nadie como objetivo particular, sino al azar y a ellos les ha tocado. Ya, no por defenderse en un momento específico, por algo que alguien les ha podido hacer, sino como un ataque, intentándose defender de las acciones contra el medio natural de la sociedad en su conjunto.

Esta reflexión, posible explicación a estos ataques por parte de estos animales, puede verse refutada desde otro punto de vista, que, a priori, puede parecer irrelevante. A la hora de conocer el por qué un artista trabaja de una determinada manera, es imprescindible conocer sus antecedentes. Sea el caso por ejemplo de la pintura, el arte moderno, del cual mucha gente se expresa opinando “ese cuadro lo podría haber pintado yo”. Pues bien, un artista se ha podido basar en su infancia, si fue traumática, si su educación estuvo marcada por preceptos religiosos o liberales, para realizar una determinada obra… En este caso, podríamos enmarcar a este cineasta,  los padres de Hitchcock eran comerciantes de clase media, de rigurosa educación católica. Es en este aspecto en el que vamos a incidir. La actitud de estos animales, no era normal para este microcosmos,  que los tenía aterrorizados, a causa de su violencia, agresiones… la maldad mostrada por el diablo, según las doctrinas de la religión católica. Ahora bien, tal vez su educación fuese tan aferrada que le haya calado y refleje a estas aves como demonios, que vienen del más allá a hacer daño a la gente y tienen que buscar la salvación en el rezo; o bien, todo lo contrario, unas doctrinas tan férreas le han podido ocasionar el otro efecto, detestar a tal punto estos preceptos, con la intención de reflejar que es Dios quien viene del más allá a hacer daño a la sociedad, coartar su libertad de movimiento tanto a nivel social, como a nivel personal, privado, íntimo, introduciéndose en un hogar y atacándolos desde el interior.

Sin más, hasta aquí las reflexiones, no he pretendido proponer una visión absoluta, objetiva e irrefutable, sino presentar distintas perspectivas con las que apreciar una obra audiovisual, seguir reflexionando y aportando ideas.

Adjunto unos fragmentos para que contempléis algunos detalles:

 

 

 

 

 

 

 

 

La dignidad humana en los fascismos

El concepto de dignidad humana se origina de la antigüedad griega, enriqueciendo su significado y alcance a lo largo de la historia, pasando de un concepto vinculado a la posición social, a expresar la capacidad moral de las personas, constituyéndose en un fundamento de los derechos humanos [1]. Durante la etapa clásica no se reconocía el mismo valor jurídico a todos los seres humanos, ni todos los ciudadanos poseían los mismos derechos. Los amos gobernaban a los seres más desvalidos, como es el caso de las mujeres, los niños y los esclavos, quienes se veían sometidos a la voluntad de sus dueños o señores, los únicos que podía disfrutar de derechos civiles y grados de dignidad [2].

La dignidad humana conlleva una obligación de respeto que descarta el tratar a los demás como objetos, además de las relaciones de dominación [3]. Es este respeto hacia el ser humano, el que no apreciamos en algunas producciones basadas en las etapas de auge de la dictadura franquista en España y el nazismo en Alemania. Caracterizadas, sobre todo, por el uso de la violencia.

Un informe de la OMS titulado World Report on Violence and Health [4], expresa que la violencia es el uso de la fuerza, el poder, contra sí mismo, otra persona o comunidad, que produzca lesiones, muerte, daños, privaciones o trastornos de algún tipo. En este sentido, nos encontraríamos con odios prototípicos [5], que vienen a ser odios públicos o políticos y se parecen a los odios indeterminados, ya que conducen al rechazo hacia tipos de personas.

Los casos de los fascismos español y alemán eran caracterizados por el rechazo a los considerados “inútiles” para el sistema, entre los que se incluirían los republicanos, y éstos a su vez rechazaban a los fascistas; a las personas de otras razas que no fueran la blanca; los pertenecientes a otras religiones, como los judíos, musulmanes; los enfermos; los homosexuales. Además de, no el odio específicamente, pero la consideración de inferioridad de las mujeres, a quienes encomendaban la labor de casarse y ser sumisa al sexo masculino. Y, en general, aquellos ciudadanos que no defendiesen la ideología con la que pretendían adoctrinar a la sociedad, ya que eran designados “traidores de la patria”, un delito tipificado con penas de prisión o de muerte.

Entre los medios a través de los cuales los “inútiles” o “traidores de la patria” intentaban sobrevivir tenemos: el estraperlo, la prostitución, el sometimiento a formar parte de la doctrina nacional católica a pesar de estar en contra, ofrecimiento para trabajar para las grandes fortunas y así garantizarse un sustento, obedecer órdenes de las autoridades políticas y civiles. Además de una práctica para favorecer a estas grandes familias que no tenían posibilidades de garantizar descendencia: la compra de bebés, arrebatados a sus madres apenas llegaban al mundo. Ignorando la dignidad de esas madres y las de los niños, que crecerían entre mentiras. Creyéndose, unas hermanas de la caridad, con derecho a vender un niño sano y creer el hecho de estar haciendo “una buena obra”.

El estraperlo formaba parte de estos períodos críticos de fascismos. En paralelo a los precios oficiales, se generó un mercado al margen de estos, lo que daría lugar a unos entornos de desorden, ilegalidad, miseria, al mismo tiempo que la resistencia y represión. Algunos hicieron de este fenómeno un medio para enriquecerse, mientras que la mayoría recurrió a él para garantizarse un sustento [6], debiendo abandonar su honor, su “dignidad”, para satisfacer las necesidades más básicas, llevando a cabo actividades de todo tipo, ya fuere este estraperlo, como la prostitución. Sin embargo, el poder toleraba cuando este mercado era desarrollado por sus adeptos, mientras que reprimía si era practicado por los grupos más humildes, esas  clases sociales a las que no prestaba interés para construir su proyecto político. Este mercado negro constituyó un instrumento para garantizar la continuidad del régimen: por un lado, complacía a sus apoyos sociales que les prestarían su apoyo, y por otro, quebrantaba a las clases sociales más humildes, identificadas con un pasado comunista [7].

Comenta Kant [8], en su Metafísica de las costumbres, que la dignidad es un derecho y un deber de todo individuo, como miembro de la humanidad. Un valor intrínseco del ser humano, que le otorga derecho a no ser instrumentalizado ni despreciado. El desprecio consiste en atribuir a algo carencia de valor y es este ultraje y humillación el que padecían los considerados inferiores, por no defender unos ideales afines. Sin embargo, puede considerarse desprecio o bien, amor a la vida humana, la compra de bebés en ambos puntos geográficos dictatoriales. Compra y venta, tras las que hemos descubierto que existió todo un entramado de personas que prestaban su conformidad con la venta de la vida humana, como si de un producto de consumo se tratase. Sin embargo, consista en un acto de amor o de desprecio, en Alemania irrumpen voces sobre el caso de los niños fecundados o apropiados por la institución Lebensborn, creada por Himmler durante el Tercer Reich, con el objetivo de facilitar y controlar el nacimiento y la posterior educación de niños arios, engendrados por mujeres seleccionadas para este fin y oficiales de la SS. Para este propósito, se crearon una serie de granjas, en países ocupados, como Noruega, donde nació la escritora Gisela Heidenreich, quien desde 2002 hasta 2011 ha presentado varias novelas en las que relata su traumático pasado y donde encontramos también sus investigaciones sobre los silencios de su familia acerca de su origen y las mentiras con las que creció. Estos niños eran adjudicados a familias, con certificados falsos. Los niños descartados eran enviados a campos de concentración infantiles (Kalish, Dzierzazna y Litzmannstadi) o bien a campos de exterminio. Hace unos años, sale a la luz un trabajo publicado en 2012, titulado Niños robados y adopciones forzadas, su presencia en la memoria colectiva en España y Alemania (Arno Gimber y José Manuel Rodriguez), en el cual los autores comparan las acciones del franquismo con las llevadas a cabo por la República Democrática Alemana para castigar a ciudadanos disidentes [9].

Del mismo modo que la condena de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa a España, en marzo de 2006, a causa de la dictadura fascista. Condena que, supuso un reconocimiento internacional al caso de los niños desaparecidos del franquismo. Retenidos a madres republicanas o solteras, para entregárselos en adopción a familias defensoras del régimen a cambio de una retribución monetaria. Menores, que, en la actualidad ya son adultos, que desconocen su verdadera identidad, y están siendo buscados por familiares, a través de asociaciones y plataformas de colaboración, ya que resulta patente el olvido por parte de las Administraciones del Estado, para cumplir la obligación de reparación e indemnización por los daños ocasionados. A diferencia de Alemania, que ha llevado a los tribunales a los últimos desertores nazis hasta hace pocos años [10].

En principio podríamos comentar la serie Sin identidad, en la que una chica de 27 años tiene conocimiento que es adoptada en una visita rutinaria a la ginecóloga y ésta le comenta los problemas de su madre, que tuvieron que operarla dos años antes de su nacimiento, tras lo que no podía quedar embarazada. Hecho que no le cuadra y llega a la conclusión que fue adoptada. Acude a su padre a pedir explicaciones y le pregunta por qué no se lo dijeron, a lo que él responde: “Y, eso, ¿qué importancia tiene?”. A lo que la chica vuelve a preguntar: “¿Tan denigrante fue mi nacimiento como para tener que ocultármelo toda la vida?”.  Creyéndose con autoridad para no proporcionarle la información de sus padres biológicos.

Entre las producciones que vamos a pasar a comentar, se encuentran, en principio, La voz dormida (Benito Zambrano, 2011), donde apreciamos que las hermanas que bautizan a los niños nacidos en el pabellón de madres, son las encargadas de controlar que las prisioneras obedezcan la palabra del señor y quien no siga ese camino, será agredida, vejada e insultada. Como a una mujer, a quien una de las monjas grita “roja sacrílega, que no te mereces ni el aire que respiras”, obligándola a besar una figura de Dios en la que no cree. Más que prestarles un servicio, observamos un adoctrinamiento forzado. Escena que terminará con la figura en el suelo, rota, y varias monjas y encargadas agreden a esta mujer con una porra, mientras le expresa “puta, vas a arder en el infierno eternamente, con todos los de tu calaña”. Sacan a la mujer del salón y dirigiéndose a todas las demás, la monja les expresa “en este país no habrá paz hasta que todos los rojos estén en la cárcel o muertos”. Finalmente, una de las encargadas que agredió a esta mujer, le entrega a Pepita el certificado de bautismo de su sobrina. Somos testigos de las humillaciones a la vida humana, pero tras el nacimiento se procede al bautismo del bebé, para que comiencen una formación como “buen cristiano”. Ignorando si los familiares tienen esa creencia o si desean iniciar a un bebé en la religión católica. Mientras que se cumple el mandamiento “Amarás a Dios sobre todas las cosas”, se incumple el relativo a “No matarás”, ya que todas las encerradas terminarán asesinadas a manos de los oficiales. No obstante, una de las encargadas, con algo de humanidad, deja que Hortensia abrace a su bebé hasta el momento de su fusilamiento.

Por estas y otras actuaciones, comprobamos que el amor a Dios es superior al de la vida humana, la cual no tiene precio si no profesan la creencia que imponen, por lo que su dignidad e integridad física parece importarles muy poco. Por tanto, consideraban necesario ultrajar a las prisioneras, forzándolas a realizar actos que no deseaban, porque, lo importante para ellas no era la voluntad o el deseo de los seres humanos, sino imponer la doctrina nacional católica, ya que, a su vez, era impuesto por su superior.

También, podemos hablar de Silencio roto (Montxo Armendáriz, 2004), en la que el teniente de la Guardia Civil obliga a un niño, Juan, a cavar una fosa, con una azada, en la que piensan enterrar a su padre. Expresándole que lo deberá hacer cada día, al salir del colegio, hasta que encuentren a su padre, que no va a tardar en caer. Momento que apreciamos varias veces durante la historia y que al final servirá para enterrar a algunos miembros de la familia, pero no a su padre, que permanecerá con su lucha en el monte. De la misma forma que se desprecia la vida de estas personas, se desprecia su muerte, ya que cualquier lugar les parece normal colocar o introducir los cuerpos de quienes no consideran de interés para la sociedad, como vemos también cuando alguien yace muerto bajo una manta, en un lugar cercano a las dependencias de la Guardia Civil. No conocemos quién es, pero a nadie le importa tampoco, los rostros, los nombres y apellidos, nada que esté relacionado con los antifascistas parece tener valor para los defensores de la dictadura franquista. Son sus objetos, a través de los cuales conseguir su objetivo: imponer la voluntad del dictador, para así terminar con cualquiera que no obedeciese el orden nacional católico.

Como observamos igualmente en El laberinto del Fauno (Guillermo del Toro, 2006), que se repudia a las víctimas del franquismo, por motivos de religión e ideologías, que alejan a las personas. Al comienzo de esta historia, una voz nos relata la huida de una princesa de un mundo subterráneo y por un momento apreciamos unas imágenes de unas vértebras abandonadas, ubicadas en las ruinas de Belchite [11], de forma cruel e inhumana. De la misma manera en que fueron enterrados los cuerpos de las víctimas de la Guerra Civil y posterior dictadura, en fosas comunes, sin merecimiento, por parte de las autoridades, de una dignidad o respeto, porque según su opinión, ese mérito solo lo podía disfrutar los vencedores. Hacia el final de la historia, el oficial del ejército franquista, el marido de Carmen, le expresa al médico que si tiene que escoger, salve al bebé. Ha cuidado a mujer durante su embarazo, forzándola a moverse en silla de ruedas, solo para proteger al niño que llevaba en su interior. Sintiéndose con autoridad para proponer, más adelante, la muerte de uno u otro. Aunque, al descubrir las acciones del doctor, que ha estado ayudando a los republicanos en el monte, procede a quitarle la vida, antes del alumbramiento. De igual forma que, con un tiro, termina con la existencia de Ofelia. Una criatura que no ha tenido culpa de ningún hecho en esa España de dolor y sufrimiento. Ha vivido alejada de odios, rencores o conocimiento de vencedores y vencidos. Simplemente se dejó llevar por su imaginación infantil, como forma de escape de ese mundo de  resentimiento y enemistad causados por las ideologías o repulsiones a determinados colectivos sociales. De la misma manera que podemos apreciar en La lista de Schindler (Steven Spielberg, 1993) cuando el cuerpo de una niña con chaqueta roja es trasladado en una carreta, entre escombros, por prisioneros de los campos, obviando que se trata de una niña de corta edad, ajena a las ideologías extremistas, cuyo único objetivo es protegerse de la contienda.

Extremismos como el del maestro Enning, en la película Alemania, año cero (Roberto Rossellini, 1948), cuando, tras la Guerra, influye a Edmund, expresándole que los inútiles y enfermos son una carga para el sistema, ya que solo los fuertes vencerán. Siguiendo esta idea, el niño envenena a su padre, y mientras se produce la agonía, no puede mirarlo a los ojos, baja su mirada, ya que no encuentra la valentía para hacerlo. Tras el fallecimiento, los residentes del condominio se plantean qué hacer con el cadáver, si quitarle la ropa o introducirlo en un saco, para sacarlo del lugar. Tras la destrucción de las infraestructuras urbanas durante la II Guerra Mundial, se ha provocado también la pérdida de humanidad y respeto a los cuerpos recién fallecido. En este caso, pretenden introducirlo en un saco, como si de un objeto se tratase. O quitarle la ropa, para quedársela entre todos, ante la ausencia de recursos para sobrevivir, y con la que podrían obtener algo de dinero para comprar en el mercado negro. Finalmente, el niño se dejará caer por unas ruinas, bajo las que yacerá sin su familia, quien realmente no estuvo ahí para educarle en valores de tolerancia y respeto, pues su único interés era sobrevivir y vender su cuerpo a algunos miembros de las autoridades locales. Así, Edmund vivió en silencio, hasta que no pudo con la carga del asesinato de su padre sobre su conciencia y decidió salir de ese mundo de la caridad, la ignominia y degradación humana. Sin embargo, a diferencia de los casos anteriores, a Edmund no le quitaron la vida por odios e ideologías, sino que prefirió desaparecer por voluntad propia, por negarse a pertenecer a ese mundo. Decisión, tal vez, influida por las acciones recomendadas por otros, pero con la que reflexionó sobre cómo reparar un daño atroz. Quizás, después de asesinar a su propio padre, algo surgió en su interior, para descubrir que no podía vivir tras ese acto en su conciencia. A su corta edad, asumió su culpa, a diferencia de aquellos adultos que asesinaron a cientos de personas por obedecer ciegamente a una persona que les imponía una doctrina. Como tenemos también en El niño con el pijama de rayas (Mark Herman, 2008), en la que alguien con la cara cubierta les lanza los polvos con los que van a ser exterminados. Varios planos consecutivos recogen esa frialdad con la que el oficial terminará con sus vidas y los ojos de sorpresa de Bruno durante ese instante. O Amén (Constantin Costa-Gavras, 2002 ),  donde se planeaba el asesinato de miles de personas, gaseados en las cámaras de gas de los campos, donde llegaban en trenes, a ser explotados a trabajar o a morir directamente. Fueran niños, mujeres, enfermos…, con médicos, que experimentaban con ellos, o monjas que eran testigos de todo por estar de acuerdo con el sistema o, quizás, forzadas a ello. A pesar de que religiosos llegaban al Vaticano a informar de lo que sus ojos habían visto y eran ignorados.

Hasta aquí, espero haber movido un poco la reflexión acerca del concepto de dignidad humana y el uso que se le hace al mismo por parte de los diferentes sectores de la sociedad en las películas mencionadas, basadas en la etapa histórica de su apogeo. Algunas de las producciones mencionadas son basadas en aquellos contextos, realizadas años después, aunque Alemania, año cero (Roberto Rossellini), 1948 se rodó en los escenarios originales, de Alemania, destruidos por la II Guerra Mundial. Conflicto, que provocó esta destrucción tanto a nivel de infraestructuras materiales de un país, como a nivel de la moralidad y dignidad humanas.

Referencias:

1. Martínez Bullé-Goyri, Victor M. Reflexiones sobre la dignidad humana en la actualidad. Biblioteca jurídica  virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM,  nº 136, 2013, p. 39.

2. Boladeras, Margarita. Vida, vida humana, vida digna. LOGOS. Anales del Seminario de Metafísica. Vol. 40 (2007), p. 105.

3. Pereira-Menaut, Antonio-Carlos y Pereira Sáez, Carolina.  De nuevo sobre la dignidad humana. Cuadernos de Bioética XXV 2014, 2ª, p.   p. 241.

4. Colina, Carlos. Las paradojas del odio. Razón y palabra, nº 71. (2010).

5. Op. cit. Colina, Carlos.

6. GÓMEZ OLIVER, Miguel., y DEL ARCO BLANCO, Miguel Ángel. El estraperlo: forma de resistencia y arma de represión en el primer franquismo.  Ediciones Universidad de Salamanca, nº 23, 2005, p. 181.

7. Op. cit., GÓMEZ OLIVER, Miguel., y DEL ARCO BLANCO, Miguel Ángel, p.199.

8. Op. cit., Boladeras, Margarita, pp. 106-107.

9. Wamba Gaviña, Graciela. Discursos de la memoria, holocausto y apropiación de hijos, nazismo y dictadura en Argentina. Puertas Abiertas (7). 2011, En Memoria Académica. En Memoria Académica. Disponible en: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.5732/pr.5732.pdf

10. Rodríguez Arias, Miguel Ángel. 2008, El Caso de los Niños Perdidos del Franquismo. Crimen Contra la Humanidad, Tirant lo Blanch, España. En: http://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=336874

11. Nicolás Messeguer, Manuel. Criaturas de la guerra. Memorias traumáticas de la Guerra Civil en el cine español contemporáneo. Aletria, nº 2,  v. 23, 2013, p. 53. Según indica este autor en la publicación.

El florido pensil (Juan José Porto, 2002).

A continuación subo un fragmento de una película basada en la educación nacional católica durante la dictadura franquista, El florido pensil (Juan José Porto, 2002).

Una película interesante, que se narra por medio de un flash back de un señor mayor, recreando los recuerdos de su infancia. Y en la que apreciamos que los niños quieren ser niños, no guiarse del mundo adulto, quienes lo pretenden educar en disciplina, orden, control, seriedad, rezos obligatorios, prohibiéndoles el juego o la lectura de simples cómics.

Sin embargo, al mismo tiempo que el control de los niños, se pretende el control de las madres, quienes los acompañan a misa, y al mismo tiempo son insultadas por el sacerdote, encarnado por Wyoming, quien expresa que es todo un atrevimiento que las mujeres lleven pantalones, calificándolas de «marimachos», cometiendo pecado «impudicia» Y, con el agravante de «vestir mangas cortas y escote en el interior de la casa del señor». Momento en el que algunas madres lo mira fijamente, lejos de sentirse incómodas o mirar hacia los lados, aunque otras sí bajan la cabeza. Personaje gracioso, si conocemos sus ideas y puntos de vista en el programa que presenta, El Intermedio, cada noche, de lunes a jueves.

Resulta llamativo el símbolo de los iluminatis pintado en la pizara, si nos encontramos en un ambiente nacional católico, en el que la Iglesia tenía mucho poder. Al igual de llamativo, resultan las escenas en las que no aparece el protagonista, que relata la historia desde el estrado del aula, como cuando el maestro habla con su esposa en su casa, porque si no se encuentra presente, ¿cómo puede conocer los detalles del vestuario, decoración y acciones que llevan a cabo otros? O bien, si el primer día de clase aún no ha llegado, ¿cómo relata quién llega antes, quién después, quienes son acompañados de sus padres?

Sobre estos y otros detalles resulta interesante reflexionar, para llegar a posibles conclusiones, como al final, cuando un chico, vestido de negro, mira hacia arriba, para seguir los movimientos de un pájaro, y al mismo tiempo parece que se dirige a nosotros con la mirada.

Tras el cristal (Agustí Villaronga, 1987).

A continuación voy a comentar una película no apta para quien tenga gran sensibilidad a las imágenes violentas, como es mi caso, pero me enfrenté a ella, porque es de la trayectoria de un director que estudio para mi tesis, Agustí Villaronga, caracterizado por introducir a menores en contextos traumáticos y violentos.

La película que nos ocupa se titula Tras el cristal, del año 1987 y trata sobre las crueldades cometidas por un médico en los campos de concentración nazis durante el Holocausto. Tras pasar todo, se lanza al vacío, quizás por arrepentimiento o redimir su perdón de esa manera, y queda tetrapléjico, debiendo permanecer encadenado a vivir tras el cristal de un pulmón artificial, del que no se puede mover, dejando al aire solo su cabeza.

Un dia, un chico entra en la casa familiar, marcada por la oscuridad, las cortinas echadas, las sombras, con el argumento de cuidarlo, expresando que es enfermero. Pero, someterá al médico a todo tipo de humillaciones y vejaciones, similares a las que él padeció. El hombre se da cuenta que se trata de uno de los niños de los que abusó durante el Holocausto nazi, en aquellos campos de la muerte, en los que, además, experimentaba con ellos.

El rostro del chaval permanece frío e impasible al asesinar a la esposa y mover su cadáver, haciendo creer a la hija, que su madre se ha marchado. Expresándole, también, que no va a necesitar más a su padre, a lo que la niña se resiste, por lo que intuímos que es capaz de hacer algo más escabroso con él

Aquellos abusos han provocado la monstruosidad de su rostro, de su forma de actuar. Rostro insensible que presenta, también, cuando mira a los ojos al señor, colocándose encima de él y ejecutando las mismas acciones que el minusválido cometió con él a su corta edad. Pero este gesto de mirarlo fijamente a los ojos, supone un enfrentamiento, quizás, intentando manifestar que ahora es él quien tiene el poder, repitiendo todas aquellas vejaciones que padeció en su infancia, que quedaron grabadas en su mente, marcándolo de por vida. Esperando el día de su mayoría de edad, para perpetrar su venganza y provocarle todo tipo de sufrimientos, sin piedad. Le muestra esa autoridad, esa superioridad, ese control que un día sintió por su parte, a pesar de tener ahora menos edad que él, ahora es él quien domina. Su rostro es enfatizado mediante planos cortos con angulación en contrapicado, para remarcar esa superioridad en la que se encuentra frente al médico. Ambos frente a frente, pero el muchacho abusa ahora del poder de mantenerse sobre un cuerpo, caminar, actuar por sí mismo, a diferencia del médico, postrado en esa cama, a merced de lo que quieran o puedan hacer con él. Valiéndose solo de su mirada, lo que sus ojos observan alrededor de esa habitación, de la que no puede salir.

Hacia la parte final, la historia se mezcla con recursos oníricos de la ficción, quizás un recuerdo, un flash back… Pero, lo más cruel e infame tiene que ver con unas imágenes, un momento en el que apreciamos que el médico pregunta al niño si quiere ganarse unas monedas, a lo que el pequeño responde afirmativamente, puede que por necesidad o miedo a cuestionar la autoridad. Tras lo que el adulto, le coge la cabeza y la coloca en la parte inferior de su cuerpo. Escena que, me he sentido incapaz de ver por completo, porque me ha tocado demasiado la fibra sensible y una serie de lágrimas me han comenzado a salir de los ojos, dicho sea de paso. Es una de esas escenas en las que una persona se pregunta cómo el ser humano puede llegar a ser tan ruín, despreciable, perverso… Una historia de ficción, sí, pero que vemos a menudo en casos de pedofilia, pederastia, tráfico de menores… o el nombre que se le quiera poner, la cuestión es que el abuso infantil sea del tipo que sea, es un acto en el que todos los calificativos se quedan escasos, por la envergadura y el trauma psicológico que ocasiona. Un individuo que comete tales acciones no puede denominarse ser humano, incluso, ni animal, porque hasta uno de ellos, como puede ser un perro, puede llegar a tener sentimientos hacia el ser humano.

Finalmente, observamos que un niño se sitúa en esa cama, postrado. Tal vez, intentando manifestar que aquellos abusos han provocado que se siga sintiendo un niño, un individuo incapaz de actuar por sí mismo, necesitando la ayuda de otros para su día a día. Escena que se entremezcla y se aleja dentro de una bola de cristal. Quizás, los abusos que ha cometido con el señor hayan sido solo un deseo de perpetrar su venganza desde esa parálisis en la que se encunetra. O tal vez, haya sucedido todo en esa casa y lo haya tomado como una guerra interior, una lucha consigo mismo, por haber consentido aquellos abusos y no haberse podido defender, por miedo a la autoridad y al mundo adulto, y haya querido torturar tanto al nombre como a sí mismo. En definitiva, tanto los abusos que cometieron con él y que él ahora ha repetido no le han servido para nada más que para hacerle sentir superior, pero realmente, ha podido quedar minusválido, sin movilidad, tanto física, sin poder actuar en primera persona por sentirse incapaz, a mercer de lo que hagan con él. Además de emocional, sintiéndose incapaz de poder pensar y sentir emociones, como lo haría una persona normal, que no haya sufrido ningún tipo de violencia ni abuso durante su infancia, un período que, como aquí apreciamos, marca para toda la vida.

Sin más, os adjunto el tráiler de la película, que se encuentra entera en Youtube, para los sensibles, la película entera va a suponer un mal trago.

 

El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008)

El caballero oscuro es una película dirigida y producida por Christopher Nolan. Lejos de enrrollarme y contar todo el argumento, me gustaría hacer reflexionar sobre el momento del vídeo que adjunto más abajo. Extrapolándolo al contexto social y poítico actual de nuestro país, España, donde los poderes públicos han tomado toda la infraestructura de tal manera, que se sirven de ello para beneficiarse y vivir con tantos privilegios, que se han olvidado de servir a quienes les dieron en su momento el voto de confianza, el pueblo.  Lejos de apoyar los servicios públicos como la sanidad, educación, servicios sociales, entre otras cuestiones, se sirven de los impuestos públicos para inyectar ese dinero a colegios privados, privatizar hospitales, ofrecer terrenos municipales a empresas privadas, a cambio de «mordidas». Además de todo un sin fin de actuaciones corruptas, que hacen que nos cuestionemos si de verdad están manejando con cabeza nuestro dinero, o están jugando con él, como quien juega con una pelota y hace con ella lo que le conviene, en beneficio de su propio interés.

Y todo, en un entorno en el que hay miles de personas sin casa, sin comida, sin higiene, sin educación, sin sanidad, sin poder pagar sus tratamientos…, y un entorno público que vive en su mundo, echándoles la culpa a la sociedad de sus propios problemas. Entornos públicos que viven en una caverna y no quieren asomarse al mundo real, porque no les interesa, ya que en su mundo de privilegios y riquezas viven mucho mejor. Asomando la cabeza un poco, solo cuando hay cualquier dato, para crear una oleada al grito de «la economía de España mejora», mientras los bancos de alimentos y comedores sociales están desbordados. Pero, hablar de comedores sociales, pobreza, corrupción política, recortes en sanidad y educación que están afectando a miles de familias… es ser populista,  mientras descubrimos sus sueldos, sus viajes pagados con nuestros impuestos, fraudes en subvenciones públicas y todo un sinfin de temas que oímos cada día.

Aquí presento una escena un poco agresiva, lo que no quiere decir que incite a la violencia, pero es ejemplificadora de los tiempos en que estamos viviendo. Una llamada al pueblo, no desde la violencia, sino desde el diálogo y el raciocinio, para formar parte de la recuperación de los derechos, perdidos por la incompetencia de algunos y la delincuencia de otros. Defendiéndose con la prescripción de delitos, mientras han estado años machacándonos conque vivíamos por encima de nuestras posibilidades y lo que se esconde detrás es la poca vergüenza en sus actuaciones.

Comentario Carmina y Amén (Paco León, 2014).

Ficha técnica
Director: Paco León
Reparto: Carmina Barrios, María León, Paco Casaus, Yolanda Ramos, Estefanía de los Santos, Manolo Solo.

En Carmina y Amen, vemos a una mujer que actúa con frialdad ante la muerte de su marido, por la confusión o tal vez no, en la toma de una medicación para su esquizofrenia. Una mujer que no pierde los nervios ante las diferentes situaciones que se le presentan con los vecinos, la familia y la imaginación, que a veces le juega malas pasadas.
Expresa a su hija que es mejor no dar parte de la muerte de su marido, para poder cobrar la pensión el lunes, el día del cobro. María, su hija, se sorprende, pero lo acepta. Sale de casa porque está en proceso de obras en su centro de estética. Centro que será ocupado por una pareja, que se irá tras la visita del hijo de Camina, algo agresivo.

Se incluye en la historia, en tono cómico, la presencia de un pájaro, al que Carmina llama Bárcenas, por el escándalo de sus papeles y sobres del partido del que fue tesorero. Criatura con la que habla y le dice: “¿Qué has hecho con los sobres? Coño, ¿qué has hecho tú con los sobres? Que has dejado a media España sin un duro, más pelada que un nabo. Mangante. Ahí, a la cárcel, coño, a cumplir tu condena”. Aquí, podemos apreciar esa referencia política, mientras lo introduce en la jaula.

Lo importante de esta historia está en el final, cuando después del entierro del esposo, se arregla para salir por la noche, con un muchacho africano. No es recomendable contar el final de una película antes de que los espectadores la vean, pero en este caso, es imprescindible para entender muchos detalles que se producen a lo largo de la narración. Cualquiera, acostumbrado a la típica historia americana, pensaría con prejuicios, podría pensar, a priori, “vaya tía, que con su marido recién muerto sale de marcha, piensa en su paga, no tiene corazón”. Nos rompe los esquemas, de ahí que sea necesario ver una película sin prototipos de historias parecidas. Pero, mientras cenan en el restaurante, charla con el muchacho y se da cuenta de su situación. Por lo que, se extrae unos dientes, de oro, que le hizo un dentista, así lo puede vender y pagar la matrícula de la universidad. El chico le comenta que son sus muelas, para comer… Sin embargo, a continuación, Carmina le expresa unas palabras que nos dejan atónitos, estupefactos: “Yo ya no lo voy a necesitar, ¿tú sabes lo que yo tengo? Yo tengo un cáncer de pulmón, en fase IV, con metástasis, y hepática renal. Lo que quiere decir que tengo un cáncer que me coge de arriba abajo. Yo le dije al médico ¿y esto tiene solución? Y me dijo que solución no tenía, porque estaba muy avanzado, que lo único que me podía era un poquito alargar la vida. Poniéndome la quimio, y que hablase con mi familia, y que por supuesto dejase de fumar. Entonces le dije ¿y si no me lo hago? Y dice pues entonces, esto va rápido. Digo pues ya está. A mi Antonio ya lo he mandado ya a que me coja sitio. Mi María ya tiene la peluquería solucionada. El ocaso está pagado. El problema de mi Ale ya me lo he encomendado a San Judas Tadeo […]”. Tras esto, podemos entender el porqué de sus sucesivos vómitos de sangre, tanto en la cocina como en el baño. Preparar todo meticulosamente para que su hija no tenga ningún problema, como dejar los sobres preparados en el cajón para pagar el seguro, la luz del bar, el dinero para la obra del centro de estética…, y decir a su hija donde se encuentran si le pasara algo algún día.

Palabras que nos muestran que tenemos a una mujer con gran entereza, que piensa en todo para ayudar a su familia en lo que pueda antes de irse. Su marido estaba enfermo, de manera que si no lo hacía, iba a dejarlo en manos de su hija, quien a su vez, tenía una niña. Y dado, que no vemos a su pareja en toda la historia, ni habla del padre de la criatura y no sabe con quién dejarla para no llevarla a casa del abuelo, muerto, podemos suponer que es madre soltera.

Observamos, también, en la historia, un caso parecido, como es el de su vecina, cuyo hijo tiene 30 años y está enfermo. Debe estar las 24 horas del día pendiente de él, y por sus palabras podemos sospechar que su marido murió hace unos meses. Se encuentra desesperada, sin vida personal, desesperanzada y desilusionada. Expresa que uno de estos días va a hacer una locura, porque el día que ella falte ese niño no podrá sobrevivir.

Situaciones que muestran la realidad en la que estamos viviendo actualmente, personas mayores que no quieren ser una carga para sus hijos, porque la realidad es dura y en los trabajos, mayormente precarios, mal pagados y pésimas condiciones, se aprovechan de cualquier ausencia para despedirlos; madres cuyo hijos tienen enfermedades de gran dependencia y tienen que sobrevivir sin apenas ayudas del Estado, sin tener vida personal, lo que resulta un gran problema emocional; madres solteras que deben sacar a sus hijos adelante con ayuda de la familia; personas que se aprovechan del dinero de los demás (como la vecina cuando se ofrece a pagarle la luz por el cajero y luego se lo niega en su cara); violencia (como esta vecina, que se siente avasallada por mucha gente y la oímos gritar desde su casa “no por favor […]; los problemas de la casa real y las corruptelas de los políticos y personajes públicos (como el caso de Urdangarín, Bárcenas); el uso de drogas para combatir los malestares de algunas dolencias; desahucios.

Una historia sorprendente, con final desconcertante, pero con algunos puntos graciosos, como la señora que durante la vela que comenta que tiene a Doña Sofía añadida a Skype y le dijo que fuese a Sevilla. Y, los hombres que acuden a darles el pésame, de los cuales uno de ellos expresa: “se está muriendo gente que no se ha muerto nunca”.

Os adjunto algunas escenas de la película:

Conferencia de Alejandro Jodorowsky

Adjunto el enlace a una conferencia de Alejandro Jodorowsky desarrollada en el Festival de Cine de Michoacán de 2013 (según se indica en la fecha de subida), y que descubrí en Youtube. No lo conocía, pero sus argumentos me animaron a buscar sus peliculas.
Interesante y que nos hace reflexionar sobre muchos aspectos del cine.

 

La lengua de las mariposas

La libertad es el principal valor democrático que nos transmite el escéptico maestro Don Gregorio en este discurso, encarnado por Fernando Fernán Gómez. Sus palabras divulgan aprendizaje y fundamentalmente conocimiento: “si conseguimos que una generación crezca libre en España, ya nadie les podrá arrancar nunca la libertad. Nadie les podrá robar ese tesoro”. En ese momento, un padre junto a su hijo salen de la sala. Padre que intentó comprar al maestro con un pavo, para que se esmerase más en la educación de su hijo. Padre que cree que con dinero se compra todo.

Todos se levantan, aplauden en señal de reconocimiento hacia sus enseñanzas, respetan y admiran su trayectoria profesional en el pueblo. Pero serán los mismos que les insultarán por la calle en la última secuencia. Tanto a él como a sus compañeros republicanos, con los que defiende la democracia, por su defensa de aquella libertad, aquel tesoro y valor democrático que finalmente será aplastado por el franquismo Irán en su búsqueda y serán arrestados al terminar la guerra. Termina la escena con las palabras: “y ahora ustedes a volar”. Volar en señal de la libertad, el aprendizaje y abrir las mentes a la vida.
El pequeño, en el vídeo anterior observa al maestro con admiración y baja la mirada. Se verá obligado a mentir y callar que su padre le regaló un traje, porque de lo contrario serán también arrestados.

Una reflexión de cómo nos dejamos llevar por nuestro alrededor y hacer lo que los demás hacen, aunque no estemos de acuerdo, por miedo a la muerte, al rechazo, a ser arrestado, miedo a llevar la contraria al régimen impuesto. Una serie de miradas se cruzan entre los padres. El padre que salió de la sala en el vídeo anterior con el padre del chico, miradas de compasión y odio; así como ambos padres del chico, con miradas de dolor y negación.
Todos los presentes insultarán a quienes van saliendo del lugar: “traidores, rojos, ateos, criminales, chulos, granujas…”. Al final, sale el maestro con signos de debilidad, la familia del protagonista hará lo mismo que la gente de su alrededor: insultar y degradar al maestro Gregorio. Un maestro fiel a los valores de la República, pero los vencidos irán ahora a por él, por haber defendido la libertad. El padre de Moncho, le gritará “asesino, anarquista, cabrón, hijo de puta”, entre lágrimas.
La madre incita a Moncho a que le grite, y éste se resistirá, con mirada de dolor, pero el pequeño pronunciará: “ateo, rojo”, al instante que el rostro del maestro cambiará y se mostrará pasmado, apenado. Moncho corre detrás del camión, varios niños cogen piedras para tirárselas a quienes van subidos. Moncho seguirá con los insultos: “tilonorrinco, espiritrampa”.

Recuerdos de Blue Jasmine

Ficha técnico-artística:
Dirección y guion: Woody Allen. Año: 2013. Fotografía: Javier Aguirresarobe. Reparto: Cate Blanchett, Alec Baldwin, Sally Hawkins, Bobby Cannavale, Peter Sarsgaard, Louis C.K., Michael Stuhlbarg, Andrew Dice Clay, Max Casella, Tammy Blanchard, Alden Ehrenreich. Productora: Sony Pictures / Gravier Productions / Perdido Productions.

Los recuerdos son una parte principal de la historia. A través de los continuos flash backs somos partícipes de la vida pasada de las dos hermanas protagonistas del film. Vidas opuestas, totalmente diferentes. Marcadas, una por la pobreza y la otra por la riqueza. Riqueza que ya no tiene, por su corrupto ex esposo, pero que su mente no puede olvidar y cree que sigue teniendo.
Jasmine, en su miseria, es incapaz de decidir qué futuro quiere tomar, qué estudiar o a qué dedicarse a esas alturas de su vida. Reviviendo los recuerdos de un pasado que se niega a olvidar. Se niega a aceptar su nuevo ritmo de vida. Planteándose la idea de captar otro rico con quien casarse y seguir viviendo de sus millones. Mintiendo al nuevo chico acerca de su pasado, su profesión y en definitiva, su persona. A través de sus actos, podemos apreciar que se niega a aceptarse a sí misma. Se niega a pertenecer al mundo en el que se encuentra inmersa su hermana Ginger. Hermana que es feliz en su pobreza, sin llegar a fin de mes, con una pareja agresiva y ambos, dependientes uno del otro. Lo que podría considerarse un problema.
La hermana no tiene ni tuvo lo que poseyó Jasmine, dinero, pero Jasmine tampoco tiene ahora lo que tiene su hermana: felicidad. Una felicidad procedente no siempre de lo que se puede considerar realmente bienestar económico, físico, intelectual, y entre otras cosas, la pareja. Dado que su novio, un chico alcohólico, es una persona enferma que no tiene conocimiento de la realidad ni de que su problema se trate de una patología.
En esta película de Woody Allen podemos observar algunos detalles de otras como Recuerdos (1980), con respecto a la indecisión de las protagonistas, la felicidad y las desgracias del pasado de un pasado cuya mente no puede dejar a un lado, porque lo sigue sintiendo como su realidad actual. Felicidad para una, porque su marido era millonario y se podía permitir todo tipo de caprichos. Haciendo oídos sordos a que estuviese cometiendo todo tipo de ilegalidades, ya que su mayor interés estaba en el dinero, y no podía ni acercarse a su hermana, porque no tenía tanto poder adquisitivo y sus aspiraciones eran más bajitas. No obstante, cuando le tocó la lotería, Jasmine sí puso interés en acercarse a ella y su entonces pareja, pero las manos de su marido hicieron que perdiese todo y el matrimonio se fuese al garete, lo que provocó su desgracia.
El perfil de estos personajes lo tenemos además en otra película de Woody Allen, como es Hannah y sus hermanas (1986), donde teníamos a una, Hannh, de carácter fuerte que se casa con un empresario millonario y su vida parece equilibrada; otra, Lee, inestable y sensible, que vive de un sueño; y la tercera, Holly, ex-alcohólica que vive en una buhardilla con un pintor mucho mayor que ella. Estas dos recurren a la primera cuando tienen problemas económicos.
En Bue Jasmine se mezclan las personalidades anteriores y tenemos a la mayor, Jasmine, que se casó con un millonario, que tenía negocios un tanto ilegales, pero fue descubierto y su nivel de vida calló. La segunda, Ginger, su nivel de vida era más modesto, pero al tocarle la lotería, su cuñado le movió el dinero en unos negocios delictivos, haciendo que lo perdiese. Se separan y tiene una nueva pareja, con la que mantienen discusiones a menudo, bebe alcohol, es agresiva, pero con la cual se siente feliz.
Sin embargo, ambas hermanas, interiormente no son felices, cada una con unos determinados problemas, pero se intentan dar lecciones, en lo que respecta a su mundo y su alrededor.

Os adjunto un extracto de Blue Jasmine, y espero haberos animado a ver la película si aún no la habéis visto.

Referencias bibliográficas:
http://wwws.warnerbros.es/bluejasmine/
http://www.filmaffinity.com/es/film153594.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Stardust_Memories
http://www.filmaffinity.com/es/film948248.html
http://www.fox.es/dvd/hannahysushermanas/10540/
http://clementinelagranpantalla.blogspot.com.es/2011/02/hannah-y-sus-hermanas.html

Yo voy soñando caminos, Antonio Machado.

Os dejo este video, sobre Antonio Machado, a los 75 años de su muerte. Espero que os guste, si no lo habeis visto ya.
Por recordar algunas de sus frases sobre el conocimiento, tenemos:
«Nuestras horas son minutos cuando esperamos saber, y siglos cuando sabemos lo que se puede aprender».
“Aprende a dudar y acabarás dudando de tu propia duda; de este modo premia Dios al escéptico y al creyente”.
Y otra que dedica al cine: «El cine, ese invento del demonio».

http://www.rtve.es/m/alacarta/videos/cronicas/cronicas-antonio-machado-yo-voy-sonando-caminos/2396207/?media=tve

Reflexiones de Blade runner, Ridley Scott

Ridley Scott se basa en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, para llevar a cabo su película Blade Runner, estrenada en el año 1982. Obra precursora del estilo cyberpunk y que ha servido de inspiración a otras como El quinto elemento (Luc Besson, 1997) o Matrix (Larry y Andy Wachowski, 1999), entre otras producciones cinematográficas.
La historia transcurre en noviembre del año 2019, en Los Ángeles, ciudad convertida en una sociedad distópica1. Nos encontramos con grandes avances tecnológicos al mismo tiempo que gran decadencia urbana. Un progreso en ruinas, como calles saturadas y aglomeradas, mercados callejeros, basura… Escenarios donde conviven diferentes culturas y estilos artísticos de diferentes épocas, como columnas griegas, pirámides egipcias, que se intercalan con pantallas de anuncios publicitarios de grandes empresas como Coca Cola. Animales domesticados y otros salvajes conviven entre la población.
La trama parte de los Replicantes Nexus 6, que fueron creados con el objetivo de ser esclavizados para realizar peligrosos trabajos en el espacio exterior, siendo declarados ilegales en la Tierra. Creados genéticamente iguales que los seres humanos, por el magnate científico Tyrell, pero dotados de más fuerza y flexibilidad. Con la diferencia de carecer de respuestas emocionales y sentimientos. Escapan y vuelven a la Tierra para hacer preguntas a su creador además de intentar prologar su existencia. Pero, Rick Deckard (Harrison Ford), antiguo policía que formó parte de la persecución de estos replicantes en su pasado, es requerido nuevamente para buscarlos y eliminarlos.
Cuestión interesante y recurrente en esta historia es el tema de los ojos y referencias al acto de mirar. La importancia de los ojos y las miradas está marcada además por las veces que se refieren a ellos. Ojos como instrumentos que almacenan la realidad que percibimos. Nos lo presentan en diferentes situaciones: los ojos de los replicantes cuando se someten al test; los ojos del búho de la casa de Rachel; ojo de la puerta del local donde entran los replicantes, donde el trabajador les manifiesta que es ilegal entrar, ojos con los que el replicante juega.
Imagen 1c. Ojos

Imagen 2. Ojos búho.

Imagen 1a. Ojos.

Imagen 1b. Ojos

También tenemos las conversaciones en las que se habla de los ojos, como el momento en que Roy dice a Deckard: “He visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser…”. O cuando Roy dice a Chew: «Si pudieses ver lo que hago con tus ojos…».
Ojos que miran tanto a los demás personajes, como a los espectadores, lo que hace que nos inquietemos, ya que el ser humano a veces siente una especie vergüenza a ser observado en ciertas ocasiones de su vida cotidiana.
Una voz, que proviene de un aparato volador con publicidad en su lateral, nos habla sobre “una tierra de nuevas oportunidades y aventuras, un nuevo clima…”.

Imagen 3. Aparato volador

Estas palabras pueden entenderse como nuevos acontecimientos que van a producirse en la tierra, quizás el calentamiento global que actualmente se ha producido. Aunque también, la oportunidad que está produciéndose en el ámbito de las nuevas tecnologías. Y que, ciertamente, podemos comprobar que se ha originado con la llegada de ordenadores portátiles, smartphone, tablet, Iphone, Domótica, Robótica, TDT y nuevos medios.
Esta voz informa a los habitantes de esta ciudad, podríamos considerar que se puede tratar de un Dios, que controla todo lo que ocurre en la ciudad. O quizás un nuevo medio de comunicación que informa a los ciudadanos desde arriba.
Hacia el final, el policía va detrás del replicante por todo el edificio, intentando deshacerse de él.
Hace referencia al tema de las religiones con la presencia de los seguidores de Hare Krishna paseando por las calles con sus característicos trajes naranja. Además de, fundamentalmente, el Dios creador que les dio la existencia a los replicantes.

Imagen 4. Hare Krishna.

Al llegar a la azotea para huir, salta de un edificio a otro. Debido a la lluvia, se resbala, se sujeta, temiendo caer al vacío. El otro salta igualmente, pero no cae. Le pregunta: ¿es toda una experiencia vivir con miedo, verdad? Eso es lo que significa ser esclavo.
Durante un momento, podemos pensar que, por sus rasgos de agresividad en el rostro, va a empujarlo o pisarle la mano para que caiga. Sin embargo, lo coge y lo salva. Se apiada de él, aunque podemos percibir su miedo en el rostro ¿Cómo es posible que sienta pena por él si los replicantes fueron creados para no responder emocionalmente?

Imagen 5. El androide salva al policía.

Tal vez por la filosofía de Nietzsche cuando habla de la muerte de Dios. Al asesinar a su creador, se ha sensibilizado con la sociedad y poco después morirá.
Después de salvarlo, Roy baja la cabeza mientras el ex policía reflexiona sobre la existencia humana. Mantiene un conflicto de identidad y se pregunta cuestiones que los seres humanos también nos hacemos: “No sé por qué me salvó la vida. Quizás en esos últimos momentos amaba la vida más de lo que la había amado nunca. No solo su vida, la vida de todos. Mi vida. Todo lo que él quería era las mismas respuestas que todos buscamos ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? ¿Cuánto tiempo me queda? Todo lo que yo podía hacer era sentarme allí y verlo morir”. Mostrando resignación. Este momento se puede comparar con el que muchas personas sienten cuando alguien cercano se está muriendo y como humanos somos incapaces de hacer nada para salvarlo, solo rogar a algún Dios o filosofía, que no sufra durante el tiempo que permanezca en la tierra, y que descanse en paz cuando cierre sus ojos.

1. La distopía nos muestra una sociedad ficticia, fruto de tendencias sociales actuales, que nos derivan a situaciones indeseables.
2. Los fotogramas han sido extraídos de la película mediante el programa Media Player Classic – Home Cinema.

Referencias bibliográficas:
Flores Auñón, J.C. El cine, otro medio didáctico. Madrid, Escuela Española.
Vera Nicolás, P. (2009). El cine en la educación de los españoles. Madrid, Uned.

Medios electrónicos
Blade Runner. 30th Anniversary. Enlace: http://bladerunnerthemovie.warnerbros.com/ [Consulta: 28-04-2013]
Glosario de ciencia ficción. Enlace: http://www.ciencia-ficcion.com/ [Consulta: 28/04/2013]
Junta de Andalucía. Las preguntas de Blade Runner. Enlace: http://www.juntadeandalucia.es/averroes/iesaverroes/webquest/Blade%20Runner/Web.htm [Consulta: 27-04-2013]
Miradas de cine: http://www.miradas.net [Consulta: 28/04/2013]

Las ventajas de ser un marginado

La historia de la novela se desarrolla en forma de cartas escritas por Charlie a un amigo anónimo. Dirigida por Steven Schobsky.
Charlie, un chaval de 15 años, va a comenzar el primer año en la preparatoria. Su amigo Michael se suicidó un mes antes de comenzar la historia. El joven comienza a escribir cartas a un “amigo” anónimo. Charlie no encuentra apoyo en sus padres ni hermanos porque no se considera entendido, y lamenta que la persona de la que ha recibido apoyo ha sido su tía Helen, que murió en un accidente de coche en su noveno cumpleaños, aunque más adelante recordará que las cosas que le hacía su tía habían formado parte de abusos.
Cuando comienza a asistir a la preparatoria, Charlie hace nuevos amigos, Sam y Patrick, ambos estudiantes del último año. El joven Charlie comienza a sentir algo por Sam, pero cree que no tiene ninguna oportunidad con ella. Ambos nuevos amigos lo introducen en nuevas experiencias y círculos de amigos.
Charlie le cuenta a su “amigo” anónimo sus nuevas experiencias, amigos, fiestas… y su participación a una obra de teatro llamada The Rocky Horror Picture Show. Tiene su primera cita y prueba varias drogas, como el LSD. Posteriormente fue encontrado por la policía drogado y sobre la nieve.
Su profesor de Literatura adquiere un papel importante en su vida. Le proporciona libros y lo anima a escribir ensayos. Bill, su profesor, hace críticas sobre sus ensayos, para que mejore en su escritura.
Aunque tenga sentimientos hacia Sam, comienza a salir con Mary Elizabeth, quien lo acompaña al evento escolar Sadie Hawkins, un baile al que las estudiantes invitan a los chicos.
En otra fiesta, durante un juego de verdad o reto, Patrick reta a Charlie a besar a la chica más bonita, y Charlie besa a Sam, haciendo sentir mal a Mary Elizabeth y terminando así su noviazgo. Sam se comienza a salir con otro chico, Craig, aunque Charlie se entera que le es infiel a la chica en varias ocasiones y se lo hace saber.
Después de la graduación, Charlie lamenta que Sam se irá pronto para asistir a la Universidad, mientras él aún tiene que superar tres años para terminar la preparatoria. La semana antes de su partida, Sam organiza una salida con sus amigos, e invita a bailar a Charlie.
La noche antes de la partida de Sam, Charlie la ayuda a hacer el equipaje, que se siente incómodo cuando Sam le toca la entrepierna y confiesa que aún no está listo para tener relaciones. Esa noche el chico sueña con su tía Helen y ella lo estaba tocando igual que Sam. Las cosas que la tía Helen le hacía en el sueño, resultaron ser ciertas, se las hacia a cuando éste era pequeño.
El recordar que su tía abusara de él, había hecho que Charlie sufriera una crisis nerviosa y fuera hospitalizado. En su carta final, Charlie se despide con esperanza. Aunque no haya escogido su procedencia, sí pudo elegir hacia dónde quiere encaminar en su futuro. Una vez salido del hospital, se reunió con Patrick y Sam para dar un paseo y condujeron un coche hasta el túnel de la ciudad.
Lo que me resulta relevante de esta historia es la voz interior del protagonista, que va hablando y apelando a la reflexión del espectador en cada momento.
El final coincide con el principio. Por tanto, según el apartado del tiempo cinematográfico del método de Francesco Casetti y Federico Di Chio, podemos hablar de que se trata de un tiempo circular, dado que podemos observar las mismas imágenes: el recorrido en el coche a lo largo del túnel. El final resulta ser idéntico al principio.
Subo dos imágenes para contrastar las similitudes de ambas partes.

a. las ventajas de ser un marginado [spanish] br-screener xvid dtl].avi_snapshot_00.01.06_[2014.01.20_13.24.19] Imagen del principio

b. las ventajas de ser un marginado [spanish] br-screener xvid dtl].avi_snapshot_01.38.29_[2014.01.20_13.27.04] Imagen del final

Finalmente, también cuelgo un enlace del tráiler de la película en el que se presenta a los protagonistas.

Reseña de Posesión Infernal

Dirigida por Federico Álvarez. Remake de una versión del año 1981, de Sam Raimi, que nos lleva a una cabaña de madera perdida en un bosque. Cabaña a la que acudirá un grupo de cinco amigos a pasar unos días. Dos de los jóvenes son hermanos que intentarán retomar su relación tras la pérdida de su madre, que murió en un psiquiátrico con la pena de no haber recibido la visita de hijo. Se arrepiente, pero Mia se encargará de reprochárselo.
La historia se centra en la hermana, Mia, que tuvo problemas con las drogas y sus amigos la llevan a la cabaña para mantenerla aislada y ayudarla a rehabilitarse. Pero al llegar, se quejará de un mal olor proveniente de una puerta oculta en el suelo, donde descubrirán una serie de animales muertos. Además, sufrirá una serie de confusiones La joven rogará que la saquen del lugar y tras la negativa del grupo, cogerá el coche y huirá, pero un accidente con el coche hace que caiga al río y le suceda algo que hará que actué de forma distinta.
Los demás pensarán que se trata de alucinaciones causadas por la abstinencia. Sin embargo, lo sucedido no tiene que ver con su adicción a las drogas, sino con la visita de uno de los jóvenes al desván, donde tendrá entre sus manos El Libro de los Muertos. Libro que se arrepentirá de haber encontrado y que tras pronunciar algunas palabras en voz alta, invocará a espíritus demoníacos ocultos en el bosque, que se irán apropiando de sus almas, comenzando por Mia y continuando por cada uno de ellos, haciendo que actúen de forma terrorífica, con algunos puntos irónicos.
Durante una ducha, la joven sufrirá una serie de quemaduras y su hermano intentará llevarla al hospital, pero el río estará desbordado y no podrá salir del lugar, por lo que deben volver a la cabaña e intentará curarla. Pero lo que está en su interior es tan fuerte que consigue estar despierta aún con haberle puesto un sedante que dejaría dormido a un animal salvaje. Habrá pocos supervivientes, y tal como dice el libro, al conseguir las cinco almas, el cielo se volverá infierno y lloverá sangre.
Entre las espeluznantes escenas llenas de sangre, tal tortura sádica, acompañada de esos movimientos de cámara que marean, el público terminará agotado y nervioso. Una experiencia aterradora.

Os pongo un enlace con el tráiler para recordar algunas imágenes de la película: