Archivo | 25 de agosto de 2014

Belle de jour, Buñuel

Película francesa dirigida por Luis Buñuel, basada en la novela con el mismo nombre de Joseph Kessel.
Buñuel, escéptico acerca de las posibilidades cinematográficas de esta novela, aceptó llevarla a la gran pantalla con la condición de que se le dejara total libertad para realizar la adaptación. Ganó un León de Oro en el Festival de Venecia.
Adjunto un enlace de un extracto de la película:

La protagonista está casada con un médico a quien ama, pero con el cual no se encuentra capaz de mantener relaciones sexuales. Lo que resulta interesante son los flashes, rupturas en el tiempo y en la historia, en los que se agrede a la chica, que en un principio viste vestido rojo, como símbolo de la sangre que irá derramando en cada una de las rupturas en el tiempo, además del rojo que recuerda a la pasión femenina, la pasión que la hace acudir, a lo largo de la historia, a la casa de citas, en las que irá teniendo relaciones sexuales con distintos hombres. Aunque en un principio, se resistirá, por el miedo, la vergüenza, el pudor, y en definitiva la pureza femenina, la inocencia, simbolizada a la vez con el vestido blanco que lleva en una de las rupturas, cuando está atada al árbol y su marido, junto a otros hombres, la violentan.
Estas rupturas no sabemos si pueden tratarse de sueños, flashes foward que se basan en el relato cronológico que vamos viendo, para explicar el por qué de los azotes, los insultos…, o podría tratarse de su imaginación, es decir, de que su interior no se perdone lo que ha estado haciendo, y ella misma se culpabilice y muestre los deseos de lo que se merece, basándose en su educación puritana y moral, en la que primaba el orden social y la religión, que supone un obstáculo para dar rienda suelta a su imaginario erótico
Esta obsesionada con ser poseída, dominada, deseada, lo que le produce desorden emocional, y esa ansia le afecta a su propia voluntad, que la guía en su búsqueda de ese juego, y mantener esa doble vida. Esta forma de llevar su sexualidad se debe a un truma infantil. En el que vemos, durante uno de sus recuerdos, que un señor mayor se le acerca y la toca, instante después es llamada por la que creemos que es su madre.
Buñuel pretende recrear un sentimiento de subversión. Teniendo en cuenta los siguientes binomios:
· La “impersonalidad” de los clientes del burdel frente al arquetipo (hombre pasivo, respetuoso, tolerante) que representa el marido de Severine.
· La prostitución como liberación de su vida burguesa.
Contrastes que marcan la evolución del personaje de Severine.
Como bien sabemos, el estilo de Buñuel es surrealista, algo incomprensible para algunos en aquellos años. Sin embargo, este estilo de evolución del personaje, también es tratado en road movies, un género que no solo trata “de carreteras” como Thelma y Louise (Ridley Scott, 1991), sino que trabaja viajes interiores, como en este caso.
Entre otras simbologías y binomios que podemos ver en esta película, nos encontramos con:
-El blanco, representando la pureza; el rojo, la pasión y la sexualidad; el negro, la discreción.
-La inocencia con la que trata a su marido, y viceversa; la dominación con la que le gusta ser tratada por los hombres del burdel.
Finalmente, mentiras y verdades, se entrelazan a lo largo del relato, haciéndonos reflexionar sobre lo que provoca cada una de ellas, tanto para sí misma como para su esposo. Se podría hablar de otros muchos temas que se mencionan en la película, como el instinto animal de la sexualidad, necrofilia, abuso infantil, educación y moral religiosa que cohiben para el desarrollo de la sexualidad.

Referencias bibliográficas:
POYATO, P. Introducción a la teoría y análisis de la imagen fo-cinema-tográfica. Granada, Grupo Editorial Universitario, 2006.
Pedro Poyato y Agustín Gómez (Eds.) (2013).Campo y contracampo en el documental rural en España. Reseña de Carmen Rodríguez Fuentes En Fotocinema, nº 7, 2013.
http://es.wikipedia.org/wiki/Belle_de_jour

Ocho apellidos vascos

Película española, dirigida por Emilio Martínez-Lázaro,  en el año 2014. Protagonizada por Dani Rovira y Clara Lago.

Rafa es un un sevillano que nunca salió de Sevilla. Una noche de feria se enamora de Amaia, que viaja a la ciudad con sus amigas. Rafa decide abandonar su tierra, y viajar al País Vasco a buscarla, porque en su casa se dejó su bolso, junto a su DNI.  Al encontrarla, ésta se resiste a hablar con el, lo echa de su casa. Rafa sale y tira un cigarrillo a un contenidor. Tras de él, irá la policía a detenerlo y meterlo en prisión. Amaia recibe la visita de su padre, y por no decirle que su novio la abandonó días antes de la boda, busca a Rafa para hacerlo pasar por Antxon. Por lo que, debe hacerse pasar por un auténtico vasco. Por momentos se rinde, y querrá regresar a su tierra. Sin embargo, Amaia contará la verdad a su padre e irá a buscarlo a Sevilla en un coche de caballos y Los del Rio.

Una película que incita, más que analizar el lenguaje audiovisual, a reirse a carcajadas con el protagonista, así como reflexionar acerca de los estereotipos del “vasco” y el “andaluz”. Y, cómo el corazón, ignora estos estereotipos, acercando las fronteras.

Adjunto el enlace al tráiler de la película, y os animo a verla si aún no la habéis visto: https://www.youtube.com/watch?v=YfopzNHLp4o