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Las perspectivas de Stanley Kubrick

He comentado en alguna entrada anterior la forma de trabajar  tan perfeccionista de Stanley Kubrick, pero para ahondar un poco en algún aspecto visual concreto, en este nuevo post voy a adjuntar unos vídeos con los que reflexionar sobre las perfectas perspectivas en los espacios que presenta en sus películas, en las que marca un centro de interés al final de pasillos, espacios exteriores abiertos, en los que los individuos se colocan a ambos lados de la imagen o simplemente a un lado, dejando el centro en la parte del fondo del espacio, consiguiendo grandes profundidades de campo, acompañada de esos colores estridentes que excitan la mente, provocan ese miedo, desasosiego, ante el cúmulo de ocultaciones, incluso terror psicológico en algunas escenas. Un cine, qué duda cabe, que no deja pasar desapercibido, puede gustar u odiarse, pero no provocar indiferencia ante los elementos que aparecen en sus fotogramas, totalmente abiertos a todas las interpretaciones posibles y libres del espectador.  Más abajo comparto algunos fragmentos de su película.

 

 

 

 

 

 

 

Si no cuidamos el planeta, el planeta no nos cuidará a nosotros.

Este artículo viene motivado por una reflexión que me vengo haciendo últimamente cuando voy a tirar la basura. Puede parecer extraño, pero sí. Desde hace tiempo, utilizo diferentes contenedores para el reciclaje de papel, cartón, vidrio, plástico y tetra bricks…, y no observo ese gesto en mucha gente. Hasta hace poco pensaba que se podría tratar porque los contenedores de reciclaje se encuentran en puntos clave, al menos de mi municipio, con lo cual, hay personas mayores a las que les puede pillar lejos y les puede dificultar de alguna manera el tener que trasladarse hasta una calle lejana. Pero, el día de ayer, observé que en un contenedor de basura normal había una bolsa de botellas de plástico, justo al lado de un contenedor de reciclaje, o sea, que el problema no viene a ser la distancia, la dificultad…, sino el poco conocimiento que se tiene de las consecuencias futuras de este simple gesto que no requiere mayor esfuerzo, pero al mismo tiempo es un acto de responsabilidad con la naturaleza, el medio ambiente que nos rodea y nos proporciona las diferentes materias primas para sobrevivir.

Cualquier visitante podría pensar que en un blog de Análisis Audiovisual hablar de reciclaje no viene al caso, pero mi objetivo es comentar unos vídeos en los cuales se explican las consecuencias que tiene en nuestro planeta el acto de no reciclar, entre otros simples gestos, bien porque quizás uno no tenga ganas, no le venga bien o reste importancia al tema.

Claramente, como indico en el título de este post, si no cuidamos nuestro planeta, en un futuro, tal vez, no muy lejano, él no nos va a cuidar a nosotros, y cada verano, al menos en este sur español, vamos a tener unas temperaturas más criminales e infernales, y no nos va a hacer falta pecar para arder, no en el infierno, sino en la Tierra, nuestra casa, esa a la que se le da tantos palos por motivos económicos, personales, vandalismo…

Sin más preámbulos, aquí abajo introduzco algunos vídeos que me han parecido interesantes y explicados claramente, para quien desee verlos y espero que hagan reflexionar:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estas son las 10 películas más aburridas de la historia

Me resulta llamativo leer titulares como estos en algunos periódicos, este concretamente pertenece a ABC, del que más abajo coloco el enlace, ¿cómo puede ser posible que en pleno siglo XXI alguien se crea con derecho a creerse el dueño del “buen gusto” del público? Y mucho peor, sin argumentarlo con una serie de juicios de peso o una serie de criterios de análisis cinematográficos. ¿Acaso el público no es lo suficientemente mayor de edad como para elegir ver o no una determinada película o es necesario que lo tratemos como niños, que tienen que ser guiados en el camino de lo que se considera este “buen gusto?”  Muchos tenemos formación y conocimientos de cinematografía, pero nuestra función no es echar tierra encima a una película, al menos, lo que considero mi caso, sino extraer lo positivo, la reflexión, los simbolismos… aquellas cuestiones trabajadas por el director y que el espectador se acerque a una película desde unos ojos más críticos, con los que aprecie otra serie de elementos más allá de los actores, sin encasillarla en “buena” o “mala”. En esas diapositivas explicativas de las 10 películas en cuestión, reúnen apenas 2 o 3 líneas sin un mínimo de criterios de valor propuestos por la crítica o el comentario cinematográfico de grandes investigadores y analistas de nuestro país o bien del extranjero como puede ser el caso Ramón Carmona, Imanol Zumalde, André Bazin, entre otros muchos.

A continuación voy a citar algunas películas a las que se hace referencia en las diapositivas que presentan opiniones en este diario:

«Volver a nacer», no por favor.
“Sergio Castellitto es el director de esta película que ha sido calificada en varias ocasiones de «infumable». Parecer ser que lo único que salva la cinta es la actuación de Penélope Cruz. Los «flashbacks» que generan confusión en el hilo de la historia y los excesivos 127 minutos de película, hacen de «Volver a nacer» (2012) un largometraje nada recomendable. En cuanto a la historia, se podría resumir en que una mujer regresa con su hijo a Sarajevo 16 años después de que la ciudad sufriera un ataque durante la guerra de los Balcanes”.

¿Los flashbacks generan confusión? ¿Acaso se ignora que los flash back son recursos de la ficción que se emplean para presentar rupturas en el tiempo? ¿En qué consisten básicamente las diferentes partes de Regreso al futuro si no es gracias a los recursos de flash backs o flash forward?

«La intérprete» de horas perdidas.
“La película de Sydney Pollack se caracteriza por las dos horas de lentitud y diálogos sin trascendencia que la configuran. Nicole Kidman da vida a una intérprete de las Naciones Unidas que se entera de un secreto relevante que pone en peligro la vida de un presidente africano (de un país inventado). Casualidades que no se cree nadie, conspiraciones del Servicio Secreto de las Naciones Unidas y una relación prácticamente congelada entre los protagonistas son los que dan la esencia a un filme que prometía mucha acción y se quedó en… nada”.

¿Un país inventado? Por si no se sabía, el cine es ficción, no realidad, no tiene por qué ser real el nombre del país que el director ha propuesto. En este sentido, podemos recordar El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008) en la que se da vida a la ciudad de Gotham o el pueblo ficticio Spectre al que acude el protagonista de Big Fish (Tim Burton, 2003) y donde todos sus habitantes caminan descalzos, entre otros muchos. Es decir, si el criterio de tratarse de un país inventado fuese realmente importante, muchas otras películas no tendrían sentido.

«El clan de los irlandeses».
“Si Joyce levantara la cabeza… – Quizás los puristas del cine consideren que esta película es una obra de arte. Puede serlo, sí, pero es tremendamente aburrida. Exceptuando una brillante actuación de Gary Oldman, la película es un intento de «El Padrino» (1972) pero en su versión irlandesa. «El clan de los irlandeses» (1990) es una película que trata sobre un grupo de gánster irlandeses/estadounidenses que operan en la zona de Times Square. Un largometraje en el que, como no, tratarán de hacer negocios con la mafia italiana”.

Manifiesten que “Es un intento de El padrino”, pero ¿acaso no puede ser posible que el director de esta película haya sido influido por el estilo de Francis Ford Coppola y haya planteado su visión personal, que tome como referencia la mafia italiana? En este sentido, una etapa del estilo de Woody Allen toma como referencia a Alfred Hitchcock como puede ser el caso de Misterioso asesinato en Manhattan (1993), aunque en tono cómico o bien el caso de Sombras y niebla (1992), que presenta rasgos del expresionismo alemán, del estilo de Fritz Lang, con guiños a El vampiro de Düsseldorf (1931), o mismamente, Martin Scorsese, que dirige Malas calles (1973), una historia en la que se intentan introducir en la mafia, pero en un barrio italoamericano de Nueva York.

«El árbol de la vida», el eterno debate
“¿Aburrida o fascinante? La película dirigida por Terrence Malick y protagonizada por Brad Pitt y Jessica Chastain siempre ha tenido el mismo porcentaje de halagos que de críticas. Es una poesía en imágenes, o lo que es lo mismo, es aburrida”.

O sea, “poesía en imágenes o lo que es lo mismo, es aburrida”. Claramente, está calificando la poesía de aburrimiento. Una crítica realmente lamentable y nada constructiva, sobre todo para la gente que se interesa y escribe poesía.

Con todo esto, solo puedo decir que si críticos y teóricos del cine de la talla de André Bazin, François Truffaut, Rudolf Arheim, Sergei M. Eisenstein, Jean Mitry Christian Metz, Sigfried Kracauer…, levantaran la cabeza y leyesen lo que hoy en día se camufla como “crítica cinematográfica”, sentirían que su trabajo es insultado.

Sin más, espero haber hecho reflexionar un poco acerca de lo que algunos medios de comunicación consideran como “crítica” y la posesión del “buen gusto”, con el fin de, quién sabe si, machacar a sus directores u ofrecerles una mala reputación. Realmente, uno puede opinar de la película que le venga en gana, nadie está coartando la libertad de expresión, lo que critico es la falta de argumentos de peso para una correcta crítica cinematográfica y para la que se pueden leer algunos textos que recomiendo más abajo, si realmente se tiene la intención de proporcionar una crítica y no una opinión superficial, con algún interés.

 

Referencia Diario ABC online:
http://www.msn.com/es-es/entretenimiento/peliculas/estas-son-las-10-pel%C3%ADculas-m%C3%A1s-aburridas-de-la-historia/ss-AAdcHjz?ocid=SK2MDHP#image=10

 

Textos interesantes para hacer una verdadera crítica cinematográfica:

Carmona, Ramón. (2010). Cómo se comenta un texto fílmico. Cátedra.

Dossier La crítica II.  Miradas de cine, nº 51. Artículo disponible en: http://www.miradas.net/2006/n51/estudios/articulo1.html

Oubiña, David. (2014). Bazin, Deleuze y la crítica cinematográfica en Argentina, AdVersuS, XI, nº 26, pp. 116-132. Disponible en: http://www.adversus.org/indice/nro-26/dossier/XI2608.pdf

Zumalde I.  De qué hablamos cuando hablamos de análisis fílmico. Disponible en:   http://www.avizora.com/publicaciones/cine/textos/textos_002/0068_de_que_hablamos_cuando_hablamos_de_analisis_filmico.htm

Zumalde, I. (2009). La intrincada fenomenología del metatexto cinematográfico.  Anàlisi, nº 38, pp. 253-265. Disponible en: http://www.raco.cat/index.php/analisi/article/viewFile/142483/194038

Zumalde, I. El autor y su sombra. Artículo disponible en: http://www.ehu.eus/zer/hemeroteca/pdfs/zer12-08-zumalde.pdf

Libertad de expresión o protección de la infancia (Una película serbia, Srdjan Spasojevic, 2010)

Para esta entrada, voy a comentar a grandes rasgos un aspecto que trato con mayor profundidad en mi tesis doctoral, como es la integración de niños en contextos de agresividad extrema y a propósito de este tema creo que merece mucha atención el caso de A Serbian Film (Srdjan Spasojevic, 2010), que recibió varios premios a nivel internacional, pero en España fue denunciada ante la Fiscalía General del Estado, durante el Festival de Cine de Sitges. El director del Festival, Ángel Silva, fue acusado de un delito de exhibición de pornografía infantil, al permitir la aparición de menores en situación agresiva que, a su juicio, traspasan la legalidad, y en los que se puede ver la violación de un bebé y un niño de cinco años por parte de su padre, que se encuentra drogado por otros para rodar una película pornográfica por motivos económicos[1]. El fiscal se ampara en el artículo 189.7 del Código Penal, que expresa que será penado con prisión desde tres meses a 1 año, o bien con multa, quien distribuya, exhiba o facilite material pornográfico, aunque no habiendo empleado a menores, se utilice su voz o imagen modificada[2]. Además de esta diligencia, la Fiscalía pensó en requerir al director de la película para tomarle declaración y denunciarle, pero la demanda no prosperó por la dificultad de imputarle el delito y proceder a su localización, porque, no olvidemos que, la legislación en este tema es muy distinta en cada Estado, y se hubiese provocado un debate legal confuso, ante la nacionalidad serbia del director[3].

Ante esta situación legal, podríamos reflexionar y colocar en un peso la importancia de la protección de los niños frente a la libertad de expresión. Introducción en estos escenarios, quizás, con el objetivo de ofrecer una perspectiva metafórica ante ciertas cuestiones sociales y de peligro en el que se encuentran sometidos en muchas ocasiones por legislaciones deleznables que aún siguen vigentes en muchos países subdesarrollados. No obstante, este objetivo simbólico puede, y como ha hecho ya en algunas ocasiones, derivar a una serie de conflictos legales tanto del director de la película como de los directores de los festivales de cine en que es proyectada, ante la severidad y extremo de las precauciones de algunos países en cuanto a la protección de los menores, en donde primaría sus derechos, ante cualquier forma de simbolismo, representación, exhibición…en situaciones violentas, agresivas, dolorosas para los espectadores, ante su incapacidad y frustración de no poder introducirse, como es obvio, en ese escenario para hacer nada y salvar a ese niño de esa situación.

Bien es cierto que en estos casos se utilizan una serie de muñecos, efectos especiales, se sabe que el cine es mentira, es magia, caracterización, es ilusión e imagen en movimiento, es unión de elementos visuales y sonoros para conformar un discurso, una narración, una historia. Sin embargo, en este caso, la intención está en manifestar ese simbolismo, reflejar esa peligrosidad, violencia, agresión… en contextos sociales en los que no se consideran importantes, se usan como objetos, monedas de cambio, de economías y tratos familiares…

Simbolismo que tendría su sentido, en cierta manera, pero en este caso provoca malestar en el espectador, dificultaría el visionado por parte del público, ya que no sería una película agradable a la vista, ni proyectada en un cine, por los delitos legales que conlleva, estas escenas provocarían rechazo visual, inconscientemente el espectador no podría mirar a los ojos a ese niño, se pone en ese papel y no se imagina qué hacer para protegerse, salvaguardar su integridad física y psicológica, es un inocente, un niño que desconoce como actuar, cómo pensar, se fía de lo que le dicen, le hacen, le transforman, le moldean, a voluntad de los adultos, movidos por preocupaciones, sensaciones, intereses personales muy lejanas a los de un inocente.  Más allá del mérito en cuanto a diálogos, guión, elementos visuales, sonoros, narrativos, montaje, movimientos de cámara, vestuario, atrezzo, decorados…, todo muy trabajado, posiblemente, pero  nada más que con leer el argumento, comentarios de algunos blogs y conocer que en esta historia se introduce una criatura de pocos meses y un niño de 5 años en un escenario tan deplorable y humillante para el ser humano, produce dolor, pena, vergüenza, miedo, pudor, compasión… y todo un cúmulo de sentimientos que se hacen manifiestos con lagrimones cayendo por los ojos.

Comprendo que, como analista, debo visualizar una película antes de comentarla, pero personalmente no tengo estómago para ser partícipe de estas imágenes, porque no voy a valorar ni examinar el contenido narrativo, técnico, sino que, teniendo esa información a priori acerca de esas situaciones de los niños, me voy a dejar llevar por los sentimientos y no voy a tener un rato agradable y la sensiblidad me va a aflorar rápidamente. Cosa diferente sería que el niño tuviese mayor edad, aunque tampoco le encontraría justificación, pero al menos una criatura que puede actuar e intentar defenderse de alguna manera, aunque le resultase imposible física o psicológicamente, pero a tan corta edad, me superaría emocionalmente la sensación de aberración humana de incesto que nos transmite esta historia.

 

[1] Agencia de noticias Europa Press. (06/11/2010). La película ‘A serbian film’, prohibida por un Juzgado, recibe el premio del público. Enlace disponible: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/05/paisvasco/1288966768.html

[2] Savall, C., y Albalat, J. G. (11/11/2010) Un fiscal estudia si hubo delito por proyectar ‘A serbian film’ en Sitges. Enlace disponible: http://www.elperiodico.com/es/noticias/cultura-y-espectaculos/20101111/fiscal-estudia-hubo-delito-por-proyectar-serbian-film-sitges/586757.shtml

[3] Ríos, Pere. (01/03/2011). El fiscal denuncia al director del Festival de Sitges. Enlace disponible: http://elpais.com/diario/2011/03/05/cultura/1299279606_850215.html

Reflexiones de Los pájaros (Alfred Hitchcock, 1963).

La ocurrencia de esta entrada se debe a las reflexiones que mantuve, últimamente, con una amiga, en relación a esta película de Hitchcock, sobre la cual reflexionamos sobre la presencia y el porqué de la violencia de estos animales en esta historia.

Antes de exponer las reflexiones, me gustaría hacer una introducción sobre el director, Alfred Hitchcock, quien fue considerado un pionero en muchas técnicas que caracterizan a los géneros cinematográficos del suspense y thriller psicológico.  Fue innovador en la utilización de la cámara para imitar la mirada de una persona, obligando, de esta manera, a los espectadores a participar de cierta forma de voyeurismo. Empleaba encuadres para producir ansiedad, empatía o miedo. Sus relatos suelen estar protagonizadas por fugitivos de la ley y actrices principales con cabello de color rubio. Sus tramas presentan giros argumentales en el desenlace, con historias perturbadoras que se mueven en torno a la violencia, crimen y asesinatos.  Sus innovaciones técnicas y puntos de vista han influido a muchos cineastas como puede ser François Truffaut, Roman Polanski, Martin Scorsese, Steven Spielberg, entre otros muchos.

Para esta película se basó en una novela homónima del año 1952, a su vez, basada en hechos reales y escrita por Daphne Du Maurier.  Hecho real que ocurrió el 28 de agosto de 1951, publicado en el periódico local Santa Cruz Sentinel (California), en la Bahía de Monterrey, donde se informaba de la siguiente forma: “Sobre las tres de la madrugada, una lluvia de pájaros se precipitó sobre los tejados de las casas despertando a la población que, asustada por la ofensiva de las gaviotas, salió corriendo de sus viviendas y se defendió con improvisadas antorchas de fuego. Por la mañana, los habitantes de la ciudad se encontraron con las calles cubiertas por los cadáveres de los animales. Las aves, que vomitaron pedazos de pescado -su propia comida-, despedían un hedor insoportable y pestilente”. Información que llegó a Hitchcock y que barajó, ordenó para conseguir la adaptación y construcción de esta película.

Posteriormente, en el año 2011, unos biólogos marinos de la Universidad de Luisiana, tras años de investigación, llegaron a descubrir que pudo haberse debido a una intoxicación de las aves al comer un alga que contiene un veneno. La toxina encontrada es el ácido domoico, que daña al sistema nervioso.

Además, en Estados Unidos se dio un caso de ataque de aves, ocurrido a una familia. Al parecer, los pájaros iban en grupos de 100 a 300 y atacaron a esta familia, compuesta por 4 personas, y ninguno llegó a sobrevivir al incidente. Aparentemente, las aves no agredían para alimentarse, sino que su comportamiento pudo deberse a una intoxicación con ácido domoico.

Pues bien, tras esta contextualización sobre la peligrosidad de esta toxina, que pudo provocar los incidentes, vamos a comenzar el comentario sobre la película de esta cineasta. Más allá de entrar en la trama argumental de la película, mejor la dejo a un lado, para animaros a contemplarla a vosotros mismos. Me voy a centrar en el ataque de estos animales a diferentes personas, cómo unas gaviotas pueden llegar a atemorizar a todo un municipio.

La película nos recuerda a desastres, catástrofes naturales…, que suelen ser más comunes que un simple ataque de aves.  Algunos elementos de esta producción los podríamos encontrar en la mayoría de las películas de catástrofe, como son la descripción de una historia personal, descripción de una comunidad y sus reacciones de cara a este desastre.

El comportamiento de estas aves se vuelve más insólito, hasta el punto en que Bodega Bay se rodea de un caos con explosiones y ataques por su parte. Melanie, Mitch y su madre, además de Cathy se encierran en la casa de la familia Brenner. Transcurre mucho tiempo hasta que Melanie oye ruidos procedentes del ático. Cuando entra, ilumina el espacio con un farol, observa el techo roto y varios cuervos sobre una cama. Las aves la atacan, pero Mitch la saca del ático y bloquean la puerta. En diferentes momentos, los personajes hablan a qué se puede deber el ataque de estas aves, algunos comentan que es mentira, que los pájaros no son agresivos; otro expresa que se trata del fin de mundo… cada uno va indagando sobre los motivos, causas.

Reflexionando un poco sobre esta película, Hitchcock declara que «se podría decir que el tema de los Pájaros es el exceso de autosatisfacción que se observa en el mundo: la gente es inconsciente de las catástrofes que nos amenazan».  Es decir, ya, en aquella época, los años 60, había quienes comenzaban a preocuparse de la poca conciencia de la sociedad hacia el entorno natural, los desastres que provocan los propios seres humanos. No obstante, el vuelo de los pájaros simboliza la libertad en el mundo, libertad que, a veces, se usa para atacarnos unos a otros por diferentes problemas o cuestiones personales, sociales. Las personas se agreden a sí mismas (peleas, conflictos bélicos, represión…) y al mismo tiempo a la naturaleza, ya sea por motivos de supervivencia, ocio,  exploración de nuevas formas de explotación como excusa de aumentar la economía (búsqueda de petróleo, construcción de armamento nuclear, caza…), sin ser conscientes del daño que pueden llegar a ocasionar a la capa de ozono, animales en peligro de extinción, calentamiento del ártico y desaparición de especies de estos helados entornos. Por otro lado, los animales, a su vez, se protegen de los seres humanos de diferente forma, con el comportamiento propio de su especie, bien arañando, picando, mordiendo, agrediendo, como por ejemplo insectos, perros, osos, gatos…, y en este caso que nos ocupa, los pájaros. Pájaros, que provocan el pánico en un microcosmos, agrediendo de forma indeterminada, sin nadie como objetivo particular, sino al azar y a ellos les ha tocado. Ya, no por defenderse en un momento específico, por algo que alguien les ha podido hacer, sino como un ataque, intentándose defender de las acciones contra el medio natural de la sociedad en su conjunto.

Esta reflexión, posible explicación a estos ataques por parte de estos animales, puede verse refutada desde otro punto de vista, que, a priori, puede parecer irrelevante. A la hora de conocer el por qué un artista trabaja de una determinada manera, es imprescindible conocer sus antecedentes. Sea el caso por ejemplo de la pintura, el arte moderno, del cual mucha gente se expresa opinando “ese cuadro lo podría haber pintado yo”. Pues bien, un artista se ha podido basar en su infancia, si fue traumática, si su educación estuvo marcada por preceptos religiosos o liberales, para realizar una determinada obra… En este caso, podríamos enmarcar a este cineasta,  los padres de Hitchcock eran comerciantes de clase media, de rigurosa educación católica. Es en este aspecto en el que vamos a incidir. La actitud de estos animales, no era normal para este microcosmos,  que los tenía aterrorizados, a causa de su violencia, agresiones… la maldad mostrada por el diablo, según las doctrinas de la religión católica. Ahora bien, tal vez su educación fuese tan aferrada que le haya calado y refleje a estas aves como demonios, que vienen del más allá a hacer daño a la gente y tienen que buscar la salvación en el rezo; o bien, todo lo contrario, unas doctrinas tan férreas le han podido ocasionar el otro efecto, detestar a tal punto estos preceptos, con la intención de reflejar que es Dios quien viene del más allá a hacer daño a la sociedad, coartar su libertad de movimiento tanto a nivel social, como a nivel personal, privado, íntimo, introduciéndose en un hogar y atacándolos desde el interior.

Sin más, hasta aquí las reflexiones, no he pretendido proponer una visión absoluta, objetiva e irrefutable, sino presentar distintas perspectivas con las que apreciar una obra audiovisual, seguir reflexionando y aportando ideas.

Adjunto unos fragmentos para que contempléis algunos detalles:

 

 

 

 

 

 

 

 

Premios Goya 2015

La gala de los premios Goya de este año ha servido para hacer ver a mucha gente la calidad del cine español. No que antes haya sido más malo que ahora, o ahora sea más bueno que antes. Sino que, quien trabaja en él y lo vive con vocación, ha ido evolucionando y desarrollando nuevas temáticas, estilos y formas de hacer, giros, transformaciones. Y esas nuevas formas son las que atraen de nuevo al público a las salas, a pesar del elevado precio de las entradas, a causa de la subida del IVA.

Quienes pensaban que los actores y directores vivían de las subvenciones, se han llevado un golpe grande, porque la cruda realidad es, que, en más de una ocasión, se han tenido que endeudar para sacar proyectos adelante, emigrar a otros países para conseguir ventajas fiscales y ahorrar en gastos de producción, o bien, acercarse a las nuevas formas de financiación, como es el caso del crowdfunding. Aún así y con la crisis que ha llevado siempre a sus espaldas el cine español, por motivos de financiación, temas no tan “vendibles”… ,los cineastas no han perdido ni pierden la ilusión por apoyar la cultura,  eso que piensan algunos que es solo para los ricos, quienes solo pueden tener acceso.

Constantemente vemos historias creadas por españoles, que se presentan en diferentes festivales de cine  nacionales, como en Málaga, Sitges, San Sebastián, o bien internacionales, como Cannes o Berlín. Historias que, internacionalmente, sí son valoradas positivamente por el público. Un cine, a veces no valorado por España, por contener un sello personal de autor. Un estilo que, algunos de nuestros políticos no valoran ni aprecian, y califican simplemente como de poca calidad, como si una película fuese algo tan simple para describirla como buena o mala. Albergando multitud de matices psicológicos en la personalidad de los personajes, lejos de poderse comparar con muchas otras producciones, por ejemplo las americanas, que suelen llamar la atención simplemente por el personaje bueno o el malo.

Lejos de esa simple clasificación de buenos y malos, tenemos el ejemplo de los matices psicológicos y transformaciones en los personajes de Agustí Villaronga, Pedro Almodóvar, Álex de la Iglesia, Alejandro Amenábar, Manuel Gutiérrez Aragón, Eduardo Chapero-Jackson, Montxo Armendáriz…, las reflexiones de Isabel Coixet o Victor Erice, y otros muchos, veteranos y nuevos, como Daniel Monzón, Alberto Rodriguez, Emilio Martínez Lázaro, Carlos Iglesias…, que marcaron y siguen marcando la historia y el presente del cine español por su creatividad, vocación y capacidad de trabajo.

El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008)

El caballero oscuro es una película dirigida y producida por Christopher Nolan. Lejos de enrrollarme y contar todo el argumento, me gustaría hacer reflexionar sobre el momento del vídeo que adjunto más abajo. Extrapolándolo al contexto social y poítico actual de nuestro país, España, donde los poderes públicos han tomado toda la infraestructura de tal manera, que se sirven de ello para beneficiarse y vivir con tantos privilegios, que se han olvidado de servir a quienes les dieron en su momento el voto de confianza, el pueblo.  Lejos de apoyar los servicios públicos como la sanidad, educación, servicios sociales, entre otras cuestiones, se sirven de los impuestos públicos para inyectar ese dinero a colegios privados, privatizar hospitales, ofrecer terrenos municipales a empresas privadas, a cambio de “mordidas”. Además de todo un sin fin de actuaciones corruptas, que hacen que nos cuestionemos si de verdad están manejando con cabeza nuestro dinero, o están jugando con él, como quien juega con una pelota y hace con ella lo que le conviene, en beneficio de su propio interés.

Y todo, en un entorno en el que hay miles de personas sin casa, sin comida, sin higiene, sin educación, sin sanidad, sin poder pagar sus tratamientos…, y un entorno público que vive en su mundo, echándoles la culpa a la sociedad de sus propios problemas. Entornos públicos que viven en una caverna y no quieren asomarse al mundo real, porque no les interesa, ya que en su mundo de privilegios y riquezas viven mucho mejor. Asomando la cabeza un poco, solo cuando hay cualquier dato, para crear una oleada al grito de “la economía de España mejora”, mientras los bancos de alimentos y comedores sociales están desbordados. Pero, hablar de comedores sociales, pobreza, corrupción política, recortes en sanidad y educación que están afectando a miles de familias… es ser populista,  mientras descubrimos sus sueldos, sus viajes pagados con nuestros impuestos, fraudes en subvenciones públicas y todo un sinfin de temas que oímos cada día.

Aquí presento una escena un poco agresiva, lo que no quiere decir que incite a la violencia, pero es ejemplificadora de los tiempos en que estamos viviendo. Una llamada al pueblo, no desde la violencia, sino desde el diálogo y el raciocinio, para formar parte de la recuperación de los derechos, perdidos por la incompetencia de algunos y la delincuencia de otros. Defendiéndose con la prescripción de delitos, mientras han estado años machacándonos conque vivíamos por encima de nuestras posibilidades y lo que se esconde detrás es la poca vergüenza en sus actuaciones.