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¿Qué es el Cine Español?

Hola amig@s, esta entrada surge como reflexión acerca de las concepciones que una parte de la sociedad guarda del Cine Español y plasma en las redes sociales.

Precisamente me surge esta pregunta: ¿Qué es el Cine Español? Hay quienes solo dicen: pues subvenciones, pues una bazofia, pues es patético… y un sin fin de opiniones sin fundamento ni criterio. Con la mera intención de descalificar. Efectivamente la libertad de opinión es un derecho evidente, pero no dejan de ser especulaciones. Solo hace falta leer un poco a los maestros del Cine Español para observarlo con ojos críticos, sin prejuicios y aprender a entender el Cine español. Sí, amigos, aprender a entender las metáforas, los simbolismos, los planos, los colores, los cliffhanger… Todo eso es común al lenguaje audiovisual per se, es cierto, sea de la nacionalidad que sea, pero el Cine Español trabaja con cierto cuidado algunas de estas cuestiones.  Y sobre ello voy a tratar de reflexionar en esta ocasión.

El espectador convencional se encuentra bastante cómodo con un estilo narrativo Occidental, basado en inicio, desarrollo y desenlace, al estilo propio de los cuentos de Disney. En cierta medida, fácilmente entendible, que no hay que calentarse mucho la cabeza para comprenderlo, que tenga acción y estructura correcta para mantener el interés y ya está. No obstante, el Cine Español no propone eso, el Cine Español se nutre de diferentes visiones y perspectivas audiovisuales, porque ¿Cuál es la estructura correcta? ¿Cuál es su público objetivo? ¿Cómo deberían trabajarse ciertos temas?

Como crítica, voy a hacer un inciso, porque el Cine Español no consiste en ver a los actores recorrer las calles de Málaga durante un período de tiempo, en tomarse fotos delante de imágenes colocadas en la Calle Larios… Pese a que no me dedico profesionalmente al Cine, he de decir que lo defiendo porque he estado trabajando el Cine Español desde el ámbito científico durante 4 años en mi tesis doctoral y lo sigo haciendo en mi actividad investigadora, de forma altruista. Con el único objetivo de extraer lo positivo, lo que enriquece del Cine Español en el ámbito de la Cultura y para aplicar en la Educación. Y me ha alimentado el alma hasta límites insospechados.

El Cine Español se siente cada día. Y es por ello por lo que he generado 6 publicaciones científicas, capítulos de libro, proyecto próximo de un libro, 6 congresos internacionales (desde Ronda hasta Monterrey, pasando por Granada y Tenerife) para analizar su grandeza, para examinar los detalles. Precisamente está rodeado de matices que, en ocasiones, no son comprendidos, no son observables por los espectadores convencionales, pues pasan desapercibidos. Hace falta más alfabetización audiovisual para interpretar y entender el lenguaje cinematográfico. Con ello me refiero a:

-El estilo sobreentendido, la paciencia y los silencios que se observan en Obaba, No tengas miedo y Silencio roto de Montxo Armendáriz.

-El estilo crítico, desgarrador, el dolor y la pasión generada con las imágenes y la música de Las brujas de Zugarramurdi y Balada triste de trompeta de Álex de la Iglesia.

-La complejidad de los personajes de Pedro Almodóvar, por ejemplo en filmes como La piel que habito o Julieta.

-La capacidad de entendimiento de los personajes secundarios (inglés, catalán, castellano…) de Ocho apellidos catalanes, de Emilo Martínez-Lázaro. Y en especial, la escena en la cual un andaluz y una vasca son rodeados con una bandera catalana hacia el final del filme. Esa es la escena del amor y la convivencia social, fundamentadas bajo el respeto y la tolerancia.

-El estilo de Isabel Coixet que puede no decir nada, no intrigante, pero transmite emociones y hace reflexionar sobre temas como el amor y la vida, por ejemplo en Cosas que nunca te dije.

-La expectación e intriga de Alejandro Amenábar, en películas como Tesis y Los otros.

-El terror y lo sobrenatural que confunde en Frágiles de Jaume Balagueró y No-Do de Elio Quiroga.

-El realismo social de Antonio Giménez-Rico en Las ratas y la imaginación de Ramón como vía de escape, de Antonio Cuadri, que se presenta en Eres mi héroe. Un filme este último especialmente interesante por la conjunción del color y el blanco y negro, como simbolismo propio del proceso de Transición Política que vivió España después de la muerte de Francisco Franco. Así me lo transmitió este director en una entrevista realizada en 2015, aportada a mi trabajo de tesis doctoral.

-Los referentes simbólicos para ahondar en el universo infantil, como el árbol de El Laberinto del Fauno de Guillermo del Toro, las gafas de Andreu en Pa negre, de Agustí Villaronga o el camión de juguete de Tito, como forma de representar su ansiada huida de ese entorno represivo en El portero, película dirigida por Gonzalo Suárez. Asímismo, la presencia y la utilización del color en estas producciones tienen una clara voluntad emocional y psicológica.

-En el manejo de los colores con clara voluntad emocional es clave la figura de Agustí Villaronga. ¿Qué puedo decir de este director? Uno de los más valientes del Cine Español. Como bien comenta Zubiaur Gorozika, 2013), sus monstruos son de carne y hueso y habitan en el interior de sus torturados seres humanos.  Sus producciones abordan el mal, no señala culpables sino a participantes de una tragedia. Sus principales filmes son crueles y comparten su estilo de obscenidad, presentando en la pantalla aquello que moralmente podría considerarse que debería estar fuera, por el dolor subyacente que genera observarlo. Precisamente presente en Pa negre y Tras el cristal. Una frialdad presente también en los padres de Itziar, de Los años oscuros, película dirigida por Arantxa Lazcano.

-Sin dejar atrás a otros muchos que aportan y aportaron su granito de arena al noble arte de contar historias a través de la imagen en movimiento, porque esa es básicamente la esencia del Cine. Como serían, por ejemplo, José Luís Garci, José Luís Cuerda, Julio Medem, Luís Buñuel, Pilar Távora, Pilar Miró, Luis García Berlanga, José Luís Sáenz de Heredia, Icíar Bollaín, Víctor Erice…

-En lo que a personajes se refiere, resulta absurdo pretender un estado puro, ya que los individuos son únicos. Lo cierto es que los espectadores tradicionales no dejan de preguntarse ¿Quién es el bueno? o ¿Quién es el malo? Esta postura promueve prejuicios y estereotipos, los cuales ponen de relevancia personajes planos: las concepciones maníqueas de bueno o malo. Y ¿Qué significa ésto?, pues que el ser humano como espectador no progresa, busca un bueno y un malo de la película, porque sus concepciones ancestrales no le dejan entender que un personaje evoluciona, presenta matices, no se comporta igual con todos los individuos que conforman su entorno. Y esta atención que presta el Cine Español a la profundidad de los personajes es una cuestión clave en nuestra Cinematografía, que le cuesta tanto hacer al Cine estadounidense contemporáneo. Salvo posibles excepciones, evidentemente, pues suele centrarse más en la acción o en la estructura del filme. Pero ¿Qué es más importante: los personajes o la estructura? La estructura la integran sus personajes y los personajes son la estructura. Son elementos dependientes en un filme.

Precisamente construir un personaje consiste en escarbar en su pasado, crearle un presente, unas motivaciones de futuro, otorgarle defectos, virtudes, caracteres, personalidades, matices, temperamentos… no es construir una casa.

Más allá de vaguedades sin fundamento al hablar de Cine Español, lo que sería necesario es más comprensión, más alfabetización audiovisual, más lecturas y observaciones de detalles trascendentales. Ver un poco más alllá de “las subvenciones” o “esta película es buena o mala”. Amigos, en la vida no todo es bueno o es malo, ni las personas, ni las experiencias, la gama de colores es muy amplia y variada. Y a través de ella el ciudadano de a pie puede crecer un poco más como persona, adentrándose en el Cine con ojos culturales, artísticos, educativos y críticos. Desde el constructivismo, lejos de descalificaciones que no llevan a ningún sitio. ¿Aporta algo la expresión: “El Cine español es patético” y quedarse ancho? En serio, aporten algo constructivo: ¿Qué le sobra? ¿Qué le falta? ¿Qué cree que hace mal? Ayudemos al bien común contribuyendo a su crecimiento. Pueden crecer un poquito aportando madurez, reflexión y argumentos con fundamento. Si realmente se sienten españoles, pueden hacer crecer el Cine Español, no solo llevar la bandera de España en forma de pulsera. Háganlo evolucionar, cooperen.

Finalmente, decir que para aprender un poquito más de Cine Español recomiendo la lectura de contribuciones de quienes yo llamo “mis maestros”, tanto si me dieron clase como si no. No se puede entender la complejidad y la profundidad del Cine Español si no se ha leido a algunos clásicos, como Roman Gubern, José María Caparrós Lera, Emilio C. García Fernández, José Luís Sánchez Noriega, Julio Pérez Perucha, Santos Zunzunegui y Rafael Utrera. De corazón, yo os animo a hacer este ejercicio de lectura activa, en aras de fomentar la comprensión del Cine Español. Merece la pena.

Si esperábais una respuesta objetiva sobre la pregunta: ¿Qué es el Cine Español? Lo siento, así es el Cine Español, no suele ofrecer un fin claro y contundente, porque prefiere que el ciudadano de a pie tenga una idea propia.

Un saludo, amig@s.