Archivo | junio 2015

La homosexualidad en el cine

Con motivo de la aprobación del matrimonio homosexual en Estados Unidos, en esta entrada comentamos un poco cómo ha sido su representación en el medio fílmico y mencionaremos algunas producciones que toman este asunto como objeto de reflexión y crítica, que se ha recreado en comedias, cine experimental, terror o de denuncia social.

La homosexualidad ha estado presente en el cine desde sus inicios, una de las primeras escenas homosexuales que se conserva, viene de la mano de un ensayo experimental de Edison de 1895, en la que se puede ver a dos hombres bailando juntos mientras otro toca el violín, aunque, a priori, no tenía precisamente esa intención.

Ademas, podemos comentar una escena de la película de Chaplin, Detrás de la pantalla (1916), donde el actor besa a una mujer vestida de hombre conociendo su verdadero sexo, mientras otro hombre que lo ve comienza a revolotear alrededor de ellos de forma manifiestamente afeminada para captar su atención, y Chaplin lo aparta de la escena con una patada en el trasero.

En el film Marruecos (Josef von Sternberg, 1930),  Marlene Dietrich se viste con un esmoquín, en un club nocturno y es aplaudida por todos los asistentes cuando da un beso en la boca a otra mujer. Otra película con guiños al lesbianismo fue La reina Cristina de Suecia (1933), donde a pesar de que se cambió la historia para no hacer alusión directa a la homosexualidad de dicha monarca, se mostraba la estrecha amistad que le unía a una de sus sirvientas.

La forma en que Hollywood y la sociedad americana de los 50 percibían a los gays quedó retratada en el largometraje Té y simpatía (1956) de Vincente Minnelli, en el que una familia bien situada socialmente, intenta corregir el afeminamiento de su hijo para acallar los rumores sobre su supuesta homosexualidad.

A finales de los años 50 comenzaron a insinuarse relaciones sexuales entre personas del mismo sexo en algunas películas, y fue entonces cuando la censura empezó a funcionar de forma más notoria. Films como Ben-Hur (William Wyler, 1959) pudieron sortearla gracias al tratamiento casi subliminal de la relación gay que sugiere la película. En Espartaco (Stanley Kubrick, 1960),  la censura eliminó una escena en la que se podía ver a Tony Curtis bañar a su amo Laurence Olivier, mientras conversan de su homosexualidad, aludiendo al gusto entre ostras o caracoles.

De principios de los años 70, tenemos películas como Los chicos de la banda (1970) de William Friedkin, el primer film gay con final no-trágico producido en Hollywood, aunque su visión estereotipada de este colectivo, no fue bien recibida entre los activistas LGBT. La película muestra a un grupo de homosexuales en el que prima la amistad y la camaradería, pese a que en momentos del metraje algunos personajes reflexionan acerca de su condición sexual con cierta autocompasión. La cinta Cabaret (1972) dirigida por (Bob Fosse) mostró a Michael York como un gay sensato y sin sentimientos de culpa hacia su condición sexual.

En los años 80, el cine dirigido al gran público de Hollywood comenzó a producir películas que trataban con respeto a los homosexuales, como pioneras podemos mencionar Su otro amor (Arthur Hiller, 1982), que retrataba una relación entre dos hombres y Personal Best  (Robert Towne), que giraba en torno al amor entre mujeres.

Hollywood produjo varias películas en las que los personajes y las relaciones homosexuales, especialmente lésbicas, se representaron de forma diversa. Si en Silkwood (Mike Nichols, 1983) el personaje interpretado por Cher vive su homosexualidad de forma abierta en otras películas como El color púrpura (Steven Spielberg, 1985), Tomates verdes fritos (John Avnet, 1991) o El silencio de los corderos (Jonathan Demme, 1991) este colectivo no se muestra como tal en comparación a las novelas en las que se basan. Otra representación del lesbianismo en este periodo se encuentra en Instinto básico (Paul Verhoeven, 1992), con la que se repitieron las manifestaciones de las asociaciones LGBT estadounidenses por presentar el personaje homosexual encarnado por Sharon Stone como una asesina. También la profunda amistad entre las protagonistas de Thelma y Louise (Ridley Scott, 1991) ha sido interpretada a menudo como una relación lésbica.

Desde mediados de 1990, la industria norteamericana presenta una línea de comedias que abordan la homosexualidad como argumento central o secundario, con personajes amables y positivos, como en El banquete de bodas (1993), dirigida por Ang Lee, que empleaba la estructura de comedia de enredo al estilo de George Cukor en la que uno de los miembros de una feliz pareja homosexual se casa con una chica, con la complicidad de su auténtica pareja, para guardar las apariencias antes sus tradicionales padres.

Una de las primeras películas sobre travestismo que se rodaron al margen de la industria de Hollywood fue la producción de serie B Glen o Glenda(1953), dirigida y protagonizada por Ed Wood, quien basó su argumento en su propia vida y en la de Christine Jorgenson, uno de los primeros transexuales que se sometió a un cambio de sexo.

Durante la segunda mitad de los 60, el director Paul Morrissey con la producción de Andy Warhol, rodó en la Factory numerosas películas experimentales que trataban la homosexualidad y la transexualidad sin reparos, entre las que destacan Lonesome Cowboys (1968), un western ambientado en un pueblo habitado únicamente por hombres, y especialmente la trilogía Flesh compuesta por Flesh (1968), Trash (1970) y Heat (1972), películas que fueron pioneras en mostrar el cuerpo masculino como objeto erótico y que convirtieron al actor Joe Dallesandro en un símbolo sexual gay.

También durante los años 70, John Waters, se convirtió en un referente básico en el cine independiente y en un cineasta de culto gracias a sus comedias groseras, satíricas e irreverentes, en las que la homosexualidad, el travestismo y lo camp están presentes en todas sus películas, muchas de las cuales fueron protagonizadas por su compañero sentimental, el drag queen Divine. Su película más emblemática fue Pink Flamingos (1972), en la que la familia de Divine compite con otra por ser la familia más repulsiva del mundo, seguida por otros trabajos notables como Polyester (1981) y Hairspray (1988).

Posteriores al New queer cinema, como Yo disparé a Andy Warhol (Mary Harron, 1995), basada en la vida de la feminista radical Valerie Solanas; Boys Don’t Cry (Kimberly Pierce, 1999), en la que se relata la historia real de Brandon Teena, una mujer joven que desea ser un hombre y que es asesinada por homofobia.

También se han filmado comedias románticas sin esa carga dramática, tratando la temática LGBT desde el punto de vista de la cotidiano: Tres formas de amar (1994), Jeffrey (1995); Persiguiendo a Amy (1997); Bésame Guido (1997); Trick (1999); El club de los corazones rotos (2000); Eating Out (2004) (y secuelas posteriores: Sloopy Seconds de 2006; All you can eat de 2009 y Drama Camp de 2011); ¡Salvados! (2004); La otra pareja (2001),Brokeback Mountain (2005), entre muchas otras. Como película inclasificable, hay que mencionar Las cadenas del deseo  (1992), en la que una serie de historias y personajes se unen entre sí por el “deseo”.

En cuanto al cine europeo, en 1967 se estrena  El baile de los vampiros de Roman Polanski, una comedia negra en la que su protagonista es perseguido por un vampiro homosexual desquiciado. La película Víctima (Basil Dearden, 1961), además de haber sido la película pionera en abordar la temática en Reino Unido, también fue la primera en emplear la palabra homosexual. También en el cine de Ken Russell se ha analizado la homosexualidad en películas como Mujeres enamoradas (1969) que contenía una escena de lucha entre dos hombres con alto contenido erótico.

Otro género típico británico en el que se ha integrado la temática homosexual ha sido el cine social heredero del Free Cinema, en el que se muestran los problemas y la vida cotidiana de la clase trabajadora. Un cineasta homosexual que se ha movido en este campo ha sido Terence Davies en sus películas de inspiración autobiográfica como Distant Voices, Still Life (1988) y The Long Day Closers (1992). También uno de los representantes más significativos del cine británico contemporáneo, Stephen Frears, ha combinado ambas temáticas en Mi hermosa lavandería (1985), largometraje con guion del escritor Hanif Kureishi en el que exponía la relación entre un joven anglo-pakistaní de clase media con un británico de clase trabajadora. Repetiría temática poco más tarde con Ábrete de orejas (1989), basada en la vida del dramaturgo Joe Orton y en su tortuosa relación con su compañero sentimental. Desde una mirada más politizada, el cineasta de origen irlandés Neil Jordan ha contado las dificultades a las que se enfrentan los transexuales utilizando como telón de fondo el conflicto norirlandés en Juego de lágrimas (1992) y Desayuno en Plutón (2005), dos de los títulos más representativos de temática transexual. Otro título clave en la cinematografía británica de los 90 fue Beautiful Thing, una película sobre adolescentes también de clase obrera que logró traspasar barreras y ayudó, junto con la salida del armario de actores como Antony Sher, Simon Callow, Stephen Fry,Rupert Everett o Ian McKellen, a que el público mayoritario británico fuera más receptivo hacia la homosexualidad y se interesara por el cine de temática LGBT.

Jean Cocteau dirigió varios largometrajes protagonizados por su amante Jean Marais, siendo uno de ellos Orphée (1949), una traslación en clave homoerótica del mito griego Orfeo al París de postgerra. Otra de las primeras películas de temática gay en el cine francés fue el mediometraje Una canción de amor (1950), la única incursión en el cine de Jean Genet, en la que mostraba las relaciones homosexuales entre los reclusos de una cárcel.

En la parte final de la década, la comedia La jaula de las locas (Edouard Molinaro, 1978), trataba temas como el travestismo a través de una pareja de homosexuales maduros, obtuvo gran repercusión internacional, llegándose a realizar dos secuelas, varias adaptaciones teatrales y posteriormente un remake en Estados Unidos.

La homosexualidad también fue determinante en el cine de Pier Paolo Pasolini, quien la utilizó de forma política y la presentó como lo opuesto a la forma de vida burguesa. En su Trilogía de la vida compuesta por El Decamerón (1971), Los cuentos de Canterbury (1972) y Las mil y una noches (1974) adaptó textos clásicos dejando de lado la política explícita para mostrar el fascismo y la dominación por medio del erotismo.

Si Visconti y Pasolini hicieron de la homosexualidad una parte importante de su discurso, otros directores gais como Franco Zeffirelli o Bernardo Bertolucci han hecho mención a ella menos frecuentemente, de toda su filmografía, su película más abiertamente homosexual fue El conformista (1970), en la que durante la dictadura de Mussolini, un hombre gay reniega de su condición sexual, contrayendo matrimonio con una mujer y afiliándose al partido fascista para intentar parecer heterosexual. También ambientada en el mismo periodo de la historia italiana, Una jornada particular (Ettore Scola, 1977) muestra la amistad entre Sofia Loren, casada con un miembro del partido fascista fanático y autoritario, y un homosexual interpretado porMarcello Mastroianni y que representa lo contrario a su marido.

Durante la dictadura franquista en España, inexplicablemente hubo un título que se escapó de la censura: Diferente (1962). Se trata de un musical de temática homosexual repleto de referencias homoeróticas. Un caso opuesto al del protagonista de Los placeres ocultos (1977), de Eloy de la Iglesia, un hombre integrado y de clase alta que asume su orientación sexual, aunque la oculta a la sociedad, pero que sufre por el desamor y la perspectiva de la soledad. Del mismo año es A un dios desconocido dirigida por Jaime Chávarri y Elías Querejeta ambientada en la postguerra.

Dentro de la cinematografía de temática LGBT española, sin duda destacan los trabajos que han venido realizando directores como  Ventura Pons y  Pedro Almodóvar. De Ventura Pons, tenemos el documental dedicado a la vida y obra del pintor José Pérez Ocaña: Ocaña, retrato intermitente(1978), Caricias (1998); Amigo/Amado (1999), donde un homosexual en la cincuentena reflexiona sobre la vejez, la muerte y su legado; y Manjar de amor (2002), en la que nos narra el despertar de la sexualidad de un joven músico. En cuanto al cine de Almodóvar, la temática homosexual está presente muchas de sus películas, aunque hay cuatro en las que son el eje central de la trama: Laberinto de pasiones; Entre tinieblas; La ley del deseo y La mala educación; todas ellas entremezclando el drama y la comedia.

En los países nórdicos abundan las películas iniciáticas, muestra de la apertura que se vivía en esos países, como la sueca Fucking Åmål (1998), la coproducción noruega Sebastian (När Alla Vet, 1995). También se han explorado temas como la integración de los gais y la salida del armario en películas como la islandesa ‘Fuera del vestuario (2005) y la aceptación social del matrimonio homosexual en la sueca Patrik 1,5 (2008). En el antiguo bloque del este se han realizado interesantes propuestas como la fábula rusa You I Love (Ja Lublju Tebja, 2003 o la durísima película checa Mandragora (1997).

En el cine de temática LGBT producido en Iberoamérica, destacan películas como la cubana Fresa y chocolate (1994) (producida con participación de España, Cuba y México);  El callejón de los milagros (1995)No se lo digas a nadie (1998); o Plata quemada (2000). Esta última está basada en una novela de Ricardo Piglia, y fue una producción que contó con una serie de actores de fuerte imagen heterosexual en su país de origen, lo que a su vez, transformó a esta película en polémica.

El cine asiático, en especial el chino, tampoco ha sido ajeno a retratar la homosexualidad. Dos películas clásicas más importantes que tratan el tema son La calle mayor (Sun Yu, 1934) y Dos hermanas sobre el escenario (Xie Ying, 1965), y en 1993, Adiós a mi concubina (Chen Kaige), que narra la historia del triángulo amoroso entre dos actores de la ópera de Pekín y una prostituta. El cine taiwanés no está sobrado de películas sobre homosexuales, aunque la coproducción entre Estados Unidos y Taiwán El banquete de bodas (Ang Lee, 1992), obtuvo una considerable repercusión en todo el mundo. Fue la primera aproximación al cine de temática homosexual de Ang Lee y obtuvo el Oso de Oro del Festival de Berlín. La película relata la boda fingida de un emigrante asiático en Nueva York con una mujer, con la que pretende esconder a su familia su relación amorosa con un joven neoyorquino. En Filipinas destaca Gil Portes, quien ha realizado películas con tintes activistas como Miguel/Michelle (1998) o Markova:Comfort gay. Otro director importante fue Mel Chionglo, muerto a causa del sida en los años 90. En su film Midnight dancers. Sibak aborda la historia de unos jóvenes go gós que se prostituyen, reflejando también importantes problemas de la sociedad filipina, como la corrupción policial. En Corea, Memento Mori (II Yeogo goedam II) de Kim Tae-yong (1999) trata sobre la relación lésbica entre dos estudiantes de secundaria que termina  con el suicidio de una de ellas. La trama de la historia plantea un triángulo amoroso entre la fallecida, la ex-pareja de esta y una chica que accidentalmente encuentra el diario amoroso de ambas. La película sintetiza brevemente el descubrimiento sexual en la adolescencia y su exploración a través de una amistad obsesiva.

En Australia el gran salto del cine de temática LGBT australiano se dio gracias al éxito de la película Las aventuras de Priscilla, reina del desierto (1994), de la que al año siguiente Hollywood haría un “remake”. También del cine australiano de temática LGBT destaca el drama De cabeza (1998). Del cine israelí destacan dos películas en las que confluyen temas como el servicio militar obligatorio: Yossi & Jagger (2002) y la persecución de nazis escapados de la justicia: Caminar sobre las aguas (2004), ambas del director Eytan Fox. En Canadá encontramos gran cantidad de películas, en lo masculino la francófona C.R.A.Z.Y. (2005), presentada a los Oscars o la polémica Prom Queen (2004), que levantó gran polvareda en la iglesia católica. En la temática lésbica Floored by love (2005) o La turbulencia de los fluidos (La Turbulence Des Fluides) (2002).

Por mencionar una película más actual que toma como base esta condición sexual, tenemos la inglesa The Weekend (Andrew Haigh, 2011), de la que vamos a presentar el tráiler y animamos a ver para reflexionar un poco en esta cuestión,

Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Homosexualidad_en_el_cine

http://www.raco.cat/index.php/analisi/article/viewFile/248762/333008

http://www.ehu.eus/zer/es/hemeroteca/articulo/la-representacin-de-la-homosexualidad-en-el-cine-de-la-dictadura-franquista/558

http://www.cinegay.org/p/historia-cine-gay-homosexual.html

http://www.academia.edu/7289807/La_representaci%C3%B3n_de_la_homosexualidad_en_el_cine_de_la_dictadura_franquista_Homosexualitatearen_errepresentazioa_diktadura_frankistako_zineman_The_representation_of_homosexuality_in_the_cinema_of_Franco_s_dictatorship

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-representacion-de-la-cuestion-gay-en-el-cine-espanol–0/html/ff9e1938-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html

Magia a la luz de la luna (Woody Allen, 2014).

Magia a la luz de la luna es una película de Woody Allen del año 2014, por lo que no es precisamente actual, pero en esta breve entrada, tratamos un poco los giros en algunas de sus etapas. En el caso de esta película, simplemente en el tráiler, apreciamos que tiene aspectos que recuerdan a otras, sobre todo de estos últimos años, como el tema de la alta burguesía tratado en Match Point (2005) o Blue Jasmine (2013), entre otras, totalmente diferentes a aquel estilo cómico, o reflexivo filosófico de anteriores obras, como los casos de La última noche de Boris Grushenko (1975), Annie Hall (1977), Interiores (1978), La rosa púrpura del Cairo (1985) o Poderosa Afrodita (1995), en algunas de las cuales tenía interesantes intervenciones durante el desarrollo de los acontecimientos de la historia, introduciendo a la muerte de manera semejante a como lo hizo Ingman Bergman en El séptimo sello (1957). O bien, la construcción de un personaje perdedor, con miedo, inmerso en una historia de amor no correspondido, son algunos de los pilares básicos sobre los que se sustenta la construcción de estas películas, en las que se aprecian esos gags, con características propias de los Hermanos Marx y Buster Keaton. Además, en el caso de la película que nos ocupa, podemos ver que se introduce el tema de la magia, como vemos, igualmente, en Scoop (2006).

Tras esta breve reflexión, os dejo en enlace del tráiler en cuestión y animo a ver la película, para que extraigáis vuestras propias conclusiones en cuanto a la evolución en las etapas del cine de Woody Allen y la influencia recibida de otros cineastas de diferentes épocas, tanto en esta película como en otras, ya sea el mencionado caso de Bergman, como de Hitchcock en Misterioso asesinato en Manhattan (1993) o Sombras y niebla (1991), entre otros.

Fuentes:

http://www.centromujer.es/cine/woody-allen-filmografia-i.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Filmograf%C3%ADa_de_Woody_Allen

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/allen.htm

Musarañas (Estevan Roel y Juanfer Andrés, 2014).

En Musarañas cobran vida las sombras del pasado, unas sombras que persiguen la conciencia de Montse (Macarena Gómez) y provocan que lleve a cabo una serie de actuaciones cruentas y sangrientas, con quienes se introducen en su madriguera. Una madriguera en la que convive con su hermana (Nadie de Santiago), que se encuentra sometida a sus golpes y bofetadas por no obedecer sus órdenes.

Montse es una mujer que padece agorafobia, se encuentra indefensa ante la sociedad, como podemos apreciar en el hecho de su imposibilidad para salir de casa, ya que, simplemente con dar unos pasos hacia afuera, tienen lugar un cúmulo de sensaciones negativas que le producen ansiedad, refugiándose en su mundo de oraciones y costura.

Su hermana acaba de cumplir 18 años, pero la sigue considerando una niña, como vemos reflejado en sus palabras, cuando la clienta le expresa que ya es una mujer y ella considera que aún sigue siendo una niña; además de la tarta que le realiza para su cumpleaños, en la que le coloca solo una sola vela, como si de un año se tratase.

En su madriguera se introducen una serie de personajes con los que no se siente cómoda cuando descubren sus secretos privados. Carlos (Hugo Silva) se cae por las escaleras, busca ayuda en su vivienda y ésta lo auxilia, colocándolo en una de sus habitaciones. Montse se siente atraída por él y una serie de mentiras se empiezan a suceder, como la ocultación de su hermana en la vivienda, el agua “bendita” que le ofrece, para calmarle los dolores, pero que, realmente, se trata de morfina con el objetivo de tenerlo drogado, para que se sienta incapaz de salir de la casa o la visita del médico que nunca se produce,motivo por el cual va perdiendo la pierna y Montse llega al punto de cosérsela en el colchón, para que no se escape. Toda una serie de mentiras que harán que Carlos reaccione y le exprese que deje de mentir, porque “la verdad la hará libre”, por lo que tal vez, no pueda enfrentarse ni a la sociedad ni a su hermana, para asumir una verdad que más adelante descubriremos.

Algo interesante en esta situación es el tema de la situación de esta pierna de Carlos, desconocemos si realmente fue como consecuencia de su caída por las escaleras o ella se lo pudo provocar para evitar su huida al conocer sus secretos después de su estancia en la vivienda. No obstante, la hermana le comenta al muchacho que se vaya de la vivienda en cuanto pueda, porque su hermana es una mujer compleja, mentirosa y peligrosa, pero el chico delira, por momentos, y se encuentra entre ambas hermanas, cada una luchando con las armas que tiene a su alcance: una, con el fin de no ser abandonada y la otra, para que no permanezca mucho más tiempo en esa casa.

En diferentes momentos de lo largo de la historia, Montse presencia a su padre, quizás como voz de conciencia, que le va recordando temas del pasado y le va recomendando una serie de actuaciones en cuanto a su hermana o Carlos.

Sería muy fácil comentar que el argumento de la historia va de dos hermanas, una de ellas tiene problemas, no puede salir de la vivienda y la otra realiza los recados, sale de casa y se encuentra sometida a la otra, a sus técnicas represivas, golpes y sangre, pero no es así exactamente, porque al final descubrimos los matices de la historia: Montse confiesa a su hermana que, ante la muerte de su madre, su padre comenzó a enloquecer, la confundía con su madre, le leía pasajes de la Biblia, para que se quedase dormida y no oyese que cada noche su padre abusaba de ella, hasta que un día comenzó a comportarse de forma diferente con ella y, pesando que comenzaría con ella, tomó la decisión de quitarle la vida con un veneno en la comida. Ante esto, su hermana se enfada, la golpea con diferentes objetos, la encierra en una de las habitaciones, hasta salvar a Carlos, pero Montse consigue salir, nuevamente su hermana la golpea, ahora con un cuchillo, y es en este instante, mientras agoniza, cuando le confiesa que, su padre le hizo una foto con su madre al nacer, a pesar de haberle estado diciendo que no tenía ninguna foto con ésta. Una foto que se encuentra junto al cadáver de su padre, detrás de un armario. Hueco, al que acudirá la chica, coge la fotografía y descubre que su madre realmente es la que ha estado considerando su hermana, o al menos, es su misma cara, sus mismos ojos, y tras tenerla a ella no está muerta como Montse le hizo creer.

De manera que una serie de cuestiones comienzan a llegarnos a la mente:

¿Por qué no huyeron las dos hermanas ante los repetidos abusos de su padre hacia la mayor?

¿Ha padecido Montse su agorafobia desde siempre o desde la muerte de su madre o padre?

¿Por qué, finalmente, su hermana pequeña la culpa a ella de sus actos y comportamientos, obviando el papel abusador de su padre?

¿Por qué, realmente, Montse no quiere curarse? Es más, ¿por qué el médico no acude a su casa y guiarla en sus ejercicios de primera mano?

Quizás su madre muriese por otro motivo y la niña fuese fruto de una de esas violaciones posteriores.

Carlos es abandonado en el rellano por la hermana de Montse, tal como hizo con ella en el principio, abandonándolo a su suerte. Una forma de actuación que la pequeña ha reproducido de la mayor, porque ha sido su único patrón educativo, como se ve reflejado, igualmente, en el hecho de que le clava el cuchillo a Montse, aún sin razonar ni comprender que sus anteriores actuaciones, quizás, podrían venir determinadas como consecuencia de las deplorables actuaciones llevadas a cabo por su padre, que le haya ocasionado gran desconfianza en los hombres, un vacío interior, un desequilibrio mental, ante la imposibilidad de salir de casa. Una sombra del pasado que domina su presente, ante su constante presencia en la mente de Montse durante toda la narración y las mentiras que giran en torno a él: su muerte, idealización…, que terminan produciendo una recapitulación de los hechos en la hermana de Montse, con el objetivo de aclarar una serie de circunstancias familiares, personales y comenzar una nueva etapa en su vida, asumiendo una verdad que le fue ocultada.

A continuación os dejo un enlace con el tráiler de película: