Archivo | agosto 2015

Los niños de Rusia, Jaime Camino, 2001.

A continuación voy a hablar del documental titulado Los niños de Rusia, dirigido por Jaime Camino y estrenado en el año 2001, en comparación con la situación actual.  Un documental en el que adquieren relevancia una serie de personas ancianas, que durante la guerra civil española fueron niños. Unos niños llevados por sus padres al barco, rumbo a Inglaterra, Francia o Rusia, donde llegaron para recibir otra educación, otro calor, otros valores… Una serie de valores y disciplina, que los hicieron volver a su lugar de partida con nuevos conocimientos, pero en algunos casos no fueron reconocidos por la familia, por el estado, aunque en otros casos, el propio país que les dio cobijo, les dificultó posteriormente su salida por distintos motivos políticos/burocráticos. A pesar de todo, a su regreso, aunque anhelaban su origen, se sentían en un país extraño, un país que no lo consideraba partícipes, víctimas, eran forasteros que se fueron cuando eran niños por unos motivos que intentaron olvidar desde la Transición hasta nuestros días. Por lo que, algunos, decidieron volver a aquel país, que puede tener algunos aspectos sociales, desagradables, pero fue el estado que les ofreció comida y un techo donde refugiarse del frío. Algo que el suyo no se dignó a ofrecer por cuestiones ideológicas y políticas. Resulta estremecedor oír estos testimonios desgarradores, palabras que quedaron en sus mentes y han permanecido como huellas, procedentes de sus padres, cuando les manifestaban que no llorasen, en un contexto de dolor, llanto y que fuera de su país serían alguien… prácticamente eran hijos arrancados de los brazos de sus padres por motivos económicos, sociales, ideológicos, políticos.

Sin embargo, un contexto muy diferente al que nos encontramos en la actualidad, pero unidos por un mismo punto,  la emigración. Un fenómeno social en auge, para algunos una lacra, como consecuencia de las desastrosas políticas sociales y económicas. Ideas, políticas, pensamientos progresistas frente a conservadores, que separan a las personas, vulneran su libertad, derechos. Hijas, primas, sobrinas, hermanas, que se tienen que separar de sus padres, de sus amigos, de su familia…, no por conseguir metas o ambiciones, sino por necesidad, por hacerse de un futuro que en este presente y en este contexto, resulta tan difícil conseguir. Aunque, sea por el motivo que sea las separaciones debidas al conflicto bélico de las actuales, las situaciones son idénticas: separación, las distancias largas fragmentan corazones, experiencias, momentos, familias, criaturas que crecen y solo pueden ver a la familia en vacaciones…, abrazos y besos que no terminan nunca antes de la partida, pero solo unos segundos bastan para observar el rumbo del vehículo que llegará a otro punto geográfico, mientras una lágrima cae por los ojos de quien se queda, con el conformismo de “ya está, así es la vida, quien se va siempre vuelve”… Toda una serie de sentimientos y emociones que muchos políticos ignoran desde su sillón de poder, cuando tienen que firmar algún documento “por el bien común” y toma decisiones que precarizan el empleo, hunden familias, ilusiones…

Ante esta situación, resulta muy conmovedor el discurso de que hay que luchar contra la emigración, pero lo cierto es que los años pasan y hay quienes intentan luchar por conseguirlo como meta para evitar que el país se quede medio vacío y las personas cualificadas no se vayan, mientras que hay quienes no están dispuestos a perder su juventud por una cuestión para la que no existe un consenso ni un acuerdo social y político, y directamente coge sus maletas, aunque sepa que el proceso de integración no va a ser nada fácil en un entorno extraño.

Sin más tras el comentario, adjunto los cuatro fragmentos que componen el documental de Jaime Camino y espero que haga reflexionar un poco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si no cuidamos el planeta, el planeta no nos cuidará a nosotros.

Este artículo viene motivado por una reflexión que me vengo haciendo últimamente cuando voy a tirar la basura. Puede parecer extraño, pero sí. Desde hace tiempo, utilizo diferentes contenedores para el reciclaje de papel, cartón, vidrio, plástico y tetra bricks…, y no observo ese gesto en mucha gente. Hasta hace poco pensaba que se podría tratar porque los contenedores de reciclaje se encuentran en puntos clave, al menos de mi municipio, con lo cual, hay personas mayores a las que les puede pillar lejos y les puede dificultar de alguna manera el tener que trasladarse hasta una calle lejana. Pero, el día de ayer, observé que en un contenedor de basura normal había una bolsa de botellas de plástico, justo al lado de un contenedor de reciclaje, o sea, que el problema no viene a ser la distancia, la dificultad…, sino el poco conocimiento que se tiene de las consecuencias futuras de este simple gesto que no requiere mayor esfuerzo, pero al mismo tiempo es un acto de responsabilidad con la naturaleza, el medio ambiente que nos rodea y nos proporciona las diferentes materias primas para sobrevivir.

Cualquier visitante podría pensar que en un blog de Análisis Audiovisual hablar de reciclaje no viene al caso, pero mi objetivo es comentar unos vídeos en los cuales se explican las consecuencias que tiene en nuestro planeta el acto de no reciclar, entre otros simples gestos, bien porque quizás uno no tenga ganas, no le venga bien o reste importancia al tema.

Claramente, como indico en el título de este post, si no cuidamos nuestro planeta, en un futuro, tal vez, no muy lejano, él no nos va a cuidar a nosotros, y cada verano, al menos en este sur español, vamos a tener unas temperaturas más criminales e infernales, y no nos va a hacer falta pecar para arder, no en el infierno, sino en la Tierra, nuestra casa, esa a la que se le da tantos palos por motivos económicos, personales, vandalismo…

Sin más preámbulos, aquí abajo introduzco algunos vídeos que me han parecido interesantes y explicados claramente, para quien desee verlos y espero que hagan reflexionar:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gracias

Aunque los agradecimientos se suelen hacer en el mes de diciembre, en período de Navidad, para comenzar un nuevo año y una nueva etapa, a mí me gustaría dedicar esta entrada a todas aquellas personas que me leen desde diferentes puntos geográficos, tanto desde España, como Francia, Colombia, Venezuela, Estados Unidos, Argentina, Canadá, Países Bajos…, quizás mi blog les aparezca en Google mientras realizan una búsqueda aleatoria o me visiten con el interés de leer alguna entrada en particular… sea cual sea el motivo, lo cierto es que compartimos un punto en común: el cine. Ese universo de ilusión y movimiento, que se produce como consecuencia del fenómeno de la persistencia retiniana, que logra componer multitud de historias distintas, tomando diferentes perspectivas, puntos de vista, estilos cinematográficos… que se conjugan haciendo uso del lenguaje audiovisual, todo un engranaje de planificación, movimientos, angulación, dirección escénica, artística… hay cineastas que lo trabajan más y otros que lo trabajan menos, pero en definitiva, es un invento que cambia la vida a muchas personas, modifican sus percepciones, produce una serie de sentimientos, emociones…, unas más arriesgadas, otras más sencillas.

Lo cierto es que este blog surgió cuando terminé la carrera de Audiovisual, ante la falta de oportunidades laborales, cuando pensé que, hasta comenzar el máster de Cinematografía, tenía muchos meses para ir abriendo la mente a nuevas ideas y sería un camino a través del que aprender a “analizar, interpretar las imágenes en movimiento” y canalizar un poco mis inquietudes relacionadas con el cine.

No obstante, a día de hoy, cuando abro las estadísticas y veo más de 60.000 desde que comencé en el año 2012, me produce una emoción en el interior. Una emoción que me anima cada mañana a seguir con más fuerza mi tesis doctoral, una tesis que me ilusiona, que es mi objetivo de vida en estos momentos, al mismo tiempo que me debilita física y mentalmente la dedicación de tantas horas, tantas cosas por hacer…, aunque no por ello piense en dejarlo para tomar un camino más sencillo, ni mucho menos.

Mi dedicación tanto a la tesis como a mi blog hace que quite tiempo a muchas otras cuestiones, como son la familia, los amigos, la propia salud…, pero realmente es esta dedicación la que hace que me levante cada mañana con fuerza. Dedicación menor que presté mientras estuve elaborando el temario para el proyecto de cine que me propusieron en la biblioteca municipal, aunque no fructiferó del todo, puesto que no terminé la preparación total de los 13 temas, solo pude hacer unos cuantos. Aunque, de nuevo volví a lo primordial, que es la tesis. Por lo que, pido disculpas si últimamente no he podido escribir tantas entradas como quisiera, no por falta de ideas, sino de tiempo. Ideas tengo muchas y las iré desarrollando y reflexionando con el paso del tiempo que vaya pudiendo dedicar, sea en menor o mayor medida, según las posibilidades.

Sin más, os adjunto unas imágenes con las que agradecer vuestras visitas, así como al propio cine, me genera bastante ilusión.