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Balance anual 2018

Hola amig@s, este último post del año va encauzado a desarrollar un balance autocrítico, tanto del blog como de lo que he aprendido este 2018 desde el punto de vista laboral y académico.

En primer lugar, pido disculpas porque apenas he podido redactar 9 entradas, pues he dedicado todo mi tiempo a buscar empleo de forma activa. Aunque he podido comprobar que he tenido una media de 30.000 visitantes durante este 2018. Lo que me lleva a la conclusión de que lo principal no es el número de entradas que uno pueda redactar, pues no se pueden escribir posts como churros, sino trabajar la calidad, ya que el análisis audiovisual (el principal objetivo de este blog) es atemporal y no consiste en opinar. Os animo también a comentarlas, a proponer ideas, a responder mis mini-encuestas.

En segundo lugar, he aprendido mucho desde el punto de vista laboral y académico. En este sentido, comentar que me he presentado a distintos procesos selectivos de distintas administraciones públicas en área de la Comunicación y la Cultura, pero no me han seleccionado. Básicamente en las convocatorias expresan las puntuaciones de los méritos, de las pruebas… en mi caso cumplía con los requisitos, pero posteriormente observé que seleccionaban a personas que tenían menos formación que la mía, que prescindían de algunos de mis méritos estrechamente relacionados con el puesto, que pedian publicaciones, cosa que yo tenía pero otros candidatos no, aunque eran seleccionados. Y en algún que otro caso actuaban como evaluadores personas con menos formación que la mía que querían politizar algunas de las funciones a desarrollar en el puesto. Ya pueden llegar a sus propias conclusiones. Todo ello me ha llevado a pensar que la rigurosidad, la disciplina, la corrección, la honestidad, el respeto, la igualdad, la ética, el buen hacer, la minuciosidad, la calidad de las evaluaciones, el llamar a las cosas por su nombre, por parte de algunas administraciones dejan bastante que desear, porque en la RAE y en las normativas quedan muy bonitas. No lo digo porque no me hayan seleccionado, ni mucho menos, soy imparcial y objetiva a la hora de valorar las cosas con un poco de perspectiva. Lo digo desde un punto de vista constructivo, porque de primera mano tuve la oportunidad de actuar como evaluadora externa de propuestas en 5 revistas académicas internacionales indexadas en repositorios internacionales como Scopus, SJR-Scimago…, en algunas de forma reiterada, además de propuestas en congresos de ámbito internacional. Es decir, sé perfectamente de lo que hablo cuando cito la rigurosidad, la disciplina, la corrección, la ética, la honestidad, la minuciosidad y la calidad de las evaluaciones. Y de estos principios parto cuando envío igualmente mis propuestas a congresos de ámbito internacional, pues este año he tenido la oportunidad de participar en 3, relacionados con la innovación educativa tomando como referencia los medios audiovisuales, organizados por las Universidades de Granada, de Córdoba y de la Pablo de Olavide en Sevilla. Y he conocido a personas que me han demostrado que parten de los mismos principios que yo, o sea que no voy tan desencaminada en la forma de hacer las cosas. Todo no es positivo, porque también me han descartado artículos en 5 revistas, ¿qué estoy haciendo mal?, pues sobre ello voy a reflexionar en el próximo año.

No obstante, también he aprendido de varios profesores que conocí en la Universidad de Granada, donde tuve la oportunidad de realizar una estancia de investigación durante el mes de febrero, con el fin de investigar sobre sobre Federico García Lorca en el cine español y donde volví en el mes de mayo al congreso de Historia en el ámbito educativo, celebrado en la Facultad de Ciencias de la Educación. Ciertamente, cuando tuve que volver, se dio la circunstancia de que fue el día después del fallecimiento de un familiar, tras soportar la mitad de la noche en el tanatorio y coger un autobús casi sin haber podido dormir, sin poderme sostener en pie. Y eso, amig@s, es la rigurosidad,  es la pasión por tu trabajo, es hacer tripas corazón delante de un grupo de 40 personas que merecen respeto y que están ahí porque tienen interés en escuchar en qué consiste tu aportación a la investigación, pues por algo te han invitado y has estado 2 meses trabajando en la ponencia. Aunque no cobres por desrrollarla, porque al fin y al cabo este trabajo está repleto de pequeños pasos por los cuales no se recibe remuneración, pero son necesarios para la acreditación de la ANECA y ejercer en la docencia universitaria a largo plazo. La investigación tiene que apasionar realmente para dedicarse a ella, superando todo tipo de obstáculos en el camino.

Por otro lado, en algunos procesos selectivos laborales se solicitaba la entrega de un dossier-proyecto, tomando como referencia unos puntos dados. Aunque desde el punto de vista de los aportes, he podido observar que muchas personas tienen muchas ideas, igual coinciden en las mismas, igual nadie ha inventado nada nuevo, pero hay quienes se sirven de las propuestas del resto de candidatos para avanzar, sin ni siquiera preguntar por respeto a su trabajo. Desde luego, algunos argumentos caen por su propio peso. Aparte de ello, si  un puesto tiene unas funciones a desarrollar, ¿por qué necesitan proyectos con ideas nuevas? pues no lo sé, he ahí la cuestión. ¿De quiénes son las ideas? Pues se sirven unos de las ideas de otros y se atribuyen su autoría después. Lo cierto es que a veces los candidatos no son evaluados de forma objetiva e imparcial, con tribunales no compuestos por Presidente, Secretario y Vocales, con formación equiparable no similar a la del puesto que se iba a evaluar, así como los correspondientes suplentes, tomando como referencia criterios baremables, como formación, experiencia, entre otros. De lo contrario, he observado que lo que se evalúa es si alguien se pone nervioso o se bloquea cuando se le está presionando para terminar y no se le da tiempo para articular sus respuestas de forma coherente y contundente, pues se considera que hay que “meter caña” a los candidatos. No amigos, una evaluación seria no consiste en “meter caña”, consiste en hacer preguntas con fundamento, con cierto nivel de conocimientos al puesto a evaluar y no rebatir las respuestas a los candidatos, sino dejarles responder y luego valorar, no cortarles. O decir “explícame X que no lo sé”(¿eso es coherente?, pues no lo sé, lo cierto es que hasta los alumnos a los que imparto clase hacen preguntas con más fundamento). Más que nada, rebatir o decir “no lo sé” lo considero una falta de respeto y de seriedad a un candidato. Ciertamente, en un proceso selectivo que no hay un temario dado de antemano para hacer un examen objetivo, sino un proyecto que uno presenta, no hay respuestas correctas o incorrectas, sino puntos de vista diferentes que presentan sus propios argumentos. No son tomados ni los puntos de vista ni los argumentos. La coherencia, la calidad y el rigor brillan por su ausencia en algunos espacios. No seré yo quien deba decir a un tribunal qué tiene que preguntar, pero la seriedad, la rectitud y la corrección son importantes en cualquier procedimiento selectivo.

En fin, no voy a entrar en el resultado de las evaluaciones, en porqué no recurro y demás. Me interesa lo constructivo de todo esto y es que este año he observado el nivel de las mismas en algunas administraciones públicas. Ello me ha llevado a afianzar que dista bastante del rigor que ciertamente utilizar las revistas académicas, el rigor que sí utilizan el CSIC, la Filmoteca Nacional, algunas universidades, el CIEMAT, entre otras, con evaluaciones que sí tienen fundamento, pues al fin y al cabo es lo que me sirve para examinar a mis alumnos del grado en Comunicación de la EADE, donde he comenzado a impartir clase varios días al mes en una asignatura troncal de 10 créditos.

He aprendido de mis niños del taller de verano de Cine y Fotografía. Y me han dejado como enseñanza que por muy pequeña que sea una criatura, no se deben infravalorar sus capacidades. Vaya fotos toman, me dejan asombrada en ocasiones. Con ellos he tenido la iniciativa altruista de irme cada sábado a tomar imágenes del municipio, desde distintas localizaciones.

Finalmente también he podido comprobar que algunas universidades públicas, por puestos laborales de 38 horas a la semana y que tienen como requisito el Graduado Escolar o Bachillerato ofrecen una mayor remuneración (1500 euros por ejemplo), que en puestos laborales en los cuales se solicitan a Doctores en distintas especialidades, que ofrecen menos retribución al candidato seleccionado (25 horas a la semana por 600 euros o 10 horas a la semana por 200 euros, como algunos ejemplos relevantes). ¿Qué tipo de profesiones buscamos en la sociedad? ¿qué tipo de contratos se ofrecen? ¿dan estos contratos para independizarse? Abro la  reflexión para que lleguen a sus propias conclusiones, amigos.

Ah y como consejo vital de este año, a nadie le gusta que infravaloren sus capacidades. No les toméis el pelo a nadie, porque se da cuenta perfectamente y mantiene silencio por prudencia, pero efectivamente se da cuenta cuando intentan tomárselo. Quienes menos os imagináis igual tiene una capacidad importante para trabajar en la NASA y sobrevive cogiendo aceituas o un arma interesante en su cabeza para hacer que un determinado partido gane o pierda unas elecciones. Además, cree en ti mism@ y no hagas caso a quien te diga NO PUEDES. Sí puedes, con todo, solo quien no puede hacerlo te dirá que tú tampoco puedes. Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Como consejo, os diría que apoyéis también a los amig@s tóxicos, no os centréis en que lo son, sino en por qué lo son. Un amigo es un tesoro, los buenos amig@s no abundan en el mundo e igual necesita tu ayuda y no sabe cómo pedírtela.

Os envío un saludo, os doy las gracias por leer mi blog y os deseo un feliz 2019. Termino compartiendo con vosotr@s unos interesantes vídeos que aportan reflexiones sobre la fortaleza intelectual y la paciencia para luchar por los retos que persigues en la vida. Realmente esas personas tóxicas aportan unos valores negativos que igualmente son necesarios para superar obstáculos. No dejéis de lado las críticas. Sed críticos incluso con vosotr@s, pero lo suficiente para que no os haga daño y no os afecte a la autoestima y la seguridad personal. Esto es importante para no vivir sufriendo con uno mismo. No tengais miedo. El miedo paraliza y no deja avanzar.