Archivo | agosto 2012

La naranja mecánica y el condicionamiento clásico

“La naranja mecánica” es una película dirigida por Stanley Kubrick. Gran repercusión social y ultraviolencia explícita y extrema caracterizan a esta película. Este filme no pudo ser visto en Reino Unido hasta después de que este director falleciese en 1999.

La historia comienza en un bar lácteo denominado Korova, en el que Álex, Pete, Georgie y el Lerdo consumen leche-plus, una leche con velocet, synthemesco o drencrom, que los prepara para recurrir al uso de la ultra violencia. Al salir de este bar, se encuentran a un señor por la calle al que proceden a golpear, le quitan la ropa y destrozan sus libros, sin ningún motivo aparente, robándole su dinero y utilizándolo para comprar alcohol.

Paseando cerca de una central eléctrica, hayan a cinco muchachos intentando violar a una joven, pero no les llama la atención hasta que descubren que se trata de una pandilla rival cuyo cabecilla es Bilyboy. Ambos grupos comienzan una pelea y la joven huye asustada.

Luego, el grupo inicialmente descrito consigue entrar en una lujosa vivienda, donde golpean a un señor mayor, lo atan y posteriormente violan a su esposa. Tras la agitada noche, retornan al bar lácteo como si nada hubiese pasado, donde se produce una discusión entre los jóvenes, porque Álex golpeó al Lerdo al insultar a una chica que estaba cantando la Oda a la Alegría de Friedrich Schiller, junto a la música de Ludwig van Beethoven. A la mañana siguiente, un asesor postcorrectivo interroga a Álex amenazándolo con que lo agarrarán pronto. Al salir de aquí, se dirige a un local donde venden material musical, y a la vez que espera, observa a dos niñas menores, de unos 10 años, comprando música pop, a quienes coge y las lleva a su casa, las emborracha y las viola. Posteriormente, sus dragos lo atacan por el papel de líder que ha asumido y les responde con una paliza para mostrar su liderazgo. Entre todos, lo convencen para entrar en una casa en la que vive una mujer con mucho dinero y amante de los gatos. El joven entra y se enfrenta a ella llevándola a la muerte con una estatua con forma de pene que decora la casa. Salen corriendo del lugar, dejando a Álex que será capturado por la policía. No obstante, aunque sea de corta edad, entra a prisión. Aquí, se une a una ideología religiosa y así tener acceso al equipo de sonido para oír música clásica.  Al estar un par de años en la cárcel, destaca por su buen comportamiento y tras recibir una visita del ministro del interior del país, se ofrece voluntario para recibir un tratamiento psicológico llamado Ludovico.

Para experimentar con este tratamiento, es llevado a un recinto donde tiene todo tipo de comodidades. Le inyectan un medicamento que le induce a vomitar tras cada comida. Luego es llevado a una sala amplia, una especie de sala de cine, donde observa en una pantalla una serie de imágenes de ultra violencia, con música clásica de fondo. A causa del tratamiento que le inyectan, asocia la sensación de malestar con los vídeos que le exhiben de ultra violencia y la música clásica. Por tanto, la violencia y la música de Beethoven le producen un gran malestar emocional.

Tras todo esto, es liberado de la cárcel. Vuelve a su casa, pero sus padres parecen que lo han sustituido por un inquilino, a quien aparentemente parecen querer más que a su propio hijo. Por tanto, decide irse de su hogar y camina por las calles sin rumbo fijo. Se encuentra a un mendigo a quien él no conoce, pero Álex es reconocido por el mendigo, y tanto éste como quienes lo acompañan lo golpean hasta que llega la policía.  No obstante, los policías que llegan son más que conocidos para él: se trata de sus ex amigos, el Lerdo y Billyboy, quienes lo llevan a un bosque y le propinan una paliza, hasta que casi lo ahoga.

Así pues, Álex busca un lugar en el que le presten socorro y encuentra la misma casa del principio, donde vivía el señor a quien violentó tiempo atrás, que estaba en silla de ruedas.  El joven, muy bien recibido por el escritor, quien no lo reconoce en un principio, es descubierto cuando canta en la bañera la misma canción que tarareó cuando violaba a su esposa años atrás. Por tanto, le da de beber un vino con medicación, para dejarlo dormido y llevarlo al desván.

Tanto el escritor, como otros sujetos relacionados con la campaña de desprestigio al gobierno, usan la música de Beethoven para que el chico se suicide tirándose desde el desván y culpar así al gobierno de los métodos de re-educación a los que Álex fue sometido durante el tiempo que estuvo en prisión, para que el actual gobernante no sea reeligido.

Precisamente la película se caracteriza por extremas y perspectivas audacias de experimentación formal: acelera y ralentiza el tiempo de la historia, utiliza varias veces la cámara en mano, recurre al collage, incluyendo fragmentos de otras películas, anticipa la técnica del videoclip y engendra el género de las películas ultra violentas. Además, el sonido es utilizado de forma importante para ser asociado a determinados estímulos en el protagonista, a la vez que mueve emociones e impacta al espectador de alguna manera.

El trasfondo trascedental más importante que esta película plantea es el uso de una técnica psicológica para cambiar un comportamiento de un ser humano. La técnica de Ludovico, tal como es nombrada y presentada en los medios de comunicación en la obra cinematográfica, es un tratamiento basado en el condicionamiento clásico.  Tratamiento que consiste en equiparar un estímulo incondicionado: una droga que produce vómitos, con un estímulo condicionado como lo son una serie de imágenes sexuales y de ultra violencia. En definitiva, la presentación del estímulo condicionado, las imágenes, y la música asociada a ellas provoca esa respuesta condicionada como supone ese malestar físico. De manera que Álex consigue curarse del tratamiento gracias a un proceso denominado Inundación (flooding): al presentarse la música clásica, sin haber tomado la droga, la respuesta de malestar físico se extingue.

Hay diferentes tipos de violencia que se puede ejercer, como por ejemplo: persona-persona, persona-grupo, persona-Estado, Estado-persona, Estado-grupo, Estado-Estado. Aquí vemos en un principio, que Álex emprende la violencia con personas anónimas, luego con grupos, pero después el rol se cambia y son otras personas quienes ejercen la violencia contra él. Hasta que posteriormente es el Estado quien ejerce contra él la violencia, imponiéndole la condena en prisión y la violencia que ejercen a la hora de realizar el tratamiento conductual: camisa de fuerza y visionar imágenes violentas que se iban sucediendo en la pantalla de la sala.

Nos encontramos ante una película que puede no ser agradable para el espectador convencional, como consecuencia de recursos visuales para la presentación de tan excesiva violencia y el uso de la psicología conductual para el cambio de actitudes mediante las técnicas del condicionamiento clásico de Pavlov.

Análisis del discurso televisivo

La televisión es un medio de comunicación de masas. Genera información, que puede ser creada en directo o diferido. Transmite de forma sincrónica sonidos e imágenes para su recepción simultánea. Este medio vehicula programas que puede ser de diferentes modalidades como la educación, la información y el entretenimiento, reconducidos a través del espectáculo.  La recepción de la información se produce a través del hogar sintetizándose con estas características mencionadas por Roman Gubern: carácter gratuito como generador de audiencia, carácter familiar, televisor como centro que articula la vida familiar, fomento del sedentarismo, poder de adicción.  La televisión incorpora gran variedad de géneros narrativos como mesas redondas, magazines, informativos, concursos, programas didácticos…además tener en consideración la presencia del directo.  Algunos teóricos del mundo de la comunicación sugieren que determinadas imágenes sean transmitidas a determinadas horas para ser recibidas por un público que se encuentra en condiciones psicosociológicas distintas. El emisor organiza en su mente el mensaje televisual a través de los códigos propios de la cultura social dominante que intenta reforzar, pero ciertos espectadores realizan una lectura no prevista por el discurso.  La televisión elimina toda actividad del espectador. La realidad se disfraza, es filtrada, descontextualizada, reorganizada.

Como hemos dicho anteriormente, algunos teóricos recomiendan que ciertas imágenes no sean vistas por un público en condiciones psicosociológicias diferentes al público en general. Esto es defendido en la Ley 7/2010, de 31 de marzo, General de la Comunicación Audiovisual. Muy pocas cadenas televisivas, por no decir ninguna,  tienen en cuenta esta ley a la hora de programar sus contenidos audiovisuales, ya que podemos ver en numerosas ocasiones infracciones de este tipo:

El artículo 57 señala como muy graves:

-La emisión de contenidos que de forma manifiesta fomenten el odio, el desprecio o la discriminación por motivos de nacimiento, raza, sexo, religión, nacionalidad, opinión o cualquier otra circunstancia personal o social.  Aquí vemos como en series de algunos de los canales líderes de audiencia, los personajes fomentan el odio a los inmigrantes y por razón de sexo.

-La emisión de comunicaciones comerciales que vulneren la dignidad humana o utilicen la imagen de la mujer con carácter vejatorio o discriminatorio. Esto lo vemos en un anuncio que últimamente está muy de moda porque ha sido denunciado por entidades que respetan los derechos y la dignidad de los usuarios, como es el caso de “P&G siempre apoyando a las madres”, donde se delega exclusivamente en las mujeres la obligación al cuidado de la casa. U otros anuncios de perfumes conocidos en los que utilizan a la mujer como objeto sexual del hombre.

Aparte de todo esto, la ley nos habla de los Derechos del menor, entre los cuales se encuentran:

1. Los menores tienen el derecho a que su imagen y voz no sean utilizadas en los servicios de comunicación audiovisual sin su consentimiento o el de su representante legal. En todo caso, está prohibida la difusión del nombre, la imagen u otros datos que permitan la identificación de los menores en el contexto de hechos delictivos o emisiones que discutan su tutela o filiación.

Este apartado lo vemos en muchas noticias de la prensa rosa, cuando discuten la filiación de algún menor de edad hijo de famoso.

2. Está prohibida la emisión de contenidos audiovisuales que puedan perjudicar seriamente el desarrollo físico, mental o moral de los menores, y, en particular, la de aquellos programas que incluyan escenas de pornografía, maltrato, violencia de género o violencia gratuita. Este apartado lo vemos en series como “Juego de tronos” en la que aparece menores siendo testigos de escenas sexuales violentas, marcada para mayores de 16 años colocada en la parrilla programática a las 22:00 horas, cuando este horario es para mayores de 18 años.

Aquellos otros contenidos que puedan resultar perjudiciales para el desarrollo físico, mental o moral de los menores solo podrán emitirse en abierto entre las 22 y las 6 horas, debiendo ir siempre precedidos por un aviso acústico y visual, según los criterios que fije la autoridad audiovisual competente.

Se establecen tres franjas horarias consideradas de protección reforzada, tomando como referencia el horario peninsular: entre las 8 y las 9 horas y entre las 17 y las 20 horas, en el caso de días laborables, y entre las 9 y las 12 horas sábados, domingos y fiestas de ámbito estatal. Los contenidos calificados como recomendados para mayores de 13 años deberán emitirse fuera de esas franjas horarias, manteniendo a lo largo de la emisión del programa que los incluye el indicativo visual de su calificación por edades.

Será de aplicación la franja de protección horaria de sábados y domingos a los siguientes días: 1 y 6 de enero, viernes santo, 1 de mayo, 12 de octubre, 1 de noviembre y 6, 8 y 25 de diciembre.

Todos los prestadores de servicios de comunicación audiovisual televisiva utilizarán, para la clasificación por edades de sus contenidos, una codificación digital que permita el ejercicio del control parental.

En horario de protección al menor, los prestadores del servicio de comunicación audiovisual no podrán insertar comunicaciones comerciales que promuevan el culto al cuerpo y el rechazo a la autoimagen, tales como productos adelgazantes, intervenciones quirúrgicas o tratamientos de estética, que apelen al rechazo social por la condición física, o al éxito debido a factores de peso o estética.

3. Las comunicaciones comerciales no deberán producir perjuicio moral o físico a los menores. En consecuencia tendrán las siguientes limitaciones:

-No deben incitar directamente a los menores a la compra o arrendamiento de productos o servicios aprovechando su inexperiencia o credulidad.

-No deben animar directamente a los menores a que persuadan a sus padres o terceros para que compren bienes o servicios publicitados.

-No deben incitar conductas que favorezcan la desigualdad entre hombres y mujeres.

-Las comunicaciones comerciales sobre productos especialmente dirigidos a menores, como los juguetes, no deberán inducir a error sobre las características de los mismos, ni sobre su seguridad, ni tampoco sobre la capacidad y aptitudes necesarias en el menor para utilizarlas sin producir daño para sí o a terceros.

Vemos que todas estas limitaciones las ignoran, contenidos comerciales de niños y niñas relacionadas con juguetes que inducen a la discriminación, desigualdad entre niños y niñas, machismo, sexismo, que incitan a la compra de los mismos aprovechándose de la falta de experiencia de los menores de edad para que convenzan a sus padres hacia la compra de determinados productos de ocio.

Con todo ello, es importante tener en cuenta que la televisión en sí, como medio de comunicación, no es mala ni nociva, solo hay que saber utilizarla a la hora de tratar con menores de edad,  ya que genera peligros en su mente y su forma de vida, afectándole de forma negativa a largo plazo.

Fuentes:

Umberto Eco: “Apocalípticos e integrados”.

Ignacio Ramonet: “Cómo nos venden la moto”.

Ley 7/2010, de 31 de marzo, General de la Comunicación Audiovisual.

Análisis de El Show de Truman

“El show de Truman” es una película dirigida por Peter Weir, protagonizada por Jim Carrey y Ed Harris. Una historia que gira alrededor del programa de televisión “The Truman Show”.

Gran parte de la sociedad está siendo testigo de cada acontecimiento de la vida de Truman, de cada experiencia, cada momento privado con su pareja.  Su vida está siendo filmada a través de cámaras ocultas, durante 24 horas que tiene un día. Los espectadores son conscientes de su comportamiento y captan las emociones de todas las situaciones que él vive.  El productor del show controla todos sus movimientos. Introduce toda una serie de actores a lo largo de su vida.  Truman está siendo objeto de un experimento, creado por el productor, condicionando su vida mediante diferentes miedos y culpa.

Una noche inesperada, Truman logra escapar por un túnel secreto y el productor suspende la emisión. Cada miembro de la producción inicia una búsqueda por toda la localidad. Truman intenta huir en barco, el productor toma la decisión de actuar provocando tormenta apelando así al miedo que le creó siendo niño, pero el barco choca contra una pared y Truman descubre un tramo con unas escaleras donde pone “Salida”. Se percata que está en un mundo artificial paralelo a la realidad, y decide salir.

Desde el punto de filosófico, podemos establecer similitudes con el mito de la caverna de Platón, en el que el prisionero es Truman, que no tiene conocimiento de otro mundo más que el que está viviendo, el escenario es su vida, con tiene cierto miedo a salir de él, por desconocimiento o miedo.

El protagonista se encuentra bien con el mundo que otros le han fundado y se piensa más de dos veces el salir de él.  Su propia familia es mentira,  cada experiencia es creada de forma intencionada para limitar su forma de ser y su personalidad.

Actualmente, podemos establecer similitudes con programas de este tipo de show en la televisión actual, como es el ejemplo de “Gran Hermano”, gran parte de la sociedad es testigo de cada momento, de todo lo que ocurre en cada rincón de la casa. La privacidad de los personajes, al ser grabada, deja de ser privada,  pasando a ser pública, imágenes de dominio público, que serán vistas por todo el país, que afectarán a sus vidas.

Así se encuentran muchas personas en la actualidad, dentro de una caverna, una cueva, de la que no pueden salir al ser dominada por el mando político y sentirse indefensos para  plantarles cara a la sociedad dominante, que tiene a tantas personas con la boca cerrada y las manos atadas, por el poder del dinero, censurando y prohibiendo injustamente todo tipo de actuaciones sociales en defensa de los derechos de la sociedad.