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La soledad del “anecando”

Hola amig@s, me he aventurado a escribir este post porque me gustaría transmitir mis impresiones sobre un tema que me ahoga y afecta a mi creatividad.

Como sabéis, soy doctora, pero si me lees: no te recomendaré jamás que hagas un doctorado, ya que después te dolerá hasta las entrañas. Y no lo digo en retórico, sino literal. A día de hoy, no me siento para nada orgullosa de ello. Vivirás entre cuartiles, para publicar en revistas indexadas en Scimago, JCR, te exigirán hacer estancias de investigación internacionales que no sabrás cómo financiar, ni te lo explicarán, publicar libros en editoriales indexadas en SPI… y todo ¿para qué? Para conseguir inicialmente una acreditación de Profesora Ayudante Doctora y poderte presentar posteriormente a procesos selectivos de universidades públicas o privadas.

No obstante, encontrarás casualmente que personas que no tienen esas estancias, que no tienen publicaciones en revistas indexadas en esos repositorios han sido acreditadas para una figura superior: profesor contratado doctor, porque es que igual tienen “más” de otros apartados y “compensa los vacíos”. O sea, una total aleatoriedad y cambios cada cierto tiempo en la valoración de los criterios que no sabrás cómo funciona en el fondo. Y no lo digo yo porque sean mis conclusiones, son conclusiones a las que se han llegado en proyectos de investigación nacionales de excelencia, que han encontrado una amenaza este hecho con el que los “anecandos” tenemos que convivir si no queremos abandonar.

Realmente uno cuando lee los requisitos, el único es tener el grado de Doctor y, si lo tienes, dirás: “perfecto”, pero no, amigos, casi 9 años de tu vida de formación académica, no es suficiente, ¿qué más hace falta? Pues tendrás que acudir al documento de Principios y orientaciones (bien de la agencia nacional o la agencia de acreditación autonómica), pero la claridad brilla por su ausencia. Sobre todo teniendo en cuenta que es solo una mera acreditación, porque después habrá que superar el correspondiente proceso selectivo de la universidad donde se convoque esta figura del profesorado de tu especialidad o afines y quieras presentarte.

Una amalgama de cuestiones, algunas de las cuales no sabrás cómo conseguir, como por ejemplo: dirección de tesis doctorales, proyectos de innovación docente, cargos de departamento… y si no tienes una relación contractual a tiempo completo con una universidad será casi imposible, ¿cómo conseguirlo? Pues en bolsas de sustitutos interinos, que tardan, en algunos casos, años en baremarse (depende de la universidad, o 2 años, 2 meses o 4 meses, días… y su funcionamiento es distinto); mientras una aquí, viendo la vida pasar. Teniendo en cuenta que será una suerte la sustitución a tiempo completo, pues suele primar por horas (2+2, 4+4…a la semana, por tanto te obligará a compartir piso, por no asumir los costes de una burbuja inmobiliaria que está volviendo a repetirse, como por ejemplo habitaciones por 400€, amigos, si queréis independizaros). Bueno, podréis tener suerte si contáis con docencia oficial previa cuando no habéis conseguido aún el grado de doctor. ¿Cómo? Pues “búscate la vida”, tí investigarás de forma altruista para la sociedad, pero la sociedad no hará nada por ti.

Objetivamente con todo esto, te sentirás una auténtica máquina de escribir, así, tal cual, pero de nada valdrá si no publicas en “x”. Sí, amigos, no miden la calidad de tu publicación, sino de la revista en que publiques.  Si te citan en otras publicaciones, serás importante, si no, no valdrás nada. Y, además, una máquina de las malas, porque el ordenador no os responderá como queréis, pero no tendréis suficiente para uno en condiciones.

Además, te sentirás una máquina para buscar otro tipo de trabajo más adecuado a la formación inicial de Licenciatura (mañana, tarde y noche, sacando tiempo en medio para escribir), pero el tiempo pasa y no encajas en nada: medios de comunicación que ni leen tu CV, administraciones públicas que requieren a funcionarios de carrera de cualquier otra especialidad para ejercer tareas de Prensa y Comunicación (porque reamente de Comunicación no hay oposiciones como tal, salvo contratos temporales) o que requieren el perfil de Periodismo o Publicidad para puestos de Técnico en Información (porque Comunicación Audiovisual no aparece en el convenio colectivo), ni encajarás en proyectos de investigación de convocatorias del plan propio de universidades, ni proyectos de investigación nacionales por la Garantía Juvenil (porque cada universidad valorará unos requisitos distintos dentro de una misma convocatoria financiada por los fondos FEDER y estar ocupado 3h/semana no te permite constar como beneficiario en la Garantía Juvenil), ni en la docencia de FP de imagen y sonido, porque será requisito indispensable el Máster del Profesorado (requisito un nivel B1 de idiomas, que ya no tendrás ni fuerzas para estudiar), pese a que en este máster hay escasa formación didáctica en el ámbito del Audiovisual (y quienes consiguen terminar este máster prefiere visitar mi blog y utilizarlo en sus clases, doy fe de ello en base a mis estadísticas y centros educativos que me referencian). Tampoco encajarás en las distintas ofertas del INEM, te descartarán hasta para repartir tickets en una sala de cine y empresas de formación preferirán a personas de Psicología para impartir cursos de Comunicación y aumento de dotes comunicativas. Difícilmente consigas una contratación FPU para hacer la tesis, si no tienes de 9 para arriba en tu expediente de Grado, tentativas inútiles de solicitar una contratación Juan de la Cierva, los contratos puente de algunas universidades exigen una estancia de investigación de mínimo 6 meses en el extranjero. Miles de requisitos, apertura de procesos en vacaciones (navidad, finales de julio), compulsas de documentos, funcionarios públicos que te miran con lupa para compulsarte un documento (porque no cree que tengas un doctorado con 30 años de edad), aún teniendo el original delante y otros que se fían de ti con verte la cara y conocer lo que estás viviendo (algunos de los que falsifican, están en el congreso, amigos). Y, cuando parece que encajas en un puesto, viene el COVID-19 a joderlo todo.

Otros te piden sacrificios, ¿sacrificios en qué? Si he perdido media vida y no tengo vida personal, ni vida social, ni vida en general, prácticamente. Con el mero hecho de luchar por esa acreditación, que te llevará a luchar después por un puesto, quedarás totalmente extenuado, parecerás zombie, te costará abrir los ojos porque pasarás noches llorando por el hecho de pensar que te están revisando 3 publicaciones y no te responden de una de esas revistas desde que la enviaste hace 1 año, te quitará el sueño. No podrás más, estarás apática, sin ganas incluso de levantarte de la cama, te dará igual comer que no comer, pero después de todo, habrá quien te eche la culpa de tu propio fracaso, te culpará, te juzgará. No se puede abandonar la lucha, pero ¿a qué más habrá que renunciar? ¿Qué más nos hace falta?

En serio, ¿esta es la universidad española que queremos? ¿Queremos agotar de esta forma a quienes tienen esa ilusión y ganas de enseñar? Algunos profesores lo luchan y lo consiguen, pero otros en los 90 conseguían ser titulares de universidad a los pocos años de defender una tesis, sin apenas publicaciones y hoy están sentados valorando los méritos de quienes queremos simplemente una oportunidad de dedicarnos a esto y vivir con 1.000€ al mes y a ellos ahora todo les parece poco. Mientras otros, no sabemos ya qué hacer.

No, amigos, no hagáis un doctorado, os dolerá hasta las entrañas.

Un saludo y espero que os encontréis bien en este período de confinamiento.

Información de interés al respecto:

https://www.google.com/amp/s/m.eldiario.es/cienciacritica/Catedraticos-experiencia-docente-gestion_6_938316169.amp.html

https://www.google.com/amp/s/delajusticia.com/2015/09/11/profesores-acreditados-y-desacreditados-segun-el-tribunal-constitucional/amp/